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Las Actividades de Formación de la Madurez en el Ministerio

In document j Robert Clinton Formacion de Un Lider (página 58-78)

Parte I

El Desafío/Problema: “Aquel que es fiel en lo muy poco, y por lo tanto puede ser de confianza, también es fiel en lo mucho y puede ser de confianza en ello. Y aquel que viola

la ley y la justicia en las cosas muy pequeñas, también hace lo mismo en relación a lo mucho.” (Lucas 16:10, énfasis añadido, Wuest)

La fidelidad es la forma que Dios usa para medir la madurez en el ministerio. ¿Cómo realizas aquellos ministerios que se te asignan? ¿Los ves como si vinieran de parte de Dios y respondes con una actitud de gozo para servirle a Él? ¿Los ves como quehaceres que tienes que soportar o ejercicios que deben cumplirse con el beneficio del reconocimiento personal?

Con un servicio fiel viene una responsabilidad más grande. ¿Cómo luchar con ello?

¿Cómo Comienza Uno en el Ministerio?

Mercedes Carpio asiste a la clase de los Edificadores, una clase para solteros en la Iglesia Congregacional de Lake Avenue. Hay diez de nosotros en el equipo de liderazgo en esta clase. Mi ministerio es la enseñanza y el entrenamiento, mientras lo de Mercedes es la organización y el servicio. Ella está soltera y en la mitad de sus treinta años. Enseña a niños con impedimentos en la escuela pública en el Condado de Los Angeles. Ella evoca fidelidad tanto en su carrera como en su ministerio en la iglesia local.

La fidelidad de Mercedes va más allá de la ejecución de sus tareas asignadas. Las cosas que ella ve que necesitan hacerse, ella encuentra una manera de realizarlas. Ella

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dirige un grupo de oración que se reúne mensualmente y a menudo lo dirije. Ella coordina la enseñanza bíblica en el grupo pequeño al que asiste. Su influencia en estas actividades son de perfil bajo. Un observador casual en el grupo no notaría la presencia del liderazgo detrás del telón, sin embargo, Dios sí lo sabe y lo mide en base a la fidelidad.

Un domingo le pregunté a Mercedes cómo comenzó en el ministerio. Ella respondió, “Fui desafiada por un pastor cuando era joven en la fe. Había una necesidad y sentí que debía ayudar aunque me sintiese no capacitada para ello.” Un simple comienzo, pero con sensibilidad a la necesidad, disposición para servir y la fidelidad fueron los factores que más relucieron en la entrada inicial de Mercedes al ministerio.

Mercedes ha respondido a muchas otras oportunidades ministeriales en el transcurso de los últimos años. Ella refleja varias de las ideas importantes que se describen en este capítulo. ¿Por qué las personas participan en el ministerio? ¿Cómo es que Dios recluta líderes? ¿Cómo los desarrolla? ¿Cómo los evalúa?

De Recibir a Dar—Factor de Formación en el Ministerio

Antes de saltar a las respuestas, revisemos lo que hemos aprendido hasta este punto. El capítulo III trató la fase de Crecimiento de la Vida Interior dentro de la línea de tiempo generalizada. Esta señala que la principal prioridad de Dios en el desarrollo de un líder está en refinar su carácter. La integridad es la verdadera medida de la vida interior. El desarrollo del carácter viene antes del ministerio. Vimos las pruebas de integridad, las pruebas de obediencia y las pruebas de la palabra. Estas pruebas identifican el potencial para el liderazgo.

Es en este punto que el líder en potencia se mueve hacia el ministerio. Ha probado la bondad de Dios y debe pasarla a otros. Dios se toma el tiempo y una variedad de experiencias para llevar al líder en potencia por medio de la transición de recibir a dar.

En este capítulo veremos las maneras que Dios usa para desarrollar a líderes, usando diferentes factores/actividades de formación. Dos de éstas son el patrón de

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discutir un principio importante del liderazgo. Debido a lo extenso y complejo de la fase de la madurez en el ministerio, la cual puede involucrar muchos años, tomaremos dos capítulos para tratar este tema.

