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Objetivos educativos

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CAPÍTULO II: DIVERSIDAD CULTURAL EN EL ÁMBITO EDUCATIVO ESPAÑOLEDUCATIVO ESPAÑOL

2. Legislación educativa y diversidad cultural

2.1. LOMCE en relación a la diversidad cultural

2.1.1. Objetivos educativos

Los objetivos son descritos en la LOMCE (2013b) como los: “referentes relativos a los logros que el alumno debe alcanzar al finalizar el proceso educativo, como resultado de las experiencias de enseñanza-aprendizaje intencionalmente planificadas a tal fin” (p. 3). Estos objetivos, por lo tanto, tienen que ser adquiridos por los estudiantes a lo largo de su educación, tanto obligatoria como post-obligatoria a través de los conceptos y habilidades aprendidos en su estancia en la escuela. En el artículo 7 (LOMCE, 2013b) se establecen los objetivos de la Educación Primaria, de entre los cuales existen unos a destacar por su correspondencia con la sociedad, el prójimo y el respeto a otras culturas.

En el primer objetivo se menciona la necesidad de que los alumnos adquieran valores y normas de convivencia básicas, no solo que las conozcan, sino que sean capaces de actuar en

base a las mismas, además se hace mención directa al respecto de los derechos humanos y a la pluralidad de la sociedad democrática actual. Este primer objetivo tiene especial interés para la investigación, pues no solo forma parte de los objetivos, sino que queda establecido en primer lugar; es decir, prima por encima del resto. Los alumnos, al acabar la Educación Primaria deben saber cómo funciona la sociedad, además de respetar y valorar a las personas que les rodean con el objetivo de convertirse en ciudadanos preparados para la vida social.

El segundo objetivo establece la importancia de desarrollar habilidades de trabajo autónomo y de equipo, de manera que se fomente la responsabilidad de los estudiantes y "la confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés" (LOMCE, 2013b, p. 5). Este objetivo es relevante puesto que se considera necesario el desarrollo de dicha habilidad si se busca poder ejercer un papel activo en la sociedad, no solo por la necesidad de trabajar en equipo sino también por la obligación de aprender a gestionar el propio tiempo y esfuerzo.

Sin duda, uno de los objetivos con mayor relevancia en este contexto es el tercero, el cual busca "adquirir habilidades para la prevención y para la resolución pacífica de conflictos, que les permitan desenvolverse con autonomía en el ámbito familiar y doméstico, así como en los grupos sociales con los que se relacionan" (LOMCE, 2013b, p. 5). Este objetivo es de mucha importancia ya que establece la posibilidad de que surjan conflictos en el día a día de los estudiantes, los cuales tienen que desarrollar las capacidades necesarias para solucionarlos de manera pacífica y tratando de entender a las personas que les rodean.

El cuarto objetivo en Educación Primaria versa directamente sobre la educación cultural, pues indica que los estudiantes tienen que "conocer, comprender y respetar las diferentes culturas y las diferencias entre las personas, la igualdad de derechos y oportunidades de hombres y mujeres y la no discriminación de personas con discapacidad"

(LOMCE, 2013b, p. 6). Este objetivo es una referencia clara al respeto a la diversidad, a la

búsqueda de la equidad y a fomentar la tolerancia entre las personas, por lo que, si dicho objetivo se cumple realmente, los alumnos serán en el futuro ciudadanos cívicos, formados para la igualdad y el intercambio sociocultural.

Por tanto, y atendiendo a los objetivos descritos, se considera que al finalizar la Educación Primaria los estudiantes deben haber adquirido la suficiente formación formal e informal gracias a la cual poder relacionarse de manera satisfactoria con el prójimo, pertenezca o no a su mismo grupo sociocultural. Y de esta manera, podrán comprender las diferencias con otras culturas y valorar y respetarlas igual que a la suya propia.

En cuanto a los objetivos mencionados en Educación Secundaria, estos se relatan en el artículo 11 (LOMCE, 2013c) y de la misma forma que se han descrito los relativos a la Educación Primaria, se destacan algunos con relación directa e indirecta con la diversidad cultural en Secundaria.

