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LOZANO SÁNCHEZ, Cristóbal

In document HELLINEROS ILUSTRES (página 41-46)

Cristóbal LOZANO es, quizá, la máxima figura literaria de la pro- vincia de Albacete. Se le considera un gran precursor del romanticismo, y de no ser por el profesor Joaquín de Entrambasaguas y Peña –el mejor conocedor de su obra–, no se hallaría hoy colocado en el lugar que merece dentro de la literatura española, pues está incluido en el Catálogo de Auto- res de la Lengua, publicado por la Real Academia Española; en los Clási- cos Castellanos y en nuestra provincia dentro, también, de los Clásicos del Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel”.

Cubierta de la serie Clásicos Castellanos, entre los que se halla incluido Cristóbal Lozano.

(Foto: A. Moreno).

Nació el doctor Cristóbal LOZANO SÁNCHEZ el día 26 de diciem- bre de 1609 de familia humilde. Su padre era un modesto carpintero, que a costa de muchos sacrificios y viendo las muchas aptitudes de su hijo, le costeó la carrera sacerdotal. Fue estudiante en Alcalá de Henares, y una vez ordenado, fue párroco de la iglesia de San Salvador, de Lagartera (Toledo), y más tarde, después de doctorarse en Teología, fue nombrado en Hellín cura ecónomo y vicario de esta villa varias veces, así como Comisario de la Santa Cruzada. (De la Inquisición, señalan otros autores). Luego obtuvo una plaza como promotor y Procurador Fiscal de la Reverenda Cámara Apostólica en el Obispado de Murcia, y como Capellán Real en la Capilla de los Reyes Nuevos de la Catedral de Toledo. No obstante estos cargos eclesiásticos, su vocación se inclinó por la literatura, a la cual dedicó su vida entera. De amplia y profunda cultura, este esclarecido hellinense co- nocía las lenguas francesa e italiana, además del latín y griego, llegando a ser importante teólogo y humanista de profundos conocimientos.

“Cultivó con más o menos fortuna, casi todos los géneros litera- rios, lo cual hace que su producción total sea muy heterogénea y de difícil clasificación, a causa de no tener algunas de sus obras un carácter bien de- terminado. Entre sus obras en prosa las hay didácticas, ascético-históricas, histórico-novelescas y novelas. Sus obras dramáticas –sigue afirmando En- trambasaguas– se dividen en comedias y un auto sacramental, y sus poe- sías líricas en religiosas y profanas. Sin contar las poesías, insertas en sus obras generales de prosa y teatro, escribió un total de 22 obras, de las que se hicieron 116 ediciones distintas. Además, en sus argumentos, se han ins- pirado más de medio centenar de obras de autores españoles y extranjeros, algunos de ellos de fama universal. (La hellinera, Rosario Losada Jávega, catedrática de Literatura en EE.UU., afirmaba en 1952 que “se nutren co- piosamente en los libros de LOZANO: Hartzenbusch, Espronceda y, sobre todo, Zorrilla, tomando directamente de él sus más famosas y conocidas leyendas e historias”. Sus obras, como vemos, se reeditaron numerosas veces, lo que prueba que se leían; por ello, no es de extrañar que estos escritores, copiaran y plagiaran, con el mayor descaro, a nuestro Cristóbal LOZANO. Aquéllos destacan entre los grandes de la literatura española, mientras que LOZANO apenas llegó a ser conocido de no haber sido por el profesor citado, Entrambasaguas y Peña.

En el gran catálogo del librero Palau se recogen todas las obras en- contradas de nuestro autor y de su sobrino Don Gaspar y las reimpresiones que de ellas se han hecho a lo largo de los años.

Portada del libro Los Reyes Nuevos de Toledo, de 1696, uno de sus más intere- santes. (Biblioteca del I.E.A.).

Portada de la impresión de 1722, la más bella edición de Soledades... (Biblioteca del I.E.A.).

Portada de la “rarísima edición” de ¿1798?

(Ejemplar de la biblioteca particular de An- tonio Moreno, Cronista de Hellín).

Portada del ejemplar de El Grande Hijo de David..., de 1760. (Biblioteca del I.E.A.).

A causa de su muerte, alguna parte de sus libros quedó inconclusa, siendo terminadas por su sobrino Gaspar LOZANO MONTESINOS, tam- bién sacerdote, nacido en Hellín el 18 de febrero de 1640, a nombre del cual puso don Cristóbal algunas de sus obras (las que contradecían un poco su condición de sacerdote).

