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LAS VARIADAS ACTIVIDADES DE FORMACIÓN DE FASE MÚLTIPLE

In document j Robert Clinton Formacion de Un Lider (página 118-130)

Hay otras actividades de formación que pueden ocurrir en muchas y diferentes fases del desarrollo. Esta variedad de actividades de formación es para complementar o suplir su fuerza. Todas las variadas actividades de formación discutidas aquí, frecuentemente ocurren con las actividades de formación para reforzar la dirección, pero hacen algo más que la formación de la dirección. Proveen estímulo para el crecimiento de la vida interior y también para el crecimiento ministerial, que serán usados en los grupos que están siendo

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liderados. Las dos primeras, la literatura y las actividades de formación de la Palabra, son normalmente experiencias positivas. Las dos últimas, las actividades de formación de las crisis y los conflictos se relacionan entre sí y son generalmente experiencias negativas, aunque deben aprenderse las lecciones positivas.

La Literatura como Actividad de Formación

Mientras leía la biografía de Jim Elliot, observé cuánta ayuda recibió al leer lo que otros habían escrito. Una escritora que le influenció fue Amy Carmichael, una misionera que estuvo en la India por 55 años. Empecé a leer su obra y vi que su biografía revelaba la misma cosa. Ella citó a muchos que le habían ayudado. Empecé a mirar esta enseñanza indirecta en la vida de otros. Muchos grandes líderes fueron ampliamente leídos y grandemente ayudados por las experiencias de otros registrados en biografías y otras obras.

Las actividades de formación por medio de la literatura se refieren al medio que Dios usa para enseñar lecciones a los líderes en sus propias vidas a través de los escritos de otros. La habilidad de aprender lecciones vistas en la vida de otros es un aprendizaje vicario. Yo estoy muy agradecido por nacer en un hogar donde la lectura se aprovechaba a lo máximo. Cuando era pequeño, mi mamá acostumbraba leerme el Libro de Historias Bíblicas de Egermeier cada tarde mientras tomábamos una siesta. Recuerdo bien cuando ella me llevaba a la biblioteca pública y me ayudó a realizar mi primera ficha. Aprendí desde muy niño a amar la lectura, pero sólo fue más tarde cuando aprendí su valor, al ver cómo Dios me habla a través de ella. Dios ha utilizado grandemente esta actividad de formación de la literatura en mi propia vida.

A principios de 1964 empecé a leer todos los libros acerca de misiones en el interior de la China, muchos de ellos eran biografías. Quisiera contarle cuánto usó Dios esos libros en mi vida. Vi en el Secreto Espiritual de Hudson Taylor a un hombre que estaba dispuesto a apropiarse de Dios y su palabra, y a confiar en Él. Los desafíos a la fe que Hudson Taylor enfrentó me preparaban para recibir

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desafíos a mi fe. También pude destacar una serie de actividades de formación de la literatura, a través de las cuales Dios habló conmigo. Las diversas biografías que leí formaron el trasfondo para mi estudio de los patrones del liderazgo emergente.

La intención de la actividad de formación de la literatura es lograr una habilidad que lleve a tener las enseñanzas de Dios sobre las lecciones de la vida interior a través de la lectura que pueden aplicarse a la vida y al ministerio. Muchos líderes de alto nivel son conocidos por leer ampliamente y por su capacidad de aplicar las lecciones a sus propias vidas. La habilidad de hacer esto siempre causa cortos circuitos en los años que se lleva uno para aprender las mismas lecciones a través de la experiencia personal.

La actividad de formación de la literatura es favorable para suplir casi cualquier tarea de desarrollo de la fase II a la fase VI. La información está disponible en los escritos cristianos que tratan con todo el espectro de las tareas de desarrollo. Las biografías de líderes deberían ser una parte regular de la dieta literaria de uno.

La Palabra como Actividad de Formación

En Daniel 9 vemos a Daniel en la última fase del desarrollo de su ministerio. Daniel había estado estudiando Jeremías 27 y 29. Estos capítulos cuentan el final de los 70 años de exilio, cuando los israelitas claman y buscan a Dios. Leer esto causa que Daniel ayune, ore y se arrepienta por su pueblo. El Señor envió a un ángel con una revelación especial que amplió la perspectiva de Daniel y se introdujo en su oración. Esto resultó en un desafío a la fe que Daniel aceptó. La respuesta de Dios fue más allá de las expectativas de Daniel.

El ministerio de Felipe para el eunuco etíope cambió la vida de él para siempre (Hechos 8). El eunuco estaba leyendo Isaías 53, cuando Felipe se juntó a él y le interpretó la Escritura. El eunuco creyó en lo que Felipe le dijo. Dios habló a través de este pasaje y el eunuco se convirtió.

