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“La salud de los jóvenes de hoy, el bienestar del futuro”
Protocolo educativo para las emociones y el cambio de actitudes en alumnos de educación infantil: estudio de caso
Sónia Pereira(1); Ricardo Pocinho(2); Patrícia Torrijos Fincias(1)
Metodología Implementación/Resultados
1 – Universidad de Salamanca 2 – CICS.NOVA.IPleiria
Los instrumentos utilizados en el proceso de evaluación han sido seleccionados teniendo en cuenta los objetivos de análisis del presente estudio, su validación en estudios previos, y las características de la muestra participante.
Se tuvo cuidado de establecer un orden de administración de los instrumentos para que la cumplimentación de las escalas de síntomas depresivos y ansiogénicos no influyera en la respuesta de los participantes en el resto de instrumentos. Se pretende que los resultados de las medidas de autoinfome de los niños sean triangulados con las respuestas ofrecidas por los profesionales y familias, que cotejarán distintas visiones y nos permitirán acercarnos y entender cuál es la visión que cada uno de los actores tiene en la percepción de la aplicación del protocolo de emociones y los efectos que tuvo en la regulación de actitudes / comportamientos. de los niños.
La muestra de población se analizará en dos momentos:
(1) prueba previa - antes de aplicar el Protocolo de Emociones;
(2) Prueba posterior: después de que finaliza el Protocolo de emociones.
Bibliografía
Bisquerra, R., Pérez González, J. C., y García Navarro, E. (2015). Inteligencia emocional en educación. Madrid: Síntesis.
Fonseca, V.D. (2016). Importância das emoções na aprendizagem: uma abordagem neuropsicopedagógica. Revista Psicopedagogia, 33(102), pp. 365-384.
Goleman, D. (1997). Inteligência Emocional. Lisboa: Temas e Debates.
López-Cassá , E. (2005). La educación emocional en la educación infantil. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 19(3), 153-167
Introducíon Hipóteses/Objetivos
Investigación evaluativa que se enmarca en un estudio de carácter descriptivo transversal, con un solo grupo de participantes de entre 3 y 5 años. La muestra participante queda conformada por los niños y niñas de una Institución Privada de Solidaridad Social en el distrito de Leiria, municipio de Marinha Grande (Portugal). La elección recae en la facilidad y experiencia que tiene la investigadora principal para acompañar al grupo y aplicar el protocolo de evaluación ella misma, teniendo así la posibilidad de realizar una observación participante y un completo cuaderno de bitácora sobre las actitudes de los niños participantes
El análisis de las variables de estudio, con respecto al impacto del programa sobre la promoción de competencias emocionales y bienestar, se realizará partiendo de un primer análisis descriptivo, para proceder a profundizar en un estudio pre-postest, utilizando las técnicas de contraste oportuno y realizando los pertinentes estudios correlacionales.
Este estudio pretende comprender cómo un protocolo de emociones aplicado en la educación preescolar puede definir hábitos emocionales que proporcionen al niño una mayor estabilidad y facilidad en el manejo de conflictos y el control de sus actitudes.
H1. La educación de las emociones tiene un impacto positivo en el bienestar de los niños (niveles de bienestar psicológico, salud mental, felicidad);
H2: La educación para las emociones promueve una interacción relacional más positiva entre los niños en un contexto escolar (calidad de la interacción social en un entorno escolar);
H3: La educación para las emociones promueve una interacción relacional más positiva entre los niños y sus familias (calidad de la interacción familiar);
H4. Después de participar en el protocolo de emociones, los niños tienen mayores habilidades de autorregulación emocional (menor frecuencia de conductas de desregulación)
La educación preescolar es la primera fase de la educación básica. En esta fase inicial, se busca que el niño se desarrolle a nivel cognitivo, emocional, motor y social en un entorno pacífico, seguro y de bienestar. La educación emocional, reconocida por muchos como base para la construcción del Ser, es fundamental para el crecimiento (Fonseca, 2016; López Cassà. 2005). Es en la infancia cuando los circuitos emocionales nos hacen más aptos --o ineptos-- en los aspectos básicos de la inteligencia emocional (Goleman, 1997). Sin embargo, la educación emocional está muy infravalorada en varios niveles educativos. En los últimos años, la investigación se ha centrado en temas de inteligencia emocional y el papel de las emociones en la educación (Goleman, 1997;
Bisquerra, Pérez-González y García Navarro, 2015). La importancia de trabajar las competencias emocionales desde los primeros años de vida, así como el papel de las prácticas educativas como vehículo de aprendizaje que permite regular las emociones y, en consecuencia las actitudes y comportamientos que de ellas surgen, es aún poco estudiado en las edades más temprano