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VEGETACION DE ORLAS Y BOSQUES

In document CAMPO DE MONTIEL. (página 83-89)

4.- LA VEGETACION DEL TERRITORIO

4.2. DESCRIPCION DE LAS COMUNIDADES VEGETA- LES DEL TERRITORIO

4.2.6. VEGETACION DE ORLAS Y BOSQUES

XXV. RHAMNO-PRUNETEA Rivas Goday & Borja 1961

Sinestructura y sinecología: Vegetación espinoso-arbustiva dominada por micro y nanofanerófitos heliófilos, sarmentosos y caducifolios, acompaña- dos por algunas lianas y plantas herbáceas vivaces de apetencias esciófilas.

Normalmente se desarrollan sobre suelos mesoéutrofos profundos con ma- teria orgánica bien humificada.

Sincorología y sintaxonomía: De óptima distribución en la región Eurosi- beriana, llega a alcanzar la región Mediterránea en áreas supramediterrá- neas y aisladamente en zonas meso y termomediterráneas, generalmente en bosques riparios o enclaves al menos subhúmedos. En el área estudiada hemos reconocido sólo el orden Prunetalia spinosae con dos asociaciones pertenecientes a la alianza Pruno-Rubion ulmifolii.

63. Lonicero hispanicae-Rubetum ulmifolii Rivas Martínez, Costa, Cas- troviejo & Valdés 1980

(Tabla n° 59, invs. 1 al 3).

Sinestructura y sinecología: Asociación dominada por micro y nanofane- rófitos espinosos o sarmentosos, caducifolios acompañados de algunas lia- nas, hierbas vivaces y caméfitos perennifolios. Desarrollada generalmente sobre suelos profundos con alta humedad edáfica y abundante aporte de hojarasca. Se presenta en óptimo en los pisos termo y mesomediterráneo con ombroclima seco o subhúmedo.

Sincorología: De distribución mediterráneo-íbero-atlántica y tingitana, en el territorio de estudio la hemos encontrado en las localidades (más occi- dentales) de El Jardín. Horcajo y Albaladejo.

Dinámicamente actúa como orla y una de las primeras etapas de susti- tución de las fresnedas y olmedas.

64. Rubo ulmifolii-Sambucetum nigrae Peris as. nova (Tabla n° 60. invs. 1 al 5, typus nominis mv. 5).

Sinestructura y sinecología: Comunidad presidida por el fanerófito Sambu- cus nigra, acompañado de microfanerófitos espinosos y sarmentosos y al- gunas hierbas vivaces subnitrófilas, desarrollada sobre suelos profundos con elevada humedad edáfica. Presenta su óptimo en el piso mesomedite- rráneo con ombroclima seco o subhúmedo.

Sincorología: Ha sido descrita del sector Setabense y de la zona oriental del sector Manchego. La hemos podido localizar en el Campo de Montiel en su parte más oriental (márgenes del río Jardín).

Combinación florística: Las características territoriales de la comunidad son Sambucus nigra y Bryonia cretica subsp. dioica.

Observaciones: La comunidad presenta claras apetencias subnitrófilas de- bido a la presencia de elementos de la clase Artemisietea, aunque los ele- mentos dominantes son fanerófitos.

Dinamismo: Actúa como orla seca de las choperas Salici-Populeto albae- sigmetum u orla húmeda de las olmedas Aro-Ulmeto minoris-sigmetum.

XXVI. CYTISETEA SCOPARIO-STRIATAE Rivas Martínez 1974 Sinestructura y sinecología: Comunidades de nanofanerófitos retamoides áfilos desarrollados sobre suelos profundos en cualquier tipo de sustrato.

Sincorología y sintaxonomía: De distribución mediterránea, en nuestra zona de estudio se presenta únicamente el orden Cytisetalia scopario- striatae representado por una comunidad incluida en la alianza Retamion sphaerocarpae que engloba a los ratamares termo y mesomediterráneos se- cos y semiáridos.

65. Genisto scorpii-Retametum sphaerocarpae Rivas Martínez inéd.

(Tabla n° 61, invs. 1 al 9).

Sinestructura y sinecología: Retamar basófilo enriquecido con aliagas y al- gunos elementos de Quercetea ilicis con óptimo en los pisos meso y supra- mediterráneo con ombroclina seco.

Sincorología: De óptima distribución manchega, se presenta abundante en el Campo de Montiel, en el piso mesomediterráneo.

Variabilidad: Además de la típica (Tabla n° 61, invs. 1 al 4) reconocemos la subasociación cytisetosum reverchonii subas. nova (Tabla n° 61, invs. 5 al 9; typus nominis

mv.

