1) Remover los metales ferrosos de la pedacería de oro usando un imán.
2) Pesar la pedacería y adicionarle 5 veces su peso en cobre. Esto va a reducir el quilataje del oro permitiendo que el ácido nítrico lo pueda atacar. A este procedimiento se le llama Encuarte.
3) Fundir la pedacería de oro con el cobre en un crisol (adicionando una pizca de bórax) para hacer un lingote y laminarlo a un grosor del calibre 25. Es importante colocar el cobre arriba del oro cuando se vayan a fundir en el crisol. 4) Cortar la lámina resultante en trozos pequeños y colocarlos en el interior de un recipiente de vidrio (Pyrex) o de plástico grueso.
Preparar una solución de Agua Regia que consiste en: 1 parte de ácido nítrico y 3 o 4 partes de ácido clorhídrico (ambos ácidos deben ser químicamente puros). La cantidad de agua regia que se debe preparar es de 3 veces mayor a la cantidad de metal que se va a refinar.
Se sumerge el metal que se va a refinar en la solución de agua regia y se deja que el ácido reaccione a temperatura ambiente. Cuando se observe que la reacción del ácido disminuye se calienta de manera moderada la solución hasta que todo el oro se disuelva, teniendo cuidado de que este no hierva. Durante este etapa se debe de agitar continuamente la solución.
El agua regia atacara al metal, disolviendo el oro. La plata o residuos de esta y el plomo no son disueltos y se depositan en el fondo en forma de polvo
grisáceo.
5) Posteriormente, una vez que todo el oro se haya disuelto, se decanta la solución a un nuevo recipiente, dejando en el anterior el sedimento formado (plata). Nota: el procedimiento de recuperación de la palta se en otra sección. La solución que posee el oro disuelto se pone a calentar a fuego lento hasta que se evapore su volumen a un tercio. Se vuelve a decantar con cuidado la solución (de oro disuelto) a un nuevo frasco y si se observa sedimento se junta con el anterior para la recuperación de la plata.
La solución se vuelve a calentar con cuidado y a fuego lento para evaporarla y llegar a la mitad de su volumen. Se debe tener cuidado ya que durante todo este proceso se generan vapores y gases tóxicos por lo que se recomienda exista una buena ventilación en el área. Es importante que la temperatura de calentamiento no sea muy elevada para evitar descomponer las sales de oro de la solución, y que estas se adhieran a las paredes del recipiente por encima
de la solución. se aconseja estar agitando la solución constantemente mientras que este en la etapa de calentamiento.
6) Se agrega pequeños volúmenes de ácido clorhídrico a medida que la evaporación de la solución se va llevando a cabo. Tener cuidado ya que la reacción de la solución puede ser enérgica y producir muchos vapores tóxicos. Cuando la solución de oro ha llegado a una consistencia de "jarabe" y de color rojo vivo se apaga el fuego y se deja reposar la solución para que se deposite el cloruro áurico en el fondo del recipiente en forma de cristales.
7) Posteriormente, se lava la parte exterior del frasco y junto con su contenido se sumerge en un recipiente lleno de agua destilada y ligeramente acidulada con ácido clorhídrico donde se deja reposar unos días para que desaparezca todo vestigio de cloruro de plata.
8) Por ultimo, se filtra la solución para la eliminación de impurezas o de cloruro de plata. La solución de oro disuelto se vierte en un frasco grande en donde se le añada una solución concentrada de ácido oxalico lo cual va a hacer que el oro se precipite en forma de masa cristalina o de laminas foliosas.
Este proceso se debe hacer con cuidado ya que el ácido oxalico en una
sustancia muy TOXICA. Se recomienda realizar este proceso a calor suave en baño de arena.
También se puede emplear el sulfato de hierro disuelto en agua para precipitar el oro de la solución áurica. Esto se hace en lugar del ácido oxalico. Si se emplea el sulfato de hierro disuelto en agua destilada, debe emplearse aproximadamente cuatro veces mas en volumen que el de la solución de
cloruro áurico. El resultado va a ser una precipitación del oro de color pardusco. 9) Después de la precipitación del oro, se añade a este ácido clorhídrico
caliente y se decanta el liquido. El precipitado (oro) se vierte en un papel filtro y se coloca en un recipiente limpio de vidrio para ser lavado sucesivamente con ácido clorhídrico, agua destilada, agua amoniacal y por ultimo agua destilada para la eliminación de todos los agentes precipitadores. Por ultimo, se seca el oro y se funde en un crisol nuevo empleando un fundente compuesto de 10 partes de bórax y 2 partes de carbonato de potasa y 1 parte de nitrato de potasa.
10) Luego de la fundición, el lingote de oro se lava con ácido clorhídrico para eliminar cualquier partícula de hierro o extraña proveniente de la lingotera. El oro obtenido es de color amarillo brillante.
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La preparación de la solución con ácido es peligrosa. Siempre se adiciona primero el agua al recipiente y luego con mucho cuidado se agrega el ácido. Para conocer las precauciones que se deben tener al preparar una solución de ácido la sección llamada SEGURIDAD.