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Vida cotidiana y transformaciones de la ruralidad de San Cristóbal

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para hacerse de recursos (Rogelio, habitante de la tercera edad). Otros miran con recelo la llegada de externos a la comunidad, no consideran que puedan traer beneficios al pueblo. Los nuevos habitantes de altos ingresos son eventuales y tienen sus espacios delimitados; no están interesados en mejorar las condiciones de la comunidad; entran y salen de sus propiedades sin involucrarse con los locales, e incluso, “no les hablan” (Rocío, 53 años, artesana). Las interacciones entre los habitantes y el contexto del pueblo, permiten comprender el papel de las prácticas cotidianas en la construcción de su ruralidad.

Mapa 4. Usos de suelo en la región.

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común en el pueblo es la presencia de múltiples agentes externos y voluntarios. Han trabajado instituciones religiosas, pero también educativas, asociaciones civiles, fundaciones, benefactores independientes, y agencias gubernamentales que desarrollan de forma continua diversos programas y proyectos.

Mapa 5. Croquis de San Cristóbal y principales lugares de interés.

También es un lugar de contrastes. Al tiempo que es una comunidad rural con un grado medio de marginalidad,86 coexisten diversas realidades para las familias. En San Cristóbal, el 40.5% de la población mayor de 15 años no tiene la educación básica completa y el 7% es analfabeta. En cuanto a las carencias de las viviendas, el 5.3% tiene piso de tierra, 0.9% no dispone de agua entubada, 0.2% no cuenta con excusado, y el 1.6% no tiene energía eléctrica

86 El índice de marginación para las entidades federativas, regiones y municipios considera cuatro dimensiones estructurales: falta de acceso a la educación (población analfabeta de 15 años o más, y población sin primaria completa de 15 años o más); residencia en viviendas inadecuadas (sin disponibilidad de agua entubada, sin drenaje ni servicio sanitario exclusivo, con piso de tierra, sin disponibilidad de energía eléctrica, o con algún nivel de hacinamiento); percepción de ingresos monetarios insuficientes (ingresos de hasta dos salarios mínimos); así como residir en localidades con menos de cinco mil habitantes (IIEG, 2019, p. 17).

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(INEGI, 2020). A nivel municipal, el 25.7% de la población ocupada tiene ingresos menores a dos salarios mínimos (IIEG, 2019, p. 19). La situación de pobreza de sus habitantes se presenta con base en las estimaciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), donde el 51.7% de la población se encuentra en situación de pobreza; el 34.7% es vulnerable por carencias sociales; el 4.8% es vulnerable por ingresos; y 8.9% es no pobre y no vulnerable. Es importante mencionar que de las cinco principales poblaciones del municipio de Jocotepec,87 San Cristóbal es la más vulnerable (IIEG, 2019, p. 15). En las siguientes tablas puede observarse una comparativa entre los municipios de la región y entre las principales localidades de Jocotepec:

Tabla 1. Población total, grado de marginación, situación de pobreza e intensidad migratoria en la región.

Jalisco y Municipios de la Región Municipio

Población (2020) Marginación

(2015) Pobreza Multidimensional

(2015) Intensidad

Migratoria (2010) Grado Lugar Moderada Extrema Lugar Grado Lugar

Jalisco 8,348,151 Bajo 27 30.0 1.8 5 Alto 13

Chapala 55,196 Muy bajo

113 38.0 3.7 86 Bajo 106

Jocotepec 47,105 Bajo 85 45.4 6.3 38 Medio 94

Tizapan el

Alto 22,758 Bajo 48 51.8 11 16 Alto 25

Tuxcueca 6,702 Bajo 56 44.1 7.3 40 Medio 74

Comparativa del grado de marginación, pobreza e intensidad migratoria en la región (IIEG, 2019).

87 Las principales poblaciones del municipio son: Jocotepec, San Juan Cosalá, Zapotitán de Hidalgo, Chantepec y San Cristóbal Zapotitlán (IIEG, 2019, p. 11).

