També connectem el tema des del punt de vista de la legislació educativa vigent i la comprensió social. També connectem el tema des del punt de vista de la legislació educativa vigent i la comprensió social.
Justificación
Él mismo recomienda realizar una ceremonia y despedir al difunto cuanto antes, hasta entonces conviene apoyar a los familiares y despedirlos de forma colectiva, aunque sea a distancia. Con nuestro Trabajo Final de Diploma pretendemos dejar claro que la muerte es una realidad más en la educación de los niños, que con la situación actual, más que nunca, debemos pensar en hablar de este concepto con los más pequeños y aprender a vivir el duelo junto a ellos.
Objetivos
Metodología
Marco teórico
Estadísticas actuales
Actualización de la situación para la UE/EEE y Gran Bretaña por 24 de abril de 2020. Actualización de la situación de la UE/EEE y Gran Bretaña a partir de 24 de abril de 2020.
Concepto de muerte
A menudo, la primera experiencia cercana a la muerte es a través de la contemplación de un animal o mascota muerto (Garber, Garber y Spizman, 1993). Sin embargo, investigaciones previas a los estudios de Piaget encontraron que los niños tienen la capacidad de comprender la muerte entre los 3 y los 5 años (Talwar, Harris, & Schleifer, 2011). Los padres suelen cometer el error de sobreproteger a sus hijos y darles falsas explicaciones sobre la muerte, por lo que los niños asocian la muerte con el sueño.
Por otro lado, esta muerte a veces les toca profundamente y tienen que vivir la muerte de un ser querido cercano (Kroen, 2002). Los niños de 4 a 6 años tienen una comprensión limitada del concepto de muerte y piensan que es algo reversible. Hablar con el niño sobre la muerte de un ser querido es fundamental para combatir el sentimiento de duelo y pérdida que surge.
La muerte como un tabú social
Según Díaz (2004), la religión responde a esta pregunta sobre la muerte, pero la falta de ella y la ausencia de espiritualidad en las personas ha llevado a hacer de la muerte un tabú, dejando a las personas sin saber cómo afrontar la pérdida de sus seres queridos. Hace años, en nuestra cultura, la muerte se entendía de otra manera, era un evento cercano del que todos eran conscientes, un final para un comienzo, y las personas morían en sus casas acompañadas de sus amigos más cercanos. Gracias a estas experiencias cercanas a la muerte, el duelo y la aceptación de la muerte se desarrollaron de una manera que favoreció la comprensión de la vida y la aceptación de la muerte como su fin (Esquerda y Agustí, 2010).
La educación no debe sustraerse a ninguna de las aperturas radicales que suscita la muerte, es decir, si la sociedad entiende la muerte como algo que se puede evitar, adoctrinar o banalizar, la estamos deshumanizando y no permitimos que se desarrolle (Cortina y de la Herrán, 2011). Trasladado al aula, en el ámbito educativo, la normalización de la muerte en cualquier sistema educativo es un callejón sin salida. No solo los padres tienen que lidiar con el tema de la muerte con sus hijos, también los maestros tienen que apoyar a las familias, pero por falta de preparación o conocimiento, generalmente no saben cómo actuar.
Legislación sobre el duelo en Educación Infantil
En tercer lugar, tenemos el primer contenido del Decreto 38/2008 que expone la interacción que existe entre los objetos y personas del mundo exterior con el niño. Por tanto, sabemos que el niño necesita una relación con el otro, por lo que el papel de los educadores y de la familia es relevante para que el niño establezca una relación basada en la confianza. Para entender esta última idea, podemos decir que para lograr una adecuada construcción de la identidad, el niño debe trabajar la confianza en sí mismo y en los demás, así como la autoestima, de lo cual, como ya sabemos, la familia y los educadores son los principales responsables.
La identidad que el niño se crea a sí mismo se basa en la proyección que le transmiten las personas que le rodean, así como en la confianza que el niño deposita en ellas. Si el niño, ante la pérdida de un ser querido, no cuenta con apoyo, se puede dañar la confianza establecida en el núcleo familiar y consecuentemente la identidad del niño. Como comentaremos en el siguiente apartado del trabajo, el duelo tiene diversas manifestaciones y fases, y por tanto sabemos cómo expresa el niño las suyas.
El duelo
- Investigaciones sobre el duelo
- Fases del duelo
- Manifestaciones del duelo
De la misma manera, en el caso de los infantes, puede afectar su bienestar, aunque ellos mismos no experimenten este proceso (Rojas, 2008). Por otro lado, la persona en duelo patológico presenta sentimientos mucho más profundos y la reacción a la pérdida dura más de un año. Pasar por un duelo normal es experimentar emociones y sensaciones negativas, así como posibles cambios en el comportamiento y el intelecto.