Madurando en el Ministerio

Mientras un líder en potencia se mueve en el ministerio, Dios desarrolla sus habilidades de liderazgo llevándolo a través de cuatro etapas. (1) Dios desafía al líder hacia el ministerio. A esto se le llama entrada. (2) Dios desarrolla las habilidades y dones espirituales para mejorar la efectividad del líder. A esto se le llama entrenamiento. (3) Dios capacita al líder en su habilidad de relacionarse con las personas en maneras que les motive y sirva para influenciarles. También Dios le enseña cómo establecer los medios para llegar a realizar estas metas. Esto se llama aprendizaje relacional. (4) Dios ayuda al líder a ver los principios espirituales que rigen un ministerio agradable a Dios. Esto se llama discernimiento.

Este desarrollo toma lugar en un largo período de tiempo, a menudo de varios años. Es por lo tanto necesario dividir esta fase en tres subfases llamadas el ministerio inicial, el ministerio intermedio y el ministerio tardío. Como con las fases, las subfases son agrupadas de acuerdo a las actividades o factores de formación que ocurren dentro de éstas. Las etapas de desarrollo no son siempre delineadas claramente porque hay algunas coincidencias en el proceso de aprendizaje. Por ejemplo, una persona en la etapa de entrenamiento puede aprender algunas lecciones sobre las relaciones o el discernimiento.

Cada subfase está caracterizada por un diferente grupo de actividades de formación. En la subfase del ministerio inicial, las actividades/factores de formación son las tareas y los desafíos ministeriales. En la subfase del ministerio intermedio, las actividades/factores de formación son las habilidades ministeriales, la experiencia del entrenamiento y el descubrimiento de los dones dados por Dios (estos incluyen las habilidades naturales, las destrezas adquiridas y los dones espirituales). En la subfase del ministerio tardío, las actividades/factores de formación son las perspectivas de la

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estructura ministerial y los factores de poder. Algunas actividades/factores de formación que ocurren durante la fase de la Madurez Ministerial son: los desafíos de fe, las perspectivas sobre la autoridad, el conflicto ministerial y la afirmación ministerial.

Todo esto puede sonar un poco complicado, pero tendrá sentido conforme lo analicemos. El siguiente diagrama nos ayudará a entender claramente esta fase. Tal vez querrá volver a verla cuando lea los próximos dos capítulos.

Figura 4-1 Subfases del Ministerio Inicial, Intermedio y Tardío y las Actividades de Formación

En la subfase del Ministerio Inicial, uno puede entrar a esta cuando Dios selecciona a aquellos que son fieles y los desafía con tareas y trabajos ministeriales. Un líder desarrollado responde y aprende a ejecutar las tareas fielmente. Este desarrolla algunas habilidades ministeriales en el proceso. Dios entonces les da nuevas tareas de mayor responsabilidad. Una buena respuesta del líder lo lleva a una nueva experiencia y a habilidades adicionales.

La necesidad de hacer un trabajo responsable en el ministerio nos guía a darnos cuenta de la necesidad de expandir las habilidades ministeriales. En la subfase del Ministerio Intermedio, las habilidades ministeriales son aprendidas en varias formas de entrenamiento. El líder en potencia ahora reconoce un don o dos y tiene algunas habilidades para ejercitarlos. Este se siente atraído hacia nuevos desafíos ministeriales y trabajos que le permitirán usar sus dones en formas más efectiva.

Tarea Ministerial Desafio Ministerial Actividades de Formación 1. Entrada Etapa de Desarrollo Sub-fase Ministerio Inicial Habilidades Ministeriales Experiencia de Entrenamiento Descubrimiento de la Dotación Actividades de Formación 2.Entrenamiento Etapa de Desarrollo Sub-fase Ministerio Intermedio

Alcances sobre Autoridad Alcances sobre Relaciones Conflicto Ministerial Contragolpe al Liderazgo Actividades de Formación 3. Aprendizaje Relacional Guerra Espiritual Poder Espiritual Afirmación Ministerial

Desafios de Fe, Oración e Influencia

Actividades de Formación 4. Discernimiento Etapa de Desarrollo Sub-fase Ministerio Tardío

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En la subfase del Ministerio Tardío, el líder aprende lecciones sobre las relaciones, tanto en las etapas de aprendizaje relacional como en el discernimiento del desarrollo. Frecuentemente estas lecciones son aprendidas de manera poco fácil. Un líder en desarrollo usualmente enfrentará a alguien en autoridad sobre él. El aprender sumisión es la clave para entender qué es la autoridad, es así que los líderes emergentes deben primero aprender a someterse.

