La obra de Javier Ortiz de la Tabla (3), tan rica en contenido, apenas trata sobre la importación de productos de hierro y metal. Recientemente, Aingeru Zabala, Rafael Uriarte y Montserrat Gárate Ojanguren (6) fueron los responsables de las actividades comerciales de los puertos de Vizcaya y Guipúzcoa. Gárate son aportaciones muy valiosas para comprender mejor a la burguesía vasca y los aspectos relacionados con la implementación del libre comercio y las consecuencias que tuvo en el País Vasco.
Actividad comercial vizcaína por el puerto de Bilbao a principios del siglo XVIII, en el volumen Historia de la economía marítima del País Vasco (1983). URIARTE, Rafael: El tráfico marítimo del mineral de hierro de Bizkaia en el volumen Historia de la economía marítima del País Vasco.
GILDAS, Berard: Casa de la Contratación en Sevilla, luego en Cádiz en el siglo XVIII. Ver en anexo las listas de los oficiales que formaron parte de la flota entre 1642 y 1750. CAMERO ROJAS, Mercedes, Una contribución al estudio de la presencia de vascos y navarros en la Sevilla del siglo XVIII.
La Congregación de Nuestra Señora de la Merced fue otro instrumento a su disposición. Al parecer, esto requirió la participación de hombres de la comunidad vasca en la expedición.
Compañías de vascos para el comercio de hierro y sus derivados en Sevilla
Por lo general, la prórroga automática de la empresa después del inventario de existencias se encuentra dentro del período esperado. No hemos encontrado un solo ejemplo de empresa que opere desde una casa, almacén, tienda o almacén, propiedad de la empresa. Casi el 50% del valor de las deudas de Isasi, Ochoa y Arrizabalaga (1580) correspondieron a clientes de Sevilla y ciudades andaluzas; en compañía de Munibe y Loyola (1623) representaban el 43%.
También formó parte de la empresa Agustín de Iturbe, quien estuvo representado por su familiar Andrés Iturbe cuando se fundó la empresa. El objeto principal de la empresa que la compone es el comercio de hierro, barras, etc. Los ingresos de las casas (100 ducados al año) se incluirían, por supuesto, en la cuenta social.
Juan García Arrióla depositó sólo 499.574 maravedís en efectivo, cantidad que llevó a Elgoibar para utilizarla en nombre de la empresa. En realidad, la empresa que fundaron en esta ocasión no era más que una renovación de la que mantenían desde 1619. Los administradores debían tener, además de la concesión de 700 ducados, otra de 1.000 ducados que sería su cargo en la jefe de la empresa.
Por cuenta de la sociedad alquilaría una casa en la calle de Vizcayanos, criados, camareros, etc. Los administradores de la empresa serían Agustín de Urquizu en Sevilla y María de Lequerica en el País Vasco (84). No se dejaron intimidar por este grave revés y, una vez liquidadas las acciones de la empresa, decidieron continuar en la empresa durante otros tres años, a partir de 1681.
A INDIAS E N TIEMPO D E LOS AUSTRIAS
En la segunda mitad del siglo XV, las condiciones políticas y económicas de Europa occidental experimentaron cambios notables -el desarrollo de los Estados-nación con sus poderosos ejércitos y el inicio de la expansión atlántica de los pueblos ibéricos- que favorecieron la expansión de las industrias. y metalúrgico. Contamos con la excelente descripción de Pedro Bernardo de Villarreal (1736), quien clasifica a los herreros en mayores y menores. La información relativa al siglo XVII I I I sobre el número de ferrerías y su producción es relativamente abundante en la segunda mitad del siglo, pero no en las primeras décadas (18).
Historiadores como Scháfer y Chaunu advirtieron que a lo largo del siglo se produjeron importantes cambios en el funcionamiento de la Casa de la Contratación. Unos años más tarde (1679), la ciudad de la bahía fue transformada por orden real en el cuartel general final de las flotas indias. Los historiadores que han tratado el tema han señalado varias razones para la decisión de la Corona.
Quizás la zona que experimentó mayor desarrollo fue la Audiencia de Quito (36). Uno, el de las Antillas y el continente cercano, cuyos precios serían 5 veces superiores a los precios ibéricos; otro, el de la sierra peruana. La Corona estuvo de acuerdo (R.C. de 26 de marzo); Sin embargo, no pudo implementarlo, porque las fundiciones de Bilbao que se encargaban de la producción de las fábricas encargadas fueron destruidas. 42) CHAUNU, P.: Conquista y explotación de los Nuevos Mundos.
