• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO I. ETNOGRAFÍA DIGITAL COMO RECURSO ANTE COVID-19

1.5. Universo de exploración

El campo empírico se abocó hacia una metodología cuya recolección de datos se ha entendido como digital en internet, es decir, en un ciberespacio. La cual se comprende como el ámbito en donde se realizan las etnografías virtuales (Restrepo, 2016 citado en Calle y Villarreal, 2017: 53). Lo que se pretendió fue adecuarse a la coyuntura con los medios tecnológicos que se tuvieron a mano para subsanar la prohibición de la observación in situ.

Así, fue de utilidad la propuesta de Hine (2000 en Grillo, 2019: 79), quien argumenta que el agente de cambio no es el internet, sino los usos y la construcción de sentido que se realiza alrededor de él. Una vez que entendemos el ciberespacio como un lugar de enunciación, debemos empezar a estudiar qué se hace desde allí, por qué y en qué términos.

De manera que el internet se comprende como un espacio sociocultural cuyos datos obtenidos, por consecuencia, estarán definidos de la misma forma (Reyero, 2017 citado en Calle y Villarreal, 2017: 65). Y puede ser entendido como la producción de un modelo para el análisis sobre los lugares en donde las personas comparten valores, costumbres o prácticas y ponderan experiencias multisensoriales ―imágenes, videos, emojis (Winter y Lavis, 2020: 56).

No obstante, si bien el método etnográfico de aproximación me remitió al uso del internet y a la construcción y delimitación de un campo dentro del ámbito digital, debe reconocerse que los sujetos producen su vida diaria en una realidad tangible. En este sentido, el espacio de análisis se asumió ubicado en un tiempo y espacio delimitado social y ontológicamente, mientras que el espacio digital fue construido por el etnógrafo como una abstracción epistémica. Ante ello, se puede hablar de dos niveles espaciales para el análisis: el digital y el antropológico.18

significado, pero sobre todo se hace énfasis en la necesidad de comprender (más que explicar), desde el mundo de vida nombrado por las personas, los procesos estructurantes y la posibilidad de acción que tienen en tanto personas con agencia” (Hernández-Rosete, 2018: 26-27).

Por lo tanto, se ha buscado articular la epistemología con lo conceptual y el análisis socio-histórico-antropológico a fin de escuchar la voz de la gente por medio de testimonios y narrativas: “Estos relatos permiten, sobre todo, documentar saberes de gente que había sido considerada por las tradiciones positivistas como personas sin bagaje cultural, o sin historia, para retomar las palabras de Eric Wolf” (Hernández-Rosete, 2018: 27).19

Es fundamental dar cuenta que las entrevistas planteadas se realizaron en apego a un protocolo de consentimiento informado. Es decir, se explicó a los interlocutores los fines de la investigación y se aseguró su confidencialidad bajo anonimato. Uno de ellos solicitó explícitamente el uso de su nombre. Para el resto he empleado seudónimos a fin de salvaguardar su integridad.

Era 2016 y tenía 26 años cuando realicé ese viaje al Valle del Okanagan, Columbia Británica. En este me acompañó un amigo de la Universidad, Bruno.

Entonces él tenía 24 años y se encontraba trabajando en una institución para la procuración de justicia electoral en la Ciudad de México. Abandonó su puesto para emprender esta ruta migratoria también por primera vez.20

Durante el trayecto de Vancouver al Valle del Okanagan, conocimos a tres mujeres jóvenes, de entre 28 y 32 años, con quienes convivimos gran parte de la estancia: Sill, Dalia y Jessi. Estas dos últimas eran pareja y originarias del Estado de México, Sill era prima de Dalia y provenía de Chetumal, Quintana Roo.

Las tres contaban con estudios universitarios. Sill era promotora de arte, Dalia abogada y Jessi ingeniera. Las tres abandonaron sus respectivos empleos a fin de enrolarse en este mundo laboral.

Victor fue otro mexicano con el que convivimos y conocimos en la misma ruta. Originario de la Ciudad de México, recién había concluido una carrera en psicología en una universidad de la ciudad ya mencionada. No tenía trabajo

19 “En esta exposición, tanto la gente que dice que la historia le pertenece como la gente a quien se le ha negado la historia afloran como participantes en la misma trayectoria histórica” (Wolf 2016, 39).

20 Bruno continuó emprendiendo este vaivén transnacional por los siguientes tres años y, eventualmente, se insertó en el mundo laboral francés, donde recibió el apoyo de otro colega universitario en Bordeaux.

entonces, pero sí deudas, las cuales buscaba solventar con las ganancias de los próximos meses.21

Al arribar al poblado de Oliver, conocimos a La Fiera, Chema, Teo, Said y Diego. Cuyos actores principales destacan los primeros tres con respecto a nuestra convivencia y con quienes, además de Sill, Dalia, Jessi y Victor, forjamos una estrecha amistad al paso de las semanas. Los tres pertenecían al Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT), un acuerdo binacional entre México y Canadá que dota a los jornaleros de condiciones legales afines al trabajo bajo un contrato. Sobre dicho tema tendré espacio de profundizar en el siguiente capítulo. Por lo pronto, puedo anticipar que se aprecia una disparidad de condiciones sociodemográficas entre quienes íbamos sin un contrato y quienes lo tenían. Unos provenientes del campo y otros de la ciudad, ocupación, escolaridad, etc. Así, resulta sugerente comprender de qué modo se desarrollaron las relaciones laborales y cotidianas bajo un ambiente que preferentemente enaltece la masculinidad como eje ordenador de la realidad.