El conflicto en el ministerio requiere habilidades de discernimiento. ¿Vendrá de Dios o no? El conflicto puede surgir de diferentes acercamientos al ministerio, así como de los problemas de la personalidad. El aprender a relacionarse en una buena manera en medio del conflicto, está cercanamente relacionado con el aprender a discernir los principios espirituales que rigen el ministerio. Para muchos líderes esta área del discernimiento espiritual es difícil de aprender, sin embargo, es crucial porque las relaciones saludables son esenciales para un ministerio saludable.

A través de toda la fase de la Madurez Ministerial, el líder aprende principios espirituales que tocan las cuatro etapas de desarrollo. El líder aprenderá más en la etapa del discernimiento, porque la madurez le dará una perspectiva adicional sobre el obrar de Dios en su vida. Este aprenderá acerca del uso del poder que desafiará cualquier actitud de confidencialidad en sus habilidades y dones, y forzarlo así a discernir los propósitos más esenciales del ministerio. El incremento de responsabilidades y la necesidad de ministrar efectivamente lo obligarán a aprender a depender de Dios y a poseer una fe más grande. La frase “bien hecho” de Dios, en la forma de afirmación ministerial, se esparce a través de toda esta fase. Esto anima al líder a esforzarse fielmente para con Dios.

ENTRADA

Dos actividades de formación ministerial son parte de la etapa del desarrollo de entrada. Una es la tarea ministerial, la cual mueve al líder de la Fase del Crecimiento Interior a la Fase de la Madurez de la Vida. La segunda es el desafío ministerial.

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La Tarea Ministerial

La primera actividad, la tarea ministerial, fue tratada en el capítulo 3. Allí se menciona que se puede incluir una cuarta prueba a las pruebas de integridad, pruebas de la palabra y pruebas de la obediencia, porque prueba el carácter y enseña sobre lo que es el ministerio. Esta prueba se llama el factor de transición porque señala un período de cambio entre la fase del Crecimiento Interior y la fase de la Madurez Ministerial. Una

tarea ministerial es una labor de parte de Dios que prueba la fidelidad y la obediencia de

una persona para que use sus dones en una tarea que tiene un comienzo y un final, hay rendición de cuentas y evaluación.

En las fases iniciales del ministerio, los líderes emergentes son atraídos a otros que les sirven como mentores, maestros o supervisores y que desafían a los líderes emergentes a tomar tareas que pueden ser de cualquier dimensión o naturaleza. Estas tareas probarán la lealtad y la sumisión, señalando así los dones, la iniciativa y el potencial del líder emergente. Una cosa importante para recordar es que la tarea más importante viene de Dios, aún si la tarea ministerial es auto-iniciada o es asignada por otro. La rendición de cuentas del líder se dirige a Dios. Un deseo de agradar al Señor en una tarea ministerial es una señal de madurez.

Una tarea ministerial debería diferenciarse de una experiencia ministerial en general porque una tarea ministerial es una prueba. Es una tarea especial que puede completarse y evaluarse. Probará el potencial de la habilidad, la fidelidad y la disponibilidad del líder. Las maneras que Dios usa para comenzar parecen ser por medio de tareas pequeñas. Conforme el líder responda a ellas apropiadamente, Dios le dará tareas de más y más responsabilidad.

Marcela, Bernabé y Pablo—Algunos Ejemplos

Un pastor desafió a Marcela a enseñar en una clase de escuela dominical. Esta tarea probó la fidelidad y obediencia de Marcela, así como le permitió desarrollar el naciente don de la enseñanza. La tarea tenía un comienzo y un final, así como una limitada rendición de cuentas. Marcela respondió positivamente. Ella era la mayor beneficiada de esta experiencia ministerial.

