INTRODUCCIÓN
A pesar de la existencia de guías para el manejo del dolor en personas con cáncer, se ha identificado dolor persistente no tratado y se considera un problema global16-18. El Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA) se ha sumado a la iniciativa de Centros Dedicados para la Excelencia en la Atención (BPSO®) para implementar recomendaciones basadas en evidencia que nos ayuden a prevenir, aliviar y tratar el dolor de nuestros pacientes. .
POBLACIÓN DIANA
OBJETIVOS
PERSONAL
MATERIAL 4
PROCEDIMIENTO Y REGISTRO EN MAMBRINO XXI® 4
Planificación de cuidados en la Historia Médica informatizada: general y específica, según las características del paciente. Si el paciente tiene dolor, registre la intensidad en el gráfico de constantes y otros parámetros del dolor. REVALORAR EL DOLOR cuando el paciente presente dolor: Registrar su intensidad, las medidas aplicadas y reevaluar después de la analgesia aproximadamente 1 hora después.
Registre la hora exacta de la evaluación en el formulario constante "hora de recolección" si la grabación no es inmediata. En la opción “ver formulario” de constantes se puede ver la evolución del dolor y la analgesia administrada. Si el tiempo y la analgesia prescrita están registrados en las “Actividades del Paciente” y en el “Formulario Constante”, NO los registre en el.
Comunicación activa con la enfermera sobre el dolor que refiere el paciente durante la movilización, cambio de posición o visitas al baño.
PREVENCIÓN DE DOLOR CAUSADO POR PROCEDIMIENTOS/TRATAMIENTOS12
14 Para la prevención y ayuda al tratamiento farmacológico, si está establecido, la enfermera informará sobre una serie de pautas a seguir para reducir el dolor y aumentar la ingesta de alimentos (Anexo IV). Una de las consecuencias más comunes de la radiotoxicidad son las reacciones cutáneas: irritación en la zona a tratar. Esto puede variar desde enrojecimiento y sequedad leves (similares a las quemaduras solares) hasta descamación grave de la piel en algunos pacientes.
La mayoría de las reacciones desaparecen unas pocas semanas después de suspender el tratamiento. Si no se controla, el enrojecimiento y la sequedad pueden eventualmente progresar hasta provocar una descamación dolorosa y supuración de líquido en el área. Reservorio venoso subcutáneo (Port-a-Cath®): Para acceder a él es necesario perforar con una aguja angulada (Gripper® o Huber®), y se puede utilizar crema anestésica Emla® para reducir el dolor. ver protocolo “Procedimiento de aplicación de crema anestésica tópica en adultos” en www.chospab.es).
Asegúrese de que los pacientes comprendan la importancia de una comunicación rápida sobre la falta de alivio o los cambios en el dolor, nuevas fuentes o tipos de dolor y los efectos secundarios de los analgésicos. Proporcionar información al paciente y a su familia o cuidador sobre el dolor y las medidas utilizadas para tratarlo (farmacológicas y no farmacológicas), con especial atención a corregir falsos mitos y estrategias para la prevención y tratamiento de los efectos secundarios (anexos II, III, IV, V, VI, VII y VIII). La ansiedad es un factor muy importante a tener en cuenta, ya que la ansiedad provocada por la incertidumbre, el miedo a lo desconocido, puede conducir a un manejo del dolor menos eficaz y puede aliviarse proporcionando información.
La adicción (dependencia psicológica) no es dependencia física ni tolerancia y no es común en personas que toman opioides para el dolor crónico. Las personas que usan opioides de forma crónica para controlar el dolor pueden mostrar signos de tolerancia que requieren un aumento de la dosis. Las personas que ya no necesitan un opioide después de un uso prolongado deben reducir su dosis lentamente durante varias semanas para prevenir los síntomas de abstinencia debidos a la dependencia física.
PROBLEMAS POTENCIALES
15 informado objetivamente de todo tu proceso: las situaciones que enfrentarás durante el ingreso y en casa, alternativas. Tanto el médico como la enfermera (dentro de sus competencias) proporcionarán toda la información que el paciente requiera. Sin embargo, la tolerancia no suele ser un problema y las personas pueden utilizar la misma dosis durante años.
Confirmar con los pacientes o cuidadores que las conclusiones reflejan la experiencia vivida por el paciente. Además, asesorarán a los pacientes sobre posibles ajustes dietéticos y nuevos hábitos para minimizar las náuseas y los vómitos (Apéndice VI). Se debe informar a la familia de esto al iniciar el uso de opioides o al aumentar la dosis.
La dosis se reducirá o se cambiará a otro opioide si persiste la somnolencia o se controla el dolor. La enfermera debe estar alerta a los signos de alerta (deterioro cognitivo, mioclonías, delirio, hiperalgesia o convulsiones). Xerostomía o boca seca: Es la sensación subjetiva de sequedad en la boca debido al mal funcionamiento de las glándulas salivales.
Hipotensión postural: Todo paciente que tome opioides será asistido o monitorizado durante la movilización, traslados y deambulación, para evitar posibles caídas. La enfermera debe informar al médico si el paciente presenta alguno de estos molestos efectos secundarios.
PUNTOS A REFORZAR
INDICADORES DE EVALUACIÓN
18 - Porcentaje de pacientes con máxima intensidad de dolor durante la estancia (sin dolor/dolor leve/dolor moderado/dolor severo/dolor insoportable). Número total de pacientes con máxima intensidad de dolor durante la estancia (sin dolor/dolor leve/dolor moderado/dolor severo/dolor insoportable)/Número total de pacientes dados de alta durante el período de recolección de datos que fueron evaluados] * 100.
