Los elementos químicos que una planta utiliza para su desarrollo y nutrición han sido objeto de numerosos estudios a lo largo de la Historia. Así se han acuñado diferentes denominaciones como macroelementos, oligoelementos, etc. Puede existir confusión en estas nomenclaturas a causa de los diferentes nombres.
Podemos efectuar una clasificación: Macronutrientes
- Primarios - Secundarios Micronutrientes
Presentes en el agua y aire: Carbono - C
Oxígeno - O Hidrógeno - H
Macronutrientes primarios:
Son los que se suelen añadir al suelo en operaciones regulares de abonado, generalmente porque las plantas los toman en cantidades importantes y no hay abundancia de los mismos.
Nitrógeno - N Fósforo- P Potasio - K
Macronutrientes secundarios:
Aunque las plantas los toman en cantidades importantes, las reservas naturales del suelo suelen bastar para las necesidades de la planta. Es aconsejable, sin embargo, añadir regularmente algún compuesto polivalente como prevención frente a carencias, especialmente en el caso de substratos artificiales.
Calcio - Ca Magnesio - Mg Azufre - S
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Micronutrientes:
También se les llama elementos traza, elementos menores u oligoelementos. Están relacionados en la tabla que sigue.
Elemento Símbolo mg/kg Clasificación
Nitrógeno N 15,000 Macro - Prim Potasio K 10,000 Macro - Prim Calcio Ca 5,000 Macro - Sec Fósforo P 2,000 Macro - Prim Magnesio Mg 2,000 Macro - Sec Azufre S 1,000 Macro - Sec Cloro Cl 100 Micro - Sec Hierro Fe 100 Micro - Sec Manganeso Mn 50 Micro - Sec Boro B 20 Micro - Sec Zinc Zn 20 Micro - Sec Cobre Cu 6 Micro - Sec Molibdeno Mo 0. 1 Micro - Sec Cobalto Co Benef. Fijación N Níquel Ni Benef. Semillas Silicio Si Beneficioso Sodio Na Beneficioso Cromo Cr Se discute Vanadio Va Se discute Titanio Tn Se discute
Las cantidades son medias y, por tanto, orientativas.
Macro = Macroelemento; Micro = Microelemento; Prim = Primario
Sec = Secundario; Beneficioso = La planta no lo utiliza pero su presencia favorece los procesos; Se discute = No está claro el papel de estos elementos en el funcionamiento de la planta.
Entre los nutrientes secundarios, los que hay que añadir al jardín con más frecuencia en acciones regulares son:
Calcio: Las acciones regulares de encalado para corregir la acidez del suelo aportan suficiente Ca para las necesidades de la planta. En suelos alcalinos de jardín uno se puede olvidar del Ca ya que el suelo tendrá suficientes cantidades de este elemento.
Magnesio: Puede necesitarse, especialmente en suelos ácidos.
Azufre: Existe suficiente azufre en la mayor parte de suelos de jardín. Además, muchos abonos químicos llevan azufre.
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Hierro: Aconsejable añadir quelato de hierro, especialmente en suelos ácidos.
Boro: Puede ser necesario en raras ocasiones, pues no suele faltar en los suelos de los jardines.
Manganeso: Al igual que el hierro, suele añadirse al jardín.
El consejo "general" y "a prueba de errores" es utilizar preventivamente uno o dos productos que contengan, al menos: Mg, Fe, B y Mn. Una dosis extra de hierro puede ser necesaria en suelos ácidos o para plantas amantes de suelo ácido cuando están en suelo no ácido.
Comentarios sobre algunos nutrientes Nitrógeno
Aunque abunda en el aire, las plantas no lo pueden asimilar y sólo lo absorben de un compuesto (nítrico o amoniacal) a través de las raíces. (Una excepción: las leguminosas). La lluvia aporta al suelo pequeñas cantidades de nitrógeno en forma amoniacal, absorbible por las plantas. El nitrógeno ayuda al crecimiento de las plantas que, con suficiente hierro, presentan hojas color verde oscuro. La falta de nitrógeno produce plantas raquíticas, cuyas hojas tienden a amarillear, como si faltara hierro.
Fósforo
Es indispensable para el crecimiento celular, incluyendo la floración. Interviene en el crecimiento y formación de raíces de plantas jóvenes. Su ausencia no provoca síntomas tan claros como la ausencia de nitrógeno aunque en algunos casos se observa poco desarrollo en las raíces, hojas rojizas y frutos pequeños.
Potasio
Interviene en la floración, aunque es también necesario para el desarrollo. Hierro
Su deficiencia es claramente aparente por las hojas amarillas. Fijación irreversible de nutrientes contra intercambio iónico.
Los elementos deben estar en el suelo en una forma en la que la planta los pueda absorber (en forma de aniones y cationes). Sucede que, cuando aportamos un elemento o compuesto, una gran parte del mismo se recombina, al cabo de poco tiempo, en compuestos muy estables con otras substancias del suelo y las raíces ya no podrán descomponerlo y apoderarse
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de él. La materia orgánica del suelo tiene la propiedad de retener, en forma de iones, una gran cantidad de los elementos que las plantas necesitan. Las plantas pueden liberar y apoderarse de estos iones con facilidad. Esto, se denomina intercambio iónico. Por esta razón, entre otras, es necesaria la presencia de materia orgánica en el suelo
Equilibrio
Aunque las necesidades de cada uno de los elementos varíen en diferentes etapas del desarrollo, nunca el aumento de uno de ellos podrá aprovecharse si no existe una cantidad suficiente de los demás. De ahí la necesidad de asegurarse de abonar con todos los elementos.
En algunas ocasiones, el exceso de un elemento puede frenar la asimilación de otro, aunque este último esté presente en cantidades suficientes. En algunos casos, los desequilibrios pueden producir toxicidades.