LA IRRADIACIÓN DE LA DEVOCIÓN
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3.- LOS ORÍGENES DE LA CREENCIA, EL DEVENIR DEL SAN- TUARIO Y LA IRRADIACIÓN DE LA DEVOCIÓN
3.1.- LOS ORÍGENES DE LA CREENCIA
En 1993 publiqué un ensayo sobre la devoción a la Virgen de Cortes82 y en el mismo incluí una serie de referencias que encontré en sendos inven- tarios de “papeles” pertenecientes a la encomienda de Calasparra reali- zados en las visitas que se efectuaron a la ermita de Cortes en 1656 y en 1726. Son las que siguen.
En el primero, y con fecha de 1620, iguran83:
• “...el traslado de la merçed hecha a la Relixion de San Juan y a esta encomienda de Calasparra de la dehesa y ermita de nuestra Señora de Cortes y una ecriptura que la çiudad de Alcaraz hiço en fabor de la Relixion”.
• “...un traslado de la escriptura que hiço en fabor de la Relixion de los amoxonamientos y de hermita de Cortes el conçejo de la çiudad de Alcaraz en birtud de probission del señor rei don Alonso hixo del señor rei don Fernando con la conirmaçion que hiço de la dicha deesa y ermita el dicho señor rei don Alonso a la Relixion de San Juan fecha el año de 1282” (1244 de Cristo).
En el informe de la visita de 172684 se escribió que la dehesa, señorío y jurisdicción se “...conirmo y dono de nuebo por el Ynfante don Alfonso hijo del Rey don Fernando en el año de 1252 (1214 de Cristo) por ruego de don Guillen gran Comendador de Consuegra cuio amojonamiento y termino de dicho castillo y deesa se hizo y señalo por los Rexidores de la Ciudad de Alcaraz y a presenzia del dicho don Guillen en el año de 1282
82 SÁNCHEZ FERRER, J. “En torno...”.- Op. cit.
83 A. M. de Calasparra. Libro de visitas de la ermita de la Virgen de Cortes (1586-1701).
Inventario de papeles tocantes a la dehesa de Cortes que se hizo por los visitadores don Alfonso Martínez Angulo y don Gabriel Coronel y Paraces. Cortes, 8 de enero de 1656.
Fols. 103r.-104v. Están desordenados los folios.
84 Ibidem. Legajo del santuario de Cortes. Visita de 1726.
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(1244 de Cristo) de orden y mandamiento del dicho señor Ynfante de Cas- tilla don Alfonso (como consta de Ynstrumentos de el Archiuo del Palazio de dicha Encomienda d a Villa y Encomienda de Consuegra)”.
En el primer apunte se cita la ermita, pero la referencia no tiene valor porque en el texto se omiten las fechas; en el segundo -en el que se le da al infante don Alfonso el título de rey cuando aún no lo era- se indica que la ermita existía en 1244; el tercero no tiene relación con la Virgen de Cortes ya que en el mismo no se nombra la ermita.
En 1996, Ayala Martínez85 y Barquero Goñi86 indicaban en las actas de un mismo congreso dos reseñas87 -prácticamente iguales salvo que en una de ellas se puso Alcázar en lugar de Alcaraz- del primer documento conocido en el que se cita la ermita de la Virgen de Cortes. Se encuentran en sendos inventarios de documentación de la orden de San Juan o del Hospital, uno del siglo XVII y el otro del XVIII.
En 2003, Meya Íñiguez88 publicaba nuevamente la reseña del mismo documento, que seguramente se ha perdido, que igura en un inventario hecho en 1650 sobre papeles pertenecientes a la orden de San Juan y su encomienda de Calasparra89. En él se resume un documento en el que se decía que el rey Fernando III el Santo, junto a la reina doña Beatriz y el infante don Alfonso, hizo donación a la Sacra Religión de San Juan de
“la deessa y ermita de nuestra señora de Cortes. Su fecha el año mil y ducientos y sesenta” (1222 de Cristo).
