• No se han encontrado resultados

Las trayectorias laborales de los inmigrantes: una primera aproximación

2. LA POBLACIÓN INMIGRANTE EN ESPAÑA: FUENTES ESTADÍSTICAS

5.1. Las trayectorias laborales de los inmigrantes: una primera aproximación

80

INMIGRACIÓN Y MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA (1997-2005)

De alguna forma, al acumular años de residencia, los inmigrantes deberían poder abandonar sus ubi- caciones laborales iniciales, accediendo progresi- vamente a asignaciones similares a las de la mano de obra nacional. En este caso, los inmigrantes go- zarían de situaciones de integración laboral. Por el contrario, si los inmigrantes no modifican sus pau- tas de ubicación con el paso del tiempo, podemos interpretar que se encuentran confinados en deter- minados puestos y situaciones del mercado de tra- bajo, cuyo abandono les resulta muy difícil, de manera que sería la segmentación y no la integra- ción la situación laboral que reciben en nuestro mercado de trabajo.

Desde un punto de vista metodológico, el plantea- miento del análisis supone comparar las trayecto- rias laborales que son propias de los inmigrantes con las de los trabajadores nacionales. De esta for- ma queremos averiguar si la población inmigrante y la nacional presentan comportamientos laborales diferentes y, adicionalmente, si estas diferencias son persistentes, manteniéndose en el tiempo.

Para contrastar esta hipótesis hemos realizado dos tipos de aproximaciones. En primer lugar (apartado 5.1), analizamos las características y evolución de las tasas laborales básicas calculadas respecto de la población inmigrante y nacional diferenciadas en función de su edad. Por esta vía averiguaremos si los inmigrantes con más edad, adoptan o no las pautas laborales existentes en España o, dicho de otra forma, si la mano de obra inmigrante modifica sus pautas laborales al cambiar su edad. No obs- tante, y como veremos posteriormente, esta pers- pectiva de análisis conlleva una serie de importan- tes inconvenientes metodológicos. Por ello, en segundo lugar (apartado 5.2) realizamos un análi- sis de cohortes.49 De acuerdo con esta metodolo- gía, definimos grupos de individuos (en función de su edad en un momento del tiempo) y analizamos cómo varían algunos de sus parámetros laborales al transcurrir el tiempo. De esta forma, llevaremos a cabo un análisis cuasi longitudinal. Esta metodo- logía permite observar no sólo si el comportamien-

to laboral de los inmigrantes se asemeja o no al de los nacionales en función del tiempo, sino también identificar en qué tramos de edad puede o no su- ceder esto y con qué ámbito temporal. El capítulo finaliza recopilando los principales resultados ob- tenidos por los análisis.

5.1 LAS TRAYECTORIAS LABORALES

¿INTEGRACIÓN O SEGMENTACIÓN LABORAL DE LOS INMIGRANTES EN EL MERCADO DE TRABAJO?

comportamiento laboral de los inmigrantes y nacio- nales probablemente resulte muy diferente. Es de- cir, mientras que en el caso de los nacionales la edad refleja, en cierta medida, una determinada experiencia laboral y conocimiento sobre nuestro mercado de trabajo, esto puede no ser así en el caso de los inmigrantes, los cuales pueden llegar a nues- tro país con edades avanzadas sin tener ningún conocimiento sobre nuestro mercado de trabajo.

Aun cuando los inconvenientes anteriores limitan el alcance de esta aproximación, nos parece inte- resante, sin embargo, comenzar el análisis descri- biendo las características de esta relación (pautas laborales y edad para nacionales e inmigrantes). A tal efecto, hemos calculado las tasas de actividad (gráfico 5.1), ocupación (gráfico 5.2) y desempleo (gráfico 5.3) para la población nacional e inmigran- te en función de su edad durante dos momentos en el tiempo (1997 y 2004). Al considerar estos años podemos comparar un año en el que la llegada de inmigrantes todavía resultaba moderada en compa- ración con el otro muy posterior, definido por un espectacular crecimiento de la población inmigran- te. Los datos provienen de la EPA, respecto a la definición utilizada de inmigración económica,51 y se desagregan para hombres y mujeres.

Desde la perspectiva de las decisiones de partici- pación laboral (tasa de actividad) se observa que, efectivamente, la población inmigrante y nacional presentan pautas laborales totalmente diferentes:

a) En 2004, las tasas de actividad de los hombres extranjeros son superiores a la de los naciona- les. Esto ocurre para todas las edades, excepto para el tramo 35-49 años, donde son similares.

b) En 1997, por el contrario, las curvas de nacio- nales e inmigrantes resultaban muy similares.

c) Durante el período considerado (1997-2004), mientras que los nacionales no han modificado el perfil de su tasa de actividad por edades, los inmigrantes lo han incrementado, diferenciando sus pautas de actividad por edades de las que son propias de los nacionales.

d) Algo similar ocurre para las mujeres. En 2004 las mujeres inmigrantes presentan tasas de acti-

vidad superiores a las mujeres nacionales (ex- cepto en el caso de las mujeres entre 25 y 34 años), aunque, en este caso, la evolución ha su- puesto que ambos colectivos hayan desplazado su curva hacia afuera, incrementando la partici- pación para todas las edades. Este comporta- miento ha sido, sin embargo, más intenso para las mujeres inmigrantes.

e) Las mujeres inmigrantes presentan perfiles de participación por edades más planos que las na- cionales, indicando el hecho de que el cambio generacional ha introducido menos diferencias en términos de tasa de actividad que en el caso de las nacionales.

