2. EL ESTADO DE LA CUESTIÓN VIDEOCARTOGRAFÍA: AUTORÍA, EMERGENCIA E
2.1 OFFLINE: ANTECEDENTES, DIMENSIÓN SOCIAL Y COMUNICATIVA
2.1.6 Redes antes de Internet
Si bien Internet puede ser considerada uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX, como Tom Standage señala en su libro: “The victorian internet. The remarkable story of the telegraph and the nineteenth century's online pioneers”, el concepto de una red de comunicaciones de alta velocidad, no es en si algo totalmente innovador. De hecho, la idea de una red de comunicaciones puedo realizarse sin la necesidad de los avances tecnológicos de la segunda mitad del siglo XX.
Según Standage (1998), la red telegráfica, cuyo primer antecedente encontramos a mediados del siglo XVIII, se desarrolla a finales de dicho siglo y se perfecciona en el XIX, puede ser considerado como un prototipo de la actual red de redes.
En 1746 Abbe Jean y Antoine Nollet realizan un primer experimento para transmitir la electricidad por un cable de cobre sostenido por una línea de doscientos monjes. En
1971, Claude Chappe y su hermano Rene desarrollan un sistema de señales y unos dispositivos ópticos para comunicar información de un punto a otro. Ambos prototipos telegráficos reúnen las características fundamentales de la red y del funcionamiento de los ordenadores: por un lado, en el experimento de los doscientos monjes es la electricidad la conductora de la señal eléctrica que en este caso es en si misma el mensaje; en el caso de los hermanos Chappe, se produce una codificación del mensaje para su envío y es necesario invertir esa codificación a la recepción del mismo para que el mensaje pueda ser inteligible.
En 1837 Cooke and Wheatstone hacen una demostración con su recién construido telégrafo en Inglaterra, un año más tarde Morse hace lo propio en Estados Unidos y será este último quien diseñe un excelente método de codificación para poder transmitir los mensajes: el código Morse.
Este código esta compuesto por dos tipos posibles de unidades de significación: pulsos cortos y pulsos largos de electricidad. Esta primera codificación permite “desintegrar” el mensaje para poder ser transmitido de la misma manera que en el lenguaje binario informático las unidades de transmisión de información son ceros o unos, entendiendo los ceros como no hay señal eléctrica, y los unos como hay señal eléctrica.
Sin embargo, hay todavía otra codificación añadida que se irá produciendo al principio de manera espontánea, pero que acabará estandarizándose. Para reducir el coste de los mensajes, los emisores pronto comienzan a utilizar abreviaturas reduciendo el numero de letras de las palabras. Del mismo modo, los empleados del telégrafo, tenían un sistema para poder enviar mensajes de uso cotidiano entre ambas estaciones. Como señala Standage (1998):
“Rather than spelling everyword (Philadelphia calling New York), letter by letter in laborious detail, conventions arose by which telegraphers, talked to each other over the wires using abbreviations. There was no single standard: different dialects or customs arose on different telegraph lines. However, a list of common abbreviations compiled in 1859 includes “I I” (dot dot, dot dot) for “I am ready”; “G A” (dash dash
dot, dot dash) for “go ahead”; “S F D” for stop for dinner” ; “G M” for “good morning”. (…) Numbers were also used as abbreviations: 1 meant “wait a moment”; 2 meant “get answer immediately”; 33 meant “answer paid here”. 54
De la misma manera en que el lenguaje en los chats o en los mensajes de texto fue adaptándose siguiendo un principio de economía de caracteres, estos pioneros de la telecomunicación fueron moldeando el lenguaje para maximizar la información en el menor espacio posible.
Pero las comparaciones del telégrafo con Internet no quedan ahí:
“Each message might have to pass through several sorting stations on the way to its destination ; it was date-stamped at each one, so that its route could be determined. (The same is true of today's e-mail messages, whose headers reveal their exact path across the Internet).”55
Las oficinas de telégrafos se extendieron por la mayoría de los países y con ellas su peculiar sistema de transmitir la información. En no pocas ocasiones, pese a la teórica virtualidad del proceso, fue necesario el desarrollo de diversos aparatos físicos para potenciar la eficiencia del sistema.
54 "En lugar de deletrear cada palabra (Philadelphia calling New York), letra por letra en detalle, las convenciones
comenzaron a surgir entre los operarios de los telégrafos, que se hablaban mediante abreviaturas. No había un estándar único: diferentes dialectos o adecuaciones surgieron en diferentes lineas de telégrafo. De cualquier modo, una lista común de abreviaturas compilada en 1859 incluye "I I" (punto punto, punto punto) por " estoy listo"; "G A" (raya raya punto, punto raya) para " adelante": "S F D" para "pausa para cenar"; "G M" para "buenos días". (...) Los números fueron también usados como abreviaturas: 1 significaba "espera un momento"; 2 significaba "responda inmediatamente", 33 significaba "la respuesta está pagada aquí". Standage, T. (1998). The victorian internet. The
remarkable story of the telegraph and the nineteenth century's online pioneers. Ed weidenfeld and Nicholson. London.