En 2011, Pretel Marín90 publicaba sendas fotos del anteriormente men- cionado par de asientos del importantísimo documento en los inventarios;
la trascripción de uno de ellos es la siguiente: “Un previlegio y merçed de señor rey don Fernando juntamente con la reyna y el ynfante don Alonso su hixo que hizieron a la religion de San Juan de una hermita que la dicha
85 AYALA MARTÍNEZ, C. de. “Las órdenes militares y la ocupación del territorio man- chego”. Actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos. Alarcos 1195”. UCLM. Ciudad Real, 1996. Pág. 96, nota 227.
86 BARQUERO GOÑI, C. “La orden militar del Hospital en La Mancha durante los si- glos XII y XIII”. Actas del Congreso Internacional Conmemorativo del VIII Centenario de la Batalla de Alarcos. Alarcos 1195”. UCLM. Ciudad Real, 1996. Pág. 303.
87 A. H. N. de Madrid. OO.MM. Índice 176; f. 37 v, nº 9 e Ìndice 175, f. 114 v, nº 8, respectivamente.
88 MEYA ÍÑIGUEZ, M. (Textos). La Ciudad de las Diez Puertas. Exposición didáctica.
Alcaraz, julio 2003-abril 2004. Toledo, 2003. Pág. 54.
89 A. M. de Calasparra. Libro de visitas de la ermita de Cortes (1586-1701).
90 PRETEL MARÍN, A. “Orígenes históricos...”. Op. cit. Pág, 27.
encomienda tiene en Alcaraz que se llama Nuestra Señora de la Cortes con una deesa zerrada que esta aneja a dicha encomienda; su fecha a 16 de agosto de 1260” (1222 de Cristo).
En 2013, en una comunicación presentada en las Jornadas conmemo- rativas del VIII Centenario de la conquista de Alcaraz, Barquero Goñi vuelve a tratar y transcribir estos documentos91.
Como el año 1260 que se indica en la concesión es de la Era Hispánica y éste se corresponde con el 1222 de la de Cristo queda probado documen- talmente que a mediados de agosto de 1222 ya existía en la citada dehesa sanjuanista una ermita dedicada al culto de la Virgen de Cortes. Esta fecha acredita que la devoción a esta Virgen está a pocos años de cumplir ocho siglos y convierte en verosímil, aunque no en verdadera, la del 1 de mayo del citado año en la que la tradición, recogida por Pérez de Pareja92, sitúa el aparecimiento/hallazgo de la Virgen de Cortes y el inicio de su culto.
3.1.1.- LOS MITOS DEL ORIGEN DE LA IMAGEN Y DE SU PRI- MERA VENERACIÓN
Los mitos relacionados con el origen y la primera veneración de la ima- gen de la Virgen de Cortes los recoge en su libro el padre Pérez de Pareja, basándose en tradiciones orales y escritos anteriores.
Este autor escribe que, según la tradición, la imagen fue hecha por San Lucas y que San Pablo la llevó a Alcaraz en el año 74 cuando fue allí a predicar, dejándola en ella al marcharse. La imagen se colocó como titular de la única iglesia que por entonces existía, la parroquia de Santa María, de donde la sacaron los “Godos Catolicos” para ocultarla poco antes de que la población cayera en manos mahometanas. Es, pues, la versión que se pone en boca de la Virgen de Cortes cuando en 1222 se aparece al pastor Francisco Álvarez: “(...) y reverencien esta Imagen mia, por aver estado oculta en el hueco de esta Encina, desde la general pèrdida de España”93.
Este origen le hace calcular al franciscano que la imagen tenía una an- tigüedad de 1.674 años94, cifra que desglosa así:
91 BARQUERO GOÑI, C. “La orden de San Juan y Alcaraz: orígenes de la expansión de los hospitalarios castellanos por el sudeste peninsular”. Actas de las Jornadas “Del Islam al concejo cristiano. VIII Centenario de la conquista de Alcaraz”. Alcaraz 8 y 9 de junio de 2013. Albacete, 2013. Págs. 223-240.
92 PÉREZ DE PAREJA, fray E. de. Historia....- Op. cit. Págs. 35-37 y 266-267.
93 Ibidem. Pág. 222.
94 Son los años transcurridos desde el 64 del nacimiento de Cristo -año en que, según
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• Desde que la dejó San Pablo en Alcaraz (año 64) hasta la conquista musulmana de España (que fecha en 714) = 650 años como titular y pa- trona de la parroquia de Santa María.
