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FASES DEL PROYECTO DE PROTECCIÓN Y ATENCIÓN A MENORES IMPLICADAS EN LA INVESTIGACIÓN.

* OBSERVACIÓN * PADRES/CUIDADORES

* ENTREVISTAS * MENOR/ES

* ANÁLISIS DE DOCUMENTOS * FAMILIARES/VECINOS

* PROFESIONALES

* OTRAS FUENTES DDDEEETTTEEECCCCCCIIIÓÓÓNNN

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METODOLOGÍA INFORMANTES

A) Fase de Detección-Notificación.

Puesto que la inmensa mayoría de las notificaciones vienen de ámbitos en los cuáles se trabaja con población infantil (sanitario, educativo, policial,..), para la puesta en marcha del proyecto se planteo la necesidad de sensibilizar y formar a estos profesionales sobre determinados aspectos relacionados con el maltrato infantil, todo ello a fin de garantizar una correcta notificación de situaciones de desprotección infantil y rentabilizar recursos.

Para ello se elaboró un soporte documental único, sencillo y fácil de cumplimentar para la notificación (Anexo I: Hoja de Notificación) y una “Guía de detección de situaciones de maltrato infantil” en la que se describen los indicadores de los distintos tipos de maltrato infantil, los factores de riesgo que suelen estar asociados a los distintos ámbitos profesionales y los recursos que existen en la Comunidad Autónoma de Extremadura de cara a este tipo de situaciones de desprotección infantil.

En esta fase, la información debe recogerse por escrito y con la firma del profesional o institución que notifica el caso, aunque esto no implica que el primer contacto con el notificante sea telefónico. En la llamada telefónica se le informará sobre la necesidad de una notificación escrita para poder tomar las medidas pertinentes.

B) Fase de Investigación.

La segunda fase del proceso del Proyecto de protección y atención a menores es la Fase de Investigación. Siendo clave en primer lugar la Formulación de Hipótesis de Partida. Para ello se plantean los siguientes pasos a seguir por parte del Equipo:

1. Estudio detallado de la Hoja de Notificación, en la que el notificante señala las manifestaciones externas o indicadores observados en el menor.

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2. Recabar información del menor y familia a través del Servicio Social de Base.

Puede existir un expediente anterior de la familia del menor, ya sea por el mismo motivo o por motivo distinto. Si es así, se debe analizar porqué se les abrió expediente, cuál era en ese momento la situación familiar y si hay o no antecedentes de situaciones de desprotección infantil.

3. Contactar con el profesional o persona que notifica la situación de desprotección infantil, de cara fundamentalmente a comprobar la validez de la notificación, aclarar determinados aspectos, ampliar información relevante, establecer su grado de colaboración y si la información plasmada en la Hoja de Notificación ha sido recogida directamente o a través de fuentes indirectas.

El equipo, tras consultar estas tres fuentes de información, se encuentra en disposición de formular las hipótesis de partida acerca de la situación en la que se encuentra el menor. Estableciendo cuatro tipo de posibles situaciones:

- Situación no susceptible de atención por parte del Equipo: es aquella situación donde están implicados menores, pero que no podemos considerar como específicas de desprotección infantil ni del campo de intervención de Servicios Sociales. Por ejemplo: fracaso escolar, hiperactividad,… Situaciones que deben ser abordadas por profesionales de otros ámbitos distintos a Servicios Sociales: equipos psicopedagógicos, salud mental,…

- Situación de desamparo: es aquella situación de desprotección del menor tan clara, precisa y de una gravedad tan elevada que implica la separación del menor del núcleo familiar. Las situaciones que se considerarán desamparo, son las contempladas en la Ley 4/94, de 10 de Noviembre de Protección y Atención a Menores de la Junta de Extremadura. Raramente podremos llegar a la conclusión de que el menor se encuentra en situación de desamparo en la fase de investigación, ya que supondrá un trabajo de valoración por parte del Equipo muy exhaustivo, aunque sí que podremos plantear el desamparo del menor como Hipótesis de Partida.

- Situación de riesgo: es aquella situación en la que se obstaculiza el desarrollo personal o social del menor, suponiéndole un perjuicio, pero que no alcanza la gravedad suficiente como para justificar la separación del menor del núcleo familiar.

