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Infraestructura y recursos humanos en el servicio de recolección de residuos sólidos

CAPÍTULO II. RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS, UN PROBLEMA VIGENTE EN

2.3 Diagnóstico básico de la gestión y manejo de los residuos sólidos urbanos en Tijuana

2.3.1 Infraestructura y recursos humanos en el servicio de recolección de residuos sólidos

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iniciativa privada, y así mejorar la provisión del mismo (Ibíd., 2004). Este intento, junto con la construcción de un relleno sanitario comenzó a gestarse desde 1994 (Ibíd., 2004).

A pesar de que en su momento la administración municipal se encontraba imposibilitada de prestar eficaz y eficientemente el servicio, la incorporación del sector privado mediante las concesiones no fue posible ̶ oportunidad que tampoco pudo concretarse a finales del 2007 ̶ (Ibíd., 2004). La principal causa fue la politización del asunto y la intervención del sindicato de trabajadores de limpia, grupo que hasta el 2004, representaba al 72 por ciento de los empleados que laboraban en el servicio de limpia (Couto, 2008; Ahuja, 2004).54

Por su parte, la construcción del relleno sanitario se logró en 2003 (Couto, 2008).55 Antes de su operación, desde 1970 los residuos eran dispuestos en un tiradero a cielo abierto, que en 1991 comenzó a ser administrado por la empresa Verde Valle (Ahuja, 2004; Couto, 2008). En 1997 se convirtió en un tiradero controlado, propiedad del corporativo GEN, filial de Promotora Ambiental, S.A.B. de C.V (PASA; United Nations Framework Convention on Climate Change, citado en Couto, 2008). De 2003 hasta la fecha, la disposición final de los residuos se lleva a cabo en el relleno sanitario Santa Alicia, ubicado en Valles de las Palmas, cuyo terreno es propiedad del municipio (De la Parra et al., 2010; UABC/Mc Kinsey & Company, 2012;

Diego, 2014).

Contar con un sitio de disposición final apegado a la NOM-08356 no ha sido suficiente para solucionar la problemática multidimensional. La obsolescencia física y mecánica de las unidades recolectoras, y la falta de logística en el servicio han sido problemas presentes desde la administración municipal 2001-2004 (Ahuja, 2004). Sin embargo, la primera situación disminuyó considerablemente durante el periodo 2004-2007, siendo que se adquirieron nuevos equipos para la recolección y el transporte de los RSU (COCEF, citado en Couto, 2008).

54 La falta de capacitación es uno de los principales problemas que enfrentan los trabajadores del sistema de limpia y recolección de residuos; durante el 2004 esta condición aún estaba presente (Ahuja, 2004). Sin embargo en el 2008, los cursos para instruir al personal operativo representó una fortaleza de la administración, que en 2010 dejó de ser una práctica común de la Dirección de Servicios Públicos Municipales (Couto, 2008; De la Parra et al., 2010).

55 “La ciudad compra un terreno en el que a través de un proceso de licitación aprueban en 2003 la construcción y operación del relleno a la empresa PASA por un periodo de veinte años” (Couto, 2008: 48).

56 La norma “establece las especificaciones de selección del sitio, el diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial” (Semarnat, 2003: 2).

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Al iniciar la administración 2007-2010 del XIX H. Ayuntamiento de Tijuana, nuevamente las unidades recolectoras pasaron a ser obsoletas por el nulo mantenimiento de las mismas, dejando a la ciudad sin el servicio (Couto, 2008). En dicho periodo, la baja calidad en la provisión del servicio fue reconocida tanto por las autoridades, como por los propios trabajadores del servicio de limpia; caso contrario ocurrió con los ciudadanos que opinaban que el servicio de recolección de residuos domésticos era adecuado (Ahuja, 2004; Couto, 2008; De la Parra et al., 2010). La falta de recursos humanos fue una de las principales fallas que reconoció el personal operativo de la Sub-dirección de Limpia (De la Parra et al., 2010).

En una encuesta realizada a dicho personal en 2010, resultó en que 27.4 por ciento de los encuestados consideraran que contratar a más personal sería una de las acciones que ellos realizarían para mejorar la calidad del servicio (Ibíd., 2010). Esto seguido de la adquisición de más unidades recolectoras, que representó 22.6 por ciento de las respuestas (Ibíd., 2010).

En este mismo periodo municipal, de acuerdo con el tercer informe, se construyó un centro comunitario dentro del relleno sanitario para la atención médica de los recolectores (H.

Ayuntamiento de Tijuana 2007-2010). Se implementó un programa para combatir los tiraderos clandestinos, representando esfuerzos logísticos y costos adicionales para el servicio (Couto, 2008). En este sentido, la logística se mejoró con la implementación de un sistema de posicionamiento global (GPS; Ibíd., 2007-2010). En la administración municipal posterior (2010-2013) hubo continuidad de este sistema de rastreo con GPS, incrementando de 100 unidades con el equipo a 125 (H. Ayuntamiento de Tijuana 2010-2013).

Con base en el diagnóstico del Plan Municipal de Desarrollo (PMD), antes de iniciar la administración actual (2014-2016), la dotación del servicio de recolección de residuos presentó rezagos en la ciudad, principalmente en las zonas periféricas. Incrementar la prestación del servicio, y atender la problemática de los tiraderos clandestinos fue una sugerencia para combatir la insuficiencia del mismo (H. Ayuntamiento de Tijuana 2014- 2016).

Con base en los informes de la administración 2014-2016, hasta el momento las acciones logradas han sido las siguientes: durante el primer año, con el objetivo de incentivar el crecimiento urbano ordenado, se concluyó el Programa Parcial de Crecimiento de la Zona Sur

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y el Programa Parcial Comunitario Chapultepec-Hipódromo; así mismo se aprobaron los reglamentos de Edificación, Acciones de Urbanización y de Condominios. En cuestiones de infraestructura, se adquirieron unidades recolectoras como forma de incrementar la cobertura del servicio de limpia. A su vez, se implementaron jornadas de limpieza sabatinas, que trajeron como resultado la recolección de 210 ton. de RSU (Ibíd., 2014-2016).

En el segundo año de la administración (2015), se volvió a incrementar la verificación satelital de las unidades de recolección; de 125 pasaron a ser 142, representado 98 por ciento del total de vehículos. En las jornadas de limpieza sabatinas “Tijuana Limpia y Verde” se lograron recolectar 2053 ton. de RSU, lo que equivaldría a 1843 toneladas más en comparación con el 2014 (Ibíd., 2014-2016).

Con base en los diagnósticos e informes gubernamentales, en términos de recursos humanos e infraestructura, se puede observar que existe una demanda constante en ambos elementos, cuya explicación está relacionada en parte con el crecimiento de la ciudad y el incremento en el número de usuarios (Bernache, 2006). Ante esta necesidad, la prestación del servicio se ha visto afectada al menos por tres situaciones que se presentan en el ámbito laboral de los trabajadores de limpia: 1) la inasistencia y la incapacidad laboral, respaldada por un sindicato; 2) el rango etario, que disminuye su capacidad laboral; y 3) la ausencia del equipamiento básico para cumplir con sus actividades diarias (Ahuja, 2004; Couto, 2008).

Como es evidente, el servicio de recolección siempre estará bajo una demanda persistente.

Los recursos humanos y materiales en cualquier momento serán insuficientes. Sin embargo, el problema no sólo se encuentra en dicha escasez, sino también está relacionado con la estructura organizacional de la administración municipal (Ibíd., 2004), por lo que a continuación se incorpora este elemento a manera de repaso.