En cuanto al lector, se necesitaría un gran esfuerzo de atención para leer un estudio de tres volúmenes que tratan un tema difícil y abstracto. Uno de mis objetivos principales es convencerlo de que todos los temas tratados en este libro son, después de todo, solo un tema. Pero también le estoy muy agradecido por sus valiosas y pertinentes observaciones sobre el tema del libro.
LA CRISIS EN EL CONOCIMIENTO DEL HOMBRE
Pero en el curso de la cultura pronto encontramos una tendencia de vida opuesta. La historia de la filosofía antropológica está cargada de las más profundas pasiones y emociones humanas. Ya no necesitamos contentarnos con especulaciones aéreas, porque no estamos buscando una definición general de la naturaleza o esencia del hombre.
UNA CLAVE DE LA NATURALEZA DEL HOMBRE: EL SÍMBOLO
Sin embargo, en el mundo humano encontramos una nueva característica que parece representar la marca distintiva de la vida humana. Los grandes pensadores que definieron al hombre como un animal racional no fueron empiristas, ni intentaron jamás dar una idea empírica de la naturaleza humana. De esta manera, podemos marcar su diferencia específica y comprender el nuevo camino que se abre al hombre: el camino de la civilización.
DE LAS REACCIONES ANIMALES A LAS RESPUESTAS HUMANAS
19 En el campo de la psicopatología del lenguaje, pronto intentaron establecer una clara distinción entre el lenguaje proposicional y el emotivo. La cuestión de la inteligencia animal siempre ha sido uno de los mayores enigmas de la filosofía antropológica. Algunos psicólogos y psicobiólogos se negaron rotundamente a hablar de inteligencia animal.
EL MUNDO HUMANO DEL ESPACIO Y DEL TIEMPO
En la vida primitiva y en las condiciones de la sociedad primitiva, apenas encontramos rastros de la idea de un espacio abstracto. Representar un objeto es un acto muy diferente a manipularlo. El significado de esta transformación es evidente en todas las fases de la vida cultural.
HECHOS E IDEALES
Sólo en el hombre, en su "inteligencia derivada" (intellectus ectypus), surge el problema de la posibilidad. Esto nos lleva al corazón de un problema universal, de extraordinaria importancia para el carácter y desarrollo de la cultura. Quizás no haya mejor manera de probar este punto que considerar la historia de las matemáticas.
DEFINICIÓN DEL HOMBRE EN TÉRMINOS DE CULTURA
Para más detalles, véase Lévy-Bruhl, op. en el caso de la especie humana, por la influencia de las generaciones en la posteridad. Uno de los mayores méritos de Goethe en el campo de la anatomía comparada fue haber combatido enérgicamente estas ideas. Esta actitud, que alguna vez floreció en la ciencia física, prevalece ahora en las teorías de la naturaleza humana.
MITO Y RELIGIÓN
En la vida primitiva encontramos la esfera secular o profana, que está fuera de la esfera sagrada. Su visión de la vida es más sintética que analítica; no se divide en clases y subclases. Lo que caracteriza a la mente primitiva no es su lógica, sino su sentido general de la vida.
No se asigna un lugar único y privilegiado en la jerarquía de la naturaleza. El culto a los antepasados ha sido siempre uno de los rasgos fundamentales y dominantes de la religión romana. Resistió su fe en la solidaridad, en la unidad compacta e indestructible de la vida.
El primero es producto de la presión social; el otro se basa en la libertad. Según Malinowski, tergiversó la realidad de la vida nativa. La vida de la naturaleza depende de la justa distribución y cooperación de las fuerzas humanas y sobrehumanas.
Incluso la naturaleza adquiere una forma nueva porque se ve exclusivamente en el espejo de la vida moral.
EL LENGUAJE
Su explicación de la teoría de que todo lenguaje surge de la imitación de sonidos termina en una verdadera caricatura. De acuerdo con este principio, la etimología se convirtió no sólo en el centro de la lingüística, sino también en una de las claves de la filosofía del lenguaje. En su definición de sabiduría (sophia) la retórica es central.. όρθότησ) de términos y nombres resultaron sin sentido y superfluos.
Por tanto, era natural, y hasta parecía obvio, suponer que los principios de la historia del lenguaje debían buscarse dentro de la psicología. El trabajo de Humboldt representó más que avances notables en el pensamiento lingüístico; significó también una nueva era en la historia de la filosofía del lenguaje. Sería un intento vano tratar de colocar todas las lenguas en el lecho de Procusto de un solo sistema de partes del discurso.
