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CAPÍTULO VII. ANÁLISIS DE NECESIDADES Y SATISFACTORES EN GRUPOS DOMÉSTICOS CON Y SIN REMESAS DE TENAMPULCO, PUEBLA

7.4 Necesidad de entendimiento

7.4.1 Acceso a la educación

En el Grupo de Análisis sin Remesas se encontró que el nivel de escolaridad es bajo, sólo alcanzaron secundaria o primaria, pero la mayoría no tiene estudios. Las familias están conscientes de que son pocas las oportunidades para acceder a nuevos ámbitos de la vida laboral, limitándose a los trabajos del campo que ofrecen muy bajos niveles de ingreso. Estas oportunidades se podrían buscar fuera del municipio pero las industrias o negocios actualmente solicitan secundaria o preparatoria terminada para acceder a un empleo. Las familias entienden esta situación y aunque ellos no tuvieron la posibilidad de continuar con sus estudios, tienen interés de que las y los hijos asistan a la escuela y puedan prepararse porque la vida a la que se enfrentarán cada vez está más difícil. De ahí que en seis de las familias entrevistadas, hijos e hijas siguen la preparatoria y en algunos casos estudios profesionales, el resto de las familias comentaron que están cursando estudios de primaria o secundaria. La intención de los padres es darles una formación escolar para que tengan acceso a mejores oportunidades de trabajo y no sean discriminados, o vivan otras circunstancias diferentes de las que actualmente viven.

Mis hijos sólo quisieron estudiar hasta la secundaria, vieron las necesidades de casa y prefirieron trabajar para ayudar en algo, yo considero que les faltó preparación porque la vida está muy dura y quien no tiene conocimientos difícilmente va a conseguir un buen trabajo (Carmen, 40 años 22/11/05).

Las familias están conscientes de que es necesario estudiar más para tener mejores oportunidades en la vida y por ello quieren que sus hijos e hijas estudien. La escolaridad se entiende como un satisfactor que los motiva no sólo a realizar la necesidad de entendimiento, sino que es un modo de potenciarla, como lo señala Neef (1996) cuando menciona que las personas lo ven como algo que mejorará las condiciones de vida y de desarrollo. Este satisfactor juega un papel muy importante para los grupos domésticos ya que la educación podría ubicarse en lo que Neef (1996) clasifica como satisfactores sinérgicos los que al satisfacer una necesidad determinada estimulan y contribuyen a la satisfacción simultánea de otras necesidades.

En cuanto al nivel escolar del Grupo de Análisis con Remesas no se encontró alguna entrevistada con estudios profesionales, sólo se identificó que las mujeres tienen un mayor grado de escolaridad que sus esposos. Mientras cinco de ellos tienen primaria, las mujeres en esa misma proporción tienen estudios de secundaria. Se identifica, en general, que en este grupo los esposos tienen un menor grado de escolaridad que en el grupo que no recibe remesas, esto puede estar influyendo en la decisión de migrar porque a menor nivel escolar, las posibilidades de conseguir empleo más allá del campo, se dificultan cada vez más. Al respecto Reyes (2005), señala que se tendrían que haber creado seis millones de nuevos empleos entre el 2001 y el 2004, sin contar a la población desempleada que ya existía. De acuerdo con datos oficiales, en los últimos cinco años se crearon poco más de 400 mil nuevos puestos formales de trabajo. Por lo que una proporción muy grande de la población que no encontró empleos en nuestro país tomó la decisión de migrar.

Sin embargo, se identificó que en siete casos, los esposos de las entrevistadas consideran que el nivel de escolaridad que tienen, a pesar ser bajo, les permite enfrentar los retos de la vida y tres señalan que no. Vale destacar que estos hombres son los que se encuentran fuera del país y son los que consiguen trabajo como migrantes. Para ellos enfrentar la vida implica otras circunstancias porque en los lugares a los que llegan, en Estados Unidos, encuentran trabajo que no les exige escolaridad alta y eso les da seguridad, situación que no ocurre con los que buscan empleo localmente. En el ámbito local tampoco se exigen altos niveles de educación para las actividades agrícolas, pero sí para otras más especializadas.

La decisión de que mi esposo se fuera al otro lado tuvo que ver con el hecho de que no conseguía un trabajo que nos dé lo suficiente. Un tiempo se fue a Teziutlán a trabajar, pero ya le estaban pidiendo mínimo la secundaria terminada y la verdad es que ya no pudo seguir; allá no le piden estudios, con que sepa trabajar y sea cumplido dice que no tiene ningún problema (Jacinta, 37 años, 16/11/05).

De las esposas de los migrantes, siete respondieron que se sienten con las suficientes herramientas para enfrentar la vida y obtener un nivel de bienestar a pesar de que su escolaridad sea baja, sólo tres señalaron que no lo podrían hacer. Expusieron estas mujeres que las remesas son un recurso que les ayuda o facilita la educación a sus hijos y que en el futuro serán necesarias para realizar sus estudios profesionales ya que les interesa que se preparen y tengan una mejor educación para que puedan acceder a mejores opciones de empleo y tener las suficientes herramientas para enfrentar la vida y defenderse ante cualquier circunstancia. Sin duda, el hecho de que se fortalezca la educación en los grupos domésticos beneficiará directamente a las mujeres en el sentido que lo comenta Martínez (2001); es un elemento que junto con otros puede contribuir al empoderamiento y mejorar la posición desde la cual se establecen negociaciones; por ejemplo, en las relaciones de género, en el espacio doméstico.

A pesar de que los grupos domésticos con migrantes tienen un nivel de escolaridad menor que las que no emigran, hay más seguridad de parte de éstas para enfrentar la vida y alcanzar un mayor bienestar al menos en la parte económica. Hasta el momento en el caso de los migrantes y no migrantes su nivel escolar los ha limitado a aspirar a mejores oportunidades laborales y eso influye en la satisfacción de su necesidad de entendimiento, pero influye aún más el hecho que al no contar con mayores estudios se limita su posibilidad de alcanzar un desarrollo personal, y tener mayor bienestar en el ámbito económico, social y humano.