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Al Encargado de Negocios de Chile en Francia.

He recibido las comunicaciones de V. S.

N9 59,

60, 61 y 62.

Por lo que toca al arreglo del pago de nuestro emprés- tito de Londres, nada tengo que añadir a mis instrucciones precedentes, que supongo estarán en manos de Y. S. Pero, aún a costa de repetirme, le recomiendo que anteponga este negocio y lo mire como el principal objeto de su misión, procurando obtener una transacción ajustada a lo que le

tiene prevenido el Gobierno, en inteligencia de que no hay

sacrificios que no toleremos gustosos para cumplir religio-

samente lo que llegare a pactarse.

De los sentimientos de los señores Aguirre Solarte y Mu- rrieta respecto de Chile, tenía ya alguna noticia el Gobier- no. Parece necesario que para el objeto del servicio de esta República procuremos valernos de otra casa respetable.

Queda el Presidente

instruido de haberse lanzado al mar el 4 de octubre la fragata

Chile,

de la solemnidad con que se efectuó el lanzamiento, y de la buena condición y her- mosura del buque. Se desea con ansia verlo arribar fuera

de todo peligro a las costas chilenas; a cuyo efecto no dudo que V. S. habrá tenido presente los encargos que se le han hecho desde el mes de agosto último con motivo del de don José Joaquín de Mora a Inglaterra. Por nuestros papeles públicos y mi comunicación anterior habrá visto V. 5. que el General Santa Cruz ha armado algunos buques de gue- rra, y que éstos han sorprendido al bergantín Arequipeño

y dos transportes, que por fortuna llevaban solo una escasa tripulación. Aunque las fuerzas navales de Santa Cruz no

se hallan todavía en estado de competir con las nuestras la llegada de la fragata será de mucha importancia para faci- litar su destrucción, de manera que podamos navegar los mares adyacentes con la completa seguridad de que antes gozábamos.

Ha visto S. E. con mucho placer que nuestras relacio- nes de amistad con la Francia se hallan sobre un pie satis- factorio,

y

no pierde la esperanza de que todavía podamos aquí modificar ios términos propuestos por el Gabinete de las Tullerías para la final decisión del desagradable asunto de la

Joven Nelly.

Porque ciertamente, no parece razo- nable, ni equitativo, ni amistoso que el Ministerio francés quiera imponernos condiciones más duras que las que ha tenido por justas la comisión consultiva, a cuyo informe sometió el reclamo; comisión compuesta enteramente de franceses, y en que no puede presumirse que se viese con la menor parcialidad la causa de Chile.

En orden al déficit de fondos de que Y. 5. me habla, supongo que va a quedar enteramente cubierto, parte con los que debe haber recibido después del 9 de octubre, parte con las remesas que tengo ya negociadas, que montan a 12.000 pesos en plata piña, y saldrán para mayor seguridad por el primer buque de guerra británico, y parte con la entrega de 3000 pesos que hoy mismo se hace al apoderado de Y. S. D. Santiago Rosales.

El estado interior de la República no puede ser más li- sonjero. Todo progresa aun en medio de la guerra.

Los

facciones guardan silencio profundo. El éxito definitivo y probablemente cercano de nuestra contienda con el Usur- pador del Perú, absorbe la atención pública. Y por lo que hace a los sucesos de la guerra, si Y. 5. pasa la vista por los periódicos que se le remiten, hallará en ellos un cuadro fiel de los que han ocurrido hasta ahora en el Perú, excepto el combate de Huaullán, acerca del cual aún no hemos reci- bido comunicaciones de nuestro ejército; pero todo hace

creer que las armas de Santa Cruz han sufrido en él un des- calabro.

En este momento acabamos de recibir el documento

adjunto, que confirma enteramente el concepto anterior

sobre el combate de Huaullán. A más de la noticia que

contiene, se ha recibido la de haber una parte de nuestra

escuadra, al mando del Comandante Simpson, batido a los corsarios enemigos, causándoles daños considerables, y re- presado al bergantín

Arequipeño.

Por consecuencia de cier- ta combinación

ó

plan militar, el General Lafuente, a la

cabeza de una fuerza de nuestro ejército, que se transpor- taba por mar debía aparecer enfrente de Lima, con el fin de tomar esta capital.

Cuidaré de trasmitir oportunamente al conocimiento de Y. S. las noticias oficiales que aguardamos de un día a otro.

Dios guarde a Y. S.

JOAQUÍN TOCORNAL.

A los Agentes de Chile en el Extranjero. 1826-1839, foja 164/vta., N9 66.

N9 112

Santiago, febrero 19 de 1839.

Al Encargado de Negocios de Chile

en Francia.

Mr. Colquhoun, Cónsul General de las Ciudades Han-

seáticas en Londres, se ha dirigido a este Gobierno solici- tando un tratado de comercio entre aquellas Repúblicas y la nuestra sobre la base del que tienen ya celebrado con Ve- nezuela, y de los que también se ajustaron años hace entre la Gran Bretaña y algunos de los nuevos Estados america- nos, de cuyo número no es Chile.

Estas bases son en mucha parte inadmisibles, según el sistema a que esta República ha querido arreglar las rela- ciones mercantiles con las naciones extranjeras; pero si

aquellas ciudades quisieran tratar con nosotros sobre el pie en que lo han hecho los Estados Unidos de América, que son considerados aquí como la nación más favorecida, ten- dría este Gobierno mucha satisfacción en prestarse a ello, consecuente al interés que le anima por la prosperidad del comercio extranjero, y a sus deseos de cimentar una parti- cular amistad conlas Repúblicas Hanseáticas.

Y. 5. lo comunicará así al señor Colquhoun, y si con- viniere en ello remitiré a Y. 5., o a la persona que le suce- da, los plenos poderes e instrucciones necesarias. Acompa- ño al efecto un ejemplar del Tratado entre esta República y los Estados Unidos, el que es conforme en un todo al que acabamos de ajustar con el Imperio del Brasil.

Dios, etc.

J.

TOCORNAL.

A los Agentes de Chile en el Extranjero. 1826-1839, foja 161, N9 66.

N° 113

Santiago, 25 de abril de 1839.

Al señor Walpole, Cónsul General de Su Majestad Britá-