4. LA INSERCIÓN LABORAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD EN ESPAÑA
4.3. Los centros especiales de empleo en España
Las características del empleo con apoyo se resu- men en el Decreto 870/2007, de 2 de julio, ya citado en el capítulo 2, que define el empleo con apoyo, las distintas clases de promotores de em- pleo con apoyo y las características de los prepa- radores, ratios y subvenciones. Se trata de un De- creto largamente esperado por el sector de actores y especialistas en el tema (Verdugo y J.
de Urríes 2007).
El sistema de empleo con apoyo sólo está im- plantado en Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y algunos países de la Unión Europea, en- tre ellos, muy recientemente, España, donde también existen programas de empleo con apoyo en 14 comunidades autónomas, siendo Cataluña y Andalucía las más activas con 11 y 7 progra- mas, respectivamente (J. de Urríes, Verdugo y Vi- cent 2005).
Según la encuesta realizada por el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad de la Universidad de Salamanca, el número de trabajadores en empleo con apoyo ha aumenta- do sensiblemente desde 1999, pasando de 3.514 personas a las que se había ofrecido al- guna oportunidad de trabajo, a 5.830, y de 2.417 trabajadores en puestos de trabajo a 3.532, es decir, se ha producido un aumento del 46,13% de las personas que en la actuali- dad desempeñan un puesto de trabajo.
4.3 LOS CENTROS ESPECIALES DE
Fuente: Servicio Público de Empleo del MTAS y Servicio Público de Empleo de Navarra.
CUADRO 4.8: Centros especiales de empleo en España. Plantilla a 31/12/2006 (personas con discapacidad contratadas)
Comunidades autónomas N.º centros Plantilla Porcentaje hombres/mujeres
Andalucía 338 8.989 —
Aragón 59 1.545 61/39
Asturias 82 1.682 57/43
Illes Balears 23 577 61/39
Canarias 45 754 60/40
Cantabria 16 982 61/39
Castilla-La Mancha 77 1.529 65/35
Castilla y León 141 2.819 62/38
Cataluña 198 10.112 61/39
Comunitat Valenciana 116 2.560 58/42
Extremadura 86 1.396 72/28
Galicia 102 1.490 60/40
Madrid 123 5.023 55/45
Murcia 45 819 61/39
Navarra 16 1.264 62/38
La Rioja 29 482 60/40
Ceuta 3 43 67/33
Melilla 5 39 49/51
País Vasco 85 6.529 64/36
Totales 1.589 48.634 62/38
Fuente: Servicio Público de Empleo del MTAS.
CUADRO 4.9: Características de las personas con discapacidad contratadas en centros especiales de empleo en España a 31/12/2006
Tipo de discapacidad Distribución por edad Tipo de contrato
Psíquica 49%
Física 42% Iguales o mayores de 25 años 85% Indefinido 64%
Sensorial 9% Menores de 25 años 7% Temporal 36%
Fuente: Servicio Público de Empleo del MTAS.
CUADRO 4.10: Contratos de fomento de empleo de trabajadores con discapacidad
Clase de empresa 1998 Porcentaje 1999 Porcentaje 2000 Porcentaje 2001 Porcentaje 2006 Porcentaje Contratos en cent.
esp. empl. 13.380 57,7 16.231 53 17.837 51,7 16.920 48,3 — —
Contratos en
empresas ordinarias 9.827 42,3 14.352 47 16.635 48,3 18.139 51,7 32.112 —
Total 23.207 100 30.583 100 34.472 100 35.059 100 — 100
27Los datos facilitados al Observatorio Español de la economía social del CIRIEC por los Servicios Públicos de Empleo de las comunidades autónomas ponen de manifiesto que donde menores son las diferencias en- tre las tasas de empleo de hombres y mujeres es en- tre las personas con discapacidad sensorial. En al-
gunas comunidades autónomas, como Murcia, Catalu- ña, Galicia, Madrid, Valencia o Baleares, el Observa- torio del CIRIEC tiene datos precisos facilitados por los Servicios Públicos de Empleo autonómicos que demuestran tasas de empleo similares o incluso supe- riores por parte de las mujeres.
personas con discapacidad en centros espe- ciales de empleo, no sólo debido a razones demográficas, sino también al activo papel desempeñado por las organizaciones de la economía social, como podrá apreciarse en el siguiente capítulo para el caso del País Vasco.