5), caracterizado por la presencia de Cytisus re- verchonii propio de situaciones más húmedas (fondos de valle, arcenes de carretera, etc.).

XXVII. QUERCO-FAGETEA (Rivas Goday 1964) Jackucs 1967

Sinestructura y sinecología: Bosques de caducifolios formados por árboles

y arbustos que dan una intensa sombra en la época que mantienen el folla- je, acompañados de un nutrido número de plantas herbáceas esciófilas, ge-

neralmente vivaces, en los estratos inferiores. Suelen desarrollarse en sue- los profundos donde se mantiene la humedad y materia orgánica bien incorporada, formando un mull forestal.

Sincorología y sintaxonomía: De distribución eurosiberiana, alcanza áreas mediterráneas con ombroclima al menos subhúmedo o en ecótopos ripa- nos. En el territorio estudiado sólo hemos reconocido el orden Populetalia albae representado por la alianza Populion albae con una comunidad per- teneciente a la subalianza Populenion albae (choperas y saucedas) y otra a la Fraxino angustifoliae-Ulmenion minoris (olmedas y fresnadas).

66. Salici atrocinerae-Populetum albae Rivas Goday, 1964 (Tabla n° 62, invs. 1 al 4).

Sinestructura y sinecología: Comunidad de bosque mixto de chopos, ol- mos, fresnos y sauces desarrollados sobre suelos profundos.

Sincorología: Se trata de una asociación que describió RIVAS GODAY (1964) de las ripisilvas de la vega del Guadiana en la provincia de Ciudad Real. A nuestra zona llega sobre todo representada en el tramo del Alto Guadiana.

En el territorio existe Fraxinus angustifolia, cuya presencia matiza una situación de contacto catenal con el Aro-Ulmetum minoris.

67. Aro-Ulmetum minoris Rivas Martínez ex Fuente 1986 (Tabla n° 63, invs. 1 al 12).

Sinestructura y sinecología: Bosque ripario dominado por olmos y acom- pañado por abundantes nanofanerófitos espinosos, arbustos y lianas, con óptimo en el piso mesomediterráneo.

Sincorología: De distribución manchega, está muy bien representado en nuestro territorio, en estrechas franjas a ambos lados de los ríos.

Debido a la fuerte presión antropozoógena los inventarios están algo em- pobrecidos en especies características, al mismo tiempo que hay una gran carga de plantas nitrófilas como acompañantes.

XXVIII. QUERCETEA ILICIS Br.— BI. 1947

Sinestructura y sinecología: Bosques y matorrales densos constituidos por faneróíitos (micro, meso y nanofanerófitos) generalmente perennifolio- esclerófilos, acompañados de plantas vivaces ascendentes o herbáceas, al- gunas de las cuales son esclerófilas. Generalmente son indiferentes edáfi- cos ya que movilizan muy bien las bases del suelo, formando un mull fo- restal. Presentan su óptimo en el termo, meso y supramediterráneo.

Sincorología y sintaxonomía: De distribución en la región Mediterránea, alcanza relícticamente la región Eurosiberiana.

Dinámicamente constituye, por regla general, la vegetación climácica de los ecosistemas mediterráneos en los pisos termo y mesomediterráneo, ya que en el supramediterráneo son desplazados progresivamente por co- munidades de la clase Querco-Fagetea en condiciones subhúmedas y hú- medas y por la Pino-Juniperetea en condiciones secas y continentales. Del mismo modo en ecótopos riparios son desplazados por comunidades de los órdenes Tamaricetalia y Populetalia albae.

En nuestra zona de estudio hemos podido reconocer los órdenes:

A) Quercetalia ilicis comunidades fanerofiticas de gran cobertura en con- diciones favorables, esclerófilo-perenni lo] las (encinares, carrascales y al- cornocales) acompañados o sustituidos a veces por fanerófitos caducifo- lios. Suelen desarrollarse sobre suelos profundos. De óptimo en la región Mediterránea, podemos distinguir dos alianzas:

* Quercion ilicis, comunidades fanerofiticas esclerófilo-perennifolias basó- filas, iberolevantinas e italotirrénicas, con óptimo en los pisos meso y su- pramediterráneo seco o subhúmedo. Reconocemos en el área de estudio dos asociaciones pertenecientes a la subalianza Teucrio pinnatifidi- Quercenion rotundifoliae.