• Desde la conquista islámica hasta el Aparecimiento (que cifra en 1222) = 508 años escondida en el tronco de la encina para que no cayese en manos musulmanas.
• Desde el Aparecimiento hasta la fecha en la que la vio el padre Pérez de Pareja (hacia 1738) = 516 años venerada en el santuario de Cortes.
Los dos primeros periodos son míticos, pero, teniendo en cuenta la estilística de la imagen y la cronología del documento reseñado en los inventarios antes citados, la cronología del tercero puede considerarse plenamente histórica.
A las imágenes sagradas como realidad física la tradición les coniere diferentes orígenes, según lugares y épocas; no obstante, creo que en la provincia de Albacete pueden reducirse a dos las procedencias básicas o más repetidas de las imágenes de mayor devoción y ambas, con sus va- riantes, constituyen la casi totalidad de los casos.
Cualquier acepción de esta casuística la utiliza la religiosidad popular para aureolar la imagen, enfatizarla, conectarla casi siempre con el mundo celestial y dar explicación a un origen que ya, realmente, es desconocido.
a.- Imágenes proporcionadas por una persona sagrada.
Es la más frecuente en los mitos religiosos. Se pueden establecer dos grupos:
a.1.- Imágenes que se consideran proporcionadas por la propia persona sagrada que se va a venerar.
La imagen objeto de devoción es la que dejó la persona sagrada tras su aparición. Como, por lo general, estas leyendas suelen estar motivadas por el descubrimiento de esculturas que por diferentes motivos fueron ocultadas, se pueden incluir en este apartado los hallazgos.
a.2.- Imágenes que se creen elaboradas por autor distinto de la persona sagrada a la que se le va a dar el culto.
Dos suelen ser los autores más característicos:
• Uno o varios ángeles.
• San Lucas. Autor con elevada y reconocida categoría religiosa. Se le considera fundamentalmente escultor y pintor de Vírgenes95.
b.- Imágenes con autoría de persona no sagrada.
la tradición, San Pablo la trajo y la dejó en Alcaraz- hasta 1738 que la vio fray Esteban.
95 ATIENZA, J. Santoral diabólico. Barcelona, 1988. Pág. 54.
También pueden hacerse dos grupos:
b.1.- Imágenes que fueron labradas por un extranjero desconocido y enigmático.
Este hombre suele actuar como los ángeles, a los que sustituye, propor- cionando a la leyenda una referencia de nivel más terrenal.
b.2.- Imágenes que fueron compradas o conseguidas por un devoto en un lugar lejano del que arraiga la devoción.
El iel adquiere o consigue una imagen durante un viaje y la entroniza en la población en la que va a ser venerada. Se acepta implícitamente que está elaborada por un artista, pero su nombre siempre es anónimo.
Por tanto, la ejecución de la talla de la Virgen de Cortes, como tam- bién la de la Virgen de los Llanos de Albacete, fue considerada obra del más afamado autor de Vírgenes del imaginario maravilloso cristiano, el evangelista San Lucas. La primera, además, le fue proporcionada a los de Alcaraz por la propia Virgen.
3.1.2.- LA LEYENDA DE LA APARICIÓN DE LA IMAGEN.
Los santuarios suelen aparecer cuando se consagran ciertos lugares o imá- genes como focos especiales de gracia divina y protección humana, con- virtiéndose en centros de intercambio y de relación entre lo sobrenatural y lo humano. Esta consagración siempre está motivada por la creencia en algún fenómeno atribuido a un hecho sagrado o en la consideración de que el lugar tiene un carácter hierofánico que puede estar reconocido, a veces, desde siglos atrás. Es frecuente la erección de santuarios cristianos sobre lugares sacralizados por culturas anteriores; sobre el de Cortes, en con- creto, hay referencias de la existencia previa en su entorno de un templo romano dedicado a Diana96.
