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EN CUATRO MUNICIPIOS Y LA PROVINCIA (1900=100)

2. LA MORTALIDAD

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CUADRO N.° 9 TASA DE FERTILIDAD

AÑOS Provincia Capital

1910 161,1 130,5*

1930 ... ... ... 138,8 100,6 1960 ... . ... . .... ... 105,5 118,3 1965 ... ... ... ... 112,4 128,2 1970 ... . ... . .... 95,5 121,9

* Indice aproximado, con mujeres de 16 a 50 años: 133.1 FUENTE: Elaboración personal.

La provincia, con predominio absoluto de población rural, mantiene al principio tasas muy altas, que van disminuyendo desde principios de siglo: de 161,1 en 1900, baja a 105,5 en 1960 y 95,5 en 1970, año en que el envejecimiento de la población femenina y la emigración de matrimo- nios jóvenes se unen al criterio, cada vez más generalizado, de una limi- tación de los hijos.

En la capital las tasas durante la primera mitad de siglo fueron infe- riores y en 1930 se registra un descenso más fuerte que en la provincia, pero en 1960, mientras la provincia sigue disminuyendo con respecto a

1930, la capital experimenta un alza importante, que la mantiene en 1965 y 1970. Ello se debe, por una parte, a la afluencia de población jo- ven, motivada por el éxodo rural, y por otra, al papel importante que de- sempeñan las clínicas de la capital.

De esta manera, los ambientes rurales, a pesar de ser siempre más prolíficos que la capital, registran en la actualidad, una tasa de fertili- dad notablemente inferior a ésta7.

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riores a la nacional, sobre todo hasta 1941 (cuadro núm. 10 y gráficos 30-33).

La evolución se caracteriza por un descenso progresivo desde 31 por 1.000, en 1900; hasta el 10 por 1.000 que se alcanza en 1950. A partir de entonces las tasas oscilan entre 8 y 9 por 1.000, siendo la mínima de to- do el siglo 7,82 por 1.000 en 1958.

La capital mantiene también las tasas bastante altas, incluso supe- dores a las provinciales. La evolución es parecida en las dos. Hasta 1942 no desciende de 20 por 1.000. Desde este año las tasas caen, tanto en la capital como en la provincia, para oscilar entre 8 y 10 por 1.000.

CUADRO N.° 10

EVOLUCION DE LA MORTALIDAD

AÑOS Provincia Capital España

1900 ... 31,01 32,72 28,8 1905 ... . ... 26,49 25,29 25,6 1910 . ... ... 26,47 26,40 22,9 1915 ... . . . ... 23,28 22,88 23,2 1920 ... 26,81 30,31 19,4 1925 ... ... ... . ... 21,11 23,59 16,8 1930 ... . ... 19,13 21,42 15,6 1935 ... 18,46 21,86 16,5 1940 .... . ... . ... 17,22 25,39 12,1 1945 ... . .... 11,79 11,30 10,8 1950 ... ... 10,08 9,15 9,2 1955 ... . ... ... 8,90 9,67 8,6 1960 ... . ... 8,81 9,56 8,8 1965 ... . ... 8,62 9,60 8,4 1970 ... ... . ... 10,08 11,29 8,4 1975 ... . ... 9,72 8,10 8,1

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Debemos destacar dos períodos excepcionales que rompen este pro- ceso de disminución en las tasas de mortalidad. El año 1918 y los corres- pondientes a la guerra civil.

La epidemia de gripe de 1918 la podemos ver reflejada en el siguiente cuadro:

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CUADRO N. ° 11

PROVINCIA CAPITAL

AÑOS

Defunciones Mortalidad o/,,, Defunciones Mortalidad oI,,,,

1916... 6.196 22,07 658 24,53

1917 ... 6.373 22,54 680 25,02

1918 ... 10.212 35,60 943 34.16

1919... 7.248 25,30 774 28,44 1920... 7.744 26,81 832 30,31

FUENTE: I.N.E

A pesar de no tener la importancia de las grandes epidemias del s. xix, esta gripe provoca un número de defunciones que supera en un 60% a los años anteriores. Llegan a superar el número de nacimientos tanto en la capital como en la provincia. Esta tuvo 10.212 muertes frente a 8.771 nacimientos y la capital 943 frente a 857.