- Cuando la situación es más grave que la de riesgo, encontrándose a un paso de ser considerada de desamparo, o el Equipo establece una alta probabilidad de que la situación puede llegar a convertirse en una situación de desamparo por la gravedad de la misma, la denominaremos situación de riesgo de desamparo.

En un segundo momento de la Fase de Investigación, el Equipo de protección y atención al menor debe llevar a cabo la Recogida de Datos, es decir la recogida de aquella información relevante acerca de las circunstancias que rodean la situación/problema, todo ello a fin de confirmar las hipótesis de partida y delimitar el problema. Para ello realizará las siguientes gestiones:

- Entrevista con el/los responsable/s del menor. Estos deben ser los primeros en conocer que se está llevando a cabo un proceso de investigación, ya que se les debe dar la oportunidad de explicar lo sucedido. Esto será así excepto en los casos de abuso sexual intrafamiliar, en los que se entrevistará primero al menor. (Anexos II y III: Entrevista Familiar y Análisis Funcional a Padres).

- Entrevista con el menor, para recabar información de cómo el niño ve la situación, cómo se siente y cómo se ve afectado por los problemas. (Anexo IV: Análisis Funcional a Menor/es).

- Contacto con profesionales de otros ámbitos que puedan aportar información del menor o de su familia. Es la recogida de información de fuentes externas.

Los datos considerados pertinentes recabados en este segundo momento de la Fase de Investigación van a ser los siguientes:

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1. El incidente de maltrato: tipo, severidad, frecuencia, cercanía temporal, presencia y localización de la lesión e historia previa de informes de maltrato.

2. El grado de vulnerabilidad infantil: acceso del maltratador al niño, estado físico, cognitivo y emocional del menor así como las relaciones afectivas padres/hijos.

3. Las características del responsable/s del menor: capacidades asociadas a la edad del cuidador, historia de crianza, conducta violenta o antisocial, salud física y mental, nivel educativo/cultural, situación laboral, toxicomanía, habilidades parentales, expectativas hacia el niño y métodos de disciplina utilizados.

4. El entorno familiar: condiciones de la vivienda, situación económica, relaciones de pareja, red de apoyo social, presencia de un compañero o padre/madre sustituto y sucesos/situaciones estresantes.

5. La existencia de protección para el menor: capacidad del menor para protegerse, visibilidad del niño por parte de la comunidad, presencia en el domicilio de algún adulto que pueda proteger al menor.

6. Grado de conciencia de la situación de desprotección del menor y motivación para el cambio.

La metodología de recogida de información en la fase de investigación es fundamentalmente a través de entrevistas, observaciones, análisis de expedientes e informes de otros profesionales,…En algunas ocasiones se han utilizado pruebas estandarizadas para evaluar determinados aspectos que se han considerado relevantes.

Es el propio Equipo quién establece la metodología de recogida de información en cada caso concreto en función de su idoneidad.

La recogida de información en la fase de investigación contempla (siempre que es posible) la información directa procedente de los propios padres/cuidadores, del menor/es maltratado/s y de otros miembros de la familia. Asimismo, se registran los datos de las observaciones directas en el domicilio familiar, entorno escolar, etc,…,ya que constituyen datos de gran relevancia para los objetivos de la investigación.

En esta fase es fundamental la recogida de información de otros profesionales que puedan advertirnos acerca de la situación del menor, de los padres/cuidadores, de la familia extensa y de los vecinos. Estos datos se recogen fundamentalmente a través de informes escritos, contactos telefónicos y entrevistas personales. La información requerida suele ser la siguiente: médica, salud mental, escolar, servicios sociales, policial (GRUME), jurídica (protección de menores),…

C) Fase de Valoración y Diagnóstico del problema.

En esta tercera fase del proceso de intervención, la labor a llevar a cabo por el Equipo es de análisis y valoración de todos los datos obtenidos previamente, con la finalidad de determinar las variables que intervienen en la situación de desprotección del menor, redefinir las hipótesis iniciales no descartadas y/o establecer nuevas hipótesis así como identificar las áreas fuertes y débiles de la familia de cara a la intervención.

