de Argentina
Nos parece mejor ajustar esta parte de la pre- sentación de antecedentes a una síntesis es- pacial, ofreciendo hitos y algunas caracterís- ticas de la expansión y vialidad inka, a la vez que apuntamos algunas relaciones con las instalaciones preexistentes en esos mismos espacios y con las que les sucedieron en las otras épocas enunciadas (figura 1).
NOROESTE DE LA PROVINCIA DE MENDOZA: INFRAESTRUCTURA INKA EN EL LÍMITE AUSTRAL ORIENTAL DEL COLLASUYU EN EL TAWANTINSUYU
La infraestructura inkaica principal que ha permanecido hasta la actualidad en esta par- te del Centro Oeste Argentino se circunscribe al noroeste de la provincia de Mendoza; sensu lato, al sector comprendido por los valles de Yalguaraz-Uspallata y cajón andino de los ríos Las Cuevas-Mendoza (figura 2).
El área de valles, incluida en la provincia fitogeográfica del Monte, se halla a unos 2000 m s. n. m. y está enmarcada al oeste por el ambiente alto andino de la Cordillera Frontal o directamente por la Cordillera Principal o del Por su parte, los del oeste de la provincia
de La Rioja y los relacionados con estos, ac- cediendo desde el oeste de la provincia de Ca- tamarca, son objeto de un abordaje particular más adelante.
Al mencionar los grabados indígenas plas- mados en rocas ubicadas en el trayecto Cano- ta-Santa Elena hacia Uspallata, en el noroeste de Mendoza, preanunciábamos que serían de indígenas prehistóricos, anteriores a la domi- nación inka.
Puede estimarse, entonces, que la traza de las huellas que unen el piedemonte oriental de la Precordillera con los valles interandinos en esta latitud fue propia de comunidades de aquella índole, cuyo tránsito representaría la movilidad andina de entonces, en pos de la fauna con concentración estacional en las lla- madas pampas altas o en los valles de altura, o bien actuando como trajinantes regionales, entre otras posibilidades de uso de las sendas, cuyo inicio y fin “marcan” las representaciones rupestres, con un significado que se ha dado en llamar “simbolismo del camino” (Schobin- ger 1999).
De manera tal que no es forzado interpre- tar que muchas de las sendas-huellas del área considerada, transformadas o no en caminos y estructuradas en sistemas, como el inka o el colonial, y su uso consecuente en las épocas revolucionaria e independiente de la Argentina -v.g. desplazamiento de las columnas del ejér- cito sanmartiniano por varios de los caminos y pasos hacia Chile-, terminaron por alcanzar en muchos casos la vertebración caminera actual y tienen por base aquellos anteceden- tes prehistóricos, con cientos de años de an- tigüedad, incluso miles de años en sus inicios más remotos.
De algunos de los tópicos indicados trata nuestra nota, partiendo de las posibilidades de
Océano Pacífico
LIMA
Santiago de Chile
Cochabamba Chanchan
Cusco
Arequipa
San Pedro de Atacama
Copiapó Chala
CAJAMARCA QUITO
HUACA
HATUN CAÑAR (INGAPIRCA) TOMEBAMBA (CUENCA)
HUÁNUCO PAMPA
VILCAS HUAMÁN JAUJA
INKAWASI TAMBO COLORADO PACHACAMAC
CHUCUITO
CASERONES
PICA
TURI
OMA PORCO CHUQUIABO (LA PAZ)
MOCHARA TUPIZA CHAGUA
CALAHOYOS CHUQUIAGO TITICONTE
TOLOMOSA PARIA
COCTACA LA HUERTA POTRERO DE PAYOGASTA LA PAYA
TOLOMBÓN INGAMANA
PUCARÁ DE ACONQUIJA WUTUNGASTA
TAMBERÍA DEL INKA COQUIMBO
OVALLE
CHENA CERRO CACHAPOAL
RANCHILLOS EL SHINCAL CATARPE
HATUN COLLA CHIQUITOY
VIEJO TUMBES
COLOMBIA
BRASIL
BOLIVIA
ARGENTINA CHILE
PERÚ ECUADOR
PASO DEL LÁMAR
km
200 0 200
Instalación Inka Población actual Población Inka y Población actual Esbozo de la Red Vial Inka, a partir de Hyslop (1984), Raffino (1981, 1986, 1993, 1996), Stehberg (1995);
Bárcena (2007)
Viña del Cerro Iglesia Colorada
Figura 1. Esbozo de una parte de la red vial inka, a partir de Hyslop (1984), Raffino (1981, 1986, 1993, 1996), Stehberg (1995), Raffino y Stehberg (1997), Bárcena (2005a)
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Figura 2. Área de estudio en las tres provincias del centro oeste de Argentina
grandes ríos como los citados Mendoza y Tu- nuyán, además del San Juan.
