2. EL ESTADO DE LA CUESTIÓN VIDEOCARTOGRAFÍA: AUTORÍA, EMERGENCIA E
2.1 OFFLINE: ANTECEDENTES, DIMENSIÓN SOCIAL Y COMUNICATIVA
2.1.1 Çatalhöyük y el valor funcional de los mapas
Se ha relacionado la aparición de la cartografía tanto con factores genéticos como la capacidad pensamiento abstracto o el control sobre los instintos, como con factores culturales como el almacenamiento de información o la adaptación al medio (Lewis, 1987) pero su origen, todavía incierto, está hundido en la misma bruma de especulación que caracteriza las interpretaciones acerca del arte rupestre y mobiliar. De estas formas de arte prehistórico, de las que derivaron eventualmente las formas de escritura pictográfica, cabe pensar a priori que como estas, tuvieran un fin esencialmente comunicativo y que por lo tanto sus representaciones estuvieran organizadas o presentaran algún tipo de estructura.
16 “La cartografía es quizás la variedad más antigua de arte primitivo… tan vieja como los primeros trazos del hombre en
Autores como Delano Smith (1987) defiende que algunas de las manifestaciones de arte rupestre conteniendo elementos paisajísticos y otros elementos in plan17 pueden ser considerados como los primeros mapas realizados por el ser humano. Esto situaría el origen de la cartografía antes de la aparición de la escritura y la definiría como el eslabón intermedio entre la representación artística y la escritura pictográfica.
De acuerdo con autores como Lewis (1987) uno de los motivos de la aparición de estos primeros mapas sería precisamente la necesidad de expresar, organizar y fijar información espacial de manera permanente para poder ser transmitida con mayor facilidad y asegurar la supervivencia. Esta organización visual del espacio conocido habría resultado muy ventajoso para estas sociedades primitivas. El mapa sería un objeto eminentemente práctico que tendría la función de transmitir la información espacial necesaria para organizar rutas migratorias o partidas de caza (Lewis, 1987). Esta postura no es, sin embargo, compartida por la totalidad de los académicos. Existe una corriente muy crítica entre la que podemos destacar a Meece (2006) que se ha opuesto con firmeza a esta interpretación funcional de las pinturas rupestres aduciendo que no se trata de mapas sino antes bien de representaciones abstractas geométricas sin un eminente valor de wayfinding, wayshowing o representación espacial.18 Frente a los argumentos de Lewis contraponen la convicción de que estos
17 Utilizamos el término en inglés "in plan" utilizado por la propia autora a falta de una traducción más precisa. Una
aproximación podría ser proyectados o planeados en el sentido de que son representados como en un plano.
18 El debate en la interpretación acerca de manifestaciones de arte rupestre no es exclusivo de la historia de la
cartografía. Podemos establecer la existencia de al menos dos tendencias enfrentadas dentro de la academia en la búsqueda del significado de estas manifestaciones comunicativas prehistóricas: aquellos que defienden el orden y la estructura en las composiciones primitivas (Giedion, 1964) y otros que mantienen que son representaciones sin ningún orden ni control (Hoernes, 1925).
Para el historiador suizo Sigfried Giedion estas manifestaciones artísticas tienen una estructura definida. Entre los hechos que aporta Giedion para argumentar esta organización, está el trabajo realizado por el historiador del arte Max Raphael (1945) en el que llega a predecir la distribución de motivos rupestres en cuevas antes de que fueran exploradas.
Convengamos eso si que este orden del arte rupestre es un orden diferente al nuestro- un orden en el que la superposición, la transparencia o el movimiento tendrían un significado diferente al que tienen para nosotros por el carácter ideal y simbólico de un modo de representación alejado del naturalismo. En su obra “El presente eterno: Los
comienzos del arte” Giedion expone que el naturalismo responde a la percepción desde un único punto de vista y se
centra en la apariencia de las cosas; el arte paleolítico es otro, trata de reflejar el ser de los animales representados y para ello se sirve de la abstracción.
En la misma línea Luquet (1930) hablará de realisme intellectuel, o como representar la realidad a través de una serie de imagenes mentales sin prestar demasiada atención a la realidad en si misma, en ese mismo momento, desde ese punto de vista concreto. Es, en las academias de dibujo, una de las constantes batallas: liberar al artista de los prejuicios, los
pueblos prehistóricos no requerían la ayuda de elementos artificiales - como los propios mapas - para poder orientarse - y que, del mismo modo, no tenían la necesidad de fijar unos conocimientos geográficos que habrían memorizado por necesidad (Delano Smith, 1987).
Podemos observar con claridad los argumentos a favor y en contra de ambas corrientes academícas en el paradigma por excelencia de esta confrontación interpretativa: el mapa de Çatalhöyük 19 (Imagen 4).
Imagen 4 La pintura mural de Çatalhöyük Fuente: studyblue.com
nosotros, pese a que no se corresponda con la imagen mental que tenemos. Dibujar a ese hombre, en lugar de dibujar a un hombre arquetípico (circulo para la cabeza, palo central y cuatro palos a modo de extremidades).
Giedion, por su lado habla de modéle internem - imagenes mentales. Imagenes que representan las cosas cómo las comprendemos, cómo las imaginamos, en su esencia arquetípica; no en su realidad presente, pasajera, inmediata y figurativa. Esta capacidad para la abstracción es fundamental a la hora de poder desarrollar sistemas cartográficos.
19 Elegimos Çatalhöyük frente a otras formas como Catal Huyuk o Çatal Hüyük debido a que es la forma utilizada por los
Descubierto en 1961 en el sur de la península de Anatolia, en la planicie de Konya en lo que hoy es Turquía, Çatalhöyük es el mayor yacimiento neolítico encontrado hasta la fecha y posiblemente el mejor conservado. En 1963 el arqueólogo James Mellaart descubre en uno de los muros del yacimiento una pintura policromada (tonos rojizos y marrones) rupestre de unos tres metros que posteriormente se dataría aproximadamente alrededor del año 6200 a.C.
