• No se han encontrado resultados

Ah, pero con este me gradué.

In document Otro título: XX años CCESV (página 40-42)

XX AÑOS

CCESV

emergentes y consolidadas, de tal modo que al momento de cruzarlas siempre pudiera tener en un mismo escenario formaciones con experiencia y otra incipiente.

Ese encuentro entre músicos bregados y otros im- berbes proporciona la segunda rama del proyecto, el apren- dizaje de otros estilos y géneros. Se escogieron 10 bandas para 10 conciertos. En cada toque hay una banda principal que lidera el concierto, y otro grupo en calidad de invitado. La formación principal debe presentar tres canciones su- yas en conjunto con los músicos de la banda invitada, y de igualmente, ambos grupos deben preparar dos temas de la banda invitada. De este modo, por ejemplo, en el concier- to que lideró Camelo (funk) tuvieron que preparar tres de sus canciones con miembros de la banda invitada, Pashpak (heavy metal), y otros dos temas del grupo de rock pesado.

Cada formación de las diez seleccionadas está presente en un concierto como banda principal, y en otro, como formación invitada. De tal modo que el intercambio se multiplica, consiguiendo variedad de mezclas de estilos y géneros.

La tercera rama se fija en lo que pasa frente al es- cenario. Lo interesante de juntar músicos de diferentes ámbitos también se replica en lo curioso de reunir en una misma sala a públicos diferentes. Ver a seguidores de Yo- locamba I Ta (trova y folklore), que se distinguían por su elevada edad, con perdón, con los jóvenes que brincaban al calor de las rimas de Snif & Los Recados de la Ruptura (rap); fue algo hermoso.

De marzo a diciembre han pasado las diez bandas que conforman el proyecto. Unas conectaron con mayor facilidad que otras, pero siempre existió una sintonía de curiosidad, respeto y admiración entre los músicos. Como comentaba Snif, sacar al músico de su zona de confort es complicado, requiere concentración y trabajo, pero tam- bién es muy divertido.

Personalmente, el mayor éxito de este proyecto sólo se podrá ver con el tiempo. Si gracias a estos encuen- tros musicales se consigue que varios músicos de formacio- nes dispares se juntan para sacar adelante un nuevo pro- yecto, este gestor cultural dormirá aún más plácido.

Por ahora, me contento con saber las buenas vi- bras de todos los encuentros. Unos más efusivos que otros, pero en todos los casos con la complicidad de saberse parte de un gremio. Que sigan los encuentros, que sigan los inter- cambios, los juegos, el atreverse a la experimentación y el derribo de prejuicios. Que viva la música.

1Becario del programa de becas de Ges-

tión Cultural MAEC-AECID (2016- 2018). En el marco de la beca ha coordi- nado el proyecto A2Bandas.

XX AÑOS

CCESV

XX AÑOS

MARZO

CCESV

La música es mi pasión. Sé ejecutar uno que otro instrumento, pero más allá de eso, lo que me gusta es descubrir y sorprenderme con la músi- ca que se produce en los últimos años en el país. Hay bandas jóvenes que se están tomando en serio esto de ser músicos, y vaya que además son compo- sitores, arreglistas y, lo que más me gusta, es que nos hacen experimentar propuestas sonoras que nunca habían aparecido en nuestra música.

El jazz siempre me enamora. Y por eso le dije a todos mis cheros que ni se les ocurriera perderse el sexto festival de jazz, porque vendrán unos súper músicos y que, además, van a tener lugares dónde escoger: La Casta Tomada, las fuentes de Bethoveen y la plaza Libertad. Que no se quejen de que ninguno les queda cerca… ya me los puedo…

¡Pero el Jazz no lo fue todo hoy! Además, desde mediodía, estuvi- mos en la plaza del Salvador del Mundo participando del homenaje a monse- ñor Romero. Estuvimos recogiendo zapatos para la Instalación de Walterio Iraheta y contándole al público lo que estaremos haciendo en la plaza Gerar- do Barrios y en La Casa Tomada como parte de nuestro programa de memo- ria, en el que la figura de monseñor Romero es protagonista. ¡La verdad es que fue muy emocionante!

Claro, al final ha sido un día de todo correr porque con el atasco que había en la zona del Salvador del Mundo con el homenaje a monseñor Rome- ro, nos las tuvimos que averiguar para llegar a la plaza Libertad al concierto de Javier Moreno, que era la banda con la que el Centro Cultural participaba en el JazzFestSV. Javier y su banda llegaban de una gira por toda Centroamé- rica con su propuesta de jazz académico y de vanguardia, que la verdad nos encantó! Además, como siempre cada vez que viene un profesional de altura, lo exprimimos: por la mañana estuvo dando un taller de improvisación y free jazz en La Casa Tomada.

¡Pues qué día de locos! Mañana hay taller en La Casa Tomada, y des- de las 13h en el Salvador del Mundo, y por la noche en la plaza Libertad al ritmo de Jazz... ¡Con todas esas emociones en el cuerpo y tras un día largo y completo: a dormir!

Y que no se me olvide: todo eso sintiendo la importancia de estar trabajando en el Centro Histórico, que tras las últimas remodelaciones de la alcaldía la verdad es que está lleno de vida y de actividades. Ha sido superchi- vo estar en la plaza Libertad por la noche y sentir que podemos recuperar el Centro para nosotros, para los ciudadanos ¡para los salvadoreños!

Todo esto me hace recordar Invasión en el parque, proyecto que se creó con Juan Sánchez y que coordinó Aquiles Hernández, un excompañero del CCE que es teatrero y productor de escénicas. Invasión es todavía muy recordado y se hacía en el parque Cuscatlan. Se invitaban bandas nacionales y extranjeras de diferentes géneros. Se hacía con la colaboración de los cen- tros culturales de la región que ayudaban enviando a bandas de sus países a participar. ¡Bien chivo fue!... Le pedimos a Aquiles que nos contara un poqui- to de aquello.

Sábado 17 de marzo.

In document Otro título: XX años CCESV (página 40-42)