Son numerosos los hallazgos de materia- les, principalmente fragmentos cerámicos de tipos como el Inka provincial y Diaguita inka chilena (antiguamente denominada Fase III de aculturación inka -Norte Chico chileno-), en sitios del piedemonte oriental de la Pre- cordillera o en las denominadas pampas al- tas de esta (García 1990). Asimismo, se los ha encontrado en los conos aluviales, en los va- lles de los ríos mencionados, en la depresión lagunera y en sitios orientales de la planicie mendocina. Incluso, yacimientos con notable impronta inka sobre trayectorias indígenas lo- cales, como pudo ser Agua Amarga, han sido registrados en el valle de Uco (Bárcena 2002;
Ots 2002, 2004, 2005, 2007; entre otros).
No obstante, la infraestructura inka de ca- mino y sus construcciones asociadas, como los tambos, solo han sido reconocidas hasta ahora en los citados valles cordilleranos e interandi- nos de altura, por los que el camino despejado inka, de unos 2,50 a 4 metros de ancho, discu- rre de sur a norte y por la cota de unos 2200 m s. n. m. Por decenas de kilómetros está bien conservado y cada 22 a 25 de estos se presenta jalonado por asentamientos inkas, como Yal- guaraz, próximo al límite de Mendoza con San Juan, y al sur de este, el tambo de Tambillos.
En Yalguaraz se reconocen materiales inka en infraestructura no pircada, de raigambre indígena local, con superposición de eventos de ocupación en sus niveles de sedimentos (Bárcena 1979), mientras que Tambillos es un característico tambo de esta parte del Colla- suyu, con plaza intramuros, rectángulos peri- metrales compuestos (en adelante RPC) y un sector también pircado separado por decenas de metros del núcleo mencionado, con eviden- cia de haber servido en fases de la producción Límite, con alturas que sobrepasan los 4000
y 5000 m s. n. m. y llegan a casi alcanzar los 7000 m s. n. m., como es el caso del más alto cerro de los Andes, el Aconcagua.
Por el este, la Precordillera, de ambiente puneño en su vertiente occidental y con una cuña del Cardonal hacia la oriental, se le- vanta, hasta unos 3500 m s. n. m. en la zona, como un límite al oriente del cual no se ha reconocido infraestructura inka, aunque las fuentes indican que la hubo, siendo claro que la dominación alcanzó por esa parte el valle del río Mendoza, en la actual ubicación de la ciudad homónima.
Este valle, al que los inkas con toda pro- babilidad aplicaron la denominación quechua Cuyo, fue conocido como Güentota en la len- gua huarpe millcayac de los indígenas locales.
El control, o al menos la relación inka con las poblaciones locales, se extendía por el sur hasta los valles de Uco y Jaurúa, como lo ex- presa la crónica regional más antigua (Bibar 1966 [1558]) y lo han demostrado las inves- tigaciones de sitios arqueológicos (Bárcena 1994, 2010a).
Estos últimos ambientes hacia la planicie oriental forman parte de la provincia fitogeo- gráfica del Monte, de estepa arbustiva, con áreas de oasis entre unos 700 y 1200 m s. n. m.
y cierta concentración humana prehistórica.
Grandes ríos -Mendoza, Tunuyán y otros-, sostuvieron la agricultura de regadío de la población huarpe, -recolectora a la vez en los montes de algarrobos-, cazadora y domestica- dora de camélidos, que se extendió asimismo por un hábitat peculiar de tierras más bajas -c.
500 m s. n. m.-, donde se localizan las lagunas del noreste provincial –humedales actualmen- te conocidos como el sitio Ramsar-, reservorio acuífero que, entre otros recursos, cuenta con peces y aves, y notable sector de desagüe de
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Comparado con todos los otros sitios inka conocidos de Mendoza y San Juan, Ranchillos es uno de los que cuenta con mayor factor de ocupación del suelo (FOS), solo superado por Paso del Lámar, en esta última provincia ar- gentina (figura 3).
Para alcanzar Ranchillos, el camino inka longitudinal norte-sur se orienta paulatina- mente al oeste para tomar, sobrepasado el tambo, neto rumbo transversal occidental, confundiéndose en la actualidad parcialmente con la Ruta nacional N°7 que, como otrora la vía inka, discurre por el pedimento alto y por la terraza izquierda del río Mendoza, camino a salvar el paso para acceder a Chile -en rigor, por sendas, hay varias posibilidades de pa- sos-, descendiendo por la vertiente occidental de la Cordillera Principal.