El segundo período de mortalidad excepcional corresponde a los años de guerra civil y repercute sobre todo en la capital, por ser el centro más afectado de toda la provincia. El siguiente cuadro y los gráfi- cos 30-31 son expresivos de este hecho.

CUADRO N.° 12

PROVINCIA CAPITAL

AÑOS

Defunciones Mortalidad Defunciones Mortalidad o!

1935 ... 6.511 18,46 1.034 21,86

1936... 6.491 18,16 1.132 23,29

1937.. ... 7.709 21,29 1.352 27,08

1938... 7.915 21,57 1.500 29,24 1939... 7.339 20.82 1.473 27,95

1940 . ... 6.486 17,22 1.375 25,39

1941 ... 6.792 18,03 1.411 21,51

FUENTE: I.N.E

El año 1938 registra el número mayor de defunciones, pero también en 1937 y 1939 se alcanzan tasas altas. Sin embargo, las cifras son infe-

Provincia Capital

3.280 710 3.154 704 3.405 735 3.323 743 2.921 643 3.087 724 2.998 737 3.010 721 3.156 800 3.298 871 3.180 862 3.294 864 3.055 819 3.139 841 3.160 888 3.079 832 123

los años posteriores, por lo que en 1940 y 1941 se mantienen todavía un número absoluto bastante alto. Sólo el año 1939 la mortalidad supera a la natalidad en la provincia, mientras en la capital ocurre también en 1941, en parte debido al escaso número de nacimientos en estos años.

En el año 1942 la provincia experimenta un fuerte descenso de la mortalidad tanto absoluta como relativa: se registran 5.206 defuncioes y una tasa de 13,6 por 1.000; en la capital, esta tasa no se consigue hasta 1943.

En los últimos quince años, la mortalidad se ha estabilizado e inclu- so marca un ligero ascenso a partir de 1968 y 1969. Esto se debe en la provincia a la disminución de la población total y al aumento relativo de los ancianos que hacen aumentar la mortalidad por 1.000 habitantes; sin embargo, en la capital se debe al aumento del número absoluto de de- funciones. El cuadro siguiente nos muestra las cifras.

CUADRO N.° 13

EVOLUCION DE LAS DEFUNCIONES

AÑOS

1960 ...

1961 ...

1962 ...

1963 ...

1964 ...

1965 ...

1966 ...

1967 ...

1968 ...

1969 ...

1970 ...

1971 ...

1972 ...

1973 ...

1974 ...

1975 ...

FUENTE: I.N.E.

La capital registra un aumento sensible de las defunciones a partir de 1968, mientras la provincia mantiene un número igualado durante to-

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gran claridad esta diferente evolución.

CUADRO N.° 14 TOTAL DEFUNCIONES

AÑOS Provincia Capital Prov, sin cap.

1961-65 ... 15.890 3.549 12.341 1966-70... 15.642 3.991 11.651 1971-75 ... 15.427 4.238 11.489

MEDIA DE LOS QUINQUENIOS

1961-65 ... 3.178 709 2.468 1966-70.. ... . ... 3.128 798 2.330 1971-75 ... . ... 3.145 847 2.298

FUENTE: I.N.E. y elaboración personal.

b) Mortalidad por municipios (mapa 3 y Apéndice 9)

Los contrastes que vimos a nivel municipal en las tasas de natalidad también aparecen en las de mortalidad. Las tasas más altas correspon- den a Golosalvo con 17 por 1.000, seguido de Carcelén, con 14,5 por

1.000. La más baja la registra Chinchilla con 5,8 por 1.000, que son las desviaciones más acusadas de la tasa media provincial, 9,2 por 1.000.

