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La actitud ortodoxa hacia la vida 1 El ‘optimismo’ de Santo Tomás

NOTA INTRODUCTORIA

4. UNA MEDITACIÓN SOBRE LOS MANIQUEOS

4.3 La actitud ortodoxa hacia la vida 1 El ‘optimismo’ de Santo Tomás

17 En este sentido, Santo Tomás se alza sencillamente como el gran teólogo ortodoxo que

recordó a los hombres el credo de la Creación, cuando muchos de ellos aún se encontraban en un estado de ánimo de mera destrucción. Es inútil que los críticos del medievalismo citen cien frases medievales que supuestamente podrían sonar a mero pesimismo, si no comprenden el hecho central: a los hombres medievales no les preocupaba ser medievales y no aceptaban la autoridad de un estado de ánimo porque fuera melancólico, pero sí les preocupaba mucho la ortodoxia, que no es un estado de ánimo.

Santo Tomás podía ‘probar’ que su glorificación del Creador, con su alegría creativa, era más ortodoxa que ningún pesimismo ambiental, de modo que dominó la Iglesia y el mundo, que aceptaron esta verdad para examinarla. Y una vez que esa importancia inmensa e impersonal es admitida, podemos estar de acuerdo en que hubo un elemento personal también. Como casi todos los grandes maestros religiosos, estaba individualmente bien dotado para la tarea que le había encomendado Dios. Si queremos, podemos llamar instintivo a ese talento, e incluso temperamental.

18 Cualquiera que intente popularizar a un filósofo medieval tiene que utilizar un lenguaje que

sea moderno, pero poco filosófico. Y esto no lo decimos por burlarnos de la modernidad, sino porque los modernos han hablado tanto de estados de ánimo y emociones –sobre todo en las artes- que han desarrollado un vocabulario extenso pero impreciso, que tiene que ver más con el ambiente que con la actitud o la postura real.

Como se ha señalado en otro lugar, hasta los filósofos modernos se parecen más a los poetas modernos en cuanto a dar un tinte individual incluso a la verdad, y con frecuencia mirar la vida entera a través de lentes de distintos colores. Decir que Schopenhauer146 tenía murria,147 o que William James148 veía más bien color de rosa, sería muchas veces más adecuado que llamar pesimista a uno y pragmático al otro. Esta atención moderna al estado de ánimo tiene su valor, aunque los modernos la sobrevaloren, lo mismo que la lógica medieval tenía su valor, aunque fuera sobrevalorada en la Edad Media tardía. La cuestión es que para explicar los medievales a los modernos tenemos que emplear frecuentemente este lenguaje moderno del estado de ánimo. Si no, se nos escapa el personaje a través de ciertos prejuicios e ignorancias referentes a los personajes medievales.

146 Arthur Schopenhauer (1788-1860) fue un filósofo alemán caracterizado por su pesimismo. Fue además uno de los primeros en introducir el pensamiento oriental en la filosofía occidental.

147 Chesterton acaba de hacer una alusión a las ‘lentes de colores’ de los filósofos: la murria que tenía Schopenhauer se dice en inglés ‘to have the blues’.

148 William James (1842-1910) fue un filósofo y psicólogo estadounidense, defensor del pragmatismo y el empirismo radical.

Hay algo que envuelve toda la obra de Santo Tomás de Aquino como una gran luz: algo muy primario y quizá inconsciente en él -que él quizá habría pasado por alto como una cualidad personal sin importancia- y que ahora nosotros sólo podemos expresar mediante un término periodístico barato, que a él probablemente le habría parecido carente de contenido.