Los aspectos a valorar por parte del equipo de cara a determinar tanto los factores causales de la situación de desprotección infantil como las áreas en las que habrá que centrar la intervención, están relacionados con el menor, su familia y el entorno.

1. En el menor se valorarán aspectos relacionados con:

- Salud y desarrollo físico: higiene, sueño, alimentación, salud/enfermedad, accidentes, etcétera.

- Salud mental: a nivel cognitivo (grado de estimulación del menor, aprendizaje, rendimiento,…), emocional (autoestima, estado de ánimo habitual, etc,…).

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- Relaciones sociales: grado de dificultad para establecer relaciones sociales, tipo de relaciones, ocio y tiempo libre, etc.

2. En la unidad familiar se valorarán:

- Estructura y composición familiar (edades de los miembros, terceros, separaciones, etc,…).

- Ocupación laboral (empleo, horario, estabilidad, legalidad, etc,…).

- Situación económica (ingresos, deudas, dificultades, etc,…).

- Nivel educativo/cultural.

- Salud física y psíquica.

- Relaciones de pareja (comunicación, afectividad, conflictividad, etc,…).

- Relaciones padres-hijos (comunicación, afectividad, conflictividad, etc,…).

- Consumo de sustancias tóxicas.

- Relaciones sociales (nivel de aislamiento social, red de apoyo social, conflictividad, actividades de ocio, etc,…).

- Habilidades para el cuidado y crianza de los hijos (valoración acerca de la necesidad educativa de los hijos, grado en que las necesidades básicas son cubiertas, asunción de roles en el cuidado del menor, supervisión del menor, etc,…).

- Conciencia del problema y motivación para el cambio.

3. En el entorno se valorarán:

- Las características de la vivienda donde reside la familia: localización, tipo y tamaño, equipamiento, higiene, estabilidad, etcétera.

- Las características del barrio: servicios básicos disponibles, seguridad, habitabilidad, sistemas de comunicación, equipamientos (centros sanitarios, educativos, culturales, etc,…)

El resultado de la valoración deberá contemplar los siguientes aspectos:

a) Delimitar el tipo de situación de desprotección del menor, estableciendo el nivel de gravedad de la misma:

- Maltrato físico.

- Maltrato emocional.

- Abandono físico o negligencia.

- Abandono emocional.

- Abuso sexual.

- Otros (especificar cuál).

b) Identificar las variables que intervienen en esa situación, otorgando un valor a cada una de ellas que oscila entre (1) y (6) en función de cómo afectan a la situación de desprotección del menor:

- El valor (1) indica que la variable afecta poco o nada a la situación de desprotección del menor y no es relevante en la definición del problema.

(Área Fuerte).

- El valor (6) indica que la variable afecta considerablemente a la definición del problema, siendo un factor en el que hay que intervenir si pretendemos que la situación de desprotección del menor se modifique. (Área Débil) - Los valores intermedios entre el (1) y (6) indicarán en qué medida afectan

esas variables identificadas a la situación de desprotección del menor.

c) Establecer qué variables intervienen en la situación, en mayor y menor intensidad, es decir, es necesario jerarquizar las variables, así como determinar cuáles son de nuestra competencia y cuáles son modificables. (Anexo VI: Hoja de Valoración)

La elaboración de estas tres fases del Proyecto de protección y atención al menor, se ha sustentado esencialmente sobre el Documento Técnico del Ministerio de Asuntos Sociales “El maltrato infantil. Detección, notificación, investigación y evaluación.- SASI”, elaborado por Arruabarrena, M.I., de Paúl, J. y Torres, B. (1996).

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- Relaciones sociales: grado de dificultad para establecer relaciones sociales, tipo de relaciones, ocio y tiempo libre, etc.

2. En la unidad familiar se valorarán:

- Estructura y composición familiar (edades de los miembros, terceros, separaciones, etc,…).

- Ocupación laboral (empleo, horario, estabilidad, legalidad, etc,…).

- Situación económica (ingresos, deudas, dificultades, etc,…).

- Nivel educativo/cultural.

- Salud física y psíquica.

- Relaciones de pareja (comunicación, afectividad, conflictividad, etc,…).

- Relaciones padres-hijos (comunicación, afectividad, conflictividad, etc,…).

- Consumo de sustancias tóxicas.

