Capítulo 2. Marco de referencia
2.4 Marco conceptual
Además, podría decirse que los talleres son un espacio que les permite tanto a los estudiantes como a la docente realizar una lectura provechosa, pues permite acciones como la intervención en la que se generan preguntas antes, durante y después de la lectura-, así como también, realizar conexiones con sus propias experiencias o la de otros libros.
Intrínsecamente de su pensamiento, el cuento debe ser una variedad de obra de arte a la cual corresponde intentar llegar el escritor. Todo relato, asevera, debe irse declarando desde la casualidad, acaso que este debe estar completamente anticipado en la imaginación del literato".
Una concepción más es la de Anderson (1992), quien define el cuento como;
“una narración breve en prosa que por incontable que se afirma en un acontecer existente, revela persistentemente la imaginación de un escritor particular. La acción- cuyos agentes son hombres, animales cambiados o cosas alegres- constituye de una serie de sucesos entrelazados en una confabulación donde las resistencias y
distensiones, reconocidas para conservar en maravillado el esfuerzo del lector, concluyen por solucionar en un desenredo estéticamente placentero” (p,45).
Según Poe (1973) el cuento es la auténtica unidad por su característica de concisión, porque permite que el lector desarrolle plenamente su propósito, mas no predominen o actúen elementos externos, que pueden ser factores de interrupción en el proceso de comprensión lectora.
El cuento de terror. Este proyecto de investigación usa la narración de cuento de terror como estrategia didáctica, a través de talleres para el fortalecimiento de la lectura crítica de los alumnos; ésta será afrontada a partir lo literario y lo didáctico. En primer lugar, se pretenderá concretar esta narrativa, sus tipologías e importantes exponentes.
La historia de la literatura de terror se parte en cuatro períodos, según Rafael Llopos (1974), citado por Jiménez (2017). Se habla de la novela gótica (siglo XVIII), los cuentos de fantasmas (siglo XIX), el cuento materialista de terror (siglos XIX y XX) y las nuevas preferencias manadas desde la década del '50 del siglo XX; igualmente hace recuerdo a que Rafael Llopis. (1974). “la literatura de miedo nace en el siglo XVIII, ya que un público
desconfiado quería hallar un estremecimiento de terror que, de cuando en cuando, colocara en tela de juicio tanto racionalismo desanudado” (p,32).
En lo que describe al primer periodo se dan modelos de estos relatos y sus autores: “The castle of Otranto" (El castillo de Otranto, 1764) de Horace Walpole (1717-1797) Ann Radcliffe (1764- 1823), autora de (Los misterios de Udolpho, 1794), Matthew Gregory Lewis (1775-1818) con su novela "The monk" (El monje, 1796). Es permisible decir que es en este período donde se produce el subgénero narrativo de la novela, acreditado como cuento de terror y que
ulteriormente debido a los canjes sociales que acaecieron en los siglos ulteriores logrará ser enfrentada y determinada en otro tipo de constituciones literarias efímeras que se nombrarán cuentos de terror.
En aquel tiempo, el cuento de terror se concreta como una estructura literaria temporal que habitualmente es de cualidad fantástico y la que totalmente tiene por objeto concebir
emociones como el suspenso, intranquilidad e incluso el miedo en el lector. Es viable designar a unos de los iniciales cuentistas como Hoffmann, E. (1839), que circunscribía ciencia-ficción a sus escritos “El magnetizador” o “El hombre de arena” y el francés Nodier con quien unos tintes particulares de la narrativa de terror intentan a hacerse perceptibles en cuentos como: “El
vampiro Arnold-Paul” o “El espectro de Olivier” dan cuenta de compendios y personajes sobre naturales, fantasmales o misteriosos. Aparecerán en el siglo XIX autores como Edgar Allan Poe y Joseph Sheridan Le Fanu quienes viabilizaron que el género se extendiera ampliamente. Poe fue uno de los representantes primordiales de cuento de terror puesto que acoplaba compendios narrativos y un extenso bagaje poético, proporcionar a sus escritos un ambiente muy completo idóneo de recordar tantas impresiones en los lectores; Van Wyck Brooks alude que a partir los
días de los alquimistas ninguno ha logrado recrear tantas emociones y miradas convenientes de la conciencia humana como Poe.
Leyenda. El vocablo leyenda (legende en francés, legenda en portugués, legend en inglés y legende en alemán) se incluye en una familia de frases que cuando hace acto de presencia en las lenguas prosaicas occidentales durante la Edad Media se reseñaba, en específico, a las hagiografías que subrayaban los eclesiásticos con propósito moralizante y que hubo una gran enunciación comenzando sobre todo del siglo XIII, con la Leyenda Aurea de Jacoppo de la Vorágine en Italia.
Hoy día este término según Magán: (2016).
“implica una serie de características es en parte, histórica, pero asimismo es explicativa de algunos sucesos y lugares geofísicos; en ella asumen cabida los inconvenientes y las inquietudes del individuo de todos los tiempos: la muerte, la vida, la enfermedad, la comunicación con el más allá, la representación de seres reales y extraterrenales con autoridad para producir el bien y el mal, el precio de la religión en la vida del hombre de todos las tiempos y la categoría de esta como pedestal de creación de relatos, en los que se relatan prodigios de santos, vírgenes y cristos que todo lo pueden remediar en la vida”. (p, 1).
Mito. El mito es un texto narrativo que cuenta una historia fabulosa de práctica oral que explica, por intermedio de la narración, las acciones de seres que representan de forma figurada fuerzas de la naturaleza, semblantes de la circunstancia humana, etc.; se emplea principalmente a la que refiere las acciones de los dioses o héroes de la Antigüedad. Coelho, F. (2021).
Novela. La novela es un texto narrativo que cuenta una narración extendida y compleja, por lo usual enseña una gran diversidad de personajes y en la historia o componenda central, igualmente hay historias substitutas. La labor está transmitida por la correspondencia que se da entre los personajes, pretendiendo y su interacción, narrando cómo deliberan, como consideran,
cómo desarrollan y como se corresponden con el mundo ficticio en el que existen. Se consigue clasificar; pendiendo del origen y la intensidad. Coelho, F. (2021).
Según el origen, esta puede ser, narrativa, radica en la exhibición de los acontecimientos.
Epistolar, cuando se utilizan cartas como forma narrativa. Autobiográfica, cuando el autor coloca la narración en boca del personaje primordial. Conforme a la finalidad que tiene el escritor con su relato, las novelas se numeran en, histórica, pastoril, costumbrista, de tesis, psicológica, caballeresca, picaresca, bizantina, realista, científica, naturalista, policial, social y gráfica. Coelho, F. (2021).