Con tasas superiores a 12 por 1.000 hay 10 municipios: además de Golosalvo y Carcelén, las alcanzan Albatana, El Robledo, Salobre, Vianos, Villapalacios, Viveros, Pétrola y Villa de Ves, cuya población to- tal representa el 3,1 % de la provincial. Coinciden estas altas tasas de mortalidad con las bajas de natalidad en siete de estos municipios y cin- co de ellos registran incremento natural negativo (Albatana, Carcelén, Golosalvo, Vianos y Villa de Ves). La elevada mortalidad sólo coincide con la alta natalidad en Viveros y Robledo y únicamente este municipio consigue un incremento natural superior al 5 por 1.000.

De los diez, cinco se sitúan en el sector montañoso del Oeste y tres en la Mancha del río Júcar;. ninguno llega a 2.000 habitantes.

Las tasas inferiores a 7 por 1.000, que se pueden considerar muy ba- jas, se dan en 9 municipios8, con el 7,1 % de la población provincial. To-

8 Estos nueve municipios son: Cenizate, Chinchilla de Monte-Aragón, Férez, Fuente-Alamo, Nerpio,

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dos ellos tienen tasas de natalidad superiores a 15 por 1.000 y un incre- mento natural por encima del 5 por 1.000 (5 de ellos tienen tasas de 10 o más por 1.000: Cenizate, Nerpio, Pozuelo, Socovos y Villamalea). Se en- cuentran diseminados por la provincia y no forman un conjunto defini- do, aunque ninguno de ellos queda dentro del cuadrante noroccidental de la provincia.

Con tasas intermedias aparece el resto de los municipios. De ellos 35, o sea el 37,8% de la población provincial, registran tasas entre 7 y 9 por 1.000, mientras los otros 32 municipios, cuya población equivale al 52 % del total de la provincia, tienen tasas superiores a la provincial aunque inferiores a 12 por 1.000. Se encuentran repartidos por todos los secto- res de la provincia.

c) La mortalidad infantil

La mortalidad infantil, o sea, el número de niños fallecidos en el pri- mer año de vida, sigue un proceso de disminución a lo largo de este siglo. El retroceso rápido y continuo se puede apreciar en el siguiente cuadro.

CUADRO N.° 15 MORTALIDAD INFANTIL

% DEFUNCIONES DE MENORES DE UN AÑO SOBRE EL TOTAL DE NACIDOS VIVOS

ANOS Provincia Capital España

1901 ... . ... 21,20 16,83 18,59 1905 ... . ... 18,33 16,90 16,13 1910 ... 17,13 18,94 14,93 1915 ... . ... .. ... 18,28 17,76 15,19 1920 ... . ... 18,21 22,22 16,50 1925 ... 15,09 17,16 13,65 1930 ... . ... 12,83 13,28 11,71 1935 ... ... 12,70 12,33 10,94 1940 ... 10,77 12,33 10,87 1945 ... . ... . .... .. ... .. 8,30 7,75 8,49 1950 ... . ... . ... 6,61 6,52 6,42 1955 ... 5,24 3,67 5,09 1960 ... . ... 4,07 3,58 3,55

126

1970 2,94 2,96 2,07

1975 ... . .... 2,51 3,25 1,88

FUENTE: I.N.E. elaboración personal.

Tanto la provincia como la capital mantienen la tasa por encima de la nacional, a excepción de algún año (1940 y 1945, en la primera, y 1901, 1945, 1955 y 1965 en la segunda).

La superioridad de la provincia o de la capital en este aspecto no está claramente definida y aunque la provincia presenta las tasas más altas a principio de siglo y a partir de 1945, la capital se muestra en el período intermedio con valores más elevados (tabla 8 del apéndice).

A este descenso de la mortalidad infantil contribuye la permanente lucha en España contra ella, sobre todo después de la primera guerra mundial y cuando en 1932 el Estado crea un Centro de Higiene infantil en cada capital de provincia y en 1941 se fundan los Centros Maternales y Pediátricos de Urgencia".