- Relaciones sociales (nivel de aislamiento social, red de apoyo social, conflictividad, actividades de ocio, etc,…).

- Habilidades para el cuidado y crianza de los hijos (valoración acerca de la necesidad educativa de los hijos, grado en que las necesidades básicas son cubiertas, asunción de roles en el cuidado del menor, supervisión del menor, etc,…).

- Conciencia del problema y motivación para el cambio.

3. En el entorno se valorarán:

- Las características de la vivienda donde reside la familia: localización, tipo y tamaño, equipamiento, higiene, estabilidad, etcétera.

- Las características del barrio: servicios básicos disponibles, seguridad, habitabilidad, sistemas de comunicación, equipamientos (centros sanitarios, educativos, culturales, etc,…)

El resultado de la valoración deberá contemplar los siguientes aspectos:

a) Delimitar el tipo de situación de desprotección del menor, estableciendo el nivel de gravedad de la misma:

- Maltrato físico.

- Maltrato emocional.

- Abandono físico o negligencia.

- Abandono emocional.

- Abuso sexual.

- Otros (especificar cuál).

b) Identificar las variables que intervienen en esa situación, otorgando un valor a cada una de ellas que oscila entre (1) y (6) en función de cómo afectan a la situación de desprotección del menor:

- El valor (1) indica que la variable afecta poco o nada a la situación de desprotección del menor y no es relevante en la definición del problema.

(Área Fuerte).

- El valor (6) indica que la variable afecta considerablemente a la definición del problema, siendo un factor en el que hay que intervenir si pretendemos que la situación de desprotección del menor se modifique. (Área Débil) - Los valores intermedios entre el (1) y (6) indicarán en qué medida afectan

esas variables identificadas a la situación de desprotección del menor.

c) Establecer qué variables intervienen en la situación, en mayor y menor intensidad, es decir, es necesario jerarquizar las variables, así como determinar cuáles son de nuestra competencia y cuáles son modificables. (Anexo VI: Hoja de Valoración)

La elaboración de estas tres fases del Proyecto de protección y atención al menor, se ha sustentado esencialmente sobre el Documento Técnico del Ministerio de Asuntos Sociales “El maltrato infantil. Detección, notificación, investigación y evaluación.- SASI”, elaborado por Arruabarrena, M.I., de Paúl, J. y Torres, B. (1996).

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5.-CARACTERÍSTICAS DE LA MUESTRA

Los problemas individuales y familiares detectados y atendidos por el Instituto Municipal de Servicios Sociales de la ciudad de Badajoz durante el periodo que abarca la investigación – de marzo 1996 a noviembre 1999 – ya sea en unas ocasiones a instancia de Instituciones y en otras a iniciativa de los propios ciudadanos han sido las que se exponen a continuación en la tabla.-1.

TABLA.-1.TOTAL DE PROBLEMAS ATENDIDOS EN LA CIUDAD DE BADAJOZ.

Zona Centro Zona Sureste Margen Derecha Guadiana Poblados Total (%)

P1 62 506 738 34 1340 16,5%

P2 508 142 458 22 1130 13,9%

P3 6 4 10 - 20 0,2%

P4 192 324 386 10 912 11,2%

P5 36 18 4 4 62 0,8%

P6 38 (25) 52 (38) 63 (44) - 153 1,8%

P7 202 80 152 14 448 5,5%

P8 84 40 28 2 154 1,9%

P9 226 190 550 2 968 11,9%

P10 96 10 50 2 158 2%

P11 170 145 332 22 669 8,2%

P12 688 730 514 40 1972 24,2%

P13 10 130 10 4 154 1,9%

TOTAL 2318 2371 3295 156 8140 100%

(%) 28,5% 29,1% 40,5% 1,9% 100%

Como puede observarse, en total se han registrado 8140 problemas distintos en la ciudad de Badajoz. Los problemas codificados como P6 indican el número de casos detectados en situación de malos tratos, en este caso de 153, de los cuales 107 expedientes familiares pertenecen al sector infancia. Por razones de claridad hemos metido entre paréntesis aquellos expedientes familiares de maltrato infantil.