Esta es la gran antinomia, la dialéctica de la vida religiosa.123 La misma dialéctica se da en el lenguaje humano. En la frescura, en la destreza y elasticidad de la primera infancia, este proceso tiene un significado muy diferente. El término griego (mans) indica la función de la luna para medir el tiempo; el término latino (luna, luc-na) indica el brillo o lustre de la luna.
En la civilización primitiva, el interés por los aspectos concretos y particulares de las cosas es necesariamente decisivo, el lenguaje humano se adapta a esto y se acomoda a ciertas formas de vida humana.
EL ARTE
En tales casos, el arte acude en ayuda de la naturaleza y, de hecho, la corrige o la perfecciona. Así, toda la teoría de la belleza tuvo que tomar una nueva forma. No es suficiente enfatizar el aspecto emocional de la obra de arte.
Es uno de los caminos que nos conducen a una visión objetiva de las cosas y de la vida humana. 137 He tomado este ejemplo de Principios de historia del arte de Heinrich Wölfflin. Shakespeare nunca nos ofrece una teoría estética; no especula sobre la naturaleza del arte.
En la obra del artista, el poder de la pasión se ha convertido en diseñador. Schelling nos dice en su Sistema de idealismo trascendental que el arte es la perfección de la filosofía. La grandeza de la tragedia griega consiste en la profunda y extrema tensión de las emociones violentas.
No parece, pues, que la actividad ludística carezca de las cualidades especiales de una obra de arte.
LA HISTORIA
El concepto de historia alcanzó su madurez en la obra de Vico y Herder. La mayoría de los escritores buscaron la diferencia entre historia y ciencia en la lógica y no en el objeto de la historia. La historia no tiene sentido sino como servidora de la vida y de la acción.
A menudo se ha pensado que la singularidad de los acontecimientos históricos es el carácter que distingue a la historia de la ciencia. También en el campo de la historia debemos aceptar la uniformidad y regularidad de ciertas acciones humanas. El estudio de la historia de las bellas artes fue uno de sus mayores intereses.
En la historia antigua encontramos una concepción diferente de la misión del historiador que en la historia moderna. Sin embargo, la idealidad de la historia no es lo mismo que la idealidad del arte. Mi intención en este capítulo no era tratar los problemas de la filosofía de la historia.
El arte y la historia representan los instrumentos más poderosos en nuestro estudio de la naturaleza humana.
LA CIENCIA
Intenta determinar el lugar que corresponde al conocimiento histórico en el organismo de la civilización humana. Aquí sólo he intentado indicar la función general de la ciencia y determinar su lugar en el sistema de formas simbólicas. Pero la filosofía de la cultura debe rastrear el problema hasta una fuente mucho más remota.
Sin embargo, el descubrimiento de Pitágoras no significa más que un primer paso en el desarrollo de las ciencias naturales. La ciencia ya no habla el lenguaje de la experiencia sensorial ordinaria; Habla la lengua pitagórica. Todas las leyes de los números enteros de las líneas espectrales y la teoría atómica surgen originalmente de la teoría cuántica.
La historia de la química presenta uno de los mejores y más llamativos ejemplos de esta ley de transformación del lenguaje científico; entró en él. Aquí, como en el desarrollo anterior de la teoría del flogisto, encontramos sólo una descripción cualitativa de los procesos químicos. Queremos decir que el número es un instrumento para descubrir la naturaleza y la realidad.
Las leyes de la naturaleza no son más que conceptos genéricos para los cambios en la naturaleza.
RESUMEN Y CONCLUSIÓN
Son los medios por los cuales las formas de vida social que observamos en la naturaleza orgánica se desarrollan en una nueva condición, la de la conciencia social. El hombre no puede encontrarse a sí mismo, ni realizar su individualidad, si no es a través de la vida social. En las etapas rudimentarias de la sociedad humana tal actividad es todavía apenas perceptible; existe en un estado mínimo.
Todos se producen del mismo modo y según las mismas leyes inmutables; ya no hay lugar para la elección o capacidad individual. Sólo cuando alcanzamos las etapas superiores de la vida animal encontramos los primeros rastros de alguna individualización. Toda la perfección que alcanza un organismo en su vida individual se limita a su propia existencia y no tiene relación con la vida de la especie.
En una etapa relativamente temprana de su desarrollo, el niño parece haber adquirido cierto sentido de la estructura general de su lengua materna sin, sin embargo, poseer ninguna conciencia abstracta de las reglas lingüísticas. En sus Principios de la historia del lenguaje, Hermann Paul enfatiza este punto. Están en perfecto equilibrio; constituyen los dos elementos y condiciones indispensables para la vida del lenguaje.
En todas las épocas ha habido tensión y conflicto entre las teorías de la imitación y las teorías de la inspiración.