19 En cualquier caso, la única palabra efectiva para este ambiente es optimismo. Sé que es una

palabra todavía más degradada en el siglo XX de lo que fue en el siglo XIX: antes se hablaba de ser optimistas sobre el resultado de la guerra, ahora se habla de ser optimistas sobre la reactivación del comercio; mañana se hablará quizá de ser optimistas sobre el torneo internacional de ping-pong.149 Pero en la época victoriana significaba algo más, al aplicar la palabra optimista a Browning o Stevenson o Walt Whitman.150

Pues en un sentido más grande y más luminoso que aplicado a esos hombres, el término fue verdadero para Tomás de Aquino. Él creía en la vida, con la más firme y colosal de las convicciones, en algo parecido a lo que Stevenson151 llamó el gran teorema de que la vida

merece ser vivida.152 De algún modo late ya en sus primeras frases sobre la realidad del ser. Se supone que el enfermizo intelectual renacentista dice: “Ser o no ser: he ahí la cuestión”;153

indudablemente el obeso doctor medieval replica con voz de trueno: “Ser: he ahí la respuesta”. Es un punto importante, pues muchos, con cierta lógica, hablan del Renacimiento como la época en que ciertos hombres empezaron a creer en la vida. La verdad es que fue la época en que unos pocos hombres, por primera vez, empezaron a no creer en la vida.

Los medievales habían puesto muchas restricciones -y algunas realmente excesivas- a la universal hambre humana –incluso frenesí- de vida. Esas restricciones se habían expresado a menudo en términos fanáticos y rabiosos, términos de quienes se resisten a una gran fuerza natural: la fuerza de los hombres que deseaban vivir. Pero nunca, hasta que empezó el pensamiento moderno, tuvieron realmente que luchar con hombres que desearan morir.

149 Ochenta años después, los campeonatos internacionales de fútbol ocupan el lugar del ping-pong en el esquema de Chesterton, pero nuevamente se muestra su agudeza para intuir cómo lo intrascendente se vuelve relevante, mientras sucede lo contrario con lo verdaderamente importante.

150 Estos escritores –a los que habría que añadir Charles Dickens- marcaron profundamente la vida del joven Chesterton, haciéndole salir del pesimismo que lo invadió en su juventud. Es una ocasión de comprobar qué cerca ve a Santo Tomás de sí mismo.

151 Chesterton era un gran admirador de Robert Louis Stevenson (1850-1894), que fue un gran novelista y escritor escocés. A pesar de su corta vida marcada por la enfermedad, fue capaz de encontrar el lado hermoso de la vida.

152 Para ser exactos, Stevenson había hablado –y Chesterton lo nombra con la misma palabra- de la ‘livableness of life’, literalmente la ‘vivibilidad de la vida’ [N. de MLB], cuyo significado algunos también traducen por ‘llevadero’ o ‘soportable’, pero probablemente ‘habitable’ sea algo más neutro y aun así, más pobre que el significado de Stevenson.

153 Alusión a la famosa frase de Shakespeare en Hamlet. Chesterton quiere destacar que en el Renacimiento vuelven a resurgir las corrientes pesimistas contra las que luchó Santo Tomás en su tiempo, y que volvieron a resurgir pronto, como muestra en el texto.

Aquel horror les había amenazado en el catarismo asiático, pero nunca llegó a ser normal para ellos hasta entonces.

4.3.2 Comparación con otros sistemas de pensamiento

20 Este hecho se aprecia muy bien cuando comparamos al mayor de los filósofos cristianos con

los únicos hombres que están a su altura, o son capaces de rivalizar con él. Son personas con las que él no disputó directamente: en su mayoría, personas a las que no vio nunca; de algunas ni siquiera pudo haber oído hablar. Pudo deliberar con Platón y Agustín, con Buenaventura o incluso Averroes. Pero hemos de buscar en otro sitio a sus rivales de verdad, a los únicos rivales de verdad de la teoría católica. Son las cabezas de los grandes sistemas paganos: unas muy antiguas, otras muy modernas, como Buda154 de un lado, o Nietzsche155

del otro.

Cuando vemos a esta figura gigantesca sobre ese fondo vasto y cósmico, nos damos cuenta, primero, de que fue el único teólogo optimista, y segundo, de que el catolicismo es la única teología optimista. Algo más suave y más complaciente podría sacarse de la delicuescencia

de la teología, y la mezcla del credo con todo lo que lo contradice. Pero entre los credos cósmicos coherentes, es el único que está totalmente del lado de la vida.

