Capítulo 2. Región panmaya
2.3. El movimiento Panmaya
2.3.2. Región Panmaya
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pureza y preservarlos de tal cual. Esta investigación rescata las posiciones de los movimientos panmayas y reivindica el posicionamiento ideológico.
Estas son algunas de las investigaciones que trabajan objetos de estudio en espacios mayas y que moldean, de una u otra la manera, el cómo los mayas concebían los espacios y su región.
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Si bien la construcción de la región panmaya
se le puede entender coloquialmente y en una forma general como el proceso de valoración, rescate, uso y desarrollo de los elementos objetivos (idioma, traje, culinaria, arquitectura, organización) y subjetivos (conciencia étnica, espiritualidad, lealtad, orgullo de sí) de la cultura maya en distintas esferas de la sociedad…y de reconocimiento de los derechos humanos colectivos e individuales de los pueblos y comunidades lingüísticas mayas (Bastos y Cumes, 2007, pág. 10).
También se debe pensar que estos espacios regionales no sólo obedecen a un grupo lingüístico determinado, sino a aquellos grupos lingüísticos minoritarios que se encuentran amenazados por lenguas mayoritarias y de mayor prestigio.
La región panmaya obedece a la identificación de los marcadores étnicos (Bastos y Cumes, 2007), los cuales pudieron ser olvidados o deteriorados para que, finalmente, el rescate de dichos marcadores se adapte al espacio-tiempo en el que se encuentra definido. Sin embargo, para que se pueda llevar a cabo la identificación se debe recurrir a la dialéctica entre ambas partes, es decir, entre los herederos de los elementos culturales, que en la mayoría del tiempo son los jóvenes, y entre aquellos quienes heredan el conocimiento, que en su mayoría es el consejo de ancianos quienes transmiten el conocimiento ancestral a través de la tradición oral.
Ahora bien, para empezar a construir una región panmaya se debe tomar en cuenta que son las propias comunidades quienes deben tomar el control en la revitalización de su cultura pues son ellos los que: a) saben cuáles son los elementos culturales deben de renovarse y b) son capaces de transformar su cultura de acuerdo a las necesidades de la globalización, lo cual “implica transformar al no indígena de manera que se cosmopolita y valorice positivamente sus raíces mayas…el ser maya es ante todo una elección, una ética que combina la
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pasión por los ancestros y el deseo de perdurar en la historia” (Bastos y Cumes, 2007, págs. 12-13).
En párrafos anteriores se había comentado que, los integrantes del movimiento panmaya se conformaba tanto de indígenas como de personas que no lo son, pero se asumen como parte de una etnia. Así encontramos que, dentro de ésta organización, existen indígenas que han concluido sus estudios, obteniendo grados académicos, lo que hace propicio la reflexión acerca de la importancia de sus raíces y de la necesidad de crear nichos (González Ñáñez, 2014b) para la revitalización de la cultura antes que los más jóvenes dejen de tener interés por ella. De la misma manera, encontramos a personas que se identifican con el discurso e ideología (Bastos y Cumes, 2007) de movimiento lo que hace más propenso la revitalización de la cultura y la lengua.
En la construcción de la región panmaya nos encontramos que el movimiento se extiende más allá del territorio del que pertenecen, en otras palabras, los migrantes (Bastos y Cumes, 2007) que se ven forzados a salir de sus hogares, por distintas razones llevan consigo sus tradiciones, costumbres, mitos, cosmogonía en fin su cultura que revitalizan en el contexto, en el espacio y tiempo en el que se encuentran, en otras palabras, transforman el espacio que habitan y lo adecúan según sus propias necesidades, de tal forma configuran los espacios para recrear los usos y costumbres de su región.
Al respecto encontramos que existen comunidades transnacionales que al verse desterritorializados, de su lugar de origen, tienden a conformar nuevas comunidades donde los espacios de flujos cobran nuevos significados desde el momento en que ven incorporadas sus prácticas culturales al respecto Camus (2008, pág. 30) comenta que
la actual comunidad étnica dispersa y fragmentada ha generado nuevas instituciones sociales como las redes y organizaciones de inmigrantes,
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produciéndose una “readecuación de la comunidad a las nuevas circunstancias que le exige la globalización”. Hay un gran abanico de asociaciones de inmigrantes mayas en Estados Unido. En buena parte suelen estar vinculadas a la iglesia católica y su eje de acción es la revitalización cultural y el
“panmayismo”.