Imagen 5. Parte superior. Dibujo ilustrativo de la pintura rupestre de Çatalhöyük. Fuente: James Mellaart Imagen 6. Parte inferior izquierda. Representación de la configuración del poblado de Çatalhöyük. Fuente: pinterest.com
En la imagen 5 podemos observar con mayor claridad lo representado en la pintura mural encontrando dos partes bien diferenciadas: la parte superior presidida por un forma irregular y punteada y, en la parte inferior, observamos una sucesión de motivos geométricos rectángulares.
En su capítulo “The Expression of Terrestrial and Celestial Order in Ancient Mesopotamia” para el libro Ancient Perspectives, Rochberg (2012) describe la pintura- mapa de la siguiente manera.
"It appears to represent the town itself with eighty rectangular buildings of varying sizes clustered in a terraced town landscape. Mellaart noted the similarity of the representation of the houses to the actual excavated structures found at the site, that is, rows of houses built one beside the other with no space between them. The wall painting shows an active double-peaked volcano rising over the town, likely to be the 3,200 m stratovolcano Mount Hasan, which is visible from Catal Huyuk. Lava is depicted flowing down its slopes and exploding in the air above the town. A cloud of ash and smoke completes the scene." 20
En las imágenes 6 y 7 (una representación del asentamiento y un plano en vista alzada del mismo respectivamente) podemos observar la particular configuración de Çatalhöyük que se ajusta a la descripción de Rochberg: una serie de habitáculos rectangulares contiguos unos con otros sin separación entre ellos. Si entendemos la parte inferior de la pintura como una representación del asentamiento, podemos leer la parte superior como el accidente geográfico fundamental de la zona donde este se enclava: el Hasan Dagi21, que lo contextualizaría espacial y temporalmente 22.
20 "Parece representar el asentamiento mismo con su ochenta edificaciones rectangulares adosadas de diferentes
tamaños. Mellaart percibió la similitud entre la representacion de estas casas y las estructuras que habían excavado en el yacimiento. Esto es, filas de casas construidas la una junto a la otra sin ningun tipo de separación entre ellas. La pintura rupestre muestra un volcán en erupción de dos picos alzándose sobre el asentamiento, posiblemente se trate de el monte Hasan, un estratovolcán de 3200 metros que es visible desde Çatalhöyük. Se muestra la lava deslizándose montaña abajo y explotando en el aire sobre la población. Una nube de cenizas y humo completa la escena." Rochberg F. “The Expression of Terrestrial and Celestial Order in Ancient Mesopotamia. Ancient Perspectives. The University of
No obstante, de nuevo la academia no se pone de acuerdo en asignar un valor absoluto a estas interpretaciones y autores como Meece (2006) discrepan considerando que la parte superior de la pintura representa la piel de un leopardo y la distribución del asentamiento en la parte inferior, no sería más que un motivo geométrico. Donde unos distinguen ciudades o mapas otros sólo ven sucesiones aleatorias de figuras geométricas y rudimentarios elementos figurativos - como bisontes.
Independientemente de si el yacimiento de Çatalhöyük contiene uno de los primeros mapas realizados por el hombre o no, consideremos el nivel profundo de la discusión acerca del mismo: La funcionalidad y, dentro de la funcionalidad, la representación espacial, la transferencia de la experiencia del entorno y la simbolización del wayfinding.
Son estas las principales características que, desde nuestra perspectiva contemporanea y en un primer nivel de lectura, asignamos a los mapas, que siendo representaciones del territorio nos permiten transitarlo y compartir la información acerca del mismo que otros tomaron.
Lynch (1960) definía el wayfinding como la capacidad de orientarse usando de manera consistente y organizada elementos del entorno y en la experiencia cartográfica este sistema se mantiene a través de los símbolos que representan estos elementos - estos puntos de anclaje - a partir de los cuales podemos re-organizar el espacio.23
Es esta necesidad de poder fijar y transmitir la experiencia espacial del entorno una de las bazas más utilizadas por los valedores de la tésis cartográfica de Çatalhöyük y, de nuevo, aparecerá cuando hablemos de los primeros mapas históricos. No nos dejemos
22 Si bien el Hasan Dagi cumple la función en la pintura de localizador espacial, el hecho de mostrarlo en erupción
podría situarlo temporalmente durante una de sus erupciones, que sin duda, serían de vital trascendencia para el asentamiento. En 2014, Schmitt, Danisik, Aydar, Sen, Ulusoy y Lovera en su artículo “Identifying the Volcanic Eruption Depicted in a Neolithic Painting at Çatalhöyük, Central Anatolia, Turkey (Identificando la erupción volcánica descrita en una pintura neolítica en Çatalhöyük, Anatolia Central, Turquía)” prueban que el volcán entró en erupción durante el Holoceno, pudo ser observado por el ser humano y por lo tanto queda justificada su representación en ese estado en el mural.
23 El punto de anclaje – en caso de aceptar la postura de Mellaart y Rochberg - en el caso referido anteriormente de
Çatalhöyük sería el volcán Hasan Dagi. En los mapas de las ciudades actuales los puntos de anclaje serían los monumentos y los edificios emblemáticos por permanencia y valor simbólico.
engañar por la funcionalidad de los mapas. Hay otros niveles de información además del territorial algunos más evidentes que otros, que se posicionan en una manera determinada de ver el mundo y condicionan nuestra forma de comprenderlo. Algunos mapas nos sitúan en un punto concreto otros deforman el espacio en función de creencias o valores y nunca son totalmente objetivos.