CAPÍTULO IV. LA VIOLENCIA EN LOS CUERPOS
4.3 Vulneración en el cuerpo comunitario
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vulneraciones ejercidas, puesto que he realizado este primer ejercicio en función de mis capacidades para abarcar la comunidad, y en tanto como la misma comunidad me permitió acceder a la herida.
Imagen 4.1 Cerro San Miguel, 1995-2012
Fuente: Francisco Guerrero, 1995; Consejo de los Bienes Comunales 2012-2015.
Como este es un primer acercamiento a la situación de vulneración en Cherán, he optado por mostrar una imagen sobre la manera en que fue experimentada la violencia de
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Estado en la comunidad. En otro momento, la cantidad de elementos sobre cada caso será trabajada, es decir, que el hecho de que no entre en detalles de cada caso no representa que no sea valorado cada encuentro con las mujeres y hombres que han vivido en carne propia la violencia.
Cuadro 4.1 Técnicas de vulneración en el caso de Cherán
Fuente: elaboración propia, imagen por Carolina Márquez, 2016.
Con este mismo Cuadro 4.1, es posible leer la siguiente Figura 4.1 Variedad de vulneraciones por año, que contiene las vulneraciones imponderables que presento en el siguiente cuadro, bajo la lógica de que el impacto es más profundo en los cuerpos individuales y comunitarios.
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Cuadro 4.2 Vulneraciones imponderables
Fuente: elaboración propia.
La Figura 4.1 Variedad de vulneraciones por año corresponde al registro de cada técnica directa ejercida sobre el cuerpo de las que tuve noticia directamente, por lo tanto, el abanico podría ampliarse conforme se profundice en este estudio.
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Figura 4.1 Variedad de vulneraciones por año
Fuente: elaboración propia
El ejercicio de agrupar las vulneraciones, permite ilustrar cómo se diversifican las técnicas de vulneración, es decir, los medios para difundir terror en el resto de la población.
Pues como es posible imaginar, con la forma en que se construye la comunidad, cada vulneración en su momento fue resentida porque implicó un cambio abrupto en su forma de vida. Pues a diferencia de una ciudad cualquiera, nunca se habían visto este tipo de crímenes en conjunto. Entonces con todo el recorrido previo por las entrañas del cuerpo comunitario, es posible comprender que a pesar de las diferencias que pueda haber inter- generacionalmente, por sexo, clase social o religión, hay una violencia mayúscula que vulnera a toda la comunidad, aunque después se pueda hacer un matiz al analizarlo con la matriz colonial de poder. De ahí que subrayo la desvaloración política de sus cuerpos, como una política racista, clasista y sexista que afecta a quienes han sido infravalorados como vidas.
Ahora, dispongo un gráfico para ver la totalidad de vulneraciones que pude registrar en mi estadía en Cherán, la cual tiene un total de 93 casos y con los datos cronológicos, pude realizar un desagregado por año. Entonces, es posible visualizar el motivo por el cual el período que abarca este estudio es del 2008 al 2016, puesto que es aquí donde aparece con toda claridad un incremento en las vulneraciones directas hacía el cuerpo de la comunidad.
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Gráfico 4.1 Cantidad de vulneraciones por año
Fuente: elaboración propia
Al observar los primeros dos años, 1995 y 2007, estoy contando dos asesinatos de dos señores grandes, tatá k´eriecha, que forman parte de ese preámbulo que preparó el camino, como mencioné anteriormente. Para el 2008, son 13 los casos referidos, que incluyen desde el daño al patrimonio cultural -el incendio de trojes-, hasta asesinatos, violaciones sexuales a mujeres y desapariciones forzadas. Para el año 2009 fueron 10 los tipos de vulneraciones de las que tuve noticia. Y a partir del año 2010 hay una tendencia a la alza con 14 vulneraciones, el año siguiente con 28 vulneraciones, que se destaca del resto por ser el período con mayor cantidad de vulneraciones registradas. Cierro el gráfico con el año 2012, donde también aparece un número importante de vulneraciones.
Hacer este ejercicio no es un simple conteo numérico, cada vulneración tiene la cualidad de ser una profunda en el cuerpo de la comunidad afectiva, pues como he ilustrado, las relaciones son más próximas y no existe esa división tajante de lo público y privado como es entendido en las ciudades. Me refiero a que el anonimato en la ciudad es una manera muy profunda de desarticulación afectiva, mediante la partición entre lo público y lo privado.