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Una característica esencial del liderazgo es la habilidad de recibir la verdad de Dios. Es esencial para edificar la autoridad espiritual como base de poder—la influencia primordial de un líder piadoso. También obtener dirección para el ministerio es parte integral de la metodología de un líder. Los líderes grandemente usados por Dios han demostrado un amor hacia la verdad. Ellos estudian las Escrituras para alimentar sus propias almas, así también como para ayudar a quienes ministran. Están listos para discernir la verdad de Dios en la vida diaria. Aprenden a escuchar la voz de Dios a través del ministerio de otras personas. Es normal esperar que Dios desarrolle a un líder en su habilidad para apreciar la verdad, cultivar hábitos para recibirla y obedecerla.

La actividad de formación de la palabra es un ejemplo en el cual un líder recibe una palabra de Dios que afecta significativamente la vida, el compromiso, las decisiones a tomar, el sistema de valores personales, la formación espiritual, la autoridad espiritual o la filosofía ministerial del líder. Esta palabra varía en este gran propósito, dependiendo de la fase en que ocurre.

Las actividades de formación de la palabra que ocurren antes de la fase del Crecimiento de la Vida Interior establecen valores. Las actividades de formación de la palabra de la fase del Crecimiento de Vida Interior serán palabras de verificación para probar y formar el carácter. En la fase de la Madurez del Ministerio, la actividad de formación de la palabra será usada para construir la autoridad espiritual, la madurez espiritual, revelar dinámicas espirituales (como parte del ejercicio normal del don de la palabra), y afectar las decisiones por tomar y la filosofía ministerial. La actividad de formación de la palabra se usa durante todas las fases para la dirección.

El don de la palabra es aquel don que es específicamente usado por Dios para revelar y aclarar la verdad sobre sí mismo, sus propósitos y para edificar los creyentes e infundir esperanza en ellos con respecto a las actividades de formación presentes y futuras de Dios. Los líderes son aquellos que tienen el don de la palabra. La actividad de formación de la palabra va de la mano con el don de la palabra de sabiduría. Los líderes pueden esperar tener muchas actividades

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formativas de la palabra durante toda su vida. Un síntoma primordial de un líder estancado es que no recibe frecuentemente palabras de Dios.

Las Crisis como Actividad de Formación

Las siguientes dos actividades de formación (la crisis y el conflicto), usualmente involucran experiencias negativas. Es más difícil discernir la obra de Dios a través de estas actividades de formación. Dios cultivará la sensibilidad a su obra a través de estas experiencias, si el líder le permite y tiene un espíritu enseñable.

Las crisis traen aumento de presiones, debido a la amenaza de la pérdida (de la vida, la propiedad o el modo de vida), los conflictos, la necesidad percibida del cambio, confusión interior, enfermedad, persecución, la necesidad de ver el carácter de Dios vindicado o la necesidad de tener la dirección o intervención especial de Dios. Estas situaciones humanas son frecuentemente usadas por Dios para probar a un líder y enseñarle a depender de Dios. Las crisis también enseñarán al líder que Dios es el que se encuentra en todas las grandes experiencias de la vida con una solución a la medida de parte de suya para el líder.

La habilidad de aprender las lecciones soberanas en los momentos de crisis hace de esta actividad de formación importante para comprender cómo surge un líder. Las lecciones de las crisis probarán extremadamente los valores futuros en la fase de la convergencia. Las actividades de formación de las crisis

son especialmente situaciones de presión intensas en la vida, que son usadas por Dios para probar y enseñar la dependencia en Dios. Pablo logró expresar el beneficio de este tipo de formación cuando dijo:

"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios". (2 Corintios 1: 3-4, énfasis añadido)

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Más tarde Pablo escribe sobre palizas, apedreos siendo dejado casi muerto, de naufragios, inundaciones y también ataques de ladrones. Vea 2 Corintios 11:21-29, hay una lista y explicaciones de muchas de estas crisis.

Jefté, unos de los primeros jueces, fue un líder en crisis. En Jueces 10-11, sus crisis en las actividades de formación incluían: conflicto familiar y expulsión, aislamiento forzado, sobrevivencia en un grupo militar en un país extranjero, el uso del poder del ministerio, un encuentro de poder, una prueba de integridad, y guerra civil. Las crisis previas en la Fase de Crecimiento de la vida interior, como vimos en el ejemplo de Jefté, pueden desarrollar un carácter interior que sea fuerte, independiente y que puede ser usado en situaciones fuertes del liderazgo. Las crisis pueden conducirnos a Dios o alejarnos de Él. Eso generalmente ocurre en las dos primeras fases. Las crisis en la fase de la Madurez del Ministerio normalmente afectan la etapa de las relaciones y el discernimiento, y usualmente conduce al desarrollo del líder más profundamente dentro del corazón de Dios. Las crisis son frecuentemente la actividad de formación de la Madurez de la Vida.