Los dos tipos de fenómenos originarios de santuarios más signiica- tivos y comunes son las apariciones de personajes divinos o de signos religiosos y los hallazgos de imágenes. La versión que se conoce del ori- gen del de Cortes le coniere una tipología mixta, ya que en el mismo se encuentran las características de ambos, aunque creo que hay que con- siderarlo fundamentalmente como un hallazgo. La gente de la época los tomaba como acontecimientos milagrosos y las actas notariales que se conservan con los relatos de muchos de ellos suelen incluir testimonios de señales asociadas. No conozco ningún documento que recoja inequívoca-
96 PÉREZ DE PAREJA, fray E. de. Historia...- Op. cit. Pág. 218.
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mente el hallazgo de la Virgen de Cortes y solamente la referencia de uno que haya sido interpretado como relacionado con este descubrimiento97. Se trata de una carta, fechada en 1239, de don Rodrigo Ximénez de Rada al concejo de Alcaraz en la que, según Lozano Sánchez, se contiene la primera referencia documental escrita auténtica del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Cortes; en la carta, el arzobispo de Toledo concede la licencia pedida por Alcaraz para hacer una Casa de Merçed en el lu- gar en que se descubrieron ciertos santos en el Alcaraz viejo. Este autor no duda en asegurar que entre ellos se encontraba esta Virgen. Lomax y Pretel Marín airman que el documento no está relacionado con el origen de esta devoción, pero creo, además, que la extremada parquedad de la noticia debería llamar a la prudencia, no coniriéndole con tanta seguridad tal signiicado. Lomax98 señala que las ruinas góticas que se alzan en el paraje aún hoy conocido como “El Santo”, muy cerca del actual núcleo de Alcaraz, seguramente son parte de la mencionada Casa o de posteriores añadidos; por tanto, hay que pensar que el emplazamiento no se corres- ponde con el de la dehesa de Cortes y que los santos serían probablemente esculturas romanas99 e iberas.
Tampoco la Casa fue una ermita, ya que Pretel Marín escribe que la institución seguramente se dedicó a centro de rescate de cautivos y que pudo tener una importante función debido a la por entonces reanudada lucha fronteriza100. Actualmente, a estos restos se les considera como lo que queda de la ermita de El Salvador.
Sin embargo, Lozano Sánchez considera que con este breve testimonio documental puede darse como veriicada una vieja tradición -recogida y repetida por la bibliografía referida al tema- que cuenta que en tiempos de Teodomiro ya existía en el interior de la fortaleza de Alcaraz la iglesia de
97 LOZANO SÁNCHEZ, A. “Hacia un ‘corpus documentorum toletanum’ para la his- toria de las provincias manchegas de Albacete y Ciudad Real (I)”. Rev. AL-BASIT nº 8.
Albacete, 1980. Págs. 86-90.
98 LOMAX, D. W. “Apostillas a la repoblación de Alcaraz”. Actas del Congreso de His- toria de Albacete. Vol. II: Edad Media. Instituto de Estudios Albacetenses. Albacete, 1984. Pág. 29.
99 Una de estas iguras es el grupo escultórico de la lucha de Hércules y Anteo que se conserva en el Museo de Albacete. Es, casi seguro, obra romana.
100 PRETEL MARÍN, A. Conquista y primeros intentos de repoblación del territorio albacetense. Instituto de Estudios Albacetenses. Albacete, 1986. Pág. 127. También en Alcaraz y su tierra en el siglo XIII, libro que forma parte de la obra El Fuero de Alcaraz.
Versión romanceada de 1296. Albacete, 2008; y en “Orígenes históricos...” Op. cit.
Santa María de la Asunción y que en ella se veneraban varias imágenes de la Virgen, entre ellas la que después se denominaría de Cortes. Como consecuencia de la invasión musulmana, los cristianos de la población, antes de su huída, enterraron estas imágenes para recuperarlas una vez de- rrotados los invasores y recuperado el territorio; con el tiempo se perdió la memoria del lugar y, tras la reconquista de la población por los cristianos, un pastor la halló fortuitamente.
Es pues, otra página del mito de la pérdida de España motivada por los pecados de los cristianos visigodos. “La imagen sagrada de la Virgen de Alcaraz, de supuesto origen godo, aguardará hasta que las condiciones, políticas, éticas y morales, sean propicias para emerger de nuevo y propi- ciar un resurgimiento deinitivo de la idelidad espiritual de los creyentes ante ella misma y ante su Hijo”101.
