Aspectos generales de la sustancia finita según Francisco Suárez
1. Tipos de sustancias en el “cuadrado ontológico”
Se ha señalado que el término latino substantia es inadecuado para tradu- cir el término griego ousia porque carece de la conexión que ousia tiene con el verbo ser (einai) y se ha propuesto que una traducción mejor podría ser “realidad” o “ser fundamental” (Cohen, 2009: 197).1 Para M. Loux, por ejemplo, ousiai equivale a “entidades ontológicamente básicas” (Loux, 1991:
2). ¿Cuáles son esas entidades ontológicamente básicas para Aristóteles y con qué criterios las determinó? En Categorías 1a20, Aristóteles identifica dos tipos de predicación que, como veremos, corresponden a dos tipos de relaciones ontológicas fundamentales:
(1) Predicación esencial (lo que X es): Lo que se dice de un sujeto.2
X es esencialmente y.
(2) Predicación accidental (lo que X posee): Lo que está en un sujeto:
X es accidentalmente y.
Ejemplos del primer tipo de predicación son los siguientes —o en términos aris- totélicos, ejemplos de la relación se dice de un sujeto son casos como los siguientes:
Hombre se dice de Sócrates.
Animal se dice del hombre.
Animal se dice de Sócrates.
Blanco se dice de un ejemplo individual de ese color.
Color se dice del blanco (Cohen, 2008: 3).
1 Ousia es un sustantivo abstracto formado a partir del participio femenino ousa, del verbo einai. Por ello, en lugar de sustancia podría emplearse ente o entidad para traducir ousia. Véanse Shields y Schwartz, “Francisco Suárez”, en The Stanford Encyclopedia of Philosophy, Fall, 2014, p.
417, y Cohen, “Aristotle’s Metaphysics”, en The Stanford Encyclopedia of Philosophy, Summer, 2014.
2 Hay que recordar que Aristóteles emplea el término “sujeto” (hypokeimenon) en dos sentidos: (a) como el sujeto de una predicación, lo cual puede designar a la materia, la forma o el compuesto materia-forma; (2) como un sustrato que persiste a través del cambio y subyace a las propiedades, v. g. la materia prima que no puede considerarse ousia. Véase Düring, Aristóteles. Exposición e interpretación de su pensamiento, p. 947. En Categorías emplea el primer sentido. La edición de Categorías que citaré es Aristóteles, Tratados de lógica (Órganon). Categorías. Tópicos. Sobre las refutaciones sofísticas, pp. 29-77.
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Lo que se dice de un sujeto es esencial a tal sujeto. En estos casos se esta- blece una relación transitiva entre una clase y una cosa (ya sea otra clase o un individuo) que cae bajo ella. Mediante esta relación Aristóteles captura las nociones de universal y particular. Los universales se dicen de los suje- tos (sean tales sujetos individuos u otros universales). De este modo: Si x se dice de algo, entonces x es un universal. Particular es lo que no puede decirse o predicarse de ningún sujeto, entonces: Si x no se dice de nada, entonces x es un particular.
Como es sabido, la ontología aristotélica no admite que existan univer- sales como las Formas platónicas, es decir, como objetos independientes de todo particular. No obstante, la distinción universal/particular puede aplicarse en todas las categorías: sustancia, cualidad, cantidad, etcétera. Y estas categorías son definidas por la relación estar en un sujeto. Lo que está en un sujeto “se da en alguna cosa sin ser parte suya, no pudiendo existir fuera de la cosa en la que está” (Categorías, 1a24; Aristóteles, 1982: 32).
Aquello que está en un sujeto es accidental a este último. En otros térmi- nos, estar en un sujeto establece una relación de inherencia. Ejemplos del segundo tipo de predicación son los siguientes —o en términos aristoté- licos, ejemplos de la relación estar en un sujeto son los siguientes casos:
Un caso individual de conocimiento gramatical está en un alma.
Un ejemplo individual de blanco está en un cuerpo.
El color está en un cuerpo (Cohen, 2008: 4).
Lo que está en un sujeto depende ontológicamente de tal sujeto: las co- sas que no son sustancias están en cosas que sí son sustancias. Es decir, si x está en y, entonces x es un accidente y y es una sustancia. El accidente (symbebêkos) es algo accesorio a la sustancia. Y si x no está en nada, enton- ces x es una sustancia.
Tomando como base Categorías (1a20-b10), es posible representar el mapa de entidades básicas mediante el cuadrado ontológico (Angelelli, 1967: 12), un diagrama que se encuentra en diversas ediciones de comen- tarios a las Categorías (Angelelli, 1985: 24).3 Se trata de una tabla de dos
3 Angelelli pone como ejemplo un comentario de Guilio Pacio (Julius Pacius) al Organon publicado en 1597 en donde aparece este diagrama. La idea de representar estas relaciones
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filas y dos columnas basada en las relaciones antes descritas. El cuadrado permite clasificar lo que existe en una ontología que admite cuatro tipos básicos de entidades. Este diagrama se forma con dos criterios y sus res- pectivas negaciones: “Se dice de” y “no se dice de” (en las filas); “está en”
y “no está en” (en las columnas). Como se explicó arriba, el criterio se dice de (o no se dice de), divide a las entidades en universales o particu- lares. El criterio está en (o no está en) divide a las entidades en accidentes o sustancias.