NIVELES DE EVIDENCIA 17
RECOMENDACIONES AL ALTA
ANEXOS 17
Escalas de valoración del dolor 18
Manejo farmacológico del dolor 19
21 eficaz en todo momento con la medicación más adecuada a tu nivel de dolor. En el segundo piso hay opioides débiles (a veces en combinación con paracetamol o AINE). El tercer piso sería para los opiáceos fuertes y en el último piso estarían las unidades especializadas en tratamiento del dolor23.
Inhiben la síntesis de prostaglandinas, tienen un efecto antipirético y antiinflamatorio y tienen una "dosis límite" a partir de la cual pueden aumentar la toxicidad, sin aumentar la eficacia terapéutica. Analgésicos opioides débiles: son fármacos agonistas que actúan uniéndose a receptores opioides específicos en el sistema nervioso central (SNC). Indicado en dolores moderados que no responden a AINE, asociar con ellos y coadyuvantes si es necesario.
Analgésicos opioides fuertes: indicados para dolores moderados a intensos que no responden a los AINE y/u opioides débiles. Se han considerado el cuarto escalón de la escala de analgésico de la OMS (Figura 2), aunque de momento es preferible no derivarlos al final del proceso de tratamiento, sino acudir a ellos tempranamente para mejorar sus resultados. , reducir el uso de opioides a largo plazo. reducir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Si el dolor aumenta se puede aumentar la dosis administrada, y en algunos casos es el propio paciente quien decide cuándo hacerlo.
Las terminaciones nerviosas situadas en el tejido blando o músculo se estimulan aplicando una corriente eléctrica que modula la información dolorosa de forma inhibidora. En este caso, el objetivo de la quimioterapia ya no es curativo, sino reducir los efectos de la patología. La quimioterapia como tratamiento también puede reducir el dolor porque ataca y reduce el tumor.
Manejo no farmacológico del dolor 22
24 termorreceptores periféricos que contrarrestan el efecto irritante local, provocando sedación sensorial y relajación muscular, y en consecuencia reducción del dolor y extensión de las contracturas. Los movimientos pueden modificar la intensidad del dolor, reduciéndolo o aumentándolo en pacientes que tienden a permanecer inmóviles. La visualización es una buena opción para las personas que tienen que quedarse en cama o no pueden salir.
Puede ser muy útil implementar intervenciones psicosociales tempranamente en el tratamiento que faciliten la adaptación del paciente y la familia, e implementar intervenciones psicoeducativas y cognitivo-conductuales como parte del plan general de atención para el manejo del dolor, evitando al mismo tiempo conceptos erróneos. Antes de comer, ponte agua muy fría o hielo picado en la boca para adormecer el dolor y poder comer mejor. Es un empeoramiento temporal del dolor que se produce sobre la base de un dolor persistente o crónico estable y controlado.
En CHUA se incorporan varias recomendaciones basadas en evidencia para ayudar a prevenir, aliviar y tratar el dolor en nuestros pacientes, haciendo del alivio del dolor una prioridad. Se realizará tras el ingreso y el resultado (0-10) se registrará en forma de constantes y parámetros: Intensidad, tipo de dolor (agudo o crónico) y localización del dolor. Para evaluar la intensidad del dolor como quinto signo vital, se utilizará la escala numérica verbal/escala analógica visual (EVA).
Valoración del dolor con escala cada 8 horas y cada vez que el paciente tenga pico de dolor y registro 2. Valoración del dolor antes, durante y después de la intervención, si p.e. punción lumbar, punción Port-a-Cath®, gasometría arterial, movilizaciones o apósitos dolorosos. Canule la vía venosa con analgesia local si se aplica Emla® a una punción Port-a-Cath®.
Escala visual analógica (EVA): Un lado representa la ausencia de dolor y el otro el dolor máximo. Escala de Dolor Facial de Wong-Baker: Esta escala permite valorar el dolor en pacientes que no pueden comunicarse (sedación, somnolencia, retraso mental, deterioro cognitivo…).
Recomendaciones en caso de mucositis 26
Recomendaciones en caso de estreñimiento 28
Cambio producido durante el tránsito intestinal que se manifiesta por disminución de la motilidad intestinal y endurecimiento de las heces y/o dolor al defecar. Para estimular la actividad intestinal, beber un vaso de agua o zumo de frutas todos los días y beber al menos 1,5 litros de agua. Esta dieta es rica en fibra y ayuda a retener agua, haciendo que las heces sean más fluidas.
Alimentos ricos en fibra: albaricoques, aceitunas, aguacates, alcachofas, apio, arroz integral, brócoli, cebollas, ciruelas, coles de Bruselas, coliflor, fresas, frutos secos, nueces, higos, judías verdes, legumbres, naranjas, pan integral, trigo integral. pasta, pera, pimiento, puerro, remolacha, zanahoria. Si a pesar de estas recomendaciones no consigues regular el ritmo de tus deposiciones, debes contactar con tu médico o enfermera.
Recomendaciones en caso de náuseas/vómitos 29
Recomendaciones en caso de xerostomía 30
Folleto educativo para pacientes onco/hematológicos 31
Asociaciones de pacientes 33
Clasificación del dolor 34
Resumen de recomendaciones y actuación 35
BIBLIOGRAFÍA
Beskikbaar por: https://www.semfyc.es/wp-content/uploads/2016/06/GuiaDolor_GdTCP.pdf 15.Breivik H, Collett B, Ventafridda V, Cohen R, Gallacher D.