* Quercion brotero-suberis, comunidades fanerofiticas esclerófilo- perennifolias, mediterráneo-iberoatiánticas y acidófilas, con óptimo en los pisos meso y supramediterráneo subhúmedo. En nuestra zona de estudio esta alianza no tiene representación apenas, por falta de elementos florísti- cos, debido por un lado a que corológicamente la provincia Luso- Extremadurense (área de dominio de dicha alianza) llega sólo de forma fi- nícola al Campo de Montiel, y por otro, la zona del sector Mariánico- Monchiquense que entra dentro del territorio estudiado está prácticamen- te deforestada o adehesada, lo que hace imposible tanto la presencia de plantas características como la toma de inventarios.

Por otro lado, la existencia de plantas características de la clase Phag- nalo-Rumicetea o de la alianza Agrosti-Stipion gigantae en algunos espo- lones acidófilos dispersos en la parte sudoccidental del territorio nos hace pensar en una vegetación clímax, con toda una serie dinámica, diferente a lo que hemos visto y estudiado en el resto del territorio, perteneciente a la alianza Quercion brotero-suberis.

B) Pistacio-Rhamnetalia alaterni comunidades fruticoso esclerófilas y he- liófilas de aspecto arbustivo y a veces espinoso, dominadas por fanerófitos (meso, nano y microfanerófitos) y acompañados generalmente por lianas, tanto caducifolias como perennifolias. De óptimo en el piso mesomedite-

rráneo en condiciones extremas o semiáridas, abundan en el termomedite- rráneo donde presenta una gran riqueza florística sobre todo en elementos termófilos. Tiene su óptimo de distribución en el mediterráneo occidental.

En el teritorio estudiado podemos reconocer solamente la alianza Rham- no-Quercion cocciferae que engloba las comunidades nanofanerofíticas, ri- cas en elementos xeromorfos de óptimo en las áreas mesomediterráneas continentales con tendencia semiárida de las provincias Aragonesa, Caste- llano-Maestrazgo-Manchega y zonas limítrofes de la subprovincia Valen- ciana. Distinguimos dos asociaciones pertenecientes a la subalianza Rham- no-Quercenion cocciferae.

Dinámicamente estas comunidades actúan como vegetación potencial en zonas semiáridas (o no aptas para la instauración del bosque), como primera etapa de sustitución, u orla, de los bosques de Quercetalia ilicis, y también pueden constituir vegetación permanente en enclaves topográfi- camente accidentados, con suelos poco desarrollados.

68. Quercetum rotundifoliae Br.— BI. & O. Bolós 1957 (Tabla n° 64, invs. 1 al 9).

Sinestructura y sinecología: Carrasca] basótilo con un estrato arbustivo po- bre y un estrato herbáceo subesciófilo. Se desarrolla óptimamente en el piso mesomediterráneo continental con ombroclima seco.

Sincorología: De distribución óptima en la provincia Castellano- M aestrazgo- Manchega, puede también alcanzar las provincias Aragonesa y Valenciano-Catalano-Provenzal.

Variabilidad: La extensa corología de la comunidad proporciona lógica- mente una amplia variabilidad, reconociéndose en el territorio además de la típica (Tabla n° 65, invs. 1 al 4) otras tres subasociaciones:

- quercetosum fagineae Rivas Goday 1955 (Tabla n° 64, mv. 5), caracteri- zada por la presencia de Quercus faginea, Cephalanthera longifolia, Viola alba, Crataegus monogyna, Tamus communis y Prunus spinosa, propia de ecótopos más frescos y de suelos más profundos. Aparece de forma muy puntual en el territorio.

- juniperetosum thuriferae Rivas Goday 1955 (Tabla n° 64, invs. 6 y 7), caracterizada por la presencia de Juniperus thurifera, que representa el paso al carrasca] mixto de carrascas y sabinas de óptimo supramediterrá- neo.

- paeonietosum coriaceae subas. nova (Tabla n° 64, invs. 8 y 9; typus no- minis mv. n° 9) de óptimo en el piso mesomediterráneo, que matiza el paso a los carrascales mesomediterráneos béticos y subbéticos. La subaso- ciación queda bien caracterizada por la presencia de Rosa corymbifera, Piptatherum paradoxum y Paeonia coriacea, elemento, este último, que al

parecer llega de forma finícola a la parte sur y sudoeste del Campo de Montiel.

69. Junipero thuriferae-Quercetum rotundifoliae (Rivas Goday 1959) Rivas Martínez 1982

(Tabla n° 65, invs. 1 al 9).