El Conflicto como Actividad de Formación

La actividad de formación del conflicto afecta a un líder en términos de la formación espiritual y ministerial. La formación espiritual se refiere al desarrollo de la vida interior de la persona. La formación ministerial se refiere al desarrollo del ministerio de la persona. El conflicto es una forma preliminar de la actividad de formación, conocida como la crisis. Cuando eso ocurre en la fase de la Madurez del Ministerio, lo llamamos conflicto del ministerio, puesto que las lecciones aprendidas pueden afectar la formación ministerial. El énfasis aquí está en las lecciones aprendidas por el líder, aunque ellas afecten su formación espiritual y ministerial.

La actividad de formación del conflicto se refiere a aquellos momentos en la vida del líder en que Dios usa los conflictos, aún personales o relacionados al ministerio, para desarrollar al líder en la dependencia a Dios, la fe, las intuiciones relacionadas a la vida personal y el ministerio. La vida del profeta Jeremías fue

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llena de conflictos, inclusive ambos conflictos (varias labores o tareas ministeriales y la reacción a su ministerio) y conflictos generales (afectando su propia imagen a través de la persecución).

La mayoría de estas actividades de formación del conflicto ocurren en combinación con otras actividades y son generalmente de estímulo para el aprendizaje. Algunas de las importantes combinaciones de las formaciones del

conflicto son cualquiera de las siguientes: Formación de la habilidad del

ministerio, formación del desafío al ministerio, formación del desafío a la fe, formación de las perspectivas sobre la autoridad, formación de la oposición al liderazgo, aislamiento o formaciones de la dirección. Las cosas aprendidas pueden incluir: la naturaleza del conflicto, formas para solucionar o evitar conflictos, formas de usar el conflicto creativamente, cómo identificar conflictos en la actividad formativa de Dios para el líder, y cómo ver el conflicto como estímulo para otras actividades. El énfasis debe estar no solamente en las percepciones aprendidas sobre el conflicto, sino también sobre el desarrollo intencional planificado por Dios en aquellas situaciones del conflicto.

Resumen

Previo a este capítulo había mencionado sobre las actividades de formación fase por fase y destacado cuáles son las actividades de formación que ocurren en la fase del Crecimiento de la Vida Interior y la fase de la Madurez Ministerial. En el próximo capítulo volveré a aquel patrón y discutiré las actividades de formación que ocurren en la fase de la Madurez de la Vida. He interrumpido aquel patrón de discusión por causa de las actividades de formación de la dirección y las actividades diversas que tienen mucho que ver con la Madurez de la Vida. Sentí que sería más fácil discutir esa fase, si usted ya conociera sobre estas importantes actividades de formación de fase múltiple.

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Problemas, Patrones y Principios

El acto de la carne en las actividades de formación destaca una dirección básica

del problema frecuentemente vista en los líderes nuevos. La llamo el problema de la paciencia. Los líderes tienden a adelantarse en las grandes decisiones,

antes de recibir una palabra de dirección segura. Una palabra segura podrá ser

algún entendimiento claro de la dirección soberana, tal como un consenso sobrecogedor de las actividades de dirección soberana. Es difícil esperar en el Señor cuando hay presiones para tomar una gran decisión. Algunas veces los líderes sienten que algo, quizás cualquier cosa, es mejor que esperar.

Una norma que uso, y que veo también en la vida de otros, es que la dirección de Dios para tomar un gran cambio en una situación, debería ser tan clara como la dirección que lo llevó a uno a la situación presente. Esperar en el Señor es difícil. Además, cuanto más usted espera, menos opciones podrá tener. Esperar en sí tiene sus problemas, y entiendo a aquellos que quieren adelantarse y tomar acciones, pero el acto de la carne como la actividad de formación señala que el qué, el cuándo y el cómo son todos necesarios.

Los líderes demuestran falta de equilibrio al operar en un conocimiento parcial, a través de la manipulación de una situación, o al no equilibrar varias percepciones de la dirección. Normalmente, las grandes decisiones verán la convergencia de la voz de Dios en el corazón (los deseos emocionales), la voz de Dios en las circunstancias (factores providenciales), la voz de Dios en la iglesia (confirmación por parte de los creyentes maduros en el cuerpo local del cual participamos), y la voz de Dios en la Palabra. Este es un equilibrio de elementos que nos permite movernos con seguridad. Por supuesto, una actividad de formación como la dirección soberana sobrecogedora, como una incuestionable

doble confirmación, es suficiente para tomar una gran decisión, pero hay

seguridad en la confirmación balanceada. El problema puede declararse de esta forma: Los líderes tienden a tomar decisiones sin un grupo balanceado de elementos de dirección.

