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Pensar al estudiante

In document departamento de sociología rural (página 39-42)

CAPÍTULO 3. FUNDAMENTOS ESENCIALES EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA

3.3 Pensar al estudiante

30 Se requiere una visión de interdisciplina y metadisciplina en la investigación y el desarrollo de la educación. Ello supone el dialogo del docente consigo mismo y con los demás.

También implica centrar su mirada de forma responsable al valorar la ciencia y los saberes tradicionales, dado que no son oposición sino complementación. En esta búsqueda por el conocimiento y la mejor forma de educar educándose. El profesor de educación básica reconoce la disciplina como un elemento indispensable en su quehacer, a su vez, la variación en la dinámica de su enseñanza facilita la comprensión de sí mismo y le da un giro diferente a su percepción educativa (Boada y Toledo, 2003).

La interdisciplina como dialogo de saberes y objetivos para la enseñanza y aprendizaje, integra de forma armónica la conciencia intelectual del docente, amplía su perspectiva y le hace reconocer el trabajo de su gremio. Por su parte, la metadisciplina impulsa al educador a ir más allá del común, incluso en actividades fuera de su perfil, porque esta irrupción en otros campos, es finalmente, lo que le permite mejorar como ser humano y como docente. Debido a que el maestro es considerado una figura central por sus alumnos, su conformación profesional debe estar en constante movimiento, puesto que, el movimiento es la forma más efectiva de adaptación al cambio, mantenerse vigente y actualizado, pero, sobre todo, vivo (Caride 2000).

31 pueden apreciarse de forma distinta desde donde provengan: la familia, los amigos y la sociedad misma. Toda construcción educativa es social, todo procede de la interacción, tal y como sucede con el lenguaje. En el caso de estudiantes, hay dos tipos de construcción axiológica: una es la construcción parcial, la cual consiste en la adquisición de conocimientos y valores por aquellas personas que aprenden, pero no son conscientes de ello, por tanto, no asumen dicha conciencia. La segunda es la construcción completa, cuando las personas asumen que están aprendiendo y en la medida que lo hacen toman de forma progresiva su rol social en la sociedad. La construcción completa implica el uso del valor por el valor mismo, es decir, ya el ser humano es capaz de enriquecer su noción de responsabilidad y empatía, valores que se adquieren a medida que se “madura”. Con lo anterior, el estudiante va dándose cuenta que existe “el” en la medida que existe “el otro”.

La construcción socio axiológica inicia desde la aparición del lenguaje, el cual tiene su origen en la interacción social, de hecho, el lenguaje hablado es escuchado por el infante, quien repetidamente asigna el mismo significado a la palabra que se dice frecuentemente, el infante se anima a articular oralmente y nace el fenómeno del lenguaje, mismo que va desarrollando a la par del sentido cognitivo para aprender numerosas cosas de su alrededor.

En la etapa de inicio y desarrollo del lenguaje el niño está adquiriendo valores, sin saberlo es ya un pre-estudiante en el sentido del fortalecimiento del lenguaje y conocimientos previos adquiridos en familia, más adelante deberá abordar la etapa de la educación prescolar. En esta fase, el niño no es consciente del deber de ir a la escuela ya que en numerosas ocasiones van obligados, la condición emocional del niño se encuentra alrededor del inicio de las primeras interacciones con niños de su edad, con quienes juega y compara constantemente sus habilidades, por tanto, tiene una conciencia parcial como estudiante, es la prenoción de ir a la escuela, más no la concepción como estudiante (Ausubel, 1983).

Al llegar al nivel primaria, el niño siente que ha escalado un peldaño más del prescolar, es capaz de distinguir una etapa nueva. Sin embargo, es después del primer año cuando asume el deber de ir a la escuela, este deber se vuelve constante y hasta un hábito que

32 más tarde se ha de convertir en una disciplina más elaborada, esto sucede al entrar el quinto y sexto grado de primaria, para esta etapa los niños son capaces de distinguir cuales clases les agradan más y explican el porqué de ello, al mismo tiempo que su acervo se va ampliando cada vez más.

En el nivel de la educación secundaria, el niño entra a la fase de la adolescencia y se asume ya como un estudiante con cierta disciplina, es capaz de visualizar a mediado plazo la profesión que le gustaría elegir en el futuro. Hasta entonces solo se centrará mayormente en las labores académicas, y muy de cerca en la interacción social con estudiantes de la misma edad. Lo anterior puede variar de acuerdo a las circunstancias sociales, el medio en el cual se vida, los aspectos socioeconómicos y hasta la ubicación geográfica, aun no siendo homogéneo este comportamiento, el patrón es similar y se distingue por la edad en la que el niño pasa al inicio de la juventud, en términos coloquiales (Asunción, 2001).

En numerosas ocasiones los estudiantes de los últimos grados de primaria y los tres grados de secundaria, son capaces de distinguir las condiciones sociales y económicas que les son desfavorables o favorables, con ello nos referimos al gusto por el estudio, la música, las artes, la dificultad monetaria, los acosos, el bullying, los maltratos de familia, etc., ello es lo que viene a motivar o impulsar las iniciativas de rendir académicamente.

Al respecto, puede hablarse del estudiante de educación básica como un ser capaz de fabricar sus propias inquietudes con sus seres queridos y el ambiente escolar, múltiples razones escapan a esta explicación dado que el universo de estudio es sumamente amplio, también es complejo porque la diversidad cultural, socioeconómica y geográfica marcan un mosaico con diferentes condiciones y en consecuencia, diferentes explicaciones.

En la etapa de la construcción de la conciencia de estudiante, los padres y profesores deben poner especial atención en tratar de lograr que sus estudiantes de educación básica se asuman como buenos estudiantes, partiendo de ser buenas personas, que apoyan en casa, que se esfuerzan y que pueden plantearse retos desde los aprendizajes adquiridos en la escuela.

33 Para motivar a los estudiantes de educación básica y de nivel secundaria, e importante la incorporación de pláticas con estudiantes de bachillerato y licenciatura, con la idea de generar en ellos, las inquietudes necesarias para motivarse hacia el estudio de etapas posteriores, teniendo como base la experiencia que otros estudiantes de grados superiores puedan compartirles.

Analizar al estudiante es complejo, ya que, la implicación de estudiar va más allá de recibir los conocimientos en el aula, se debe considerar que el estudiante de educación básica es ya una persona que aplica los valores, los reconfigura constantemente ya que no son acabados, son interpretables según el rigor intelectual y social que se le imprima al significado. De esta manera, los estudiantes desde educación básica hasta etapas posteriores, van superando la forma de comprender, asumir y aplicar los valores de distinta índole, todo ese proceso que refiere el valor, es construido en el conglomerado social por medio de la interacción y el dialogo, elementos indispensables en el fenómeno educativo.

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