P1: Necesidad de una adecuada información P4: Desajustes convivenciales. P10: Dificultades de inserción escolar.

sobre las prestaciones de Servicios Sociales P5: Abandono del hogar. P11: Dificultades de inserción social.

P2: Necesidad de una adecuada información P6: Malos tratos P12: Carencia de medios de Subsistencia.

sobre otros recursos de protección social. P7: Limitación autonomía personal P13: Situaciones de necesidad provocadas P3: Necesidad de una adecuada información P8: Soledad/aislamiento. por emergencias sociales.

sobre recursos de participación social. P9: Dificultades inserción laboral.

en la Ficha Social.

A continuación en el gráfico.-1 vemos la descripción del total de problemas atendidos en la ciudad de Badajoz durante el período descrito.

El gráfico.-1 indica que la “carencia de medios propios de subsistencia” (P12 = 23%) ha sido la demanda más frecuente atendida por los Servicios Sociales, seguido en orden de prioridad por la “necesidad de una adecuada información sobre las prestaciones de Servicios Sociales” (P1 = 17%).

Los problemas atendidos en materia de malos tratos suponen un 2% del total de casos atendidos durante en el período de la investigación.

GRAFICO.-1 TOTAL DE PROBLEMAS ATENDIDOS EN LA CIUDAD

P1 17%

P2 14%

P3 0%

P4 11%

P5 1%

P6 2%

P7 6%

P8 2%

P9 12%

P10 2%

P11 8%

P12 23%

P13 2%

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Como hemos mencionado anteriormente, el Instituto Municipal de Servicios Sociales detectó y atendió un total de 107 familias con menores en situación de maltrato infantil, todas ellas residentes en la ciudad de Badajoz. En la tabla.-2 aparecen las tipologías de maltrato identificadas durante este período.

TABLA.-2-TIPOLOGÍAS DE MALTRATO INFANTIL POR UNIDAD FAMILIAR

Frecuencia Porcentaje Maltrato físico 12 11,2%

Maltrato emocional 18 16,8%

Abandono físico 57 53,3%

Abandono emocional 7 6,5%

Abuso sexual 3 2,8%

Explotación laboral 1 0,9%

Incapacidad control 9 8,4%

Total 107 100%

En el gráfico.-2 podemos observar cómo el Abandono físico es la tipología de maltrato infantil que se ha detectado en mayor medida, en un 53,3% (57 familias) de los casos, seguido del maltrato emocional en un 16,8% (18 familias) y del maltrato físico en un 11,2% (12 familias)

GRAFICO 2.- TIPOLOGÍA DE MALTRATO INFANTIL POR UNIDAD FAMILIAR

11,2%

16,8%

53,3%

6,5%

2,8%

0,9% 8,4%

MALTRATO FÍSICO MALTRATO EMOCIONAL ABANDONO FÍSICO ABANDONO EMOCIONAL ABUSO SEXUAL

EXPLOTACIÓN LABORAL INCAPACIDAD CONTROL

desprotección. A continuación, en la tabla.-3 exponemos la distribución de menores maltratados según tipologías de maltrato infantil.

TABLA.-3.-MENORES MALTRATADOS SEGÚN TIPOLOGÍAS DE MALTRATO INFANTIL

Frecuencia Porcentaje

Maltrato físico 19 7,4%

Maltrato emocional 40 15,6%

Explotación laboral 1 0,4%

Abandono físico 168 65,6%

Abandono emocional 12 4,6%

Abuso sexual 4 1,5%

Incapacidad control 12 4,6%

Total 256 100%

El gráfico.-3 comprobamos que el número de menores en situación de Abandono físico es muy superior en comparación con el resto de tipologías de maltrato infantil (168 niños), lo que supone una media aproximada de 3 menores maltratados en situación de abandono físico por unidad familiar (N=57)

GRAFICO.-3 MENORES MALTRATADOS POR TIPOLOGÍA

7%

16%

0%

65%

5%2%5%

Maltrato Físico Maltrato Emocional Explotación Laboral Abandono Físico Abandono Emocional Abuso Sexual

Incapacidad Control

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Otro aspecto a tener en cuenta respecto al perfil de la muestra objeto de estudio, es la existencia o no de algún tipo de maltrato infantil asociado al predominante. Al igual que otros estudios epidemiológicos (Arruabarrena, De Paúl y Torres, 1990), es importante determinar si en los expedientes familiares existen una o varias tipologías de maltrato infantil. Es decir, si existe algún otro tipo de maltrato asociado al maltrato infantil predominante. Véase a continuación la tabla.-4.