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El viaje de Bernabé a Antioquía en Hechos 11 fue una tarea ministerial apostólica, la cual era definida y tenía un final, así como rendición de cuentas a los ancianos de Jerusalén. Esto probó sus dones apostólicos, como también su disponibilidad para obedecer.

El año que Pablo pasó en Antioquía con Bernabé como su mentor fue una tarea ministerial que fue como un trampolín para la tarea misionera de Hechos 13 con Bernabé. Bernabé desafió a Pablo en esta tarea. Dios evaluó la manera de trabajar de Pablo positivamente cuando El mismo expande el ministerio de dos hombres. Así los confirma a ambos como apóstoles a los gentiles. Pequeñas tareas ministeriales pueden ser indicadores iniciales del potencial del liderazgo en una persona. Aquellos que están en las subfases del ministerio tardío se concentran en cumplir la tarea para aquellos a quienes beneficiarán. La línea continua en la Figura 4-2 señala estas diferencias:

Poco Mucho

|_______________________________________________________________________|

Tareas principalmente Tareas principalmente

para desarrollar al líder para ministrar a otros

Figura 4-2 La Línea de las Tareas Ministeriales—Lucas 16:10 en Acción

La figura 4-3 en la siguiente página ilustra las tareas ministeriales en la Biblia y muestra cómo funcionan a lo largo de una línea continua.

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|_______A_________B_________C__________D__________E__________F_________|

Tareas principalmente Tareas principalmente

para desarrollar al líder para ministrar a otros

TAREA MINISTERIAL PERSONAS ASIGNADAS FUNCIONES BASICAS

A. Lucas 9: 1-6 Los Doce Discípulos Demostrar el Reino por medio de sanidades y liberación de demonios. Pruebas de fe, pruebas de obediencia, experiencias de autoridad espiritual.

B. Lucas 10: 1-12 Los Setenta y dos Prueba de receptividad, prueba de fe, demostrar el Reino, experiencia de guerra y autoridad espiritual.

C. Hechos 11: 22-23 Bernabé Prueba de la Palabra, experiencia transcultural, experimenta y desarrolla autoridad espiritual, modela un estilo de vida y enseñanza. D. Hechos 13:1-3 Bernabé y Pablo Experiencia de contextualiza-

ción en evangelismo entre gentiles y plantan iglesias. E. Filipenses 2:19 -23 Timoteo Pastorea a personas, unifica y

comparte las enseñanzas de Pablo.

F. Filipenses 2: 25 -30 Epafrodito Anima, unifica, misión de afirmar a otros.

Figura 4-3 Línea Continua de las Tareas Ministeriales en la Biblia

Es importante reconocer la máxima fuente de las tareas ministeriales. Desde la perspectiva humana, la tarea puede parecer rutinaria o insignificante, pero la rendición de cuentas final se dará a Dios, aunque la tarea haya venido por medio de la autoridad humana. Saber esto puede traer gran fervor y dar un sentido de realización de los propósitos de Dios. Los líderes que dan tareas ministeriales necesitan depender de la dirección del Señor en asignarlas. Ellos deberían usar las tareas ministeriales como un medio deliberado para la formación del carácter y el entrenamiento ministerial, sin embargo, deben tener la guía de Dios en la realización de estas tareas.

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El Desafío al Ministerio

El desafío ministerial está relacionado de cerca con la tarea ministerial. Una tarea

ministerial es una responsabilidad que se enfoca en el trabajo por realizar y sus efectos sobre el líder y aquellos a los cuales lidera. Un desafío ministerial se enfoca en la aceptación del líder a su ministerio. Específicamente, es el medio por el cual un(a) líder potencial es dirigido por Dios para sentir la aceptación y la necesidad por una nueva tarea.

