PARTICIPACION POLITICA DESMOVILIZADOS
5.1. ACUERDO DE PAZ
5.1.2. La actualidad del Acuerdo de Paz y del Partido Político FARC
Luego de transcurrido tres años de la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, se inicia una nueva etapa de incertidumbre frente a las declaraciones realizadas por Iván Márquez, disidente de las FARC, quien en un video dio a conocer la decisión adoptada por Jesús Santric, El Paisa y Romaña de reiniciar la lucha armada junto al ELN, esta desesperanzadora noticia se conoció por medio de un autodenominado manifiesto; “Mientras haya voluntad de lucha, habrá esperanza de vencer” (https://www.insightcrime.org/wp- content/uploads/2019/11/Anunci%C3%B3-de-Marquez-al-rearme-de-las-FARC.pdf).
Por su parte el también desmovilizado Rodrigo Londoño conocido en tiempo de revolucionario con el alias de “timochenko”, actual presidente del partido Fuerza Alternativa
127 El Espectador. Redacción Política. La implementación del Acuerdo en el primer año de Duque, según
oposición e independientes. Agosto 7 de 2019. https://www.elespectador.com/noticias/politica/la- implementacion-del-acuerdo-en-el-primer-ano-de-duque-segun-oposicion-e-independientes/
Revolucionaria del Común (FARC), pidió concomitantemente perdón al país y a la comunidad internacional (Xinhuanet.2019 ), al considerar que en un tiempo atrás los hoy disidentes fueron sus voceros en medio de los acuerdos, precisando que el 90% de los excombatientes, esto es aproximadamente unos 12.000 siguen comprometidos con el proceso de paz (https://www.elpais.com.co/colombia/partido-farc-pide-perdon-a-las-victimas-de-secuestro-y-a- sus-familias.html), y solicitó de manera vehemente a la Justicia Especial para la Paz (JEP), la destitución de “todos los delincuentes que aparecen en ese video”.
Rodrigo Londoño, se ha mostrado indignado frente a las escandalosas declaraciones realizadas por los voceros de los acuerdos, hoy disidentes, manteniendo una postura firme y responsabilizando de la decisión de rearmarse a quienes la tomaron, pues considera que los incumplimientos de parte del Estado a los acuerdos y la actitud reacia del gobierno del presidente Iván Duque no era una situación desconocida o abrupta, sino por el contrario, estos reveses del proceso estaban siendo combatidos de forma pacífica desde la legalidad, lo que les impide cabalmente entrar a justificar las acciones de los que considera desertores (Wallace,2019).
Para el neófito líder político las hostilidades del gobierno actual frente a lo pactado, no es más que una estrategia del partido político del gobierno, alega como hechos ciertos las objeciones realizadas a la ley estatutaria de la JEP, la ignorancia de los acuerdos de paz, dentro del Plan Nacional de Desarrollo, la falsa financiación de la implementación contemplada en su proyecto de presupuesto nacional para la vigencia 2020,128 son sólo algunos factores que han debilitado el proceso, pero lo que no traduce en la terminación del mismo, afirma que por el contrario son más los excombatientes que se comprometieron seriamente con el proceso, quienes en su mayoría han asumidos las políticas de reinserción para reincorporarse a la vida civil, indicó que los ex voceros con su regreso a las armas intentan ocultar sus propios errores (www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/desmovilizados-se-estan-graduando-como-
bachilleres-y-profesionales-440710).
128 Departamento Nacional de planeación. (2019) Gobierno nacional garantiza recursos para la
implementación de la paz con legalidad en el presupuesto de 2020.
https://www.dnp.gov.co/Paginas/Gobierno-nacional-garantiza-recursos-para-la-implementacion-de-la- paz-con-legalidad-en-el-presupuesto-de-2020.aspx
Por su parte, reconoce las barbaries cometidas por las FARC y atribuye un más alto grado de responsabilidad al partido político, para que por medio de esta institución leal y democrática se acierte en el plano de las ideas, con el riesgo de desaparecer de la palestra política si no se logra este objetivo, de igual forma sostiene que el 90% de quienes se acogieron al acuerdo están en este momento comprometidos y haciendo un llamado a la comunidad internacional y a la población colombiana para que los “clarines que llaman a la guerra sean apagados con los cánticos de paz”, haciendo una invitación para que se escuchen a las comunidades quienes pueden dar testimonio sobre los vientos de paz que han respirado en los últimos 3 años y a las víctimas que según el líder desmovilizado permiten dilucidar que el camino que escogieron la mayoría de los hoy desmovilizados fue el acertado, luego que no podían “seguir siendo un elemento protagónico en el desastre de nuestro país” (Zuluaga. 2019).