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Tabla 2. Población y grado de marginación de las principales localidades de Jocotepec

Municipio/

Localidad

2010 2020 Porcentaje

respecto al municipio

Mujeres Hombres Grado de marginación Jocotepec 42,164 47,105 100.00 23,876 23,229 Bajo

Jocotepec 18,852 20,286 43.0 10,307 9,979 Bajo

San Juan

Cosalá 6,973 8,453 17.9 4,293 4,160 Medio

Zapotitán de Hidalgo

3,449 3,978 8.4 2,058 1,920 Medio

Chantepec (El

Chante) 3,107 3,765 8.0 1,914 1,851 Medio

San Cristóbal

Zapotitlán 2,119 2,607 5.5 1,333 1,274 Medio

Comparativa población y grado de marginación localidades de Jocotepec (IIEG, 2019; INEGI, 2020).

Sin embargo, también existen otros escenarios. Varias familias son dueñas de negocios, rentan o cultivan sus tierras; o aunque trabajen como jornaleros, obtienen ingresos redituables en las empacadoras.88 También los distribuidores de artesanía tienen ganancias considerables;

revenden de mayoreo, o hacen envíos a puntos turísticos y a Estados Unidos. Y es común ver en el pueblo a personas externas que adquieren viviendas para vacacionar o para visitar los fines de semana, y a quienes regresan al pueblo para vivir de sus pensiones. Por otra parte, de los pueblos cercanos, San Cristóbal es quien concentra la actividad artesanal.89 Al preguntar la razón, sus habitantes opinan que ellos siempre fueron más pobres (asocian la artesanía con la pobreza);

que en San Cristóbal no había otros trabajos; o que los vecinos son ganaderos y no tienen necesidad, por citar algunos ejemplos (Marisol, 71 años, artesana; Victoria, 63 años, habitante del pueblo). Aunque sus habitantes perciben un incremento en la inseguridad -y en parte lo atribuyen a la llegadade personas ajenas a la comunidad-, reconocen a su pueblo como un lugar tranquilo, donde es común que familias que llegan a trabajar se queden a vivir.

88 En la temporada de cosecha, y dependiendo de su destreza para recoger la mora, pueden ganar entre 4, 000 y 5, 000 pesos semanales (Arturo, 53 años, artesano).

89 Identifiqué algunos casos de artesanas que ya no viven en el pueblo, pero continúan trabajando en sus nuevas localidades, como en El Salitre, Sahuayo, Tlajomulco y El Salto. Algunas poblaciones vecinas, como San Pedro, también intentaron hacer artesanía, pero no continuaron con la actividad (Alfonso, 45 años, cronista del pueblo).

Sin embargo, en ocasiones, algunas personas de El Sauz entregan canastas a la señora Francisca (Mónica, 48 años, artesana).

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Sobre sus orígenes indígenas,90 muchos de los habitantes desconocen en qué consisten.

En su mayoría se asumen como mestizos, aunque algunos pobladores de San Cristóbal tienen interés porque se reconozca como una comunidad originaria. Los miembros de la comunidad indígena agraria realizan actividades para fortalecer sus vínculos con otras comunidades.

También quienes están vinculados al turismo y a la artesanía participan en diversos proyectos y programas dirigidos a los pueblos originarios. Lo anterior ha permitido que la actividad artesanal se nombre como indígena en otros foros,91 abriendo espacios para el trabajo artesanal y para sus artesanas, una mayor difusión de sus creaciones y la resignificación de sus raíces.92 Sería interesante reflexionar si la percepción de ser “más pobres” tiene conexión con sus orígenes, que no comparten con algunos pueblos vecinos y ganaderos de la región; así como con la intervención de los organismos públicos y privados. A pesar de ser un pueblo muy antiguo, es hasta tiempos recientes que comienza a tener un mayor desarrollo económico. Diversas instituciones, sobre todo religiosas, se interesaron por ayudar al pueblo. Era uno de los más pobres en la región, con pocas alternativas para obtener ingresos, y dedicado sobre todo a actividades tradicionales, entre ellas, la artesanía.93