Kroen (1996) profundiza en el duelo infantil analizando las diferentes respuestas de cada etapa evolutiva, y sugiere pautas a seguir para ayudar a la correcta gestión de la pérdida en el ámbito familiar. Pereira (2002) aborda el proceso de duelo de forma sistemática, y propone una reorganización en el núcleo familiar y la renovada división de sus roles durante el proceso de adaptación a la realidad actual. Vamos a mencionar y comentar las diferentes manifestaciones que pueden darse en el proceso del duelo (Moreno, 2014).
Estudio…
Ante la pregunta, vemos la misma respuesta formulada de diferentes maneras: la muerte es el fin de la vida, el fin de la vida en la tierra, un paso hacia la vida eterna. Otra pregunta que nos encontramos en la encuesta es si si evitamos que un niño de 3 a 6 años conozca la pérdida de un ser querido, estamos evitando el proceso de duelo. Los resultados de la pregunta se reflejan en el gráfico de barras verticales de la siguiente manera.
Observando los dos valores más altos del gráfico de barras, entendemos que más del 35% del total de participantes considera oportuno involucrar al niño en los ritos funerarios. En cierto modo, hablar antes de la muerte puede ayudarte a expresar correctamente tus sentimientos y emociones en el momento del duelo. 55 De los datos del gráfico podemos deducir que más del 32% de los encuestados cree que los niños entre 3 y 6 años son capaces de comprender el concepto de muerte; por el contrario, más del 33% cree que no es un concepto que los niños de esa edad puedan entender.
Propuesta de intervención en el aula
Material Computadora y proyecto de visualización de historias; en caso de que no tengas este material en tu salón de clases, puedes contar la historia con un libro físico. Tiempo Total 20 minutos, presente y visualice la historia durante unos 10 minutos y hable con los alumnos durante otros 10 minutos. Desarrollo Esta actividad se debe realizar después de leer o visualizar el cuento El Monstruo de Colores.
Empezamos con la historia intentando leerla alto y claro, vocalizando para entenderla mejor y haciendo las pausas necesarias. Material Necesitamos historia Para siempre, en caso de no tener historia física podemos optar por verla en el canal de YouTube. Tiempo En total 20 minutos, presentar la actividad y recordar la historia durante 8 minutos y los otros 12 para pintar.
Conclusiones
Es otro error que cometemos los adultos, tenemos que ver que se trata de crecer, se trata de saber afrontar un acontecimiento que marca nuestra vida y es imposible de evitar. Además, sabemos por investigaciones que son demasiado jóvenes para procesar el significado de la pérdida de un ser querido, y es cierto que no pueden procesar esta información solos porque no pueden explicarla con sus propios conocimientos limitados, sin embargo, los padres y maestros deben saber cómo resolver la situación y brindarles ayuda. Sin embargo, este trabajo nos ha demostrado que debemos darle la oportunidad a los niños de expresar lo que viven, deben ser capaces de hacer el duelo por la muerte de este ser querido, para que puedan enfrentar la ausencia antes o después de que ocurra.
Sabemos que la muerte deja a los niños con una profunda herida emocional, predominando el sentimiento de duelo por la pérdida de un ser querido, pero ahora sabemos que es mejor para ellos que les ayudemos a sanar ese dolor. Este tema elegido es muy amplio para explorar, pero creemos que hemos hecho un buen trabajo en los aspectos más relevantes. Este es un tema raro, incluso considerado tabú por algunas personas, como pudimos verificar en la investigación.
Propuestas de mejora
Decreto 38/2008, de 28 de marzo, por el que se establece el currículo del segundo ciclo de educación infantil en la comunidad valenciana. Actualización de la situación para la UE/EEE y el Reino Unido, al 24 de abril de 2020 [Tabla]. El niño frente a la muerte: Cómo acompañar a los niños y adolescentes que han perdido a un ser querido.
Educación sobre la muerte: estudio sobre la construcción del concepto de muerte en niños de 8 a 12 años en el ámbito escolar.
Anexos
Mencionamos a los dos niños por nacer y la situación específica de la que quería hablar es que mientras yo estaba embarazada del cuarto, el segundo tenía 4-5 años y el tercero 3-4, compartimos con ellos la alegría del embarazo, y en el momento en que lo perdimos, nuestra forma de comunicarnos fue decirles: 'El bebé está en el cielo'. Creo que es importante que a los niños se les diga desde el principio que ni siquiera la palabra muerte es tabú. Recuerdo que cuando comenté en la escuela que lo había perdido, un compañero me dijo: 'Vale, ahora los niños, pobres.
Y mi respuesta fue que no me arrepentía de decírselo porque solo era una forma de que los niños se enfrentaran a la muerte con naturalidad. Veo que la experiencia es que tenemos la boca llena, sobre todo docentes, pedagogos, hablando de trabajar la educación emocional en la escuela y luego cuando sale esta realidad decimos: “Pero no debo venir llorando”. En otras palabras, en el caso de la muerte puede ser al revés, que no es cosa de niños.
Testimonios sobre cómo vivir la muerte y el duelo en familia