21 La religión comparada nos ha permitido, en efecto, comparar religiones y contrastarlas. Hace

cincuenta años se propusieron demostrar que todas las religiones vienen a ser la misma, demostrando en general y alternativamente que todas eran igualmente valiosas… y que todas eran igualmente carentes de valor. Desde entonces este proceso científico ha empezado de pronto a ser científico, y ha descubierto las profundidades de las simas, así como las alturas de los montes. En efecto, es un excelente avance que las personas sinceramente religiosas se respeten unas a otras. Pero el respeto ha descubierto la diferencia, donde el desprecio conoció sólo indiferencia.

Cuanto más apreciamos realmente la noble revulsión y renuncia de Buda, más vemos que intelectualmente era la inversa y casi lo contrario a la salvación del mundo por Cristo. El cristiano escaparía del mundo al universo; el budista desea escapar del universo aún más que del mundo. Uno querría descrearse; el otro querría volver a su creación, a su Creador.

154 Sabio de origen hindú, probablemente del siglo VI a.C.

155 Friedrich Nietzsche (1844- 1900) fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, uno de los pensadores contemporáneos más influyentes de los siglos XIX y XX.

De hecho el budismo es tan genuinamente lo inverso a la idea de la Cruz como árbol de la vida,156 que hay cierta excusa para poner las dos cosas una junto a otra como si tuvieran la misma importancia. En un sentido, son paralelas e iguales, como un promontorio y una depresión, como un valle y un monte. Hay un sentido en el que esa desesperación sublime es la única alternativa a esa audacia divina. Es incluso cierto que el hombre verdaderamente espiritual e intelectual lo ve como un dilema, una opción muy dura y terrible. Poco más hay en la tierra que se pueda comparar de manera tan completa.157

Y el que no quiera ascender la montaña de Cristo caerá en el abismo de Buda.

22 Lo mismo se puede decir –de manera menos lúcida y augusta- de la mayoría de las restantes

alternativas de la humanidad pagana: casi todas se las vuelve a tragar aquel remolino de la recurrencia que conocieron todos los antiguos. Casi todas retornan a la idea única del retorno, que Buda describió tan sombríamente como la Rueda del Dolor.

Esa recurrencia que Buda describió como la Rueda del Dolor, el pobre Nietzsche se las arregló para describirla como la Gaya Ciencia.158 Yo sólo puedo decir que si la mera repetición era su idea de conocimiento alegre, me gustaría saber cuál era su idea de ciencia dolorida. El hecho es que –en el caso de Nietzsche- esto no pertenece al momento de sus inicios sino al momento de su repliegue: llegó al final de su vida, cuando estaba cerca del colapso mental, y realmente es muy contrario a sus inspiraciones anteriores y mejores de libertad desenfrenada o innovación fresca y creativa. Había intentado escapar, una vez por lo menos, pero tampoco él escapó al tormento de la rueda.159

23 Sola en la tierra, elevada y liberada de todas las ruedas y remolinos de la tierra, se alza la fe

de Santo Tomás. Lastrada y contrapesada, con una metafísica más que oriental y una pompa y ceremonia más que pagana; pero vital y vívidamente sola en declarar que la vida es una historia viva, con un gran comienzo y una gran conclusión; arraigada en la alegría primigenia de Dios y consumada en la felicidad final de la humanidad; inaugurada con el coro colosal en que los hijos de Dios clamaban de gozo,160 y rematada en esa camaradería mística que dibujan en sombras aquellas antiguas palabras que se mueven como una danza arcaica: “Pues

156 Aunque la idea del árbol de la vida es una metáfora está presente en casi todos los sistemas de creencias del mundo, Chesterton la utiliza aquí vinculada a la Cruz, de donde procede la salvación del género humano.

157 Chesterton admiraba profundamente el budismo, como puso de manifiesto en El hombre eterno (1925), y que vuelve a retratar aquí como la única alternativa sólida, aunque pesimista, al Cristianismo. 158 ‘La gaya ciencia’ (1882) es una obra de Nietzsche, dedicada al eterno retorno. Gaya significa alegre, en contraste con la opinión de Buda, dando así a Chesterton otra oportunidad de jugar con los conceptos. 159 Esta la traducción de MLB expresa bien la idea original de Chesterton, que juega con ‘break out’ y ‘break’, escapar y romperse.

es Su deleite estar con los hijos de los hombres”.161

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