Según el reconocido historiador Doctor Medófilo Medina Pineda, “Existen narrativas que dan cuenta del desarrollo de las FARC en sus varios decenios de existencia, de la articulación de mandos y bases en una estructura vertical y de una cotidianidad donde la rutina organizativa y la reproducción colectiva de las formas de vida eran garantías de efectividad militar o de seguridad. Pautas rigurosas para los mandos y exigencias de disciplina y obediencia para los guerrilleros de base. Sin embargo, a causa de la guerra, había bastante rotación y la asimilación práctica de las normas básicas se daba con celeridad. El ejercicio de la política descansa sobre otros fundamentos y resulta inevitable que quienes vienen de la experiencia armada traten de proyectar el anterior sistema de comunicación y de vida en la nueva etapa. Esto es evidente en el caso colombiano” (Medina. 2020)
La formación de un partido político debe importar no solo a sus fundadores o compartidarios, sino a la democracia en sí misma, es un aporte a la estructura del Estado Social de Derecho, el cómo se llega a la formación del partido político, apunta en cierto caso a la permanencia de éste (Cárdenas. 2017). En nuestro particular caso de estudio, se tiene que, a pesar de las múltiples objeciones de variados sectores de la población colombiana a la participación política de los desmovilizados de las Farc, es más que normal, que el paso de la guerra a la democracia nos resulte difícil a todos, no obstante, tenemos referencias propias de procesos similares (M-19 – UP), que han aportado al fortalecimiento de nuestra democracia (Moreno. 2006).
No se puede desconocer que, los impases y desaciertos no son exclusivos de la población civil, sino que, al interior de las FARC, existían marcadas diferencias entre sus mandos, ya que la estructura guerrillera permitía la división del poder. Los cambios al interior de las FARC, obedecen a diversos factores, que, aunados al fallecimiento de varios de sus comandantes, incluido el de su fundador, creo una especie de pugnas al interior de la guerrilla, las que se evidencian en el transcurso del proceso de paz, como en las disidencias de aquellos que en un principio aparentemente abrazaron el acuerdo (Villarraga. 2019).
La gran mayoría de los excombatientes de las Farc, han cumplido con los compromisos del acuerdo, por el contrario, otros han regresado a la insurgencia (Fundación de ideas para la paz. 2018) Embates como los incumplimientos por parte del gobierno, el rechazo y estigmatización de la sociedad, la persistencia de la ilegalidad, la persecución sistemática y otros factores, han favorecido un clima hostil, que alimenta en cierta medida la desesperanza de muchos, que creían que con la firma del acuerdo se terminaba el conflicto y la confrontación129.
En el campo político, las diferencias al interior de las FARC son notables, y se fortalecen con la incertidumbre del cumplimiento por parte del gobierno nacional, al reconocer que este mantiene una orientación política diferente a la del expresidente Juan Manuel Santos, con quien se firmó el acuerdo de paz. La posición de rechazo generalizada por el partido Centro Democrático, han creado ciertos obstáculos opositores a la implementación de lo pactado. El escarnio sistemático a la JEP, la casi invisible participación en las urnas a favor del partido político de las FARC, fomentan la estructuración de un escenario sombrío, que frente a los comandante y dirigentes que se mostraban indecisos, ante el tema de la terminación del conflicto, han abierto puertas para el retorno a las armas (Medina. 2020).
A diferencia de ello, la dirección del partido político FARC se ha comprometido con el acuerdo, mostrando a la opinión pública su férreo deseo de continuar, a pesar de los vientos contrarios, apostando a la democracia participativa u a la legalidad de su nueva vida, reconociendo que, dentro del partido también se vive una tensa calma, con enfrentamientos por el poder130.
129 Ibídem
130 Ibídem. “Algunos sectores que no han abandonado el proceso de paz también han manifestado su
desacuerdo con los directivos del partido. En diciembre de 2019, excomandantes de las FARC como Jesús Emilio Carvajalino (Andrés París), Fabián Ramírez y Sonia criticaron a Timochenko y se ufanaron de crear
A pesar de las vicisitudes, la paz se mantiene, aunque tambaleante, no se puede desconocer que este es una época histórica que, de ser sostenida hasta su fortalecimiento, permitirá un avance significativo en la vida nacional, abriéndose un espacio para que los partidos políticos desligados del gobierno, acojan esta oportunidad y se muestren más afables con este nuevo componente político y democrático. (Maira. 2017)
5.1.3. Cronología de los Acuerdos de Paz131132133