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Dos patrones de dirección que vale la pena notar:

Un líder aprende a través de las actividades de formación de la dirección a experimentar la dirección de Dios en su vida personal

que por consiguiente trae confianza para discernir la dirección para los grupos que están siendo liderados.

Los líderes deben aprender a obtener la dirección de Dios, si es que están liderando a otros hacia los propósitos de Dios. El líder primero aprende a conocer la voz de Dios en términos de la dirección personal. Este es un paso hacia el aprendizaje del discernimiento de la dirección para las situaciones del ministerio en que un líder está situado.

Dios confirmará la verdad importante sobre la cual un líder actúa en más de una fuente, para dar credibilidad al liderazgo.

La doble confirmación como actividad de formación es un caso especial de

este largo patrón bíblico de confirmar a un líder. Un análisis de los incidentes a través de la Biblia repetidamente apunta a este patrón. El concepto de este patrón tiene aún una aplicación amplia. Especialmente los líderes deberían prestar atención a determinados dones espirituales. Algunos dones espirituales necesitan cautela al usar la doble confirmación. El apostolado, la palabra de conocimiento, la palabra de sabiduría, el discernimiento de espíritus, las lenguas y las palabras de profecía sirven como fuentes a través de las cuales viene la verdad. Para ser creíble, debe haber confirmaciones externas o múltiples, cuando el don revela la verdad de Dios que afectará a otras vidas. Este axioma es frecuentemente abusado por grandes líderes que poseen estos dones.

Daré una lista de varios principios que diversos líderes han encontrado útiles concernientes a la dirección. Algunos son sugerencias que dan perspectiva. Otros por naturaleza dan advertencias.

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1. La dirección básica vendrá a través del andar diario con Dios, que involucra las actividades de formación de la palabra, la obediencia, percibir la voz de Dios en las circunstancias y la voz de Dios a través de la convicción interior del Espíritu Santo. Esta es la regla general de la dirección.

2. Los líderes emergentes previamente pueden esperar cruzar sus caminos con mentores y ser significativamente ayudados por ellos en su desarrollo inicial.

3. Una dirección inusual es la excepción del primer principio y sucede en las decisiones cruciales. Tales decisiones cruciales requieren una dirección segura. La doble confirmación, los contactos divinos y otras formas de la directa y soberana intervención pueden esperarse en esas situaciones.

4. Los líderes maduros pueden esperar ser usados como contactos divinos y mentores.

Es difícil generalizar las actividades de formación diversas, pero los siguientes 5 principios han probado ser útiles como sugerencias y advertencias:

1. Las actividades de formación por medio de la literatura no son un requisito de la espiritualidad (enfatizarla parece indicar esto). Pero en países donde los recursos literarios están fácilmente disponibles, Dios a menudo los utiliza grandemente para apresurar el desarrollo de líderes emergentes. Por tanto, los líderes emergentes deben cultivar el ejercicio de la lectura y esperar que Dios les encuentre en maneras especiales a través de la lectura.

2. Las biografías que revelan la formativa de Dios en los líderes, son un recurso fundamental para esta actividad de formación.

3. Las actividades de formación por medio de la literatura son menos frecuentes (en totalidad) con líderes en estancamiento.

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4. Las crisis y conflictos (actividades de formación) usualmente ocurren en conjunción con otras actividades de formación y señalan la alta importancia de otras.

5. Las crisis y conflictos (actividades de formación) proveen un entrenamiento rápido y experimental en la madurez en las formaciones espiritual y ministerial.

En un tiempo relativamente corto, aprenderemos más con estas actividades de formación que con otras actividades de formación de un tiempo más largo y que ejerzan menos presión.

¿Y CON RESPECTO A USTED?

1. Identifique un contacto divino en su propia experiencia. ¿Cuáles de las siguientes funciones se lograron en su experiencia de contacto divino?.

• Afirmación del potencial en el liderazgo. • Ánimo en el potencial del liderazgo. • Dar dirección en una tarea especial.

• Dar percepciones para ampliar la capacidad del líder. • Desafío del líder hacia a Dios.

• Apertura de una puerta de oportunidad en el ministerio.

2. Advierto muy cuidadosamente sobre la actividad de formación de la Preparación Negativa. ¿Por qué cree Ud. que lo hago? Explique en sus

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