Posterior a ello he documentado distintos elementos con respecto a los jornaleros agrícolas y a los trabajadores en zonas urbanas de Canadá. De tal manera, considero que sus oralidades expuestas en diversos medios de comunicación así como en la literatura especializada, sugieren una respuesta por mi parte. Es decir, son textos o filmaciones que representan aristas alternativas a lo observado desde mi posición. Ante ello, se ha buscado formar un entramado holístico sobre la experiencia de mexicanos migrantes en territorios laborales de Canadá. De suyo, me amparo en la ética que supone retomar tales testimonios como parte de un proceso que en los últimos años se ha ido agravando con relación a las garantías individuales de los trabajadores.

Ante ello, la validación académica se sustenta en la trayectoria, sensibilidad y labor editorial de quienes han logrado exponer tales enunciaciones.

En el curso del trabajo de campo intenté acercarme, vía remota, a trabajadores agrícolas sin buenos resultados. Asumo que me significó una gran barrera el confinamiento para entablar un vínculo con sujetos desconocidos. Me fue complicado menguar por recursos digitales el matiz que otorga la presencia

21 Al igual que Bruno, volvió a emprender la misma ruta por los siguientes años. Incluso, desde Canadá realizó el trámite de su visa estadounidense, por lo que tampoco optó en tampoco volver a México por varios meses.

física. Ni siquiera con aquellos trabajadores mexicanos que conocía de antes.

Mis acercamientos resultaron infructuosos y cejé.

Lamento no incluir algunos aspectos sobre uno de mis primos, Ale de 28 años, que en 2017 comenzó una trayectoria migrante a la ciudad de Toronto. Al llegar a dicha ciudad sus fines eran académicos y laborales a su retorno a México: estudiar inglés y encontrar un mejor puesto laboral acá. Pese a los ahorros que llevaba consigo, las circunstancias lo orillaron a buscar un empleo para subsistir. Tras tres años, durante 2020, no pudo más contra la pandemia y el cierre generalizado de comercios y volvió a la Ciudad de México. Así, pudimos conversar sobre dicha experiencia y, aunque, me brindó un amplio panorama sobre la crisis sanitaria, por tiempo y espacio su experiencia quedó al margen de este manuscrito. Ampliar dicha veta de análisis supondría otros planteamientos y reconsiderar la delimitación analítica relativa a los estudios laborales urbanos.

No obstante, lo que se pierde en cantidad se gana en calidad, así logré establecer un diálogo por llamada telefónica con un exjornalero mexicano. Don Remigio, hombre de 73 años, originario de Morelos, me contó su experiencia como trabajador por 20 años en del PTAT. Sostuvimos algunas charlas por teléfono en donde me sugería visitarlo en el rancho que habitaba para conversar más ampliamente. La ética relativa a la pandemia me lo impidió, pese a que íbamos forjando cada vez más confianza.

Un día le volví a buscar para continuar con las entrevistas pero no lo hallé.

Igual habíamos conversado bastante y su relato era completo. Meses después me enteré, por medio de la persona —a quien, por cierto, agradezco— que me apoyó a contactarle mediante un proceso de bola de nieve con académicas de CIESAS, que Don Remigio había fallecido. No indagué más sobre las condiciones en las que dejó este mundo; empero, su voz se encuentra plasmada en este texto como parte de su legado. Dedico este texto a su memoria.

Por último, hace unos meses se presentó la posibilidad de conversar con Luis Gabriel Flores de 37 años y originario de la Ciudad de México que, hasta el año pasado, era un trabajador adscrito al PTAT. No obstante, fue despedido tras alzar la voz frente a las condiciones de inseguridad e insalubridad bajo las que se desarrollaba el trabajo y la vida doméstica en el contexto de COVID-19. Eso le llevó a tomar la decisión de demandar a la granja por los tratos recibidos, juicio que le fue favorable y sobre lo que podré ahondar en la parte final del estudio.

43

Cuadro 1. Universo de estudio. Condiciones sociodemográficas de interlocutores

Número de hijos

0 0 0 0 0 0 0 1 2 3 1 2 1 Estado

civil

Soltero Soltero Soltera Soltera Soltera Soltero Soltero Casado Casado Casado Casado Casado Casado Ocupación

en México

Estudiante - Promotora

cultural Abogada Ingeniera Estudiante

- - Mesero Mecánico

- Pensionado

Agricultor Provincia

Canadá Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Columbia

Británica Edmonton

Ontario Contrato

(PTAT)

No No No No No No No Origen

(urbano /rural) Urbano

Rural Urbano Urbano Urbano Urbano Urbano Rural Rural Rural Rural Rural Rural/

Urbano Lugar de

residencia Ciudad de México

- Quintana

Roo Estado de

México Estado de

México Ciudad de

México Ciudad de

México Quintana

Roo Quintana

Roo Tamaulipas

- Morelos Ciudad de

México Escolaridad

Superior Media superior

Carrera técnica Superior Superior Superior Superior Media Media Media Media Media Media Edad

entonces

24 33 30 29 30 25 25 37 40 38 42 73 42 Año de

encuentro

2016 2016 2016 2016 2016 2016 2016 2016 2016 2016 2016 2020 2021 Nombre

Bruno Said

Sill Dalia Jessi Victor Diego La Fiera

Curro Chema

Teo Remigio Don

Gabriel Flores