No parece, por consiguiente, que la edad sea un determinante para la asimilación de los comporta- mientos laborales nacionales por parte de la oferta de trabajo inmigrante. Los extranjeros con más edad no presentan un comportamiento más cerca- no a la pauta establecida por los nacionales y, ade- más, el paso del tiempo parece alejar el comporta- miento laboral de inmigrantes y nacionales.

Del mismo modo, los gráficos numerados como 5.2 comparan la tasa de ocupación52 por edades de na- cionales e inmigrantes. De nuevo, el comportamien- to laboral difiere considerablemente, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres:

a) Los hombres nacionales e inmigrantes presen- tan una tasa de ocupación muy similar durante su ciclo vital, si bien resulta algo más elevada en el caso de los inmigrantes en sus edades más maduras (50 a 64 años) y más jóvenes (16 a 24 años).

b) Las mujeres nacionales alcanzan su máxima ocupación entre los 25 y 34 años para ir redu- ciendo de forma paulatina la frecuencia de su ocupación. Por el contrario, en el caso de las mujeres inmigrantes la ocupación aumenta a lo largo de los diferentes tramos de edad, mante- niendo una elevada ocupación entre los 50 y 64 años.

c) Los varones nacionales e inmigrantes han au- mentado su tasa de ocupación en todas las eda- des, aunque este desplazamiento ha sido más

51Para un mayor grado de detalle consúltese el apéndice A.2. Análisis metodológico.

52La tasa de ocupación, alternativamente llamada tasa de

empleo, ha sido calculada como el total de personas ocu- padas entre el total de personas con edad de trabajar (ma- yores de 16 años).

82

INMIGRACIÓN Y MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA (1997-2005)

intenso para los extranjeros. De esta manera, mientras que en 1997 la tasa de ocupación de ambos colectivos era similar entre los 16 y los 49 años, ahora ambas curvas se han distancia- do, siendo superior para los inmigrantes.

d) Para ambos colectivos, las mujeres han despla- zado sus curvas de tasas de ocupación por eda- des hacia afuera, aunque de nuevo este compor- tamiento ha resultado más intenso para el co- lectivo de mujeres inmigrantes.

Por último, hemos calculado la tasa de paro para inmigrantes y nacionales considerando los mismos tramos de edad (gráfico 5.3) y los mismos años. En este caso, los datos muestran que no existen exce- sivas diferencias entre inmigrantes y nacionales:

a) Ambos colectivos presentan tasas de paro eleva- das para edades tempranas para irse reduciendo progresivamente.

b) También se observa cómo el ciclo económico expansivo desde el año 1997 ha permitido redu- cir la tasa de paro de ambos colectivos en el 2004.

c) En general, tanto para hombres como mujeres, los perfiles de desempleo por edades de los inmigrantes presentan una pendiente menos acusada, de manera que la edad reduce el des- empleo en menor medida entre los extranjeros que entre los españoles.

La población nacional e inmigrante presenta tasas laborales claramente diferenciadas. Estas diferen-

Gráfico 5.1 Tasa de actividad por grupos de edad para la población nacional e inmigrante (porcentaje) Fuente: EPA, 2000-2004.

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

16-24 25-34 35-49 50-64 65 y más años

100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0

16-24 25-34 35-49 50-64 65 y más años

Inmigrantes, 1997 Inmigrantes, 2004

Nacionales, 1997 Nacionales, 2004 Hombres

Mujeres

¿INTEGRACIÓN O SEGMENTACIÓN LABORAL DE LOS INMIGRANTES EN EL MERCADO DE TRABAJO?

cias no se reducen al aumentar la edad de los indi- viduos. Los perfiles que relacionan las tasas bási- cas con la edad tampoco muestran señales de acer- camiento entre los dos colectivos. Estos resultados son un primer indicio de que la población inmigran- te no asimila sus pautas laborales a las de los tra- bajadores nacionales.

En definitiva, esta primera aproximación permite deducir que el comportamiento laboral de la pobla- ción inmigrante y la nacional es diferente y que, además, las diferencias se acentúan cuando se distingue entre hombres y mujeres. La considera- ción de la edad no muestra la existencia de una pauta de asimilación o integración en nuestro mer- cado de trabajo. Más bien todo lo contrario, los

inmigrantes con edades superiores muestran pau- tas laborales muy diferentes a los nacionales.

5.2 LAS TRAYECTORIAS LABORALES