Hasta inicios del siglo XX, la mayoría de la población en San Cristóbal era indígena.94 A partir de esos años, comenzaron a llegar familias provenientes de los pueblos cercanos y de otros lugares del estado, sobre todo por los movimientos armados de la Revolución y la Guerra Cristera (Alfonso, 45 años, cronista del pueblo). Desde la segunda mitad del siglo, los habitantes también se conformaron por expatriados, retirados, visitantes estacionales o de fin de semana.

Esta región es el mayor núcleo de retirados norteamericanos residentes fuera de su país, lo que se reforzó con el aumento mundial de la migración por retiro y la apertura del mercado con el TLC y otras políticas neoliberales (Bastos, 2016, p. 82). La población de San Cristóbal varía entre las distintas temporadas del año, e incluso puede notarse un cambio en la población los fines de

90 Además de las crónicas de fray Antonio Tello, existen referencias más recientes sobre sus orígenes indígenas. Para 1910, la región se conformaba por cuatro haciendas: Huejotitán, Zapotitán, Potrerillos y San Martín; tres antiguos pueblos de indios ubicados en las márgenes del lago de Chapala: San Juan Cosalá, San Cristóbal Zapotitlán y San Pedro Tesistán; así como la cabecera municipal de Jocotepec (Velázquez, 2019, p.21).

91 Cada año la cooperativa de artesanas es invitada a participar en el Festival Intercultural Indígena organizado por el Ayuntamiento de Zapopan (Cristina, 36 años, artesana).

92 Algunas artesanas, que se identifican como indígenas, mencionan que antes nadie quería que le dijeran “indio”;

pero ahora ya muchas personas “comprenden” que hay que sentirse orgullosas de sus raíces, de su herencia y sus costumbres (Cristina, 36 años, artesana; Mónica, 48 años, artesana).

93 Diversos estudiosos de la artesanía establecen un vínculo estrecho entre el trabajo artesanal y las comunidades indígenas de nuestro país (Novelo, 1976,1993; Good, 1988; Turok, 1988; García Canclini, 1989; Moctezuma, 2002).

94 En San Cristóbal viven 28 personas en hogares indígenas; 20 personas hablan una lengua indígena, y solo tres no hablan español. Asimismo, 11 personas se consideran afromexicanas o afrodescendientes (INEGI, 2020). Aunque habría que considerar que algunos de los jornaleros que han llegado recientemente al pueblo son indígenas.

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semana, ya que regresan los habitantes que trabajan o estudian fuera de la comunidad.95 La migración interna y externa produce cambios en la población durante los periodos vacacionales y los meses de julio y diciembre, cuando se celebran las principales fiestas del pueblo. En los últimos años, el cultivo de la mora ha propiciado la migración de jornaleros temporales provenientes de otros estados.96 Cada vez es más frecuente que se asienten de forma permanente en el pueblo, traen a sus familias, o se casan dentro de la comunidad.97 Lo que podría haber ocasionado el incremento de la población. Desde 1990 a la fecha se ha presentado un aumento considerable que coincide con la presencia de la mora.

Gráfica 1. Población total de San Cristóbal y sus variaciones en cada censo (Archivo histórico de localidades geoestadísticas, 2021).98

En San Cristóbal, muchas personas han migrado, pero regresan constantemente. Tienen sus casas o terrenos al cuidado de otros familiares, lo que Zanotelli (2006, p.129) llama “familia

95 De las 767 viviendas que hay en San Cristóbal, 559 están habitadas, 74 deshabitadas, y 134 son de uso temporal (INEGI, 2020)

96 Los habitantes del pueblo piensan que algunos de los jornaleros no saben hablar español, o muy poco, porque solo los escuchan hablar en su lengua, y con ellos no se dirigen (Rocío, 53 años, artesana).

