4. La Política Ambiental en México y el Programa PACE-VAQUITA
4.1. La política Ambiental en México
4.2.1. La Transición del PRODERS Especial Vaquita al Programa de Acción
la Conservación de la Especie: Vaquita (Phocoena sinus)
Bajo la nueva perspectiva de los instrumentos económicos como incentivos para la conservación, el 31 de agosto de 2007 la SEMARNAT/CONANP convocaría a todos los pescadores y las organizaciones pesqueras ribereñas de la Reserva del Alto Golfo de California a obtener los apoyos del Programa de Desarrollo Regional Sustentable (PRODERS) Especial, enfocado a la reconversión productiva y/o tecnológica de la pesca comercial con redes agalleras con el objetivo de proteger la población de la vaquita marina (Anexo B).
El citado “PRODERS Especial” otorgaba apoyos económicos a todos los titulares de un permiso de pesca que voluntariamente se comprometieran a no realizar actividades de pesca con redes agalleras o de enmalle y estuvieran dispuestos a invertir dichos apoyos en proyectos productivos o de reconversión tecnológica especificados en el Anexo II de las reglas de operación del PRODERS2 2007.
El compromiso de no pesca tomaba formalidad entre la CONANP y el solicitante beneficiado al momento de que este último presentaba ante la dirección de la reserva un escrito de “solicitud de extinción” de su permiso de pesca vigente ante la CONAPESCA, y acto seguido la CONANP procedía a la entrega del apoyo económico. De esta manera, mediante este sencillo procedimiento la CONANP instrumentaba en el 2007 el primer Buyback conservacionista en México y toda América Latina, a través del coloquialmente denominado PRODERS Especial Vaquita en la Región del Alto Golfo de California.
2El PRODERS fue un instrumento que en sus inicios intentaba generar y consolidar estrategias de desarrollo comunitario a nivel regional, mediante el fomento de procesos de planeación participativa, la generación de capacidades auto-gestivas y la integración de capacidades técnicas con la implementación de proyectos productivos. Finalmente este programa derivó en un esquema de subsidios gubernamentales para la ejecución de estudios técnicos, proyectos productivos y cursos de capacitación orientados a la conservación y diseñados originalmente para implementarse en Áreas Naturales Protegidas Terrestres. Posteriormente el programa fue adaptado a nuevos ambientes y a las necesidades específicas de las regiones donde se aplicaba, para finalmente ser derogado en diciembre de 2007 y dar paso al Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible (PROCODES).
92 Estructuralmente, el PRODERS Especial Vaquita nace como un repentino instrumento derivado del PRODERS, que incluía apresuradas modificaciones administrativas y adaptaciones legales que le permitían operar en el contexto de un área marina protegida y llevar a cabo una compensación por el retiro de esfuerzo pesquero. Sin embargo, el carácter endeble de esta modificaciones ocasionó que el programa presentara serias limitaciones y obtuviera diversas críticas por parte de los beneficiarios, las organizaciones no gubernamentales e incluso por parte de otras instancias de gobierno como la CONAPESCA y los gobiernos de los estados de Sonora y Baja California.
Dichas críticas principalmente se avocaron al señalamiento de que el programa presentaba serias limitaciones en cuanto al número y tipo de proyectos productivos que autorizaban sus reglas de operación, limitando las opciones de diversificación productiva y la libertad del beneficiario para decidir cómo invertir el capital obtenido como producto de la renuncia a sus medios de producción y por tanto su medio de vida.
Un segundo factor de crítica era que el programa no contaba con un mecanismo de vigilancia que asegurara que efectivamente los beneficiarios del programa no realizaban la pesca y que parte de los subsidios entregados no fueran reinvertidos en la actividad pesquera.
Otro factor que contribuyó al debilitamiento del naciente programa PRODERS Especial Vaquita fue la desarticulación sectorial entre SAGARPA/CONAPESCA y SEMARNAT/CONANP. Esto se reflejaba en el sentido de que al inicio de la estrategia de retiro de embarcaciones no existía un universo de esfuerzo pesquero definido en la zona por parte de CONAPESCA y esta dependencia alentaba la expedición de nuevos permisos de pesca en la Zona de la Reserva alegando que dichos permisos habían sido tramitados y autorizados por los beneficiarios antes del inicio del retiro del esfuerzo pesquero por parte de SEMARNAT.
93 De igual manera, las atribuciones para realizar el retiro de esfuerzo pesquero por parte de SEMARNAT fueron cuestionadas por CONAPESCA, puesto que esta atribución es exclusiva de esta última instancia y en ese momento no existía un instrumento vinculante entre ambas instituciones que obligara legalmente a CONAPESCA a llevar a cabo la extinción de los permisos de pesca retirados por CONANP.
Finalmente en diciembre del 2007, tras una serie de rápidos acuerdos de orden intersecretarial (SAGARPA/CONAPESCA –SEMARNAT/CONAP) que permiten la extinción de 58 permisos de pesca, concluye la implementación del PRODERS ESPECIAL Vaquita y el primer Buyback en México.
Afortunadamente, la agitada y no bien valorada3 experiencia del Proders Especial Vaquita no sería el primero ni último instrumento de política ambiental utilizado para el retiro de esfuerzo pesquero (Buyback) con el objetivo de conservar a los últimos especímenes de esta marsopa. El PRODERS Especial Vaquita se constituiría en la base de creación de un nuevo instrumento denominado el Programa de Acción para la Conservación de la Especie: Vaquita (Phocoena sinus).
3 El sentido de la expresión “No bien Valorada” hace referencia a la falta de información y comprensión por parte de los críticos del programa, acerca de los alcances y la justa dimensión de las situaciones de riesgo político-económico a las que el Proders Especial Vaquita pretendía responder de manera urgente como instrumento de política ambiental. Si bien la críticas a las fallas estructurales del programa son bien justificadas, la existencia de dichas fallas y la improvisación del programa se debió a que en ese momento coyuntural existía un desfase entre el tiempo de planeación y aprobación de un nuevo instrumento de política ambiental dentro del sistema político-administrativo del país y el tiempo con el que contaba el gobierno mexicano para poder presentar acciones inmediatas para la recuperación de la vaquita y evitar el embargo comercial del camarón mexicano a nivel internacional. De igual manera debe tomarse en cuenta que aun con fallas, el programa además de contribuir a disminuir los riegos potenciales para la población de la vaquita también llevaba a cabo la reducción de esfuerzo pesquero dentro de una pesquería explotada al máximo en la región, e intentaba diversificar las actividades productivas de comunidades que económicamente dependen total y exclusivamente de la pesca.
94