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Capítulo 2. Marco teórico

2.5. Las culturas juveniles

El siguiente apartado está dedicado a describir la construcción de conceptos de juventud y culturas juveniles. Se desarrolla el concepto de joven con la intención de mostrar cuáles son los parámetros para su formación. Así, en un segundo momento, se definirá la categoría de joven indígena, para entender cómo la creación de imágenes culturales como propias de la juventud son necesarias para su autodefinición y conformación de su identidad y que es reconocida por la colectividad. Para la presente investigación, la colectividad será vinculada al grupo de jóvenes adeptos al Hip Hop; es decir, el concepto de culturas juveniles nos

por un lado la de sí mismo y por otro, la de la colectividad, donde la inserción del joven repercute en las producciones simbólicas propias y autónomas.

Para iniciar en la creación del concepto de juventud es importante rescatar que cada vez que hablamos de jóvenes se llega a la relación de ser un momento de la vida de todo ser humano en donde según el rango de edad es superior al estadio de niño, pero inferior al de adulto. Según datos del Instituto de la Juventud (Injuve) este rango de edad es de 14-29 años, para (Castillo, 1999) la juventud no es un concepto unívoco y la edad no es un parámetro de definición delimitado; la juventud es un concepto polisémico que se construye histórica y socialmente, es decir la idea de ser joven, varía en tiempo y espacio dependiendo de las características que asume cada sociedad. Entonces, para entender la construcción de la juventud es necesario acudir a diversos factores implicados en su construcción; la definición de juventud obedece a criterios biológicos, cronológicos, psicológicos, económicos, históricos y familiares que estarían estrechamente asociados con aspectos de orden social-económico y con el papel que el individuo, el grupo o clase desempeña dentro de la estructura social (Valenzuela, 1988).

Como hemos visto, el concepto de juventud es una construcción tanto social, como cultural y tal como dice Feixa (1998), responde a ciertos códigos para su conformación; la juventud es una construcción cultural relativa en tiempo y espacio, necesita para su surgimiento de una serie de normas, comportamientos e instituciones que permitan distinguir a los jóvenes de otros grupos de edad; pero sobre todo deben darse una serie de imágenes culturales: valores, atributos y ritos

asociados a los jóvenes. Dichas imágenes culturales se convierten en los espacios útiles a los jóvenes para identificarse como grupo. Feixa describe este quehacer juvenil como culturas juveniles; la manera que las experiencias sociales de los jóvenes son expresadas colectivamente por medio de la construcción de estilos de vida particulares, localizados fundamentalmente en el tiempo libre o en espacios intersticiales de la vida institucional (Feixa, 1998). Dichos estilos de vida surgen a medida que los jóvenes interactúan con el mundo que los rodea con cada vez más transformaciones: un orden social marcado por la migración constante, el mundo globalizado, el reencuentro con los localismos, las tecnologías de comunicación, el desencanto político, el desgaste de los discursos dominantes y el menoscabo de los emblemas aglutinadores, aunados a la profunda crisis estructural de la sociedad mexicana, como parte indisociable del escenarios donde cotidianamente miles de jóvenes semantizan el mundo y se lo apropian (Reguillo, 2000).

En esta construcción de las culturas juveniles es pertinente hacer mención del Hip Hop como un estilo juvenil que se expresa colectivamente y que contiene las características para cumplir las funciones que plantea la antropología en la visión simbólica de la cultura.

Entonces, para esta investigación el concepto de Joven que utilizaré es acorde con la definición que hace José Manuel Valenzuela (2009) la construcción social del concepto de juventud se establece según el espacio social determinado, responde a un contexto histórico y sociocultural. Por lo tanto, hay que tomar en

Pues a partir de los años ochenta con la incursión de los famosos chavos banda, donde los jóvenes de los barrios populares se empiezan a manifestar de diversas formas para hacer presente su existencia y los modelos para medir la etapa juvenil en la vida humana sobrepasan el simple carácter de edad o de educación como parámetros. Bajo estas coordenadas es importante pensar las nuevas formas en que lo jóvenes mediante diversos estilos de vida intentar negociar e incidir en dicha construcción.

Para este trabajo el concepto de juventud se encuentra inscrito en el entendido de los ritmos sociales: pues en el marco de la urbe distinto al del ámbito rural, es un espacio donde los jóvenes con base a agrupamientos con sus propios códigos culturales, estilos y formas de objetivación simbólica, encuentran una forma de vivir su desacuerdo frente a las normas que imponen los mundos adultos: el trabajo, la educación, la familia, el consumo desmedido, etc.

El concepto de culturas juveniles es pertinente para explicar el proceso de significación y de apropiación de códigos, la objetivación simbólica de un determinado grupo para generar su identidad. Sin embargo, ante la presencia de momentos de tensión entre procesos de dominación y afirmación considero que el uso de la categoría de subalternidad me permite ver esta interiorización de la dominación, su reproducción a nivel individual y colectivo pero también, para destacar ciertas formas de resistencia y disputas por el poder.