97 Los habitantes no ven bien que los jornaleros se casen con mujeres del pueblo, desconfían de sus costumbres y piensan que se las pueden llevar a sus lugares de origen, perdiendo la comunicación y protección de su familia (Marisol, 71 años, artesana; Victoria, 63 años, habitante del pueblo; Yolanda, 66 años, artesana).

98 En los anexos se encuentran datos sociodemográficos que son de utilidad para la contextualización de la región y la localidad, mismos que se retoman en los siguientes capítulos (Anexos 1 y 2).

1211

993 1077 1008 980 871

1108

1293 1260 1550

1918 2119

2607

0 500 1000 1500 2000 2500 3000

1900 1910 1921 1930 1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2020

Total de habitantes

Censos

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transnacional”.99 Sin embargo, los datos oficiales sobre los índices de migración son insuficientes para mostrar estas experiencias. Colocan al municipio con un grado medio de intensidad migratoria; y el Censo 2020 reporta poca participación migratoria en San Cristóbal, lo que difiere de las prácticas que narran sus habitantes. Estas diferencias podrían deberse al tipo de información que se recaba en el censo; ya que no contempla las movilizaciones internas o temporales; y tampoco indaga sobre otros habitantes que se encuentran fuera de la comunidad.

Pero también podría ocurrir que algunas personas prefieran no mencionar sus relaciones con el fenómeno migratorio (Anexos 3 y 4) por diversas razones, como tener temor y desconfiar de las autoridades. Para continuar la caracterización de San Cristóbal, planteo algunos elementos presentes en sus prácticas y en su cotidianidad.

2.2.1 Acercamiento a sus formas de vida: cambios y permanencias en las mujeres, las familias y la comunidad.

Aunque San Cristóbal es un pueblo que cada vez tiene mayor interacción con los procesos de urbanización y con otras prácticas globales, también conserva sus propias formas de vida, costumbres y tradiciones. Un elemento primordial en la transformación del pueblo es la entrada de los servicios públicos que, por una parte, repercutió en sus prácticas cotidianas y facilitó sus

actividades, pero también propició la contaminación de los recursos naturales de la región. Las personas de San Cristóbal atribuyen la contaminación del lago a la entrada de los servicios de agua y drenaje en los años setenta y ochenta; lo que no percibieron hasta que disminuyó considerablemente la pesca, o al no poder lavar la ropa en el lago “porque el jabón ya no hacía espuma” (Yolanda, 66 años, artesana). La llegada del internet y la televisión por cable ha implicado que se amplíen las posibilidades de comunicación y se aceleren los cambios en la

99 Las estrechas relaciones de las familias artesanas con la migración y las formas en cómo se practica en la actualidad se retoman más adelante dentro de la configuración de algunas familias artesanas como “transrurales”, sobre todo desde las experiencias de las distribuidoras.

Imagen 6. Ensayo de una de las bandas del pueblo.

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comunidad. Sin embargo, sigue siendo una población con servicios limitados en comparación con los pueblos vecinos, y no todas las familias tienen acceso a estos servicios.100 En San Cristóbal no hay policía o comandancia, si se presenta alguna situación violenta son auxiliados por la policía municipal que se traslada desde Jocotepec. Aunque debido al incremento del crimen organizado en la zona es frecuente ver patrullar a policías por el pueblo.

