La estructura de edad de la población está estrechamente relacionada con la actividad económica por las siguientes razones. No es difícil justificar la importancia de la formación de la población en el desempeño de la actividad económica.
Características demográficas de la población
En el primero, delineamos las características demográficas básicas de la población, teniendo en cuenta dos parámetros importantes, la edad y el género. El tercer bloque se utilizará para proporcionar algunos indicadores básicos de la movilidad geográfica de la población.
Los avances en educación: el analfabetismo
Los censos tampoco fueron ajenos a esta preocupación social y desde un principio recogieron abundante información sobre el nivel de calificación de la población. En 1950, poco más de la cuarta parte de la población, el 27,9%, no sabía leer ni escribir, un porcentaje todavía.
En 1900, el 91,1% de la población estaba empadronada en la misma provincia en la que nació, el 8,6% procedía de otra provincia y un récord del 0,3% procedía del extranjero. Considerando la escasa importancia de la capacidad de atracción de población extranjera en este periodo,23 el gráfico 1.6 no es más que el reflejo del gráfico 1.5.
La actividad económica
El segundo comentario pretende ser una breve reflexión sobre la presencia de la mujer en la población activa. Aparte de estos casos, cabe señalar que no es en las provincias industriales donde aumenta más el porcentaje de mujeres trabajadoras en relación con la población activa total.
Conclusiones
La estructura de la población activa distaba mucho de la de los países industrializados en esa época del siglo. El dinamismo de la población, a pesar de todo, impuso su inercia y provocó cambios de suficiente relevancia.
Características demográficas de la población
Sin embargo, el mayor envejecimiento relativo de la población se ha producido en las zonas rurales y entre las mujeres. Muestra los quince municipios de más de 10.000 habitantes con menor porcentaje de población mayor de 65 años. En total, el porcentaje de población mayor de 65 años no llega al 5%, frente al 8,2% de la media nacional.
La misma información, pero referida al año 1970, es muy ilustrativa de los cambios que se produjeron en la distribución de la población sobre el territorio. Según el censo de ese año, diez de los quince municipios con menor peso de población mayor de 65 años pertenecían a la provincia de Madrid, todos ellos en la periferia de la capital.
Cualificación de la población: los extremos de la distribucióndistribución
El hecho más evidente es la generalización del fenómeno de la discriminación de género en el acceso a la educación. La única excepción, meramente testigo, es Guipúzcoa en el censo de 1960, con un 97,6% de hombres que saben leer y escribir frente a un 98,1%. en mujeres Ningún municipio que no esté situado geográficamente en el norte peninsular —o en la antigua Castilla La Vieja— aparece en la lista.
En la parte superior se encuentra el municipio murciano de Lorca, en el que algo más del 25% de la población de 10 y más años era analfabeta en 1960. En el otro extremo, el apartado b) de la tabla 2.6 muestra los quince municipios con menor porcentaje de población universidad.
Lo que sí ofrecen son datos sobre la población nacida en el extranjero y empadronada en España. En 1960, siete capitales de provincia (Huesca, León, Tarragona, Palencia, Lleida, Pamplona y Badajoz) figuraban en la lista de los quince municipios de más de 50.000 habitantes con menor porcentaje de población censada nacida en ellos. Los mapas 2.4 representan las provincias con diferentes contornos, según el porcentaje de población censada nacida en otro municipio, pero dentro de la misma provincia.
También es interesante destacar la provincia de Madrid, donde menos del 15% de la población nació en otro municipio, pero en la misma provincia. En 1970, Alcalá de Henares, la ciudad universitaria por excelencia, encabezaba la clasificación de municipios de más de 50.000 habitantes, con un 3,1% de la población nacida en el extranjero.
La actividad económica
Un rasgo importante de la actividad económica en estos años lo proporciona la tasa de salarios, es decir, el porcentaje de trabajadores asalariados en el conjunto de la población activa, variable de la que ahora disponemos de información. En 1960, el porcentaje de asalariados sobre el total de la población activa era del 82,8% en Barcelona y del 18,6% en Lugo, menos de la cuarta parte. La geografía de los quince municipios con las tasas salariales más bajas corresponde a la geografía de la España agrícola.
El descenso de la actividad agraria fue muy intenso a lo largo de la década de 1960, superior a los 16 puntos porcentuales, ascendiendo la población activa en el sector agrario hasta representar el 25,2% en 1970. En 1960 los servicios ya contaban con el 56,7% de la población activa en esta provincia, porcentaje similar al de 1970.