Sinestructura y sinecología: Carrascal basófilo con óptimo en el piso su- pramediterráneo, caracterizado por la presencia de Juniperus thurifera y escasez o total ausencia de coscoja y otros elementos mesomediterráneos.

Sincorología: De distribución óptima castellano-maestrazgo-manchega, se encuentra en la zona de estudio en las cotas más altas y continentales, o donde se produce un efecto de inversión térmica, como es el caso de algu- nos ecótopos que conforman el valle de las Lagunas de Ruidera, en donde la sabina albar llega hasta cotas muy bajas, prácticamente al mismo borde de dichas lagunas.

Variabilidad: Además de la típica (Tabla n° 65, invs. 1 al 6) más xérica y expuesta a contrastes térmicos, reconocemos una subasociación querceto- sum fagineae subas. nova (Tabla n° 65, invs. 7 al 9; typus nominis

mv.

9) de suelos más frescos y profundos, caracterizada por la presencia de Quercus faginea.

70. Rhamno lycioidis-Quercetum cocciferae Br.— Bl. & O. Bolós 1957 (Tabla n° 66, invs. 1 al 6).

Sinestructura y sinecología: Comunidad nanofanerofítica (coscojar) calcí- cola rica en elementos xerofíticos que alcanzan su óptimo en el piso meso- mediterráneo seco o semiárido.

Sincorología: De distribución castellano-maestrazgo-manchega que en nuestro territorio se presenta como orla o primera etapa de sustitución del bosque potencial. Se desarrolla topográficamente en espolones y cingleras del área.

Variabilidad: La comunidad presenta una variante de ecótopos más frescos con Jasminum fruticans que puede representar el tránsito hacia la comuni- dad de Jasmino fruticantis-Berberidetum australis de óptimo supramedite- rráneo.

Dinamismo: Forma parte de la serie dinámica de Sinquercetum rotundifo- liae.

71. Jasmino fruticantis-Berberidetum australis as. nova (Tabla n° 67, invs. 1 al 9; typus nominis

mv.

n° 1).

Sinestructura y sinecología: Comunidad dominada por elementos nanofa- nerofíticos acompañada de algún lianoide. Predominan los elementos es-

clerófilos aunque también hay presencia de algunos caducifolios como Berberis vulgaris subsp. australis y Crataegus monogyna. Se desarrolla en general, sobre suelos poco profundos, salvo cuando actúa como orla o eta- pa de sustitución del carrasca¡ con sabina albar. Alcanza su óptimo en el piso supramediterráneo inferior de ombroclima seco con tendencia a sub- húmedo, y continental.

Sincorología: La conocemos del subsector Manchego-Guadianés del sector Manchego, en donde se presenta generalmente en enclaves con cotas supe- riores a los 1.000 m.s.m.

Variabilidad: Además de la típica (Tabla n° 67, invs. 1 al 6) reconocemos la subasociación cytisetosum reverchonii subas. nova (Tabla n° 67, invs. 7 al 9 typus nominis

mv.

n° 8), caracterizada por la presencia de Cytisus re- verchonii y Crataegus monogyna de ecótopos sobre suelos profundos y frescos. Es por este tránsito por donde deja sentir la comunidad una in- fluencia bética bastante acusada.

Combinación florística: Se caracteriza por la presencia de Berberis vulga- ns subsp. australis y Rhamnus infectoria entre otras plantas.

Dinamismo: Actúa secuencialmente como primera etapa de sustitución u orla del Junipero thuriferae-Quercetum rotundifoliae.

Observaciones: De momento nos inclinamos a incluir esta asociación den- tro de la alianza Rhamno-Quercion cocciferae aunque presenta algún ele- mento característico de Prunetalia spinosae como Berberis vulgaris subsp.

australis y ocasionalmente Crataegus monogyna. Aunque es indudable una influencia subbética, la ausencia de elementos florísticos característi- cos de Lonicero-Berberidion hispanicae, fundamentalmente Lonicera splendida, Ononis aragonensis y Rosa sp. pl ., nos ha inclinado por la op- ción tomada.

Por último, hay una buena carga en la asociación de elementos es- clerófilos característicos de Rhamno-Quercion cocciferae, tales como Jas- minum fruticans, Daphne gnidium, Phillyrea angustifolia, Ephedra nebro- densis, Juniperus oxycedrus, etc. Indudablemente en esta comunidad se nota la influencia del Juniperetum phoeniceo-thuriferae de Nerpio por un lado y por el otro la del Berberido-Quercetum rotundifoliae subbético que se desarrolla en el piso mesomediterráneo subhúmedo.

In document CAMPO DE MONTIEL. (página 83-89)