El malecón es el punto de encuentro por excelencia. En él se pueden observar tanto a familias como a jóvenes platicando y también escuchando música; comiendo y consumiendo alcohol, sobre todo por las noches o los fines de semana. La plaza y la iglesia son otros lugares donde los habitantes se reúnen; así como en las celebraciones y fiestas que cada fin de semana es común observar por las calles. Los habitantes acostumbran tener música en vivo en todas las reuniones, lo que también beneficia a las bandas y músicos del pueblo. En cuanto a sus comidas tradicionales, la birria es un referente inmediato; pero también los pescados y mariscos, así como los tamales de piedra, que se cocinan bajo tierra y son frecuentes en eventos especiales. Y respecto a las bebidas, las más recurrentes son los ponches de diversos sabores, casi siempre con alcohol. En últimas fechas, los pobladores se han vuelto usuarios constantes de los viajes organizados por agencias turísticas o por particulares que rentan camiones. Para muchas familias es la única opción para salir de vacaciones o hacer visitas a santuarios religiosos, lo que casi siempre provoca que se endeuden (Cecilia, 60 años, artesana).

La religión tiene un papel primordial dentro de sus actividades diarias.101 La presencia de las religiosas del Sagrado Corazón se menciona constantemente como una de las principales causas de transformación del pueblo; aunque en últimas fechas su participación ya no es tan notoria como hace algunos años. En un inicio, ellas organizaron a la comunidad para generar recursos que se emplearon en mejoras para el templo. Pero después promovieron otros beneficios, como la construcción del centro de salud; la impartición de talleres de capacitación para el trabajo, de carpintería, enfermería o medicina natural; y crearon la biblioteca que todavía está a su cargo. Su participación ha sido decisiva tanto para la intervención de agentes externos o voluntarios, como para la llegada de programas y apoyos al pueblo; muchas familias se han beneficiado, entre ellas las artesanas.

100 De las 559 viviendas habitadas en San Cristóbal, en 270 cuentan con servicio de internet y en 394 cuentan con cable. Sin embargo, solo en 95 de las viviendas hay computadora, frente a las 519 que tienen celular (INEGI, 2020).

101 El 95.1% de la población de San Cristóbal (2,480) refiere ser católica; el 3.1% (81) pertenece a un grupo religioso protestante o cristiano evangélico; y solo el 1.6 % (41) no tiene una adscripción religiosa (INEGI, 2020).

100

Las principales fiestas religiosas se llevan a cabo en el mes de julio y en el mes de diciembre. También hay diversas celebraciones dentro y fuera de la comunidad, como la visita de la virgen de Zapopan el 06 de enero, la fiesta del Señor del Monte que se celebra en la cabecera municipal en el mes de enero, y la visita a la Santa Cruz el 03 de mayo. Del 21 al 31 de julio se realizan las fiestas patronales, evento que moviliza y cambia la dinámica tranquila del pueblo por unos días de mucho ajetreo, música y baile hasta el amanecer. Varias personas de San Cristóbal mencionan que en tiempos recientes la celebración ha cambiado mucho. Antes se quemaba el castillo al salir de misa de nueve de la noche, por lo que a más tardar a las doce estaban todos en sus casas. Ahora, lo común es que el baile comience a esa hora, y termine a las cinco o seis de la mañana, durante todos los días de la fiesta. Los pobladores atribuyen estos cambios a las prácticas de las nuevas generaciones que durante esos días consumen mucho alcohol y “se amanecen” en la plaza; como trabajan en la mora, tienen dinero para pagar la música y la bebida toda la noche. También a que cada vez en las fiestas se ven menos personas del pueblo y a más personas de los pueblos vecinos, que van a hacer “escándalo” a San Cristóbal (Marisol, 71 años, artesana; Victoria, 63 años, habitante del pueblo; Yolanda, 66 años, artesana).

En el pueblo era costumbre que durante las fiestas las familias lucieran su “estreno”. La señora Marisol comenta que cuando era chica, todas sus amigas esperaban ansiosas esas fechas para poder presumir sus nuevos vestidos y zapatos. En la mayoría de las familias solo se podía comprar ropa para esa ocasión (Marisol, 71 años, artesana). Previo a esas fechas, y durante toda la celebración, los habitantes estaban dedicados a la organización y participación en las fiestas;

por lo que sus actividades cotidianas se suspendían, entre ellas, la artesanía. Hoy en día estas prácticas se han transformado, ya no se involucra todo el pueblo, pero los habitantes siguen participando de forma activa. Para muchos, lo que genera mayor expectativa es la banda o grupo musical que tocará por las noches; así como la familia o persona que lo patrocinará. Tanto el evento como el benefactor se anuncian con carteles y por medio del perifoneo del pueblo (Marisol, 71 años, artesana; Victoria, 63 años, habitante del pueblo).