TABLA.-4-MALTRATO INFANTIL ASOCIADO AL PREDOMINANTE

Frecuencia Porcentaje Ninguno (una tipología) 54 50,5%

Maltrato emocional 17 15,9%

Abandono físico 14 13,1%

Abandono emocional 21 19,6%

Síndrome Münchhasen 1 0,9%

Total 107 100%

Como podemos observar en la tabla.-4, en un 50,5% de los expedientes familiares existe exclusivamente una tipología de maltrato infantil, mientras que en el 45,5%

restantes se da otra tipología asociada al maltrato principal.

En el gráfico.-4, podemos comprobar cómo el abandono emocional es el maltrato infantil que se asocia mayoritariamente al maltrato predominante (20%), seguido del maltrato emocional en un 16%, y del abandono físico en un 13%.

GRAFICO.-4 MALTRATO INFANTIL ASOCIADO Síndrome

Münchhasen Aband.Emocio 1%

nal 20%

Abandono Físico

13%

Matrato Emocional

16%

Ninguno 50%

asociada al maltrato principal.

TABLA 5.-MALTRATO INFANTIL ASOCIADO A LA TIPOLOGÍA PREDOMINANTE Ninguna

(un tipo) Maltrato

Emocional Abandono

Físico Abandono

Emocional S.Münchha

sen N

M. Físico 1 10 1 - - 12 M. Emocional 11 - 6 1 - 18 A. Físico 30 6 - 20 1 57 A. Emocional 4 - 3 - - 7 A. Sexual 3 - - - - 3

Exp. Laboral - - 1 - - 1 Incap. Control 5 1 3 - - 9 Total 54 17 14 21 1 107

% 50,5% 15,9% 13,1% 19,6% 0,9% 100%

En el gráfico.-5 hemos reflejado que en el maltrato físico un 83,3% de los expedientes presentan asociado el maltrato emocional; que un 33,3% de los casos de maltrato emocional presentan asociados el abandono físico; que un 35,1% de expedientes familiares de abandono físico tienen asociados el abandono emocional; que el 33,3% de casos con incapacidad para control de la conducta del menor se asocian al abandono físico; y que un 42,9% de expedientes de abandono emocional presentan abandono físico.

8,3%

83,3%

8,3%

61,1%

33,3%

5,6%

52,6%

10,5%

35,1%

1,8%

55,6%

11,1%

33,3%

57,1%

42,9%

Maltrato Físico Maltrato Emocional

Abandono Físico

Incapacidad Control

Abandono Emocional

GRAFICO.-5 MALTRATO ASOCIADO A LA TIPOLOGÍA PREDOMINANTE EN LOS DISTINTOS TIPOS DE MALTRATO INFANTIL

Ninguna Maltrato Emocional Abandono Físico Abandono Emocional S.Münchhasen

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Respecto al perpetrador del delito, a través de la tabla.-6 podemos constatar claramente como en 51 de los 107 expedientes familiares de maltrato infantil, los causantes del daño son ambos progenitores/cuidadores, lo que supone un 47,7%.

TABLA -6-ABUSADOR/MALTRATADOR. – CAUSANTE DEL DAÑO

Frecuencia Porcentaje

PADRE 18 16,8%

MADRE 31 29%

AMBOS 51 47,7%

TIO/A 2 1,9%

ABUELO/A 5 4,7%

TOTAL 107 100%

Vemos en el gráfico.-6 que también destacan los datos relativos al padre/cuidador y la madre/cuidadora. En un 16,8% de las familias, el maltratador es el padre/cuidador (18), y en un 29% de las unidades familiares es la madre/cuidadora (31) la causante del daño. Menor incidencia observamos en los datos pertenecientes a tío/a y abuelo/a, aunque no por ello menor relevancia.

GRAFICO.-6 ABUSADOR/MALTRATADOR.

18

31

51 2

5

0 10 20 30 40 50 60

Padre Madre Ambos Tio/a Abuelo/a