El primer objetivo que se menciona explica la necesidad de que los estudiantes conozcan y pongan en práctica sus derechos en el respeto a quienes les rodean, así como que sean personas tolerantes, cooperativas y solidarias. Con esto en mente, se explica que deben emplear el diálogo para así garantizar la igualdad de trato y oportunidades, así como para que estén preparados para ser ciudadanos cívicos. En esta línea, el tercer objetivo busca la no discriminación, y señala la discriminación personal o social y se une al cuarto objetivo, que trata de que los estudiantes desarrollen sus capacidades afectivas con el objetivo de rechazar la violencia y promover la paz, olvidándose de los prejuicios.

El décimo objetivo, y último relevante a analizar, destaca que los estudiantes aprendan a valorar la cultura y la historia, y pone hincapié en el respeto tanto a la propia cultura como a las demás, cosa que hoy en día es muy relevante, debido a la pluralidad que presentan las sociedades y la necesidad de no promocionar una única cultura. Todos estos objetivos están estrechamente relacionados con aquellos presentados en el currículo de Educación Primaria,

si bien es cierto que, con mayor concreción, los estudiantes acabarían la educación obligatoria con un amplio bagaje cultural y habiendo aprendido a respetar tanto su propia identidad como la de quienes les rodean.

Por último, en relación a los objetivos establecidos para la etapa de Bachillerato, la cual ya no sería educación obligatoria, sino que pasaría a formar parte de una etapa de educación voluntaria, están recogidos en el artículo 25 (LOMCE, 2013c). En estos objetivos se presupone que en los objetivos anteriores relativos a etapas de educación obligatoria los estudiantes han alcanzado los estándares mínimos y que por lo tanto ya son ciudadanos democráticos y globales, a la vez que se espera que "fomenten la corresponsabilidad en la construcción de una sociedad justa y equitativa” (LOMCE, 2013c, p. 20).

Con esta meta en el horizonte, como segundo objetivo se establece la necesidad de que los estudiantes maduren personal y socialmente, que ya sean capaces de resolver los conflictos y, es más, se busca que puedan preverlos y anteponerse a ellos. En cuanto al tercer objetivo relacionado con la no discriminación, en esta última etapa se considera que tienen que fomentar la igualdad de derechos y oportunidades, es decir, ya no solo tienen que conocer su importancia sino que deben ser ellos quienes fomenten y promuevan la no discriminación.

El octavo objetivo se refiere a la necesidad de que los estudiantes sean conocedores de otras realidades presentes en el mundo actual, que aprendan qué ha ocurrido en esos lugares y que puedan solidarizarse y mejorar su entorno. Como se puede apreciar, en la última etapa de la educación escolar los estudiantes son poseedores de los objetivos, y es entonces cuando tienen que desarrollarlos ellos mismos, de manera autónoma, con la finalidad de que en el futuro lo hagan como ciudadanos de la sociedad democrática y plural.

De acuerdo con lo aquí descrito, una vez se completan los años de enseñanza obligatoria y postobligatoria, los estudiantes deben haber adquirido los conocimientos y las

competencias necesarias gracias a las cuales relacionarse con personas procedentes de otras realidades culturales, así como habrán aprendido a resolver conflictos, a no discriminar y a trabajar por la paz y la solidaridad.

Todos estos objetivos no pueden ser únicamente impartidos por parte de docentes o de profesionales de la educación, sino que, según se menciona en los propios currículos tanto de Primaria como de Secundaria, son las administraciones las que deben también fomentar los valores de:

Igualdad de trato y no discriminación por cualquier condición o circunstancia personal o social. Las Administraciones educativas fomentarán el aprendizaje de la prevención y resolución pacífica de conflictos en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, así como de los valores que sustentan la libertad, la justicia, la igualdad, el pluralismo político, la paz, la democracia, el respeto a los derechos humanos. (LOMCE, 2013b, p. 8)

Es decir, según lo establecido en la ley, las Administraciones se deben hacer cargo del cumplimiento de lo aquí mencionado, de manera que se eviten prejuicios y discriminaciones, y se fomente la igualdad y la solidaridad entre los individuos. Además, desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, así como con la ayuda de entidades, organizaciones y administraciones educativas se promoverán actividades formativas en relación a la igualdad y a la no discriminación (LOMCE, 2013b).

Gracias a todo lo mencionado, se concluye que el currículo actual hace menciones específicas al tratamiento de la diversidad y a la enseñanza y la promoción de valores de respeto y tolerancia a los que esta investigación se refiere. Si bien se considera que la LOMCE presenta estos aspectos en su currículo, se busca valorar si los objetivos aquí

mencionados se ponen realmente en práctica en los centros educativos, de manera que se pueda determinar si son, o no, alcanzables por los estudiantes.

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