En cuanto al papel de la educación, varios habitantes hacen referencia a su importancia en la vida del pueblo y a cómo se ha transformado en los últimos años. Antes era común que las y los niños sufrieran diversos tipos de violencia, por parte de las docentes, pero también entre compañeros. En ocasiones incluso los forzaban a abandonar la escuela. La señora Rocío comenta que su maestra golpeaba con una regla a su hermana cuando no sabía la respuesta de lo que preguntaba; para defenderla, ella le pegaba al hijo de la maestra que estaba en el mismo salón

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(Rocío, 53 años, artesana). También la señora Lorena menciona que dejó de ir a la escuela cuando estaba en quinto grado; perdió las llaves del salón, y como no quería que sus compañeros se burlaran de ella, mejor dejó de asistir (Lorena, 50 años, artesana). Además, en muchos casos, la situación económica de las familias no les permitía sustentar los estudios, por lo que preferían que sus hijos e hijas apoyaran en la casa. En la actualidad, la percepción sobre la importancia de la educación es distinta. Cada vez más familias dan prioridad a los estudios de los más jóvenes y los impulsan para que continúen hacia una licenciatura. También hay diversas oportunidades para que los adultos terminen la primaria y secundaria, o para que estudien una carrera técnica.

La señora Yolanda se inscribió a los talleres que ofrecieron para terminar la primaria; como sus hijos ya eran adultos, después siguió con la secundaria (Yolanda, 66 años, artesana).

Las familias, y sobre todo las madres, realizan un gran esfuerzo para cubrir los gastos en educación. La señora Mónica recuerda que su abuela insistió mucho para que su tío fuera a estudiar a Guadalajara; era el mayor de los hijos y toda la familia trabajó para pagar sus gastos.

También el esposo de la señora Margarita tuvo la oportunidad de convertirse en maestro, ya que su mamá trabajó muchos años vendiendo comida; incluso después de casado, siguió apoyándolo para que terminara de estudiar. Aunque Mónica y Margarita no tuvieron esa oportunidad, una de las principales razones para hacer artesanía es apoyar a sus hijos, y sobre todo, a sus hijas estudiantes (Mónica, 48 años, artesana; Margarita, 50 años, artesana). Al salir de la secundaria, quienes desean estudiar el bachillerato tienen que trasladarse a la cabecera municipal; y para estudiar una licenciatura, la opción más cercana es la zona metropolitana de Guadalajara, a 50 kms., de San Cristóbal.El costo del transporte por viaje a la cabecera municipal es de 15 pesos, y a Guadalajara de 80 pesos. A eso hay que sumar que no siempre estudian en escuelas públicas, y sobre todo, contemplar los gastos de manutención de quienes se van a vivir a Guadalajara (Mónica, 48 años, artesana).

Las y los jóvenes de San Cristóbal se fijan proyectos de vida distintos a los de sus padres y madres. Es común escuchar en las nuevas generaciones de las familias artesanas que ellos serán profesionistas (Erika, 20 años, estudiante). Si no pueden entrar a la preparatoria o a la universidad, buscan estudiar inglés o hacer algún curso de capacitación, en lo que tienen los recursos para continuar sus estudios profesionales. También están los que buscan otras opciones educativas, como planes semiescolarizados o de fines de semana, para poder combinarlos con el trabajo en la mora. En muchos casos, las y los jóvenes no permanecen pasivos; si sus familias no pueden apoyarlos, buscan opciones para generar ingresos, y de esa forma ayudarse en sus