Traducción propia.
55 "Cada mensaje tenía que pasar a través de diferentes estaciones de clasificación en el camino a su destino final; se
fechaba en cada una de ellas, por lo que su ruta podía ser determinada. (Lo mismo sucede hoy en día con los mensajes de email, cuyas cabeceras contienen el recorrido exacto que han seguido por Internet." Standage, 1998. Traducción propia.
De nuevo cito a Standage (1998):
“Consider for example, the path of a message from Clerkenwell in London to Birmingham.. After being handed in at the Clerkenwell Office, the telegraph form would be forwarded to the Central Telegraph Office by pneumatic tube, where it would arrive on the “Metropolitan” floor handing messages to and form addresses within London. On the sorting table it would be identified as a message requiring retransmission to another city, and would be passed by internal pneumatic tube to the “Provincial” floor for the transmission to Birmingham by intercity telegraph. Once it had been received and retranscribed in Birmingham, the message would be sent by pneumatic tube to the telegraph office nearest the recipient, and then delivered by messenger.” 56
Del mismo modo en que el telégrafo modifica el entorno y la ciudad, en nuestros días, Internet transforma no solamente nuestra vida “virtual” sino también deja patente su influencia en el mundo físico, en el espacio urbano.
Sobre esta idea ha reflexionado Jeffrey Huang (2008) que señala algunos de los cambios producidos en los últimos años en este sentido. Por ejemplo, la sustitución de las aulas por sistema de e-learning, espacio de trabajo por oficinas virtuales, las tiendas convencionales por el comercio electrónico, la iglesia por las comunidades religiosas online, el patio por los videojuegos, el museo por la galería digital, la prisión por vigilancia electrónica o los tribunales por jurados virtuales.
Este reemplazo de lo físico por lo virtual está además asociado a la aniquilación de las distancias y con la progresiva desaparición de los referentes temporales y espaciales. La ciudad que se había caracterizado por ser un centro de intercambio de bienes y servicios, en muchas ocasiones caracterizada por la aglomeración y la proximidad se
56 "Considerese, por ejemplo, el camino de un mensaje desde la oficina de Clerkenwell en Londres a Birmingham.
Despues de haber sido entregado en Clerkenwell, el formulario de telegráfo es enviado a la Oficina Central de Telégrafos por tubo neumático llegando a la planta "Metropolitana" que se encarga del procesamiento de formularios y direcciones dentro de Londres. Standage, 1998. En la mesa de selección, sera identificado como un mensaje que requería ser transmitido a otra ciudad y sería enviado por tubo neumatico a la planta "Provincial" para ser enviado a Birmingham por telégrafo intercity. Una vez ha sifo recivido y transcrito en Birmingham, el mensaje sería enviado por tubo neumático a la oficina de telégrafos más cercana al destinatario y entregado por mensajero." Standage, 1998.
verá notablemente afectada por estos cambios. Al desplazarse las actividades al ciberespacio, muchos de los espacios fisicos urbanos dejan de tener sentido, y en su lugar (motivado en muchas ocasiones por razones económicas y de espacio), las empresas se desplazan a la periferia donde, gracias a la red, pueden seguir estando en el centro neurálgico de las actividades comerciales.
Del mismo modo en que lo virtual moldea lo real, la influencia del telégrafo57 y posteriormente de Internet ha supuesto la transformación de nuestra percepción del mundo. Con anterioridad expusimos la problemática actual de la cartografía para elaborar representaciones del mundo que pudieran corresponderse con la realidad y comentamos brevemente los cartogramas de Stanley o Harvey (en los que el impacto de los medios de transporte habían reconfigurado los modos de representación del mapamundi). Si antes la variable era la velocidad del transporte de pasajeros, ahora podemos establecer la variable en la velocidad a la que nos está permitido comunicarnos o la cantidad de información que podemos transmitir y recibir por segundo.
Y como señala Standage (1998), si bien la técnica ha evolucionado de manera exponencial, la mentalidad tras el aparato sigue siendo la misma.
“There are even echoes of the earliest, most primitives telegraphs – such as the optical system invented by Chappe – in today's modems and networks hardware. Every time two computers exchange an eight-digit binary number, or byte, they are going through the same motions as an eight-panel shutter telegraph would have done 200 years ago. Instead of using a code book to relate each combination to a different word, today's computers use another agreed protocol to transmit individual letters. This scheme, called ASCII (for American Standard Code for Information Interchange) says, for example, that
57 La evolución del telégrafo continuó: En 1870 India, Hong Kong, China y Japón se unen a la red telegráfica, Australia lo
haría un año más tarde y Sudamérica hará lo propio den 1874 (Standage, 1998). En 1875 Graham Bell, que trabajaba en una implementación del telégrafo (el telégrafo harmónico) descubre el teléfono.
a capital “A” should be represented by the pattern 01000001; but in essence the principles are unchanged since the late eighteenth century.” 58