Cuadrado ontológico Relaciones y tipos de
entidades que definen “X no está en y”
Sustancias “X está en y”
Accidentes
“x se dice de y”
Universales (1) Se dice de un sujeto pero no está en un suje- to. Ejemplo: el universal
“hombre”
(3) Se dice de un sujeto y está en un sujeto. Ejemplo:
el universal “blancura”
“x no se dice de y”
Particulares (2) No se dice de un suje- to y no está en un sujeto.
Ejemplo: Sócrates (este hombre particular)
(4) No se dice de un sujeto y está en un sujeto. Ejem- plo: esta blancura particu- lar (que está en Sócrates) Es decir, los cuatro tipos de entidades son: (1) sustancias universales, (2) sustancias particulares, (3) accidentes universales y (4) accidentes particulares. Las sustancias particulares no se dicen de nada ni están en nada. O sea, no pueden ser predicadas de otra cosa y no dependen de otra entidad para existir —i. e. no inhieren en otra entidad. Poseen prioridad ontológica, es decir, si no existieran, sería imposible que los otros tipos de entidades existieran (2b5). La sustancia particular es lo que Aristóteles denomina sustancia primera; es un esto (tóde ti). Los otros tres tipos de entidades dependen de ella para existir.4 Otras características de la sus- tancia primera que Aristóteles menciona en Categorías (3b35-4a20) son:
parece remontarse a Boecio —Angelelli menciona una edición de los comentarios de Boecio a Categorías, publicado en 1540, en la cual se incluye una figura similar.
4 La teoría de la sustancia en Categorías no incluye la tesis hilemórfica, que sí es considerada en la teoría de la sustancia de Metafísica VII-IX. Algunos expertos piensan que
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—No tiene contrario (opuesto) de sí misma.
—No admite grados: Si A es un término de sustancia, nada puede ser más o menos A.
—Persiste a través de los cambios: “siendo numéricamente una e idéntica, es capaz de admitir los contrarios” (Aristóteles, 1982: 40).
La sustancia universal es lo que Aristóteles llama sustancia segunda, que no es un esto sino que designa a la sustancia primera como de tal o cual clase o tipo (poión ti). La sustancia segunda se dice de un sujeto pero no está en un sujeto. Por ejemplo, “hombre” se predica esencialmente de una sustancia primera como Sócrates, pero “hombre” no inhiere en Sócrates como lo haría un accidente. “Hombre” es la forma que constituye a Só- crates, no es una propiedad más que pueda adquirir o perder. Ahora bien,
“hombre” en tanto forma de un compuesto hilemórfico, no existe indepen- dientemente del compuesto.5
En la sección siguiente comparo lo hasta aquí expuesto con la teoría de la sustancia de Suárez.6 Para empezar, lo que Suárez denomina “substancia completa”, ya sea material o inmaterial, es la sustancia primera o particular.
Como veremos, Suárez no caracteriza a la sustancia como aquello que no puede ser predicado de otra cosa, sino que pone énfasis en el hecho de que
estas dos versiones de la teoría de la sustancia son incompatibles entre sí, pero no hay un acuerdo generalizado al respecto (Shields, Aristotle, p. 256). La cuestión es, una vez que se introduce la distinción materia/forma, ¿qué es más fundamental: la forma, la materia o el compuesto? Los incompatibilistas creen que el hilemorfismo conduce a rechazar los requisitos para ser sustancia establecidos por las relaciones estar en y se dice de. Para el incompatibilista, la forma, no el particular, sería el mejor candidato a ser la entidad básica: la forma tiene prioridad ontológica porque la actualidad es previa a la potencialidad de la materia. El compatibilista sostiene que en ambas versiones de la teoría de la sustancia el candidato ganador es el mismo —i. e. el particular—, sólo que en Metafísica se explican los principios que conforman al particular y que no existen por separado, independientemente de este último. Asumo una posición compatibilista.
5 “Hombre” en tanto forma de un compuesto hilemórfico es lo que los escolásticos llamaron universal in rebus. “Hombre” existe independientemente de un particular como Sócrates sólo en tanto concepto —el universal post rem.
6 Para las diferencias entre la teoría tomista de la sustancia y la perspectiva de Suárez cf. Beuchot,
“La substancia en la metafísica de Francisco Suárez”, en Seminarios de Filosofía, vol. 8, pp. 251-254.
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los accidentes inhieren en ella. La sustancia particular (un ente finito crea- do) es en primer lugar lo que subyace y da fundamento a los accidentes, no exactamente lo que subsiste en sí y por sí porque la sustancia creada es im- perfecta. Además, lo que Suárez llama “sustancia incompleta” corresponde a la forma (sustancia segunda) o la materia tomadas independientemente del compuesto hilemórfico —y a diferencia de Aristóteles, Suárez piensa que forma, materia e incluso los accidentes podrían subsistir separados de un particular si, por intervención de Su potencia absoluta, Dios les diera soporte.