• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO VII. ANÁLISIS DE NECESIDADES Y SATISFACTORES EN GRUPOS DOMÉSTICOS CON Y SIN REMESAS DE TENAMPULCO, PUEBLA

7.1 Necesidad de subsistencia

7.1.2 Solidaridad familiar

El Grupo de Análisis sin Remesas muestra que existe una fuerte solidaridad familiar,

ya que por ser pequeñas las familias, éstas conviven más asiduamente y son conocidas por toda la comunidad. La solidaridad familiar se propicia cuando se prestan apoyo entre sí en situaciones de precariedad; es usual el pedir préstamo de dinero o comer con otros familiares.

A veces me da pena pedirle a mis conocidos, no me gusta molestar, pero ni hablar, cuando no hay dinero uno tiene que aguantarse la pena de pedir prestado que es más fácil que aguantarse el hambre (Graciela, 33 años 23/11/06).

No surge violencia en lo referente a que no alcancen los recursos, pues cuando remotamente llega a pasar que falte el dinero mis hermanas siempre están al orden del día (Irma, 49 años, 24/11/05).

Respecto a conflictos y violencia siete de las diez familias señalaron que no suele haber violencia verbal o física entre ellos, sólo tres familias indicaron que en ocasiones surge algún conflicto. Las entrevistadas identifican las agresiones expresadas física o verbalmente cómo consecuencia de la precariedad económica familiar, como observamos en el siguiente testimonio.

Mi esposo es albañil, cuando no tiene trabajo yo siempre le digo vete a trabajar aunque sea de peón, lo poquito que juntes sirve al menos para no estar peleando porque no hay dinero para la comida (Laura, 32 años, 25/11/05).

Cuando la familia se ve en dificultades para solventar los gastos de la alimentación, la solidaridad entre grupos contribuye a satisfacer la necesidad de subsistencia y en muchos casos la mujer se involucra en la búsqueda de soluciones a la situación no necesariamente propiciada por ella. Sin embargo, deben adaptarse a las circunstancias y con el papel activo que asumen buscan apoyo de familiares que pueden ser tanto del hombre como de la mujer. Aunque la mayoría señalan que no surge violencia por esta situación, no perciben la de una economía deteriorada y sin fuentes de trabajo. La mujer tiene un rol muy participativo en al estrategia de solidaridad ya que aunque ella no sea la causante del problema, si contribuye a darle solución. Es importante destacar como lo señala Neef (1996) que se podría hablar de pobreza en la satisfacción de esta necesidad, si no existe dinero para la alimentación, lo que a su vez puede repercutir en la satisfacción de otras necesidades. La pobreza genera patologías, toda vez que rebasa, por su intensidad o duración, ciertos límites críticos.

La estrategia de solidaridad satisface momentáneamente la necesidad de sobrevivencia pero no contribuye a un proceso de desarrollo de las personas, porque no las motiva a emprender actividades que les generen independencia y que vayan más allá de la sobrevivencia.

El Grupo de Análisis con Remesas reconoce también que en la comunidad existe

una fuerte solidaridadentre las familias, ya que también se apoyan entre ellas y ellos para solucionar las situaciones de falta de dinero.

Lo que me manda mi esposo sólo me alcanza para cubrir los gastos de alimentación, cuando no me alcanza acudo con familiares para que me ayuden (María, 29 años 11/11/05).

Generalmente la falta de recursos no es un problema como tal. Puede presentarse cuando los envíos de sus familiares no llegan en el tiempo que lo tienen programado y les ocasiona escasez temporal de dinero. Las mujeres tratan de comprender esta situación ya que están conscientes de que sus esposos tienen gastos en Estados Unidos. En siete casos se comentó que no surgen problemas, aunque tres personas explican que la falta de dinero, en casa, propicia la violencia verbal. Ante estas circunstancias la mujer busca solucionar el problema, aunque ella no participó en retrasar el envío. Algunas veces el hombre lo gasta y ella tiene que asumir las consecuencias de una decisión unilateral que la ignora y no la toma en cuenta.

A veces cuado no manda el dinero, en principio me enojo, pero luego pienso que él está muy lejos y de por sí casi no lo veo, entonces ni tiene caso estar pelando y enterando a la gente de los problemas, mejor me espero finalmente esto no es muy común, sólo cuando de plano no le fue bien o está buscando otro trabajo (Angela, 55 años, 17/11/05).

La escasez de dinero en este grupo proviene más de la irresponsabilidad del hombre para enviarlas que de la falta de empleo. Aunque en ambos grupos domésticos niegan la violencia, ésta asume otras formas como la verbal o los sacrificios que tienen que hacer por falta de alimentación. La mujer contribuye a la solución del problema de escasez de recursos aunque no sea ella la generadora del conflicto.

Es importante destacar, que en ambos Grupos de Análisis la estrategia de solidaridad se desarrolla gracias a las redes sociales establecidas entre individuos que tienen lazos de parentesco pues permiten brindar apoyo mutuo en la reproducción cotidiana y les facilita satisfacer la necesidad de subsistencia. Con este satisfactor únicamente se está resolviendo la necesidad de manera momentánea, inclusive podría considerarse como un pseudosatisfactor. Neef (1996) indica que puede crearse una falsa idea de que se está satisfaciendo la necesidad cuando en realidad no se hace, ya que al resolver el tema de la alimentación con sus parientes no es algo que les remedie en un futuro la necesidad se subsistencia, ni es algo que haga que se

potencialicen sus capacidades como seres humanos y en un futuro permita a los grupos domésticos alcanzar un mejor nivel de bienestar.