Circunstancia que no ocurre en Cherán, ya que la comunidad está al pendiente de sí misma, aunque no siempre se traduzca en cuidado mutuo o empatía. Ahora bien, me interesa que también veamos la cuestión de la vulneración desde el cuerpo barrial para conocer la manera en que se distribuye la vulneración entre las comuneras y comuneros de Cherán.
1 1
13
10
14
28 27
1995 2007 2008 2009 2010 2011 2012
Cantidad
Año Total:93
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Esta gráfica ilustra la cantidad de casos que fueron referidos durante el trayecto, pero seguramente hay más. Así que esto es un primer estimado de dónde viven las personas afectadas.
Gráfico 4.2 Vulneraciones por barrio de adscripción
Fuente: elaboración propia
El recuento de los casos por barrios está distribuido de la siguiente manera: sobresale el barrio cuarto, con 31 casos; sigue el barrio primero con 21; luego el barrio segundo, con 17 vidas afectadas; y por último, el barrio tercero con 11 vidas afectadas en alguna de las formas en que se interviene el cuerpo con las técnicas para difundir terror. El color azul hace referencia a 13 casos que hasta el momento no pude determinar en qué barrio viven (o vivían).
Como he señalado con anterioridad, hay dos clases de vulneraciones materiales y simbólicas que aparecen ocultas tras la idea homogénea de comunidad, estas son la vulneración hacia las vidas sintientes de las mujeres y de gente grande, tatá y naná k´eriecha.
He desagregado el nivel de vulneración por edades y luego por sexo, para hacer matices en la lectura sobre la violencia.
21
17 11
31 13
Vulneración por barrio de adscripción
1 2 3 4 S/D
Total:93
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Gráfico 4.3 Vulneraciones por edad
Fuente: elaboración propia
El Gráfico 4.3 ilustra las vulneraciones hacia los últimos dos grupos de edad, con mayor énfasis entre la gente de 60 a 95 años, que corresponde a 25 vidas sintientes; seguido del rango entre 40 y 59 años de edad, con 20 casos. He omitido de esta gráfica los casos donde no tuve el dato preciso, por eso la gráfica está realizada con 62 casos en total, que incluye hombres y mujeres que por lo general fueron vulnerados en el territorio comunal, pues son quienes conservan en mayor medida ese afecto por el campo, puesto que no solo es un ingreso económico o un insumo alimenticio, sino que es una forma de vida en relación con la naturaleza.
Después de examinar la edad, presento la Gráfica 4.4 que corresponde a las vulneraciones desagregadas a partir del sexo. Es decir, la intervención diferenciada en mujeres y hombres. Aquí, primero hay que considerar que numéricamente tal vez no sea relevante compararlo, lo que me interesa subrayar es su existencia, pues tras la idea de comunidad homogénea, tiende a perderse de vista que la violencia ocurre de forma distinta sabiendo que la colonialidad del género está de por medio en toda intervención. He omitido la contabilidad de la vulneración hacia los casos de las mujeres que fueron afectadas mediante la desaparición forzada, lesión o asesinato de sus parejas o hijos. Esta decisión es porque me parece que requiere un tratamiento aparte para explicar tal situación.
0-19 20-39 40-59 60-95
Casos 7 10 20 25
7
10
20
25
Casos
Edades Total: 62
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Gráfico 4.4 Vulneraciones por sexo
Fuente: elaboración propia
Aunque en los números arrojan más cuerpos vulnerados de hombres con 63 casos, los cuerpos de las 17 mujeres contabilizadas fueron violentados por medios que tienen relación con su cuerpo de mujer como tal. Pero de igual manera, trasciende la frontera de sus cuerpos individuales, pues es importante recordar que son vulneraciones inducidas, es decir no pasaría sí el contexto, y en particular el Estado, garantizara la protección a la vida y al sustento necesario para poder vivir de forma digna. Entonces, la vulneración hacia las mujeres y hombres se abrocha con la cuestión geopolítica, ya que los medios para difundir terror no son técnicas individuales, por el contrario, operan en los cuerpos individuales, pero tienen un carácter expansivo que no se limita a las fronteras corporales reconocidas por la comunidad. Es decir, lo que sucedió en Cherán es una muestra de lo que sucede a nivel nacional en primera instancia, luego a nivel global, donde la población latinoamericana se caracteriza por ser de las regiones más precarizadas del mundo.