Por esta última banda cordillerana trasandi- na prosigue la senda y tambos inka, estudiados principalmente por los colegas chilenos en todo su territorio nacional actual, investigaciones que, junto con las de los científicos de los otros países andinos, es necesario conocer (además de interactuar con esos equipos) en pos de la comprensión contextual del Tawantinsuyu.
Por tratarse de una nota de síntesis de avances locales y por la publicación de las contribuciones de los colegas chilenos en este taller, no mencionamos aquí esos aportes y las relaciones a que dan lugar en el concierto glo- bal de la expansión y dominación.
Ubicamos otros sitios inka, como El Cha- cay (Bárcena et al. 2017; Terraza et al. 2017), situado próximo a Ranchillos, a una distancia menor a la veintena de kilómetros, y relacio- nado con el Qhapaq Ñan; los tambos se suce- den desde la quebrada de Ranchillos hacia el de un tipo de cerámica estatal de distribución
regional (Bárcena 1988). Los dos tambos se localizan en las cercanías de fuentes hídricas, Arroyo del Tigre-Ciénaga de Yalguaraz y Arro- yo Tambillos respectivamente.
El próximo tambo, Ranchillos, se ubica en la terraza de la margen derecha del arroyo homónimo, sobre el cono de deyección de una quebrada que hasta cierto punto lo protege de incidencias climáticas.2 A escala local, presenta mayor envergadura que los anteriores tambos.
Cuenta con una plaza intramuros y varios RPC, uno de los cuales destaca por su disposición es- pacial con respecto a la restante infraestructura y por sus detalles de construcción, ya que exhibe revoques en las paredes pircadas, condiciones particulares que seguramente estuvieron rela- cionadas con su jerarquía en el conjunto edilicio y, por ende, con sus funciones especiales. Se estima que el tambo pudo ser un centro admi- nistrativo local-regional (Aparicio 1940; Rusconi 1940, 1962; Schobinger 1971b; Bárcena 1999b).
Sus instalaciones no permiten suponer fines defensivos y abundan en recintos más allá del núcleo de kanchas y aucaypata, por lo que, a las funciones mencionadas, se su- marían sus condiciones para la estada más o menos prolongada de personal, previa al cruce de la Cordillera de los Andes. A partir de mayo y prácticamente hasta octubre o no- viembre, este cruce presentaría dificultades extremas para el paso (debido a temporales y acumulaciones de nieve), sobre todo en una época como la comprendida entre la segunda parte del siglo XV y la primera del XVI, que ha sido caracterizada como la de mayor frío en la “pequeña edad del hielo” (1340-1640 A.D.) (Villalba 1994).
2 Recientemente, una avenida extraordinaria del Arroyo Ranchillos alcanzó el extremo norte del tambo, modificando el entorno, incidiendo en el curso, sus márgenes y en las estructuras pircadas del sector.
referencias históricas, incluso vestigios de su cerámica, como los que reconocimos próximos a Punta de Vacas y a Puente de Inca. Otros in- dicios de época inka los hemos encontrado en ese mismo recorrido en Piuquenes, La Jaula y Las Cuevas, entre otros.3
paso de la cordillera, por las terrazas de los ríos Mendoza y Las Cuevas, manteniendo sus equidistancias como en el caso del próximo Tambillitos, habiéndose perdido otros en las siguientes localidades de altura, como Punta de Vacas y Puente del Inca. De estos tenemos
Superficie construida de sitios Inka de la Rioja, San Juan y Mendoza, en relación con El Shincal de Catamarca
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33
100001001
3083
12 812, 49
9328,12
4618 6648 6648 1978 2820
74 180
m2 de superficie construida
Shincal (Catamarca)
Chilitanca (La Rioja)
Tambería del Inca Chilecito (La Rioja)
Paso del Lámar (San Juan)
Huesos Quebrados (San Juan)
Tambillitos (Mendoza) Ranchillos (Mendoza) Tambillos (Mendoza)
Shincal Cat.
Cazaderos LR Corcoria LR Pto. Viejo LR Chilitanca LR Las Juntas LR Pampa Real LR Chilecito LR Del 27 LR Agua del Rey LR Mudadero LR Pantanito LR Mulas Muertas LR Laguna Brava LR Chepical LR Laguna Verde LR Río del Pantano LR Paso del Lámar SJ Huesos Quebrados SJ Tambillos Mend.
Ranchillos Mend.
