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Valoración económica

In document PDF Universidad Autónoma Chapingo (página 37-41)

CAPITULO II. MARCO TEÓRICO

2.4. Valoración económica

Diversos acontecimientos a nivel mundial, como el crecimiento de la población, el cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales; renovables y no renovables, han fomentado el desarrollo de instrumentos de política y métodos de evaluación económica dirigidos a los recursos naturales, entre ellos el agua, con el objetivo de afrontar la problemática del medio ambiente y así garantizar el uso adecuado estos recursos de manera sostenible y poder garantizar la existencia de los recursos para las futuras generaciones.

Muchos de los recursos naturales, los bienes y servicios ambientales y la calidad que poseen estos, en general carecen de mercado, en el sentido estricto, pues la valoración por parte de las personas no se manifiesta de forma significativa, para poder sostener, mantener y preservar los recursos, para el recurso agua, la realidad no es diferente, en todos los sectores de distribución de usos consuntivos y no consuntivos.

Para Ázqueta (1994), la valoración económica es una herramienta clave, que permite transformar el medio ambiente y los bienes y servicios ambientales, en valor trasferido

25 a una escala monetaria, condicionado a los beneficios que ofrece o por lo menos a una parte de estos; lo que facilita la toma de decisiones, con los objetivos propuestos en el plan de desarrollo, en el caso de México es el Plan Nacional de Desarrollo 2013- 2018 y 2019-2024.

El mismo autor indica que el ambiente posee valor de diferentes maneras ya que cumple con una serie de funciones que afectan el bienestar de las personas, directa o indirectamente. Las personas se ven afectadas positivamente al gozar de un ambiente sano y de la disponibilidad de recursos, como lo es el agua, para satisfacer sus necesidades básicas de sanidad, alimentarias y de intercambio; si se deteriora el ambiente y se agotan los recursos, el impacto social y de medio ambiente se expresaría como impactos negativos.

Por lo tanto, el agua presenta un valor diferente para cada individuo y algunos factores para la asignación de este es el tipo de comunidad, la región o país y este está en función del beneficio que aporte a cada uno de ellos, estos beneficios se pueden expresar como el significado en diversos lugares, estratos sociales, culturales, religiosos que definen el valor económico, productivos o sectoriales.

En algunos lugares y culturas el agua es símbolo de pureza, para otros tiene significancia de vida; en las regiones áridas donde se utiliza principalmente para el establecimiento de sistemas de producción animal y para otras regiones se utiliza para actividades secundarias, después del agua para consumo humano, como el riego de pastizales; mantenimientos de jardines, lavado de autos, baños, centros de recreación entre otros. Young & Loomis (2014).

Young & Loomis (2014), presentan distintos métodos para valorar monetariamente los bienes y servicios ambientales. Las clasificaciones desarrolladas por diversos autores se relacionan según la perspectiva del contexto involucrado. Existen aquellas que agrupan la valoración económica desde el punto de vista de la valoración de los de los recursos ambientales y aquellas que la circunscriben bajo la óptica de los impactos ambientales.

26 Entre los diversos métodos de valoración se presenta el método de las preferencias reveladas, este se basa en emplear encuestas, se debe contar con un cuestionario previamente elaborado para analizar respuestas de estas preguntas, sobre la valoración monetaria de cambios propuestos en bienes o servicios ambientales, en este caso por mejoras en la distribución de agua para la producción bovina. Se usa en valoraciones de agua con fines recreacionales, ambientales o de calidad in situ, en los diferentes sectores productivos y en valoraciones en cambios en suministros de agua residencial, además puede medir valores de concesiones y de no uso (Avilés-Polanco, G, 2010).

La importancia de la valoración de los recursos naturales y sus bienes y servicios ambientales, va más allá del énfasis literal o emocional asignado (de recreación), sino también del material (de costo) de estos. La valoración depende en muchos casos de la naturaleza de los bienes, en el caso de los bienes de uso común o público, por su modalidad, van perdiendo sus cualidades originales y surge la necesidad de asignarle valor (precio) por medio de la administración pública o privada de los mismos (Avilés- Polanco, G., 2010).

Como menciona Almendarez 2016, referente a la Nueva Cultura del Agua (NCA) Las formas en que puede ayudar a un país o región la evaluación de los ecosistemas abarcan los siguientes aspectos:

 Profundiza el conocimiento de las relaciones y vínculos entre los ecosistemas y el bienestar humano.

 Pone de manifiesto el potencial de los ecosistemas para contribuir a la disminución de la pobreza y el fortalecimiento del bienestar.

 Evalúa la compatibilidad de las políticas implementadas por instituciones a diferentes escalas.

 Integra aspiraciones económicas, ambientales, sociales y culturales.

 Integra información provista por las ciencias naturales y sociales.

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 Identifica y evalúa las políticas y las opciones de manejo para el sostenimiento de los servicios de los ecosistemas y su armonización con las necesidades humanas.

 Facilita el manejo integrado de los ecosistemas.

La valoración económica juega un papel importante en la toma de decisiones concernientes al aprovechamiento de los recursos naturales, pues permite medir y comparar, la ganancia o pérdida de bienestar que experimente una persona o la sociedad a causa de una mejora o daño ambiental (Melo et. al, 2020).

También sirve como instrumento que contribuya a determinar un monto aproximado del pago por la provisión de servicios ambientales o compensaciones por daños ambientales (Herrador y Dimas, 2000),

La valoración de los servicios ambientales requiere evaluar cambios en sus estructuras y procesos, y en el resultante nivel suministrado del bien (Farber, et al., 2006). Al ser el sistema económico un subsistema del sistema natural, su demanda por recursos y servicios (disposición de desechos) puede impactar sobre la capacidad del ecosistema para proveer sus servicios. Carente de algunos servicios la economía puede colapsar (Daly, 1999).

Derivado de lo anterior se observa que el ambiente puede tener valor económico, aún si no posee precio o valor de mercado. El concepto de valor económico total (VET) se ha desarrollado para cerrar la brecha existente entre la equivalencia de los valores económicos del ambiente y los precios de mercado, es decir, se utiliza para estimar el

verdadero” valor del ecosistema (Turner, et al, 1993) considerando el servicio que este proporcione.

Farber et al (2002) mencionan que el esquema del VET puede reflejar a través de la valoración económica estimaciones indirectas de la disposición a pagar (DAP) para un

28 servicio ambiental en particular, o constituye la compensación adecuada por la pérdida del servicio, reflejada por la disposición a ser compensado (DAC).

Los estudios de valoración tratan de estimar el valor marginal de una manipulación hipotética de un bien ambiental. El valor marginal es el cambio en los flujos (intercambios) económicos causados por alguna modificación en el ecosistema (Carpenter y Turner; 2000).

El asignar un valor al ambiente es un prerrequisito hacia una aproximación eficiente de la distribución de los recursos. Pero debido a la compleja naturaleza de los ecosistemas, el estimar su valor recae en una extensa lista de métodos de valoración disponibles para los tomadores de decisiones (Young & Loomis 2014).

Por último, los beneficios estimados en estudios de Valoración Económica existentes, son empleados para calcular beneficios en otros sitios, en otros recursos y/o en otras propuestas de políticas referentes al manejo de estos recursos, que son adaptables en principios de cualquier caso, productores y consumidores de bienes y de bienes ambientales colectivos. ( Young & Loomis 2014).

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