DISCUSIÓN DE RESULTADOS
4.1 RESULTADOS
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CAPÍTULO IV
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Mijangos, (2007) 14 y González, (2015) 9, en cuyos estudios hay predominio del sexo femenino en un 52,1%, 65,8%, 67,3% y 70,43%
respectivamente.
La edad media de los pacientes con dengue determinados en este estudio (32.34± 14.30 años) es superior al estudio de Fiestas et al., (2011) 16, en donde la media es 28.4 años. Sin embargo, es coincidente con un estudio similar realizado en nuestro país por Mostorino et al., (2002) 17 donde se estudiaron a 236 pacientes, con un resultado de edad media de 31,06 ± 16,4 años, y estudios con resultados similares a Moreira et al., (2008) 13 y Mijangos, (2007) 14 con medias de 24 y 37.8±15.8 respectivamente. Estas diferencias pueden ser explicadas por el predominio de los serotipos circulantes en diferentes epidemias y la susceptibilidad de las personas expuestas.
Se determinó que el grupo etario más frecuente lo constituyeron los pacientes entre 20 y 31 años con una frecuencia de 29,2%, este estudio es similar al encontrado por González et al., (2009), cuya mayor frecuencia de infección por dengue se presentaron en las edades de entre 15 y 29 años. Es inferior al estudio de Moreira et al., (2011) 12, donde predominó el grupo de 30 a 39 años. Se agrega que el Instituto Nacional de Salud (INS) en el año 2011, señala la importancia de esta enfermedad en población joven adulta.
El mayor porcentaje de los pacientes procede de distritos donde la población es predominantemente urbana, Chanchamayo (41,3%), San Ramón (29,6%) y Perené (25,8%), explicado por Gubler, (2004) 82 y Plowright et al., (2008) 83, a causa de que la rápida urbanización que ha
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ocurrido en la región es un factor contribuyente focal. La ecología de la principal especie vector facilita la transmisión urbana, ya que el mosquito invasor A. aegypti está muy bien adaptado a las condiciones urbanas, particularmente en regiones tropicales y subtropicales. Nuestro estudio registra que el mes del año 2016 con la mayor frecuencia de casos fue abril (32,9%), que difiere a otro estudio en la ciudad de Minatitlán, México, que establece el mes de agosto como predominante en un 72,7%, Mijangos, (2007) 14.
Del total de 240 pacientes con diagnóstico confirmado de dengue, alrededor de 91.25% presentó dengue sin signos de alarma y 8,75%
dengue con signos de alarma; sin embargo, ningún caso de dengue grave fue registrado. Una serie realizada en nuestro país, estudio de Vielma et al., (2006) 15, reporta hallazgos similares.
Los resultados obtenidos demuestran que los síntomas que se presentaron en más del 80% de los de pacientes fueron fiebre, cefalea, mialgias y artralgias, estando éstos incluidos en los criterios de definición de caso dengue establecidos por OMS (2009) 3. Sin embargo, se puede destacar que algunos pacientes cursaron con otras manifestaciones clínicas, incluyendo, dolor lumbar, dolor de garganta y falta de apetito, que no se incluyen en los criterios de la OMS y que se presentaron en un representativo número de casos. La náusea fue la manifestación clínica gastrointestinal más frecuente (76,2% y 78,5%) en pacientes diagnosticados de dengue con y sin signos de alarma respectivamente.
En concordancia con el estudio de Fiestas et al., (2011) 16, la aparición de síntomas gastrointestinales como náusea tiene una frecuencia de
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70.7%, y síntomas gastrointestinales agrupados como náuseas y vómitos tienen una frecuencia de 59,2% y 55,74% en los estudios de Mostorino et al., (2002) 17 y González, (2015) 9. Sin embargo, en otras poblaciones, la frecuencia de aparición de náuseas y vómitos tuvo frecuencias tan bajas como 5,5% (Rodriguez et al., 2001) 84.
Otros síntomas frecuentes encontrados en nuestra población fueron los relacionados con el tracto respiratorio. Entre ellos, el dolor de garganta fue un síntoma que estuvo presente en una frecuencia del 90.5% y 59.8% en pacientes diagnosticados de dengue con y sin signos de alarma respectivamente. En nuestro país se ha encontrado que el dolor de garganta está presente en 26.3% de pacientes infectados con el virus del dengue (Mostorino et al., 2002) 17. Es interesante resaltar que el dolor de garganta no estuvo registrado en ninguno de los 6 estudios internacionales 9-14. Otro síntoma frecuente encontrado en nuestra población fue la falta de apetito que estuvo presente en una frecuencia del 52,4% y 33,1% en pacientes diagnosticados de dengue con y sin signos de alarma respectivamente, síntoma que no estuvo tampoco descrita en ningún estudio nacional e internacional mencionado 9-16. Por ello se sugiere hacer estudios futuros para evaluar la inclusión de los mismos en los lineamientos para la definición de caso dengue en la epidemia actual de nuestra provincia y posiblemente extrapolarlos al resto del país.
En relación a los antecedentes de infección por dengue observados que en nuestra población se obtuvo un 7,9%, algunos autores han demostrado que la infección secundaria se comporta como el principal
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factor de riesgo de la aparición de dengue grave 85,86, nuestros resultados difieren a los estudios, ya que ningún paciente con antecedente de dengue evolucionó a dengue grave. Lo que podría estar parcialmente explicado en que dichas personas sufrieron la infección primaria dos a tres meses antes de sufrir la infección actual, así guiándonos de la OMS (2009) 3, que establece que las personas que sufren una infección están protegidas contra la enfermedad clínica por un serotipo diferente en los siguientes dos a tres meses de la infección primaria, pero no tienen inmunidad protectora cruzada a largo plazo 3. Evitando la secuencia de infección dengue l-dengue 2 que según autores, se asocia con casos de dengue grave 87,88. Ya que MINSA (2016) 89, informa que hay circulación de serotipo tipo 2 del virus del dengue en la región Junín.
En relación a la frecuencia del test de antigenemia NS1, siendo esta la prueba diagnóstica confirmatoria en un 61,3% de los pacientes, similar con la reportada en otros estudios realizados en Paraguay, donde el 77,05% y 77,7% de los pacientes presenta este marcador serológico positivo (González, 2015 9 y Fleitas et al, 2015 10).
Del total de 219 pacientes con diagnóstico final de dengue sin signos de alarma, alrededor de 1.8% se hospitalizaron y del total de 21 pacientes con dengue con signos de alarma, se hospitalizaron 85,71%. Hallándose asociación significativa estadística entre hospitalización y diagnóstico final (p<0,05); sin embargo difiere con un estudio realizado en México por Mijangos, (2007) 14, donde se incluyeron a 55 pacientes, con un resultado de: 11,1% del total de pacientes con dengue sin signos de
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alarma se hospitalizaron y 17,6% hospitalizaciones del total de pacientes por dengue con signos de alarma, es de considerar que en este estudio donde las cifras difieren del nuestro, especialmente por el reducido número de pacientes analizados en el mismo.
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