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Problemas a los que están sujetos los indígenas

In document UNIVERSIDAD AUTÓNOMA CHAPINGO (página 74-78)

I. INTRODUCCIÓN GENERAL

2.3 Globalización y cultura maya

2.3.9 Problemas a los que están sujetos los indígenas

A pesar de las diferentes políticas racistas, integracionistas e indigenistas, los pueblos indios han subsistido a lo largo de la historia en México, conjugando aspectos y formas de ser que son parte de su identidad, como son su lengua, sus costumbres, sus tradiciones; es decir, su cultura. Éstas se reflejan en las formas de producción agrícola, en el conocimiento y la práctica de lo que se ha llamado agricultura tradicional o campesina, y en sus formas de gobierno internas, que

63 son formas autogestivas de organización que influyen en la producción y reproducción de sus comunidades en todos los sentidos, desde aspectos materiales de la producción de alimentos hasta la reproducción de su cosmología (Sámano, 2017:17).

Aunado a lo anterior, se está presenciando un resurgir de las organizaciones indígenas en lo local, regional, nacional e internacional para asegurar la protección de todos sus derechos y llamar la atención pública sobre sus demandas (Amnistía Internacional, 1992).

Sobretodo, la cultura dominante representada por los capitalistas y terratenientes, oprime y explota a los pueblos indígenas. En el caso de México, día a día los indígenas están luchando para que no desaparezca su cultura, ya que si lo logran suelen ser despojados de sus tierras y bosques (Garduño, 1985).

Uno de los problemas nacionales que ha aquejado a México durante cientos de años, ha sido el problema indígena. El problema de fondo es que se reconoce que hay pobreza, que hay marginación, depredación, incluso que hay discriminación pero no se han podido resolver de raíz dichos inconvenientes, bajo la justificación que son problemas ancestrales, que no se resolvieron antes y que no se podrán resolver a corto o mediano plazo (Sámano, 2017:30-31).

En México, las comunidades indígenas pertenecen a los sectores más pobres de la población, e históricamente han sido víctimas de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitraries. Por ejemplo, en diciembre de 1991, las comunidades indígenas ch’ol y Tzeltal del estado de Chiapas, protagonizaron una manifestación pacífica en protesta por los abusos de la policía contra los indígenas y la discriminación de que eran objetos en el sistema jurídico. Más de 100 de los manifestantes indígenas recibieron patadas, golpes y amenazas de muerte tras ser detenidos (Amnistía Internacional, 1992).

Un caso extremo es la desaparición de etnias, en el que pierden su identidad, territorio, lengua, instituciones y tradiciones. Los pueblos indígenas han sufrido

64 esta situación, primero fueron obligados a abandonar sus tierras por la conquista, hoy por los procesos de desarrollo planificado como la construcción de centrales hidroeléctricas, carreteras, etc,. Ante la destrucción de su hábitat y expropiación de sus territorios, la población afectada como los mazatecos y chinantecos que en 1957 y 1985 perdieron no sólo sus territorios sino que su identidad y cultura sufrieron desajustes severos (Regino, 2003).

En el caso de México, Regino (2003), enfatiza que las lenguas indígenas y sus hablantes han sido reprimidos, discriminados, y en algunos casos son asesinados; pero a pesar de todo esto, estos pueblos han aprendido a transmitir sus lenguas.

.3.10 Concepto de Estado-Nación

Es importante señalar que el concepto de nación se enfrenta al problema objetivo del empleo polisémico del mismo. En primer lugar, es común encontrar una aplicación del término asociada a un carácter atemporal o ahistórico, esto es, se utiliza para referirse a comunidades humanas tanto de la época contemporánea como de la antigüedad: la nación romana, la nación mexicana, etc. En segundo lugar, el abuso del término tiene lugar en su aplicación genérica del mismo para denominar todos los agrupamientos humanos actuales, de tal manera tenemos, la “nación yaqui” o “nación árabe”, para referirse a un grupo étnico o a un conjunto de naciones que poseen características linguísticas, culturales y orígenes históricos comunes, respectivamente. En tercer lugar, es bastante reiterada la confusion entre nación y Estado; así, por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas , en realidad constituye una organización de estados nacionales (López, 1995:5).

De acuerdo a Florescano (1997:16), define al Estado como “un ordenamiento jurídico que tiene como finalidad general ejercer el poder soberano sobre un determinado territorio y al que están subordinados de manera necesaria los individuos que le pertenecen”. En la antigüedad, el concepto de nación se

65 entendía como la presencia de algún grupo étnico. A partir de la revolución francesa el concepto comenzó a sufrir alteraciones.

Por su parte, Hirsch (2001), menciona que:

el Estado es un entramado de relaciones sociales y de clases contradictorias que se expresa en la diversidad de sus componentes. No es una unidad organizativa cerrada, sino que se disgrega permanentemente en instancias relativamente autónomas que compiten entre sí, hasta se combaten con frecuencia, y cada una establece sus propias relaciones sociales y de clase, sea como punto de apoyo de clases, sea en forma de agencias que se remiten a las clases dominadas y que integran los intereses de ellas en los mecanismos estatales de decision según reglas y formas de procesamiento propias (p. 41).

Asi mismo, Ernest Geller señala que un conjunto de personas forman una nación cuando sus integrantes “se reconocen mutua y firmemente ciertos deberes y derechos en virtud de su común calidad de miembros. Es ese reconocimiento del prójimo como individuo de su prójimo lo que los convierte en nación, no los demás atributos comunes, cualesquiera que puedan ser”. De este concepto se deduce que la “nacionalidad no es una característica innata, sino el resultado de un proceso de aprendizaje social y de formación de hábitos” (Florescano, 1997:17).

Por otra parte, “nación es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura”

(Soriano, 1994:77).

Para Schnapper (1994), la nación es una entidad política cuya soberanía es reconocida por el ordenamiento internacional. Es decir, es una unidad política territorializada. Por lo tanto, el Estado inscribe la nación en el espacio.

Por su parte, Álvarez (1993:7) menciona que el concepto de “nación hace referencia, al menos a partir de la configuración de los estados modernos, a la existencia de un ámbito de poder politico y cultural para el grupo étnico, o a la aspiración de llegar a conformarlo”.

66 Por su parte, Villoro (1999:18), citado en Castillo (2008:71) hace una clara explicación entre la diferencia de Estado y Nación: “ La pertenencia a una nación se define por una autoidentificación con una forma de vida y una cultura; la pertenencia a un estado, por sumisión a una autoridad y al sistema normativo que establece… Estado y nación responden a necesidades básicas diferentes.

La nación satisface el anhelo de todo hombre de pertenecer a una comunidad amplia y de afirmar su identidad en ella. El Estado cumple otro valor Igualmente universal: el de seguridad y el orden”.

En contraparte, Tivey (1987), hace referencia que si se toma en cuenta al Estado- Nación como una estructura de tipo politico con una población homogénea y que comparte la cultura y la lengua, es gobernada por personas de la misma población, es importante hacerse la siguiente pregunta: ¿cuándo se hizo realidad estas cosas?, la respuesta sería que nunca. A nivel mundial no existe ningún pueblo con esa homogeneidad, sin diferencias regionales o culturales, en donde todos hablen la misma lengua y en el que los gobernantes no se distingan de los gobernados ni en el rango, ni en riqueza ni en educación.

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