Tambillitos Mend.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 20 24 30 31 32
lugar, luego de las más notorias superficies de El Shincal -Londres, Catamarca; Tambería del Inca -Chi- lecito, La Rioja y Paso del Lámar - Jáchal, San Juan.
3 Son numerosos los relatos de cronistas y viajeros que transitaron por el genéricamente denominado Paso de Uspallata-La Cumbre, dejándonos textos cuya edición aporta la descripción del derrotero y de la infraestructura con la que podía contarse en el viaje de Santiago a Mendoza y vice- versa, entre los siglos XVI-XVII y XIX, épocas del tránsito pedestre y ecuestre a través de los Andes. Además de las referencias al camino inkaico y más tarde, en la segunda mitad del siglo XVIII, a las “casuchas del rey”, una y otra vez encontramos alusiones a las construcciones pircadas inkaicas, en particular al conspicuo tambo de Tambillitos -a veces llamado Tambillos-. Este se conserva hoy a la vera de la Ruta nacional N°7 y por las limitaciones propias de esta última situación, con implicancias en su preservación, no nos fue aceptada su inclusión en el contexto de los otros del noroeste mendocino que sí integran la Lista del Patrimonio Mundial. Ejemplos de las menciones indicadas sobre el camino e infraestruc- tura, incluida la inka del Paso, por citar algunas de los siglos XVI-XVII y XIX, son Lizárraga (1916 [1599]), Darwin (2012 [1839]) y Sarmiento (1896).
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cluye un aspecto netamente logístico como lo es la infraestructura de apoyo en Confluencia.
Asimismo, la cercana estructura natural deno- minada Puente del Inca – “Bridge of the Incas”
en la versión inglesa del Diario… de Darwin-, por su relación con el paso del río Las Cuevas y con el Camino Inka, así como por su confor- mación física y sus aguas termales.
A todas estas condiciones, se suma su conspicua consideración en el acervo patrimo- nial mendocino, lo que nos llevó a proponerlo en el contexto de los bienes inkaicos del no- roeste de Mendoza, siendo aceptada su inclu- sión en la Lista del Patrimonio Mundial.
Estudiamos también los artefactos inkas y de las poblaciones locales de aquella épo- ca provenientes de nuestras excavaciones ar- queológicas o del registro efectuado por otros autores, abordando además, entre otros temas, el de la cronología de los hallazgos. Contamos por ello con resultados radiocarbónicos (en adelante C14) y por termolumiscencia (en ade- lante TL) que sobrepasan el centenar y que, en general, nos han permitido discutir los alcan- ces de las dataciones (Bárcena 1997, 2007b).
Posteriormente, obtuvimos nuevas data- ciones, que en sensu lato y por ahora, sin par- ticipar en contrastes con hipótesis de colegas, nos limitamos a indicar que colocan preferen- temente la presencia inka en este sector aus- tral oriental del Tawantinsuyu, hacia el último tercio del siglo XV y la primera mitad del XVI.
En cuanto a las relaciones inka con las po- blaciones locales, hallamos que en el sector de altura, en el área del valle de Uspallata -denominación que proviene del quechua-, el camino y tambos, con excepción de Tambillos y probablemente de Yalguaraz -en cuanto a la relación directa con poblaciones locales-, se circunscriben a la parte occidental del va- lle, como si se evitara el paso por la parte que Especial referencia merece asimismo la
evidencia inka, de índole ceremonial, en cerros altos, como la estructura pircada del Cerro Pe- nitentes -alturas de la margen derecha del río Las Cuevas-, a unos 4300 m s. n. m., o bien la que, enfrentada con este, siguiendo una línea virtual hacia el nor-noroeste, ubica en un con- trafuerte (la Pirámide) del cerro Aconcagua.
En este cerro, a unos 5300 m s. n. m., se realizó el hallazgo de los vestigios de una capa- cocha, relicto que hemos estudiado especial- mente (Bárcena 2001a; compilación en Scho- binger 2001); esta consiste del fardo y ajuar funerario de un niño -cuyo cadáver se con- servó por congelamiento- de unos 7 a 8 años de edad al momento de su sacrificio ritual, y del que recientemente pudo determinarse su probable proveniencia peruana serrana, por el ADN mitocondrial y por el cromosoma Y (Gó- mez Carballa et al. 2015; Salas et al. 2018).
La referida progresión virtual, que en el terreno objetivaríamos desde la margen de- recha del río Las Cuevas, adentrándonos ya por el río Horcones para alcanzar la base del Aconcagua, nos lleva a una encrucijada de de- rroteros hacia la cima, donde se encuentran algunas pircas -Tambillo de Confluencia- que hemos reconocido como de época inka (Bár- cena 2001c).