Conclusiones
Que España era todavía un país atrasado lo confirma claramente el hecho de que en 1960 el 41,8% de la población activa todavía trabajaba en el campo. Los cambios en la localización de la población son básicamente el resultado de cambios en la especialización productiva. Los próximos años confirmarán algunas de estas tendencias en la actividad económica, pero sobre todo cambiarán significativamente la mayoría de las que están ligadas a las características demográficas de la población.
La cualificación de la población había mejorado considerablemente, aunque todavía en parámetros muy alejados de los del resto de países europeos. La sección 3.1 analiza las características demográficas de la población en relación con la edad y el género.
Características demográficas de la población
El gráfico 3.2 muestra el peso que tenía la población total mayor de 65 años, dentro de cada provincia. En 1991, de la lista de los primeros quince municipios de más de 2.000 habitantes, doce se ubicaban en Galicia: siete en Lugo y cinco en Ourense. Identifica los quince municipios con menor peso de población mayor de 65 años.
También cabe destacar en la lista cuatro municipios de la provincia de Almería (Albox, Vícar, La Mojonera y Carboneras) y dos de Sevilla (Mairena del Aljarafe y Tomares). En 1991, los de menor peso en la población joven aún se encontraban mayoritariamente en Lugo y Ourense, con doce sobre quince.
Cualificación de la población
El más alto fue el de Fuenlabrada (Madrid) con un 35,9% de población menor de 16 años. Otros cuatro municipios de esta provincia (Humanes de Madrid, Mejorada del Campo, Parla y Rivas-Vaciamadrid) también se encuentran entre los quince con mayor porcentaje de menores ese año. En el apartado b) de la misma tabla 3.3 se identifican los quince municipios de más de 2000 habitantes con menor porcentaje de población joven.
En 1981 las asignaciones provinciales eran variadas, aunque ocho correspondían de nuevo a las provincias gallegas, además de lo observado en el apartado a) de la tabla 3.2, de los municipios más antiguos.
En el extremo opuesto, solo el 0,7% de la población nació en el extranjero en 1960. Ya se ha indicado en el cuadro 3.7 que la tipología más común fue la de permanencia en el mismo municipio donde nacieron. En efecto, al entrar en los datos municipales, el apartado a) de la tabla 3.8 destaca los quince municipios de más de 2.000 habitantes con mayor presencia de esta tipología en las provincias gallegas y andaluzas, mientras que el apartado b) presenta el cuadro contrario.
Los quince municipios con menor peso de empadronados nacidos en un mismo municipio se encuentran en las zonas más dinámicas: Barcelona, Madrid, Navarra, Tarragona, Castellón y Almería. Población nacida en el mismo municipio (municipal).. b.1) Población nacida en otro municipio del.
La actividad económica
Población extranjera, 1991. a) Municipios de más de 2.000 habitantes con mayor porcentaje de población extranjera1 1991. El Gráfico 3.6 muestra las diferencias interprovinciales en la participación de la mujer en la fuerza laboral total. Los quince municipios con la tasa de participación más baja se enumeran en el apartado b) de la misma tabla.
En el extremo opuesto, la población ocupada en la provincia de Soria era sólo el 0,2% del total. El dinamismo de las provincias de Barcelona y Madrid también se refleja en su importante contribución al empleo en el sector servicios.
Conclusiones
El descenso de la natalidad fue especialmente intenso porque probablemente ni la sociedad ni el mercado laboral estaban ni estarán en gran medida preparados para la inclusión masiva de mujeres. La cuarta característica de la modernidad es la expansión muy significativa de los servicios a expensas de las actividades agrícolas. En 1991, más de la mitad de la población estaba ocupada en actividades de servicios, en 1960, una buena cuarta parte.
Tras los aumentos de peso en este sector, se produce el habitual proceso de modernización de las estructuras productivas por el que pasaron todas las economías desarrolladas. El surgimiento de la democracia, el reconocimiento estatal de las autonomías y la incorporación de España a la Unión Europea fueron fenómenos de singular importancia que se produjeron en este período y contribuyeron en gran medida al arraigo de la población sobre el territorio, frenando la sangría de décadas anteriores.
Cuarenta años de cambio
- Características demográficas de la población
Uno de los rasgos más llamativos de la evolución de la población española en los últimos años es el imparable envejecimiento de los habitantes, especialmente de las mujeres. En segundo lugar, la preponderancia de mujeres en la población de mayor edad. Nótese que en todas las provincias el porcentaje de mujeres mayores es superior al de hombres. Ninguna comunidad autónoma escapó al progresivo —y en algunos casos muy intenso— envejecimiento de la población.
Por el contrario, precisamente en las provincias con mayor proporción de población agrícola, este segmento de la población fue el que más creció. El apartado b) del cuadro 4.2.2 confirma en qué medida el fenómeno del envejecimiento de la población es general.