A la vez que esta tradición se conserva otra que podría considerarse, en cierta manera, como su antítesis en el tema que ahora se trata; consiste en la creencia de que en Alcaraz se mantuvo hasta la reconquista cristiana una comunidad mozárabe y que en ella se conservaron imágenes de Ma- ría, siendo una de ellas la de la Virgen de Cortes.
En los primeros siglos de dominación, los musulmanes solían permitir sus cultos -sin que pudieran ejercer proselitismo ni levantar nuevas igle- sias-, a la población sometida que quería mantener su fe cristiana a cam- bio de un impuesto económico; posteriormente se radicalizaron las postu- ras, menudearon los enfrentamientos religiosos y las prácticas cristianas fueron siendo prohibidas. Esto hace improbable la existencia de cultos mozárabes alcaraceños hasta época tan tardía como la propia reconquista.
Incluso si fue así, las imágenes que poseerían serían antiguas, ya que es poco creíble que tuvieran una Virgen tardo-románica.
La posibilidad de que alguna de las tradiciones mencionadas pueda ser cierta queda invalidada por la cronología que por su estilística se le atribuye a la imagen: principios del siglo XIII; por tanto, esta escultura no existía en fechas anteriores a las mencionadas.
Las leyendas de apariciones y hallazgos de imágenes son extraordina- riamente frecuentes en el mundo cristiano. También son abundantes en el ámbito de la religiosidad provincial, sobre todo de Vírgenes (Llanos, Nieves, Remedios, Espino, Gracia, etc.). La aparición de un símbolo sa- grado es en muchas ocasiones un hecho singularizado y “la existencia de
101 JORDÁN MONTÉS, J. F. y LOZANO JAÉN, G. “Romerías y peregrinaciones...”.- Op. cit. Pág. 91.
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una leyenda es al menos una expresión de interés social por reconocer el hecho como un acontecimiento excepcional”102 que parece que no se ten- dría como tal si se hubiese visto confeccionar, comprar o donar de modo ordinario. Las leyendas versan sobre el primer acontecimiento del que va a partir una devoción y la vinculación de una comunidad a la imagen.
“La vinculación se establece a través de un lugar de encuentro entre una comunidad determinada y una persona sobrenatural”103. La delimitación del lugar es tan concreta y tan ligada al hecho sagrado que la imagen sue- le recibir muy frecuentemente, y así ocurre con la Virgen de Cortes, una advocación que está relacionada con él, dando pie, a veces, a leyendas etimológicas. En la visita de 1726104, don Pedro de Angulo indica que la Virgen tuvo “el titulo de Cortes, cuio renombre glorioso se le dio por el castillo que en el mismo sitio hauia (del que oy se allan bestigios y zi- mientos) que fue donado con la Dehesa, Señorio y Jurisdiccion temporal a dicha Sagrada Religion de San Juan por el rey don Alfonso”.
En el ámbito de la religiosidad popular se encuentra una amplia varie- dad de leyendas; sin embargo -debido a la repetición que de sus caracte- rísticas esenciales puede observarse- la inmensa mayoría de ellas pueden considerarse construidas, especialmente las marianas, según unos pocos patrones o esquemas básicos.
La leyenda de origen de la Virgen de Cortes pertenece a uno de los más generalizados, ya que se repite en muy diferentes y alejados puntos de la geografía peninsular (Andalucía, Extremadura, Cataluña, las dos Casti- llas), dando lugar a una larga tradición. Consiste, básicamente, en el relato del hallazgo de una imagen en un determinado lugar natural en el que in- tervienen la Virgen y/o una imagen (en el caso de Cortes como aparición y como imagen escultórica), el personaje que es testigo de la aparición y/o halla la escultura y una comunidad local con sus representantes oiciales, tanto eclesiásticos como civiles.
Secuenciaré a grandes rasgos este esquema, basándome en el estudio
102 VELASCO, H. M. “Las leyendas de hallazgos y de apariciones de imágenes. Un replanteamiento de la religiosidad popular como religiosidad local”, en ÁLVAREZ, BUXÓ Y RODRÍGUEZ (Coords.), La religiosidad popular II. Barcelona, 1989. Pág.
401.
103 Ibidem. Pág. 402.
104 A. M. de Calasparra. Legajo del santuario de Cortes. Visita de 1726.