En 1960, la mortalidad infantil era de 4,07% en la provincia y 3,58%

en la capital y se llega a 1970 con valores semejantes entre ellas (2,94%

y 2,96%), pero superiores a la tasa nacional (2,07%).

Sin embargo, la verdadera tasa de mortalidad infantil resulta de corregir la tasa de mortalidad normal incluyendo como nacidos vivos a los niños que mueren antes de las 24 horas y que, según las estadísticas se consideran abortos. Con los datos de 1965 podemos hacer la correc- ción.

Provincia Capital

Nacidos muertos ...132 118 Muertos al nacer ...38 19 Muertos antes de veinticuatro horas ...39 15 Muertos antes del año ...243 74 Nacidos vivos ...7.789 2.777

9 ARBELO, ANT., «La mortalidad de la infancia en España: 1901-1950.. Madrid, 1962, p. 277. Citado

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Según esta corrección, las tasas de mortalidad infantil oscilan entre 36,03 y 40,68 por 1.000 en la provincia y 31,87 y 38,42 por 1.000 en la ca- pital.

Con relación al número total de defunciones, las infantiles suponen un gran porcentaje hasta 1940, superando hasta entonces el 20%. Pero los avances de la medicina en esta especialidad han hecho descender vertiginosamente estas cifras y, si en 1901 de cada 100 defunciones 27,2 eran de niños menores de un año y en 1940 eran todavía 20,8, en 1960 se había reducido a 12,0, en 1970 a 6 y en 1975 sólo 4 eran defuncioes infan- tiles.

Lógicamente, este gran retroceso de la mortalidad infantil ha sido el factor más importante que ha hecho disminuir la mortalidad general y que constituye uno de los fenómenos demográficos más importantes del último siglo.

d) La tabla de mortalidad en Albacete

Con la tabla de mortalidad expresamos el índice de mortalidad por grupos de edad y sexo, en 1970. En el cuadro 17 se puede apreciar que la tasa mínima corresponde a las edades comprendidas entre 5 a 15 años en la población masculina y entre 5 a 34 en la femenina. Aumenta lenta- mente hasta los 49 años. Son índices altos los correspondientes al pri- mer año de vida y extremadamente altas a partir de los 70 años. La cir- cunstancia en que se desarrolla la vida del primer año y el grado de en- vejecimiento de la población explican la mortalidad tan elevada en estos determinados años.

La sobremortalidad masculina también es característica, a lo largo de los últimos 70 años. En la provincia como muestra el cuadro núm. 18, los años 1936, 1939 y 1941 dieron el máximo porcentaje de defunciones masculinas; con 57,52%, 56,50% y 57,24% sobre el total, el mínimo en 1912 y 1913 con 50,44%, o sea, que en ningún año las defunciones feme- ninas superaron a las masculinas. En la capital se ha marcado más la os- cilación. De 1936 a 1942, la mortalidad masculina superó el 60% de la mortalidad total; sin embargo, ha habido años en los que la mortalidad masculina no ha llegado al 50% de la total. Estos años han sido 1904,

1910 y 1930.

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En casi todos los grupos de edad mueren más hombres que mujeres, lo que compensa, por una parte, la característica sobrenatalidad mascu- lina y explica, por otra, el mayor número de mujeres ancianas. Sólo a partir de los 85 años (de los 80 en 1970) mueren más mujeres que hombres, precisamente por este último hecho que hemos apuntado.

Existen casos excepcionales en los índices de 1965, como en las eda- des de 15.19, con excesiva sobremortalidad masculina, y de 20-24 con un índice demasiado bajo. Esto no es de extrañar, pues en estas edades el número de defunciones es insignificante y pueden traducirse en índices muy desiguales o incluso variar de unos años a otros, como puede apre- ciarse al comprobar los índices de 1970, que dan para algunos años una sobremortalidad excesiva (años 5-9; 15-19; 25-29).