Su fallecimiento ocurrió en la Ciudad Imperial el 3 de octubre de 1667, siendo trasladados sus restos a la tierra que le vio nacer y depositados junto al altar de San Pascual Bailón en este Convento de San Francisco de Hellín.

Hasta el año 1986 contó con una ridícula callejuela con apenas dos casas –una a cada lado–, impropio para esta figura literaria local. A partir de dicho año, la Corporación Municipal reconsideró aquel testimonio eli- giendo para él una nueva vía urbana en consonancia con la categoría del personaje.

BIBLIOGRAFÍA:

-ROA Y EROSTARBE, Joaquín, Crónica de la provincia de Albacete, Albacete, 1894, vol. II, pp. 393-398. (Biblioteca del I.E.A.).

-ENCICLOPEDIA VNIVERSAL ILVSTRADA, Madrid, Espasa-Calpe, S.A., vol. XXXI, 1926, p. 399. (Biblioteca del I.E.A.).

Lápida en el altar de San Pascual Bailón del Convento Franciscano de Hellín, donde yacen los restos de Cristóbal Lozano Sánchez. (Foto: A. Moreno).

ADELANTE!, semanario hellinero, de 6-VII-1929. (Museo Comarcal de Hellín).

-LOSADA JÁVEGA, Rosario, “En torno a don Cristóbal Lozano”, Macanaz, revista lite- raria hellinera, Madrid, vol. I, 1952, pp. 28-30. (Biblioteca del I.E.A.).

-PALAU Y DULCET, Antonio, Manual del librero hispanoamericano, Barcelona, Libre- ría Palau, vol. VII, 1954, pp. 687-690, núms. 142.817 a 142.938.

-ENTRAMBASAGUAS Y PEÑA, Joaquín de, Lozano (Historias y leyendas), Madrid 1955, vol. I y II. (Museo Comarcal de Hellín).

-BOMPIANI, Valentino, Diccionario literario, Barcelona, vol. II, 1963, p. 1.687.

-ALLISON, Peers, Historia del movimiento romántico español, Madrid, vol. II, 1967, p.

-FUSTER RUIZ, Francisco, Historia del Teatro en Albacete, Albacete, 1974, pp. 58-60. 217.

(Biblioteca del I.E.A.).

-FUSTER RUIZ, Francisco, Aportación de Albacete a la literatura española, Albacete, 1975, pp. 31-46. (Biblioteca del I.E.A.).

-OLIVER, Ángel, Crónica y guía de las provincias murcianas, Madrid, 1975, pp. 326, 333 y 400. (Biblioteca del I.E.A.).

-GARCÍA LORENZO, Luciano, Zamora en la literatura, Zamora, 1976, vol. I, pp. 55- -FUSTER RUIZ, Francisco, “Diccionario de escritores albacetenses”, diario 56. La Verdad,

(inédito), Albacete, 1978. (Biblioteca del I.E.A.).

-MORENO GARCÍA, Antonio, Gente de Hellín, Albacete, I.E.A., 1982, pp. 42-43.

-MORENO GARCÍA, Antonio, Las calles de Hellín, Albacete, I.E.A., 1985, p. 147.

-MORENO GARCÍA, Antonio, Miscelánea hellinense, Murcia, 1993, pp. 82, 113-115 y 141-146. (Biblioteca del I.E.A.).

-RODRÍGUEZ HARO, Irene (Prólogo y edición de), Soledades de la vida y desengaños del mundo, (Serie Clásicos Albacetenses, 9), Albacete, I.E.A. 1998.

-MENDOZA Y DÍAZ MAROTO, Francisco, Soledades de la vida y desengaños del mun- do. Introducción al facsímil de su edición de 1663. (Serie Clásicos Albacetenses, 10), I.E.A., Albacete, 1998. (Paradójicamente, estos dos últimos editados por el I.E.A. en el mismo año y sobre la obra del mismo autor Cristóbal Lozano).

-ENCICLOPEDIA DE CASTILLA-LA MANCHA, Madrid, Ericsa, 92, vol. X, 1999, p. 109.

(Biblioteca Pública de Albacete).

-LOZANO JAÉN, Ginés, “Misoginia y erotismo en la obra de Cristóbal Lozano” revista AL-BASIT, n.º 44 del I.E.A., Albacete, 2000. (Es la primera vez, que sepamos, que un autor se ocupa de estos dos aspectos dentro de la obra literaria de LOZANO).

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