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REGLAS GENERALES AL UTILIZAR ESTRATGIAS DE DISCIPLINA

In document 33409001308471.pdf - Repositorio UDEM (página 41-49)

VIDA DIARIA CON TU HIJO

5.2 REGLAS GENERALES AL UTILIZAR ESTRATGIAS DE DISCIPLINA

• Preguntarte ¿Qué me gustaría ver en vez de esto?

• No asumir que tu hijo se siente castigado

• Ignorar si puedes (y no corre peligro con lo que hace)

• Tener cuidado con tu propio comportamiento (muchos niños aprenden imitando con el ejemplo)

Dale instrucciones claras y simples

• Deja mínimo 3 segundos de silencio antes de empezar la instrucción.

• Usa frases cortas. Dale información suficiente para que te entienda.

• Utiliza frases que él conozca.

• Sé específico.

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porciones de comida más seguidas mientras aprenden a quedarse sentado hasta terminar su comida.

Es común que se tarden en aprender a ir al baño. Aproximadamente el 70% de los niños con autismo tienen retardo lo cual hace su proceso más lento.

Para ayudar al niño a aprender a ir al baño, puedes premiarlo cada vez que lo hace con algo tangible. Si le ocurre un accidente en alguna de las veces, debes de ayudarle y enseñarle a limpiar todo.

Otro de los problemas que pueden surgir es para que el niño se vaya a dormir. Para tratar de resolver este problema, primero debes de decir la hora adecuada que se va a designar para irse a la cama y no cambiar de opinión, ya que de lo contrario no va a funcionar.

Al reforzar esto, recuerda que puedes hacer que el niño se vaya a la cama a cierta hora, pero no forzarlo a que se duerma, es por eso que tu meta es enseñarlo a que permanezca en silencio en su recámara durante la noche. Si insiste en levantarse a media noche, acércale pequeños juguetes junto a la cama.

Tener un tiempo sin tu niño es difícil pero necesario, ya que tú también tienes una vida. Tienes distintos valores que cumplir, no sólo el de ser el padre de un niño con autismo. Es por eso que para tu propio bienestar, debes de dejar algún tiempo sin tu niño.

Para esto puedes acudir a una centro de educación o acudir con algún familiar o alguna maestra de educación especial que acepte cuidar al niño en algunas ocasiones.

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COMPARACION ENTRE EL DESARROLLO DEL NIÑO NORMAL Y EL NIÑO AUTISTA.

EMBARAZO

El embarazo de la madre de un niño autista no es muy diferente al desarrollo normal.

En los niños con desarrollo normal, una de las primeras señales de la conducta social es la sonrisa. A partir de un mes de edad los bebés suelen sonreír al ver el rostro de un adulto o al oír su voz, para los dos meses esta respuesta ya está claramente definida; en cambio un niño autista puede parecer contento y feliz, pero su sonrisa no es social, pues ocurre respecto a lo que ve, a lo que oye y a otros estímulos, pero no en respuesta a los cuidados del adulto.

INFANCIA

El bebé normal sonríe y explora el rostro de su madre, trata de introducir sus deditos en los ojos, nariz y boca, la mira y la toca; en cambio el bebé autista casi no mira a su madre y no establece contacto visual con

ella, de esta manera el niño no llora cuando su madre se aleja, ni ríe cuando ella se acerca.

Antes de los seis meses los bebés sonríen a todas las personas, pero al llegar a los ocho meses sienten temor cuando un extraño los quiere tomar de los brazos y comienzan a llorar. El niño autista parece no diferenciar a las personas de la familia, pues muestra una indiferencia ante extraños y conocidos.

Los niños generalmente se entretienen jugando a las escondidillas y relacionándose con otros niños, sin embargo, un niño autista no dá muestras de conductas lúdicas, ellos parecen gozar de juegos que los estimulen sensorialmente, como las cosquillas, ser lanzados al aire o andar sobre los hombros de alguién pero nunca interactuando con otras personas.