Los trabajos de revitalización de la lengua y la cultura se dan en los distintos espacios de flujos que se forman en el colectivo imaginario para la preservación, mantenimiento y actualización de la cosmogonía de una cultura. Lo que nos lleva a pensar que, en estos espacios de comunidades transnacionales son regiones que se conforman en el imaginario colectivo de un grupo de personas que conforman una comunidad.
La región, en los espacios trasnacionales, se construye en los espacios de flujo, donde los hablantes de una lengua distinta a la mayoritaria, conforman las interacciones, las prácticas sociales y culturales entre los miembros de la misma comunidad. Estos espacios de flujo, efectivamente, se construyen y reconstruyen en las prácticas socioculturales donde los miembros del movimiento panmaya interactúan con los otros.
La región se describe a partir de la relación que el movimiento panmaya tiene con el mundo natural y los marcadores del espacio social, donde se perciben los sentidos. El movimiento panmaya se relaciona en los espacios naturales, aquellos que se encuentran en armonía con la naturaleza, son espacios donde los actores socializan su ideología y donde las interacciones se convierten en espacios, donde se instauran nuevas prácticas sociales o de la transformación de la mismas.
Al respecto Breton, Monod Becquelin y Ruz (2003, pág. 11) comentan que los espacios se encuentran delimitados por los lugares definidos por
los marcadores visibles o invisibles de los espacios socializado –las pirámides, las plazas, las estelas y altares, las milpas, los sitios domésticos, los pueblos y ciudades, las cruces, los mojones, los topónimos, etc.– y tratan de definir los
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límites y el contenido de las categorías sobresalientes del paisaje maya pasado y presente (montañas, cuevas, aguas, selvas…)
Los espacios mayas se han cambiado con el paso del tiempo. La modernización de los espacios ha provocado que los espacios y los flujos, donde se llevan a cabo las interacciones sociales de los individuos, se transformen en la medida en que estos espacios regionales sean reusados.
Ahora, actualmente la región panmaya se compone de los espacios que se encuentran al interior de la ciudad, espacios donde los edificios, las plazas, las calles, los museos, los mercados, los espacios recreativos, sitios domésticos, las iglesias, los cruces y aquellos otros destinados al deporte se convierten en los nuevos espacios regionales donde los grupos étnicos luchan por la transformación de su cultura.
Los espacios regionales también están compuestos por
el paisaje socializado de los mayas está poblado por entidades sobrenaturales que hay que tomar en cuenta porque también intervienen en la construcción mental de los espacios: elementos atmosféricos (viento, tormentas, arco iris, lluvias…), cuerpos celestes, espíritus y divinidades (almas, compañeros, antepasados, santos del mundo y de los animales, duendes, espantos, etcétera) (Breton, Monod Becquelin y Ruz, 2003, pág. 11).
Los espacios consagrados a las divinidades son espacios que, si bien se han transformados, aún se encuentran en uso por un grupo de personas que se preocupa por reproducir sus prácticas socioculturales con la finalidad de heredarlas. Cabe recalcar que, algunas de estas prácticas socioculturales se han modificado porque así lo demanda el tiempo-espacio en el que se encuentra, lo que no se ha modificado es la creencia de la importancia de los espacios confinados a las divinidades y su relación con la naturaleza.
Finalmente, la región panmaya se conforma por los elementos socioculturales que forman parte de la etnía. Elementos que se van modificando debido a la
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globalización y el comportamiento que se tiene en las interacciones de prácticas sociales y culturales. Estas regiones responden pues a las dinámicas que se dan en las relaciones inter e intrapersonales, indican los usos de los espacios y su relación con el medio ambiente.
Estos espacios se significan, resignifican, se construyen y reconstruyen debido a que los jóvenes son quienes revitalizan la cultura y quienes se dedican a darle difusión a la misma. Son espacios utilizados para el intercambio ideológico donde se reconoce la interculturalidad y se dialoga antes los procesos de globalización donde se entra y se sale de lo exógeno y lo endógeno. En otras palabras, la región panmaya es el lugar donde se revitaliza la cultura a través de la música que permite transformar la ideología de lo que es ser indígena.
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