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Recopilación de los principales resultados

2. LA POBLACIÓN INMIGRANTE EN ESPAÑA: FUENTES ESTADÍSTICAS

3.3. Recopilación de los principales resultados

¿COMPITE LA MANO DE OBRA NACIONAL E INMIGRANTE POR LOS MISMOS PUESTOS DE TRABAJO?

Por el contrario, cuando observamos los resultados de la estimación en términos del desempleo, éstos son similares. Tan sólo para las mujeres se produce un cierto empeoramiento.

En todo caso, en ambos modelos restringidos au- menta la significatividad de los coeficientes, lo que constituye un indicio de que con esta especifica- ción los modelos están midiendo correlaciones que resultan estadísticamente más claras.

En definitiva, el incremento de la proporción de mano de obra inmigrante sobre el total del empleo se asocia con efectos negativos, aunque bastante moderados, sobre las condiciones laborales de los trabajadores nacionales. Éstos son más importan- tes en términos de aumento de la tasa de desem- pleo que en decrecimiento de las tasas de empleo.

También parecen algo más intensos para las muje- res que para los hombres. Los efectos incrementan su magnitud cuando nos limitamos a considerar el efecto sobre los segmentos menos cualificados del mercado de trabajo.

3.3 RECOPILACIÓN DE LOS PRINCIPALES

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INMIGRACIÓN Y MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA (1997-2005)

mente, y según las propuestas metodológicas más recientes, hemos realizado una serie estimaciones econométricas al objeto de determinar si, realmente, la población inmigrante está ejerciendo efectos sobre las oportunidades laborales de la población nacional y, en su caso, de qué signo e intensidad.

Los resultados obtenidos respecto a ambas cues- tiones resultan concluyentes:

a) Inmigrantes y nacionales difieren notablemente en sus ubicaciones en la estructura de sectores de actividad y de ocupaciones laborales, lo que puede actuar limitando las posibilidades de que ambos colectivos compitan por los mismos pues- tos de trabajo.

b) Desde ambas perspectivas se observa cómo los inmigrantes han conseguido sólo un moderado grado de penetración en el mercado de trabajo.

Tanto desde la perspectiva de los sectores como de las ocupaciones laborales, la situación más frecuente supone la infrarrepresentación de la mano de obra inmigrante.

c) En concreto, los inmigrantes alcanzan una pre- sencia importante en los sectores de agricultu- ra, construcción, hostelería y trabajo doméstico, y en ocupaciones de baja cualificación.

d) Las anteriores pautas se concretan en unos indicadores de segregación de 0,35, en el caso

de los sectores, y de 0,39 en el de las ocupacio- nes laborales.

e) El incremento de la proporción de mano de obra inmigrante sobre el total se asocia con efectos negativos, aunque bastante moderados, sobre las condiciones laborales de los nacionales.

f) Estos son más importantes en términos de au- mento de la tasa de desempleo que en decreci- miento de las tasas de empleo.

g) También parecen algo más intensos para las mujeres que para los hombres.

h) Los efectos incrementan su magnitud cuando nos limitamos a considerarlos sobre los segmen- tos menos cualificados del mercado de trabajo.

En definitiva, parece que la llegada de inmigrantes a nuestro mercado de trabajo está induciendo efec- tos de magnitud muy limitada sobre las condicio- nes laborales de los trabajadores nacionales. Que- daría pendiente profundizar en esta conclusión, averiguando las razones que la explican. La ubica- ción de la mano de obra inmigrante preferentemen- te sobre puestos creados como consecuencia de su propia llegada y la existencia de una profunda segmentación en el mercado de trabajo, también atendiendo al criterio de la nacionalidad de los tra- bajadores son, a nuestro juicio, dos hipótesis inte- resantes, que justifican sobradamente la continua- ción del estudio ahora iniciado.

