A continuac ión estudiaremos y ejemplificaremos algunos de los proc ed imientos utilizados por Erickson pa ra lograr la induc ción de trance en sujetos “resistentes”.
1. Aceptación y utilizac ión del comportamiento manifiesto del paciente
El terapeuta acepta y utiliza el comportamiento que manifiesta el paciente en la sesión, y lo dirige cuidadosamente hacia la atención focalizada en experiencias internas, con lo cual se puede continuar la induc c ión y profundizar el tranc e.5
Este fue el procedimiento utilizado por Erickson con un paciente que entró enérgicamente en la consulta afirmando que no sabía si era hipnotizable, pero que desearía entrar en trance, siempre y cuand o Erickson no utilizara una forma mística ni ritual.
Había intentado hipnosis en varias ocasiones y había fracasado a causa del misticismo y a una falta de apreciación de un acercamiento “intelectual”. El interrogatorio evocó que él sentía que un acercamiento “inteligente” no significaba una sugestión de ideas, sino que un interrogatorio concerniente a sus propios pensamientos y sentimientos en relación a la realidad. Para afirmarlo ante Erickson, declaró que reconocería que estaba sentado en una silla, que la silla estaba frente al escritorio y que todo eso continúa hechos de absoluta realidad y como tal, no podrían ser pasados po r alto, olvidados, nega dos o ignorado s. Señaló, además, que obviamente estaba tenso y a nsioso, y preoc upado de los temblores de tensión en sus manos, las cuales estab an descansando en los brazos de la silla, y que también era muy distraible, advirtiendo todo alred edor de él.
Erickson aprovechó este último comentario y le dijo: “Por favor, proceda a un recuento de sus ideas y comprensiones, permitiendo solamente las suficientes interrupciones para asegurar que lo c o m p re n d o y lo sig o c o m p le t a m e n t e . Por ejemplo, mencionó la silla, pues obviamente ha visto mi
escritorio y ha estado distraído p or los objetos sobre él. Por favor, explíquelo totalmente.”
El paciente respondió con verborrea, con una riqueza de comentarios más o menos conectados respec to a toda la escena, pero a c ada pequeña pa usa, Erickson insertó una palabra o frase para dirigir la atención del sujeto nuevamente. Estas interrupciones, hechas con frecuencia creciente, fueron en el siguiente orden: y ese pisapapeles; el archivo; sus pies sobre la alfombra; la luz del cielo; los tapic es; su mano derecha sobre el brazo de la silla; los cuad ros en la p ared; el foc o c ambiante de sus ojos mientras mira alrededor; el interés en los títulos de los libros; la tensión en sus hombros; el sentir la silla; los ruidos distractores; los pensamientos distractores; el peso de las manos; el peso del pie, de los problemas, del escritorio; los papeles; las fichas de muchos pacientes; el fenómeno d e la vida, la enfermedad, las emociones, la conducta física y mental; el descanso de la relajación; la necesidad de atender a las propias necesidades; la necesidad de atender a la tensión de uno mientras mira el escritorio; el pisapapeles o el archivo; la comodidad de salirse del ambiente; la fatiga y su desarrollo; el c arác ter inmutable del escritorio; la monotonía del archivero; la nec esidad de tomar un descanso; la comod idad de cerrar los ojos de uno; la relajante sensac ión de una inspirac ión profunda ; el deleite de aprender pasivamente; la capacidad de aprender intelectualmente del inconsciente. Se ofrecieron otras intercalaciones breves similares, al principio pausadamente y después con una frec uencia crec iente.
5 Obsérvese en los dos ejemplos que siguen la utilización del procedimiento de inducción básico de Erickson: ac ompa ñar y dirigir.
Estas intercalaciones iniciales eran simplemente suplementarios al propio tren de pensamientos y comentarios del paciente, y el efecto al principio fue estimularlo a esforzarse más. Mientras respondía, se hizo posible utilizar su aceptación de la estimulación de su comportamiento por un procedimiento de detenerse y vac ilar en el término de una intercalación. Esto sirvió p ara c rear en él unae x p e c t a c i ó n
hac ia Erickson, pa ra una estimulac ión más completa.
Grad ual e inadvertida mente pa ra el paciente, su atenc ión fue dirigida progresivamente a a suntos experienciales subjetivos, en donde se hizo posible usar casi directamente una técnica de inducción de tranc e simple y progresivo por relajac ión y lograr un tranc e medio a leve.
(Erickson, 1959/1980, pp . 178-179)
Esenc ialmente el mismo proc edimiento fue emplead o c on un pa ciente masculino d e treinta años, quién entró a la oficina y c omen zó a pasea rse po r el piso. Explicó repetidamente que no podía tolerar sentarse tranquilamente o recostarse sobre un diván y relatar sus problemas, y que había sido descartado repetidamente por varios psiquiatras que lo “ac usaron” de falta de cooperac ión. Solicitó que se empleara la hipnoterapia, si era posible, ya que las ansiedades eran casi inaguantables y siempre crecían en intensidad en la consulta de los psiquiatras, y se le hacía necesario pasearse continuamente.
Dio aun más explica ciones repetitivas de su necesida d de pa sea r por el piso, las cuales fueron exitosamente interrumpidas por la pregunta, “¿Desea cooperar c onmigoc o n ti n u a n d o e l p a se o p o r e l p i so , t a l c o m o lo e st á h a c ie n d o a h o r a ?” “¡Deseoso? ¡Buen Dios, hombre! Si permanezco en la oficina, es porque ya lo estoy hac iendo.” En seguida se le solicitó permitir a Erickson participa r en su paseo, por la medida d e dirigirlo en pa rte. Consistió a esto c on mucha p erplejidad.
Luego se le pidió pasear hacia atrás y hacia adelante, girar a la derecha, a la izquierda, caminar alejándose de la silla y caminar hacia aquella. Al principio estas instrucciones fueron dadas en un
t e m p o armónico con su paso. Gradualmente el t e m p o de las instrucciones fue lentifica d o y el frase cambiado a, “Ahora gire a la derec ha, lejos de la silla en la cual puede sentarse39; gire a la izquierda de la silla en la cual puede sentarse; c amine lejos de la silla en la c ual puede sentarse; camine lejos de la silla en la cual puede sentarse; etc.” Por medio de estas frases se dispuso una base para más co mportamiento cooperado r.
Elt e m p o fue lentificado aun más y las instrucciones nuevamente variaron para incluir la frase, “la silla a la cual usted pronto se acercará, co mo si sentara por si mismo c ómoda mente”, y a su turno esto fue alterado a “la silla en la c ual usted en breve se encontrará sentado cómoda mente por si mismo”. Su pa seo se hizo progresivamente más lento y más y más dep endiente de las instrucciones verbales de Erickson, hasta que pudo darse sugestiones directas para que sentara por si mismo en la silla y entrara muy profundo en un trance, mientras relataba su historia.
Se ocuparon aproximadamente 45 minutos en este forma, induciendo un trance medio que disminuyó la ansiedad y la tensión del paciente, de modo que pudo cooperar fácilmente con la terap ia de allí en ade lante.
El valor de este tipo de Técnica de Utilización probablemente se encuentra [en que] Ac og e las n e c e sid a d e s p r e se n t e s d e l p a c ie n t e y su e m p l e o , e l c o m p o r ta m ie n t o c o m p l e t o q u e d o m i n a a l p a c i e n t e , c o m o la p a rt e sig n i fic a t iv a d e l p ro c e d im i e n t o d e in d u c c i ó n .
(Erickson, 1959/1980, pp . 181-182)