Metodología
1.6 Resolución presidencial en 1965
El decreto de las tierras de Bienes Comunales, se asignó dentro de la misma superficie comunal, de acuerdo a los “trabajos técnicos practicados (en las tierras comunales) abarcando una superficie total de 50,152-95-82 hectáreas de terreno de diversas calidades (se aseguró) que dentro de la superficie comunal no existían propiedades particulares” (Diario Oficial, 1965: 11).
El decreto favoreció a la organización de los “comuneros13”. José Córdova Ayar fungió como presidente de la Institución de Bienes Comunales (comisariado), encabezó la gestión de deslinde y amojonamiento14 de las tierras; fue asesinado el 12 de diciembre de 1966, se creé que su muerte se debió a la gestión que encabezó al solicitar el deslinde de las tierras. Él se atrevió a realizar esta gestión porque había generado la confianza entre los campesinos de la organización de Bienes Comunales y los campesinos lo reconocían como autoridad legítima. Otras versiones argumentaron que no cumplió los pactos políticos con los caciques locales para entregar los documentos de los Bienes Comunales.
Ante este hecho, Carmen Orantes Alegría, Augusto Castellano Hernández, los hermanos Hernán y Moctezuma Pedrero Arguello, conformaron el poder caciquil15 fueron guías y representantes políticos a nivel local. Ellos tenían bajo su posesión ranchos sobre las tierras comunales y por eso fueron definió como
13 Comuneros: son los que tienen derechos agrarios llamados Básicos.
14 Amojonamiento: es el límite colocando un punto de uno a otro.
15 Según Speckman el poder caciquil es colocar a la cabeza de los estados hombres fuertes que les fueran leales y que contaran con el censo de otros grupos de la zona […] a los líderes locales los debilitó y logró que las gubernaturas fueran ocupadas por hombres que eran fieles, a quienes dejaba cierta libertad […] (Speckman, 2008: 346)
28 la clase dominante. Los caciques tenían “el rasgo más sobresaliente, se caracterizaban por despojar de las tierras a las comunidades campesinas y la formación de grandes latifundios” (Nieto, 1998: 163).
Los naturales dueños de las tierras comunales, empezaron a sufrir el hostigamiento y los asesinatos de sus dirigentes. Como le ocurrió Manuel Gómez Ortega asesinado el 6 de diciembre de 1970 y el profesor Gaspar Díaz Reyes cae asesinado el 27 de abril de 1971. Los caciques mantuvieron el poder con la coordinación de las instituciones del Estado.
Los comuneros se enfrentaron a tres fuerzas del cacicazgo que son: los Orantes, Pedreros y Castellanos16, sin embargo, se logró la resolución sobre reconocimiento y titulación de Bienes Comunales para el poblado de Venustiano Carranza, lo cual, partió por dos hechos según plasmada en el Diario Oficial el 28 de agostos de 1965 que a la letra señala:
“Primero, el 8 de agosto de 1942, vecinos de la comunidad de que se trata hicieron del conocimiento del Jefe del Departamento Agrario (hoy de Asuntos Agrarios y Colonización), que venían sufriendo invasiones en sus terrenos por parte de personas ajena a la comunidad, la cual dio origen a que la Dirección de Tierras y Aguas del citado Departamento instaurara el expediente respectivo por la vía de reconocimiento y titulación de bienes comunales de dicho núcleo con fecha 20 de abril 1950; procediendo así mismo la ejecución de los trabajos técnicos e informativos” (Diario Oficial,1965:10).
El decreto del censo agrario ejecutado el 15 de enero de 1964, arrojó un total de 746 comuneros básicos entre naturales y ladinos pobres. ¿Por qué el censo solamente registró 746 comuneros?, un entrevistado contestó:
Se tenía el título primordial lo guardaba el representante de barrio o un Principal; los ricos lo buscaban, investigaban y llegaban al barrio San Sebastián, Convento, Señor del Pozo, El Calvario y San Pedro. El rico ofrecía
16El cacicazgo nació en el contexto de una lucha social a finales de los siglos pasados entre terratenientes y campesinos sin tierras; desde entonces los miembros de la familia que han asumido sucesivamente un liderazgo local manifiestan una ideología agrarista, populista y anticlerical (De la Peña, 1986:31).
29 dinero y trago a cambio del permiso para tomar un predio comunal, el representante cedía el permiso, por eso, el representante del barrio El Calvario, se enojaron veían que los mismos naturales permitían que el rico se adueñara de las tierras comunales. Unos comuneros que no tenían cargo, juntaron dinero -como tres o cinco compas- y fueron a entregar los títulos con las autoridades en México, se enteraron los ricos, dejaron de buscar a los representantes y halla con las autoridades legalizaban las tierras comunales en nombres de ellos, ya no venían a pedir permiso con los naturales, así nos despojaron de nuestras tierras comunales en esos años de 1940-1950 (Entrevista 1, 2017).
Los propios naturales permitieron el despojó de tierras, al conceder permiso a otras personas ajenas. Por otra parte, el desconocimiento y la falta de confianza de los comuneros causó la poca credibilidad de enlistarse en el censo, cuando los técnicos realizaron la lista, había campesinos ausentes de su casa o estaban trabajando sus milpas, y otros comuneros se dedicaban en sus vicios (alcohol), no reconsideraron que el censo era importante “porque con esta depuración se definía legalmente quien era comunero y quien usurpaba el nombre o trabajaba en tierras comunales sin tener derechos legalizados”
(Entrevista 4, 2017).
La desconfianza se determinó en los campesinos -naturales- debido a que en ocasiones se observó a los Principales que favorecían y complacían a los caciques; este hecho repercutió la vida interna de los Bienes Comunales. Se agregó una entrevista del Paraíso del Grijalva dice: “que la forma de inconformidad de los aborígenes es ir a encerrarse al trabajadero en el cerro”
(Entrevistado 33, 2018).
Esta inconformidad se manifestó cuando huían del gobierno indígena y de los caciques quienes querían someter del trabajo gratuito, en caso de los ancianos comuneros argumentan: “que eran sustituido por la gente de los Altos quienes los contrataban para los trabajos (agrícolas y ganaderos) y por eso bajaban los -Chamulitas- (a la gente indígena de los Altos) por la rebeldía de los naturales.”
De esa forma se inconformaban los campesinos en Carranza.
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