El objetivo de este capítulo es determinar si los tra- bajadores inmigrantes poseen características labo- rales distintas a las propias de los trabajadores na- cionales. Para ello, los análisis se centran en el estudio de las pautas de movilidad laboral de am- bos colectivos, construyéndose transiciones labora- les mediante la información aportada por las pre- guntas retrospectivas que la EPA (Encuesta de Población Activa) incluye en sus segundos trimes- tres. Los resultados apuntan a que los trabajadores inmigrantes muestran pautas de movilidad relati- vamente más flexibles que los nacionales. Los inmi- grantes presentan flujos de entrada y salida del empleo superiores a los observados para la pobla- ción nacional. También se concluye cómo el pro- gresivo incremento de la flexibilidad laboral de nuestro mercado de trabajo se sustenta, al menos parcialmente, en estas características de la pobla- ción inmigrante.

Más allá del análisis de los efectos inducidos por la inmigración sobre los resultados laborales (tasas de empleo y paro, fundamentalmente),39 las conse- cuencias de estos procesos también pueden ser muy relevantes modificando las propias pautas de funcionamiento del mercado de trabajo, al introdu- cir cambios en los patrones de movilidad laboral característicos del país de recepción.

En este sentido, a pesar de que la literatura econó- mica señala a la inmigración como una oportuni- dad sobre la que basar acciones de política laboral,

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¿Está modificando la mano de obra inmigrante las pautas de movilidad laboral

de nuestro mercado de trabajo?

persiguiendo el objetivo de incrementar los niveles de flexibilidad de los mercados de trabajo, este tipo de problemáticas ha recibido hasta ahora —y sobre todo en nuestro país— poca atención. En este ca- pítulo intentaremos aportar luz sobre ello, median- te el análisis comparativo de la movilidad laboral de las poblaciones inmigrante y nacional. En últi- mo término, el objetivo es averiguar si ambos co- lectivos presentan pautas de movilidad laboral di- ferentes y, por tanto, si muestran también una contribución distinta a la flexibilidad del mercado de trabajo. La pregunta fundamental que se inten- ta contestar podría formularse de la siguiente ma- nera: ¿Hasta qué punto la llegada de mano de obra inmigrante está modificando las pautas de movili- dad laboral del mercado de trabajo español?

El capítulo recurre a los datos aportados por la EPA elaborada por el INE. Para determinar correctamen- te el colectivo que se desea estudiar, y tal como se ha establecido previamente, dentro de la población inmigrante se ha diferenciado aquella que tiene un carácter económico.40 El período de análisis abar- ca desde 1997 hasta 2004.

El análisis de la movilidad laboral para la pobla- ción inmigrante y nacional se ha realizado utilizan- do la información aportada por las preguntas re- trospectivas que la EPA incluye en sus segundos trimestres, y que recogen información sobre la si- tuación laboral de los individuos en ese último año.41 Con esta información pueden construirse las tran-

39A este respecto puede consultarse, entre otros estudios, los de Carrasco, Jimeno y Ortega (2004), Izquierdo (2003) y Pérez-Díaz, Álvarez y González (2001).

40Dicha distinción se realiza basándose en el país de origen y su situación socioeconómica. La definición concreta

adoptada puede consultarse en el principio del capítulo 2 o en el apéndice A.1.

41La alternativa metodológica hubiera requerido recurrir a la EPA enlazable, sobre la base de las posibilidades que para realizar análisis longitudinales aporta su carácter parcial-

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INMIGRACIÓN Y MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA (1997-2005)

siciones de los individuos encuestados comparan- do su situación laboral actual con la situación que tenían hace un año. Esta metodología resulta muy útil e interesante, dado que la información recopi- lada es muy extensa y completa. No obstante, este modo de trabajo cuenta también con ciertos incon- venientes:

a) En primer lugar, pueden producirse ciertas pér- didas de información (falta de respuesta o res- puestas incoherentes).