Esa dirección virtual, recta, alcanza por fin el sitio de la momia en la Pirámide del Acon- cagua, lugar al que en la práctica de terreno se llega por uno de los derroteros que, con rumbo a la senda de la subida normal actual al Acon- cagua, permite llegar a la Quebrada de Mas y siguiendo esta, que pudo ser un acceso pre- histórico, al lugar de la capacocha (figura 4).
Como apreciación simbólica de esta parte del paisaje de altura en el cerro más promi- nente de los Andes, es de destacar la posición de los tres hitos del ceremonial inka, que in-
local, albergan materiales que pudieron ingre- sar con contingentes de la época inka - aunque una de las dataciones absolutas sea de alrede- dor del 1400 A.D.-, si bien hay otros hallazgos inka en contextos locales de esa época regis- trados por Rusconi (1962) en el valle en gene- ral, además de contarse con aportes de otros autores.4 Por esta misma circunstancia ad- sigue el curso del Arroyo Uspallata que sabe-
mos estuvo poblada en el Período tardío de la Etapa Agroalfarera -por no hablar de poblacio- nes de los estadios finales del Formativo o de la posibilidad de alcanzar aquellas iniciales y propias de los Desarrollos Regionales-.
Sitios del área, como Barrio Ramos I (Bár- cena 1997, 2001b, 2010b), atribuido al tardío
Figura 4. Imagen satelital con la ubicación de los tambos del noroeste de Mendoza, los sitios ceremonia- les y la traza del camino inkaico.
Proyecto Pluri Nacional, 6 países andinos, 7 provincias argentinas.
4 Hace años excavamos el sitio Barrio Ramos I de Uspallata, principalmente un enterramiento de varios individuos con su ajuar funerario. Las dataciones del mismo, sobre materia orgánica (C14) y sobre cerámica (TL), dieron resultados contrastados, I-16636: 470 ± 80 A.P. -1480 ± 80 A.D.- y UCTL-308: 590 ± 60 A.P. -1400 ± 60 A.D.- (Bárcena 1997: 224), que aún sin calibrar refieren al siglo XV, época de los períodos tardío local e inka. Dadas las singularidades, del entierro en su conjunto, de las características de los individuos, de su asociación y de los materiales del ajuar, donde destacan para el área las puntas confeccionadas en hueso, cuya trazabilidad y comparaciones son posibles con las similares de sitios inka o de influencia inka -o no- de la Precordillera sanjuanina, de Talampaya -La Rioja-, del noroeste argentino en general y de Tambería de Guandacol en particular -sitio del tardío local y bajo tutela inka del oeste riojano, que estudiamos sistemáticamente- concluimos hace tiempo que: “Como se aprecia , los instrumentos (la referencia es a las puntas de hueso y su contexto) corresponden al período del tardío regional e incluso a la época de dominio inka por lo que, dado lo característico de estas piezas , podemos colegir su pertenencia a grupos específicos, con relativamente amplia dispersión y que esta pudo estar relacionada en determinado lapso con la ocupación inka, por lo que podría tratarse de inducidas movilizaciones a diferentes destinos, que en el caso que nos ocupa pudo ser el propio Guandacol, en esta parte del Sector I y Secciones A, B y C, claramente de pertenencia inkaica” (Bárcena 2010b: 140-141).
Programa Qhapaq Ñan Sistema Vial Andino Sitios y tramos del camino incaico en el noroeste de Mendoza, incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial (UNESCO).
20 km 10 0
Pirámide del Aconcagua
Ranchillos Confluencia
Ciénaga Yalguaraz
Tambillos
Penitentes Puente del Inca
Puente del Inca
Tambillos
Provincia de San Juan
República de Chile República de Chile
Las Heras
Luján de Cuyo
Pirámide del Aconcagua
Ranchillos Confluencia
Ciénaga Yalguaraz
Tambillos
Penitentes
Tambillos
Provincia de San Juan
Las Heras
Luján de Cuyo
Tramo III RANCHILLOS Tramo IV
TAMBILLITOS
Tramo V PUENTE DEL INCA
Tramo II Tramo I YALGUARAZ - SAN ALBERTO
Tramo IV TAMBILLITOS
Tramo V PUENTE DEL INCA
Tramo II
Tramo III RANCHILLOS Tramo IV
TAMBILLITOS
Tramo V PUENTE DEL INCA
Tramo II Tramo I
YALGUARAZ - SAN ALBERTO ARGENTINA
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