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Sistemas temáticos en la Ruta de la Sal 169

In document Proyecto de la Ruta de la Sal (página 169-173)

3.4 Sal y turismo, la patrimonialización de

3.4.2 Referentes patrimoniales, sistemas temáticos y

3.4.2.2 Sistemas temáticos en la Ruta de la Sal 169

169 - La Agricultura, como un peculiar dispositivo adaptativo en esta zona con

adversas condiciones materiales

- El sincretismo religioso, producto de la fusión del catolicismo con la cosmovisión indígena de lo sagrado.

- La raíz popoloca, que aunque su arraigo se ha debilitado debido a la transculturización derivada del fenómeno migratorio, se hace evidente a partir de diversas expresiones locales lo que contribuye grandemente a crear motivaciones de viaje y productos auténticos

- La gastronomía local, pletórica en productos locales, insumos silvestres y exóticos exclusivos de este espacio

- El sabor a campo, provisto por una estampa poco convencional de la ruralidad mexicana

- La terapéutica tradicional, resultado de un proceso acumulativo de conocimientos del medio natural circundante como fuente de salud y bienestar

A partir de estos atractivos, se desprenden diferentes ejes temáticos con los que se plantean distintos recorridos turísticos que corresponden a diferentes motivaciones como son: la religión, la arqueología, la paleontología, la historia, y la gastronomía. Estos ejes temáticos integran la complejidad y heterogeneidad de Zapotitlán Salinas.

170 Sistema Temático Paleontológico

Se trata de un entramado de referentes que aluden a piezas antiguas y fósiles, a partir de lo cual se ha generado un trabajo de rescate comunitario fundamentado en la creación de museos como el Museo Paleontológico de San Juan Raya y el HICUPA en Santa Ana Teloxtoc. A partir de este sistema temático es posible experimentar un viaje memorable, en el parque ecoturístico

“Las Turritelas” existen múltiples restos de fósiles marinos del Cretácico, madera fosilizada y huellas de dinosaurio. También existen formaciones líticas caprichosas que se aprecian en las ruditas cristalizadas, incrustadas en rocas calizas de gran tamaño.

El desarrollo del sistema temático paleontológico supone la existencia de recursos patrimoniales bien conservados, lo que ha sido el producto de los esfuerzos comunitarios por preservar y divulgar estos patrimonios invaluables.

A cada paso que se da en las tierras zapotitecas es posible encontrar restos fósiles al alcance de la mano, de ello se tuvieron evidencias en las múltiples visitas de campo. Lo anterior hace necesario proteger y conferir un valor sacralizado a este patrimonio de cara al turismo.

Para ello existen diversos mecanismos de protección que pueden involucrar un sustrato mítico que se fije en la mente de los viajeros. Vienen a la memoria las historias construidas alrededor de los Moais (monolitos antropomorfos de la Isla de Pascua) que narran un entramado mítico de desgracia y maldiciones sobre quienes los toquen o porten alguna piedra o material vegetal a sus lugares de origen, ello cumple la doble función de salvaguardar el patrimonio y enriquecer el viaje con una historia de fondo.

Sistema temático culinario - religioso

171 Parte de la reinterpretación turística de las fiestas religiosas de Zapotitlán y sus diferentes poblados, que anualmente se realizan en honor de sus santos patronos. Las fiestas de los pueblos manifiestan la fusión más importante entre los ritos religiosos y las comidas tradicionales, mediante un derroche de expresiones artísticas populares, festividad y convites.

Las motivaciones culinarias están condicionadas por la estacionalidad anual, pues factores como el clima y las lluvias son determinantes sobre el tipo de ingredientes y platillos disponibles. Esto es muy evidente en los productos de recolección que fundamentalmente son frutos derivados de cactáceas, gusanos e insectos. Como el gusano de cuchamá o la tetecha, que son productos estrictamente de temporada.

Las rutas agroalimentarias están fuertemente asociadas al saber hacer tradicional, en el caso de Zapotitlán están especialmente ligadas al conocimiento de las mujeres, que ha sido transmitido de forma oral entre generaciones, a partir del aprovechamiento y formas de apropiación gastronómica sobre los peculiares recursos que se obtienen de la naturaleza.

Los platillos típicos de la zona, son la barbacoa, el caldo de chivo (destaca especialmente el de cadera, herencia de la exclusión de los indígenas del consumo de carne magra), el mole, el chito (carne seca), el caldo de panza, el mole de camarón, y los gusanos de cuchamá sazonados especialmente con la sal local. En las bebidas destaca la producción de pulque, el licor de garambuyo y el mezcal autóctono.

Las festividades religiosas no sólo convocan elementos alimentarios, sino que refieren a realidades arquitectónicas, socioculturales e históricas, ello habla del eslabonamiento temático y productivo del turismo entre los diversos componentes del territorio. Los templos zapotitecos son acabadas expresiones

172 de la utilización de los peculiares materiales autóctonos en combinación con el estilo arquitectónico del siglo XVI.

La división del turismo por ejes temáticos, además de perseguir una función organizativa de los espacios turísticos rompe con los viajes estandarizados, lo que funciona como una estrategia de posicionamiento frente a los patrones de consumo postfordistas cada vez más especializados.

Sistema temático arqueológico

El patrimonio arqueológico de Zapotitlán es una de sus riquezas más evidentes en términos de atractivos turísticos. El complejo de producción de la sal es una muestra de un sitio arqueológico viviente, lo que le confiere una singularidad extraordinaria. Las salinas, sus canales, sus pozos y sus patios de evaporación forman parte de un paisaje único que sintetiza formas de adaptación al medio, historia natural, historia política e historia de la tecnología entre muchos otros aspectos.

El cerro del Cuthá fue una ciudad fortificada que representó uno de los asentamientos urbanos más importantes de la cultura popoloca (McNeish:

1972), este cerro tiene diversos vestigios arqueológicos que enriquecen la experiencia de viaje y agregan valor a la calificación turística del territorio zapotiteco. De acuerdo con Castellón (2006) este cerro fue un asentamiento urbanizado con más de 180 estructuras de cuartos, plazas, canchas de juego de pelota, una tumba cruciforme y una escalinata monumental. Todos ellos son restos de una historia pendiente de contar por la mirada turística.

La producción salinera es, por mucho, la piedra angular de donde se desprende todo el discurso arqueológico de Zapotitlán, es el elemento articulador de todo el despliegue cultural y urbano sobre el que se asentó la cultura popoloca, de lo

173 cual aún quedan importantes fragmentos para la interpretación de propios y ajenos.

3.4.2.3 La cadena de valor turístico: La Ruta agroalimentaria de la Sal

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