b) En segundo término, los individuos encuestados aportan información subjetiva sobre su situación laboral en el último año. Debemos, por tanto, confiar en la buena memoria de los individuos para reconstruir su trayectoria laboral. Y, a su vez, la respuesta dada sobre la situación laboral previa se relaciona con aquella que los indivi- duos desarrollaron con más frecuencia durante el período indicado. Existe, por tanto, una cierta falta de detalle en las respuestas.

c) En tercer lugar, estamos comparando situacio- nes laborales distantes en un año, lo cual impli- ca perder aquellas transiciones cuya duración sea menor a este período.

d) Por último, debe señalarse que las transiciones a un año vista suelen resultar más flexibles que las transiciones analizadas en períodos más cor- tos. Simplemente porque a medida que aumenta el período considerado es más probable que se haya realizado una transición laboral.

En definitiva, lo que vamos a reconstruir son datos sobre los «movimientos laborales» que han experi- mentado los individuos. En principio, la movilidad laboral se utiliza como aproximación de la flexibili- dad o rigidez del mercado de trabajo. Cuanto más frecuentes sean los movimientos laborales, se con- cluirá la existencia de una mayor flexibilidad. Con- trariamente, un mercado de trabajo caracterizado por poseer movimientos laborales infrecuentes se puede interpretar como dotado de pautas laborales rígidas.

Para ello, la parte general del cuestionario de la EPA proporciona información, para los individuos que forman parte de su muestra, respecto a su ubi- cación laboral (ocupación, paro o inactividad) en la

semana de referencia de la entrevista (el presen- te), en tanto que a través de la parte del cuestiona- rio dedicado a las preguntas retrospectivas (las in- cluidas sólo en los segundos trimestres) los entrevistados hacen memoria, entre otras cuestio- nes que ahora no nos interesan, sobre cuál era su situación laboral el pasado año. De esta forma, po- demos construir indicadores de movilidad laboral anual, cuantificando los porcentajes de individuos que han cambiado (o no) de situación laboral:

— Transiciones desde el empleo hasta el desempleo.

— Transiciones desde el empleo hasta la inactividad.

— Transiciones desde el desempleo hasta la inacti- vidad.

Y, evidentemente, también sus respectivos contra- rios (desempleo/empleo, inactividad/empleo, inac- tividad/desempleo).

Aun cuando es posible considerar un mayor grado de desagregación (situación laboral, sector de acti- vidad, ocupación laboral, etc.), el análisis de las pautas de movilidad laboral de los trabajadores se limitará únicamente a las que tienen lugar entre las grandes relaciones posibles que un individuo puede tener respecto del mercado de trabajo, esto es, estar o formar parte del empleo, el desempleo o la inactividad.

Siguiendo la metodología más habitual en este tipo de análisis, el capítulo se estructura de la siguien- te manera. En primer lugar, se analizan los flujos relacionados con el empleo, diferenciando entre aquellos que tienen como destino el empleo (el pre- sente es el empleo, independientemente de cuál era la situación laboral pasada) de aquellos que tie- nen como origen el empleo (el pasado es el em- pleo, independientemente de cuál es la situación laboral presente). Se trata de analizar las situacio- nes laborales de las cuales provienen los flujos de entrada al empleo y las situaciones laborales hacia donde se dirigen los flujos de salida del empleo.

En segundo lugar, y de la misma forma, se analizan los flujos relacionados con el desempleo, diferen- ciando también entre los flujos laborales cuyo des- tino es el desempleo, de aquellos cuyo origen es el

mente renovable. Sin embargo, cuando restringimos los datos a los correspondientes a la población inmigrante, el número de casos que persisten de un trimestre a otro se

reduce drásticamente, lo que introduce problemas de representatividad estadística.

¿ESTÁ MODIFICANDO LA MANO DE OBRA INMIGRANTE LAS PAUTAS DE MOVILIDAD LABORAL DE NUESTRO MERCADO DE TRABAJO?

desempleo. Por último, el capítulo se cierra con el análisis de los indicadores generales más habitual- mente utilizados en este tipo de estudios: separa- ciones, contrataciones y reasignación.