En la primera de las fechas partió hacia Nueva España la flota de Don Juan de Guzmán, uno de los convoyes más grandes de toda la historia de la Carrera de Indias, pues lo hizo con 51 unidades. El promedio alcanzado en esta década, a pesar de la irregularidad de la navegación, fue realmente importante: más de 9.000 quintales anuales para todo el período y casi doce mil quintales para los años de exportación. En la segunda mitad del siglo XVII se exportaba -como casi todos los productores- envasado en contenedores que no fueron abiertos en la aduana de la Carrera de India: se enviaron 6.040 cajas en ese período.
De hecho, lo que está en el fondo del problema no es tanto la incapacidad técnica de la industria vasca y española en general, como la falta de competitividad de los productos que se lanzan al mercado. Algo parecido ocurre en los años noventa, aunque sabemos el significado de los convoyes de estos años; Sólo destacan 1590 y 1594, fechas donde aparecen 16 cargadores de hierro vascos.
E N TIEMPO DE LOS AUSTRIAS
Hoy en día es un debate inútil preguntarse si los metales preciosos fueron la única causa de la inflación general desatada en el siglo 16. Es cierto que el oro no fue la única fuerza impulsora detrás de la transformación comercial europea. Los flujos, que hasta los años noventa del siglo pasado representaban más del 95% del valor total de las importaciones europeas, cayeron en 1609 al 84%.
Braudel, pionero en la formulación de la tesis de la economía mundial; No hay duda, sin embargo, de que desde la aparición de las relativamente recientes obras de I. ha estudiado el registro oficial de las salidas de oro y plata desde Sevilla en 1570 y 1571 a los distintos reinos de la corona. En conclusión, tras una paciente y minuciosa búsqueda, tuvimos la suerte de encontrar envíos de fondos privados a las provincias vascas registrados en las actas de los notarios públicos de la ciudad de Sevilla en el siglo XVI.
En los envíos en el período comprendido entre los años sesenta y 1685 hay un claro predominio de los pesos de ocho reales de plata; pero a partir de la fecha señalada que coincide con el ajuste monetario efectuado en La plata y joyas enviadas desde Sevilla procedían directamente de la India, enviadas por los emigrantes vascos a sus familiares o traídas por éstos a su regreso a la Península, o fruto de la inclinación sentida en el momento de la tesaurización a la que hemos aludido. A la luz de la información disponible, ciertamente no podemos afirmar que los artículos enviados a este concepto fueran los principales.
Las empresas siderúrgicas que operaban en Sevilla y Cádiz enviaban capitales a sus socios estacionados en las provincias vascas con la misión de adquirir bienes para el funcionamiento de la comunidad. Como también tuvimos oportunidad de comprobar, las empresas y comerciantes del hierro tenían generalmente una gran clientela en la zona sur de la península, por lo que las transferencias de efectivo no procedían exclusivamente de empresas indias, aunque sí eran el objetivo final que perseguía la alta rentabilidad de la operaciones. Está claro que Elorrio, dentro del conjunto de localidades del País Vasco, destino de la capital sevillana, era el mercado preferido de la demanda andaluza e india.
En el contexto de las primeras reformas borbónicas hay que incluir el traslado definitivo a Cádiz, en 1717, de la Casa de la Contratación y del Consulado de Cargadores a Indias. El estallido de la guerra con Inglaterra provocó la suspensión de los galeones y flotas y la implementación del sistema de registro flexible. TISCORNIA, Ruth: La política económica rioplatense de mediados del siglo XVII, Buenos Aires, 1983. atados o marginados - cuyo gobernador se convirtió en protector de la sociedad.
Como resultado, los comerciantes de la Nueva España mostraron cada vez menos interés en el tráfico legítimo de la flota. En cuanto al mercado indio, "la demanda colonial no parece haber sido decisiva al inicio de la recuperación" ni durante la primera mitad del siglo. “Esta política en el área de producción estuvo enfocada principalmente a la industria minera”.
Otras industrias que tenemos que mencionar son la construcción, talleres y astilleros. A mediados de siglo, el precio del hierro en Guayaquil era de 50 pesos, aunque en ocasiones bajaba a 22 pesos (24). El comportamiento de la serie de ferretería, herramientas y acero es en general muy similar al del hierro.
En los primeros años del siglo, las exportaciones de herramientas y acero eran casi tan voluminosas como las de hierro semiacabado -20.064 quintales-; asimismo, en la década de 1710 se alcanzaron cifras significativas, pero a partir de esta etapa las exportaciones son mucho más bajas que las de los primeros años del siglo. Basta observar el cuadro número 3 para comprobar el gran potencial económico de la Nueva España: en la década de 1710 recibía el 76%. En general, la política de protección de los monarcas de la nueva dinastía tuvo un impacto positivo en la demanda de productos siderúrgicos, lo cual es lógico.