Mi primer desafío ministerial fue como profesor de secundaria en una clase de varones de escuela dominical. La invitación vino por medio de una persona que reclutaba maestros para el departamento de secundaria. Sentí la necesidad y respondí, pero era un maestro inexperto. La mayoría de los muchachos no estaban interesados en las cosas espirituales. Pude haber visto esta experiencia como un fracaso, pero aprendí varias cosas. Nunca había tratado de disciplinar a muchachos de esta edad, pero al final de mi tiempo entre ellos gané su respeto y aprendí cómo preparar lecciones. Aunque en este tiempo no sentí la mano de Dios guiándome en el ministerio, más tarde vi cómo Dios usó esta experiencia de enseñanza para desarrollarme durante la etapa de entrada en mi vida. Esta experiencia marcó el camino para otras tareas en el futuro.

No sabemos qué le dijo Bernabé a Pablo o cómo lo convenció. Tal vez Bernabé le recordó de su propio esfuerzo en Jerusalén, cuando Pablo trataba de ganar la aceptación de los líderes de Jerusalén (Hechos 9:27). Sabemos que Bernabé tomó en serio el reclutamiento de Pablo. El recorrió mucho para encontrar a Pablo, sin la seguridad de hallarlo. No tenemos los detalles de su conversación, pero sí tenemos los resultados. Pablo regresó con Bernabé y fue lanzado a un ministerio de crecimiento continuo.

Las fuentes para el desafío ministerial pueden ser externas o internas. Un desafío puede venir de alguien o del propio reconocimiento de un líder a una necesidad o a una oportunidad. Los desafíos internos son relativamente raros entre líderes emergentes en sus inicios. El corazón del desafío ministerial es de dos aspectos: buscar la dirección de Dios y el gozo de descubrir lo que significa ser un canal por medio del cual Dios trabaja. Hay algunos típicos desafíos ministeriales de carácter externo que ocurren en una iglesia

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local, durante la subfase inicial del ministerio. Estos incluyen llamados para que las personas enseñen en la escuela dominical, para ser miembros de comités, para ayudar a alguien a realizar un servicio, para liderar un grupo pequeño de estudio bíblico, para realizar encuentros evangelísticos, para realizar trabajos de apoyo organizacional, para organizar funciones sociales y para planificar retiros.

Estos típicos desafíos ministeriales que suceden en grupos paraeclesiásticos podrían incluir lo que es el testificar en recintos universitarios, discipular a otros, dirigir grupos de estudio bíblico, trabajar con grupos juveniles, en campamentos de verano y el ministerio de servicio con un alcance urbano en zonas difíciles.

El desafío ministerial describe los medios donde un líder es inducido a sentir la guía de Dios y aceptar una nueva tarea. Los medios más comunes de entrada a las tareas ministeriales en todas las tres subfases involucran los desafíos auto iniciados para crear roles y estructuras del nuevo ministerio. Esto lleva a algunas importantes implicaciones:

¾ La mayoría de los líderes surgirán por patrones de entrada comunes.

¾ Es una auto iniciación en el patrón de entrada lo que indica el potencial fuerte para un liderazgo de un nivel superior.

¾ El estancamiento en el desarrollo de un líder está indicado por una declinada frecuencia de la iniciativa y la respuesta a los desafíos y las tareas ministeriales.

Una responsabilidad mayor del liderazgo es la selección y el desarrollo de líderes potenciales. Los líderes maduros deberían abierta y deliberadamente desafiar a los líderes en potencia en sus necesidades específicas y oportunidades ministeriales. Una señal de peligro que señala a un líder estancado es la falta de entusiasmo para desafiar y reclutar líderes en potencia. Un líder en crecimiento, por otro lado, estimula el surgimiento de líderes potenciales.

Los desafíos o tareas ministeriales auto iniciados llevan en sí mismos las semillas de un liderazgo de más alto nivel. Aquellos que son auto iniciativos, a menudo producen disturbios que alteran el status quo y amenazan a aquellos en autoridad sobre ellos. En el conflicto resultante, la cualidad prometedora de la auto iniciativa es a menudo pasada por alto. Los líderes necesitan reconocer el valor de esta cualidad y estar alertas hacia aquellos líderes emergentes que lo demuestran.

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¿Estás reconociendo desafíos y tareas ministeriales regularmente? ¿Todavía estás

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