— En los centros especiales de empleo se repro- ducen los diferentes niveles participativos en la actividad laboral de hombres y mujeres. El 60%
de las personas con discapacidad empleadas son hombres, frente a un 40% de mujeres. Ex- tremadura, con un 72% de hombres con disca- pacidad en sus centros especiales de empleo, destaca por su desnivel. Le siguen a mucha dis- tancia Castilla-La Mancha (65% de hombres) y Castilla y León (62% de hombres).27
— La mitad de las 47.370 personas con discapaci- dad empleadas en los centros especiales de empleo presentan discapacidad psíquica, un 39% física y un 11% sensorial.
— La estabilidad en el empleo de las personas con discapacidad es mayor en los centros espe- ciales de empleo (65% de contratados indefi- nidos y 35% temporales) que en las empresas ordinarias (53% y 47%, respectivamente)
— Los contratos de fomento de empleo de perso- nas con discapacidad realizados anualmente por los centros especiales de empleo constitu- yen una muy importante participación en el conjunto de contratos de empleo. El último dato conocido con precisión corresponde al año 2001 en el que los contratos de fomento de empleo en centros especiales de empleo suponían un 48,3% del total de contratos de fomento de empleo. El porcentaje no ha he- cho más que descender desde 1998, si bien en el período 1999-2001 el empleo ha creci- do de forma importante en los centros espe- ciales de empleo (un 24,2%). También ha crecido en el período 2001-2006 (un 53,6%) como puede apreciarse en el cuadro 4.11 que refleja la evolución histórica de centros y plantillas.
Lo anterior evidencia que las empresas ordinarias se muestran más receptivas a utilizar contratos de fomento de empleo con personas con discapa- cidad, y en esta receptividad pueden influir di- versos factores, entre ellos la propia actividad de los centros especiales de empleo, para facilitar el tránsito a la empresa ordinaria a través de los en- claves laborales, y también el desarrollo de pro- gramas de empleo con apoyo.
En cuanto a las figuras jurídicas adoptadas por los centros especiales de empleo los datos facili- tados al Observatorio Español de la economía so- cial del CIRIEC por los Servicios Públicos de Em- pleo de las comunidades autónomas permiten afirmar que la sociedad de responsabilidad limi- tada es la más utilizada, con un 50% del total.
Un importante porcentaje de centros especiales de empleo adopta la forma de asociación y, en menor medida, de fundación (entre ambas, un 25%). Los centros especiales de empleo de titu- laridad pública suponen un 8% del total y el res- to, un 17%, está constituido por un variopinto abanico de entidades: sociedades anónimas, coope- rativas, sociedades laborales, comunidades de bienes, autónomos, etc. Cooperativas y socieda- des laborales sólo tienen, por lo tanto, una dis- creta presencia en el mosaico jurídico de los cen- tros especiales de empleo.
En todo caso, la gran mayoría de centros espe- ciales de empleo, con independencia de su es- tatuto jurídico, son entidades que forman parte de la economía social, por estar controladas por organizaciones de la misma, y verificar los re- quisitos establecidos por las normas europeas de delimitación del ámbito del sector de merca- do de la economía social (Barea y Monzón 2003).
Los centros especiales de empleo desarrollan mayoritariamente su actividad productiva en el sector servicios, muy intensivo en mano de obra:
servicios de limpieza, jardinería, telemarketing,
tintorerías, lavanderías, servicios a empresas es- tandarizados, etc. En el sector industrial se con- centran en actividades manufactureras y artesa- nales, la mayoría de ellas también intensivas en mano de obra.
Por último, una conclusión que merece ser des- tacada es la continuidad en el tiempo de las po- líticas públicas de apoyo a la inserción laboral