Un aspecto muy importante en el desarrollo psicosocial del bebé es la vocalización, que normalmente aparece al segundo mes de edad, pues a los tres meses la mayoría de los bebes ya articulan sonidos. Al principio,

estos sonidos pueden ser sólo chillidos o balbuceos, pero a los seis meses el bebé ya emplea estos sonidos para "hablar'' con los demás o con sus juguetes, para los seis u ocho meses estos sonidos empiezan a incluir consonantes definidas, como ma-má o da-da y hacia los diez meses estos sonidos ya se relacionan con una persona específica. Para el año de

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edad el niño promedio puede hacer gestos cuando quiere algo, y empieza a agregar expresiones verbales adicionales a las palabras, aquí es cuando los padres se dan cuenta que el niño puede entender más que lo que habla.

Sin embargo el bebé autista no da señales de éste desarrollo social, ni del lenguaje apropiado y no trata de comunicarse. El problema del habla del niño autista es primordial, ya que parece no entender y tampoco responde al lenguaje; sin embargo este problema no se percibe hasta más tarde. Cuando el bebé puede llegar a pronunciar una o dos palabras y usarlas de manera repetitiva o discriminada, es por esta razón que los padres observan que hay un lenguaje, pero no se dan cuenta que el niño lo usa de modo inapropiado y no le toman atención si no hasta que el niño tiene tres o cuatro años de edad.

Parece no haber retraso alguno en las señales del desarrollo motor, aún cuando este desarrollo normalmente manifiesta un ligero retardo. La mayoría de los bebés son capaces de sentarse entre los siete y ocho meses de edad y empezar a caminar cerca de los 12 meses, mientras que el niño autista puede sentarse tal vez a los nueve meses de edad y

empezar a caminar a los 13 o 14 meses, ocasionalmente, los niños autistas muestran un desarrollo motor temprano, como empezar a caminar a los nueve o diez meses de edad, sin embargo este desarrollo no es completamente normal, pues el niño puede camina de puntas o girando, o

mostrando una postura poco común mientras permanece de pie, a medida que el tiempo pasa y el niño aprende a caminar bien estos rasgos van desapareciendo y se consideran rasgos inmaduros que el niño habrá de superar con el tiempo.

NIÑEZ TEMPRANA

El adiestramiento del control de esfínteres es un verdadero problema con los niños autistas, solo con mucho esfuerzo la mayoría de los niños llegan a ir al baño a la edad de tres años, ya que dan muestras de mayor resistencia al control de esfínteres, se les puede enseñar a temprana edad a ir al baño pero persistentemente van a hacer en su ropa.

La mayoría de los niños muestran hábitos alimentarios regulares a los dos años, sin embargo los niños autistas muestran gran diferencia en la manera de alimentarse de tal modo que pueden rechazar un alimento, y comer grandes cantidades de otro.

En la mayoría de los niños que han cumplido los dos años la comunicación mejora continuamente, de tal modo que el niño normal promedio empieza a utilizar el "mío", "yo" o "tu" y entre los dos y los tres años emplean el "sí" y "no" estos niños pueden hacer referencia a ellos y darle nombre a ciertos objetos y empiezan a distinguir conceptos abstractos, por lo general a la edad de tres años ya se puede distinguir el sexo, esto muestra que el niño ya tienen su identidad sexual. A esta edad

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se aprenden los colores, a contar, etc; pero lo importante es que si el niño todavía no puede hablar utilice los gestos para comunicarse y dar a entender sus necesidades.

NIÑEZ TARDIA Y EDAD ESCOLAR

La mayoría de los niños muestran mayor independencia y socialización, se visten solos, comen y comunican sus deseos por medio del lenguaje, también juegan con otros niños, cooperando y esperando su turno. El niño autista sigue actuando de manera aislada y mostrando conductas típicas a la hora de vestirse y de comer, no se socializa y prefiere jugar solo.

Respecto a la memorización, los niños frecuentemente memorizan los anuncios de televisión, ellos suelen en muchas ocasiones cambiar unas palabras por otras, parafrasear y modificar su tono de voz de tal forma que se parezca al de la persona que está imitando, esto significa que están entendiendo una parte del material que repiten, en cambio el niño autista no puede modificar su tono de voz ni tampoco la entonación y repite la frase tal cual es.

Capítulo 6

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