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ALGUNAS DEFINICIONES TIPICAS DE CINE DIGITAL
AUTOR DEFINICION
Belton
(2012b: 187) El término cine digital abarca cada uno de los aspectos de la cadena de filmación, desde la producción y post-producción (edición), a la distribución y exhibición (proyección)
Izquierdo
(2009) [El cine digital es] aquél que integra la tecnología digital en todos sus procesos: producción, distribución y exhibición
Swartz
(2005:1) El cine digital describe el empaquetado, distribución y exhibición de las películas de cine en su forma digital
DCMS (2002: 35)
La captura digitalmente o electrónicamente de una imagen, equivalente o superior - en términos de resolución, contraste y espectro de color- a la de una estándar de 35mm.
(Fuente: Elaboración propia)
Considera asimismo el DCMS (Deparment of Culture, Media & Sports británico) que aunque la forma más pura del Cine Digital correspondería a la imagen final resultado de un proceso digital integral (adquisición, post-producción digital, distribución digital y exhibición digital), también se puede considerar Cine Digital la proyección de material que se ha filmado en celuloide y que posteriormente ha sido transferido a un medio digital.
Frente al D-cinema (Digital Cinema) que acabamos de ver, el DCMS introduce también el concepto de E-cinema (Electronic Cinema) término con el que se refiere a
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“cualquier forma de contenido mostrado digitalmente o electrónicamente a una audiencia pública en un ambiente no doméstico” (DCMS, 2002: 35). El E-cinema, puede incluir desde el cine en alta definición hasta el cine digital, incluyendo además la proyección de contenido no fílmico, como pueden ser eventos deportivos y conciertos de música en cines y salas alternativas. Es, por tanto, un término que incluye contenido y lugares de proyección no cinematográfico, así como proyectores con una calidad inferior a la de 35mm.
Generalmente el E-cinema es de una calidad inferior al D-Cinema, sin embargo existen algunos sistemas de E-cinema con una resolución ultra-alta que son superiores al D-cinema. El problema reside en que E-Cinema no ha sido estandarizado para sistemas de cine digital y por lo tanto poco aceptado.
Reservamos el epígrafe 4.3.2.2 para abundar en los componentes del cine digital. No obstante, adelantamos, de momento, que la película analógica es sustituida por un archivo que contiene la información del filme: imágenes, bandas sonoras, subtítulos etc. Dicho archivo recibe el nombre de DCP (Digital Cinema Package)
4.2.2.2. Cine digital en 3D
No podíamos acabar este epígrafe sobre la tecnología digital sin mencionar el cine digital en 3D, y su papel en el marco de la reconversión digital en la industria del cine. Así, la reintroducción del formato 3D, a principios del siglo XXI no fue sino un intento por parte de la industria cinematográfica en continuar la “revolución” digital que se había quedado estancada hacia 2004 (Belton, 2012b: 190).
Si bien, el cine digital en 3D no supuso ninguna novedad en aquellos momentos93 gracias a esta tecnología se dio un nuevo impulso a la expansión en la digitalización de las salas en todo el mundo. Buena parte de la aceptación de esta tecnología tridimensional se debió a la utilización de una nueva técnica “basada en la polarización circular, que otorga una profundidad de campo mayor” (Izquierdo, 2012a:
93 El formato 3D ya existía desde finales del siglo XIX, si bien no se comienza a explotar
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8), al tiempo que se han introducido unas nuevas gafas más cómodas y ligeras que las que se usaban en los años 50.
Al igual que Belton, Izquierdo (2012a: 3) entiende que la recuperación del cine digital ha supuesto un impulso a la digitalización del sector, al tiempo que ha contribuido a la recuperación de la experiencia cinematográfica en la sala ya que, finalmente, el 3D ofrece a la audiencia una experiencia que no pueden replicar en su casa (Sabeckis, 2013: 57) o que, por lo menos, es muy difícil de conseguir94.
Éxitos de taquilla como Monstruos contra alienígenas (Rob Letterman y Conrad Vernon, 2009), Avatar (James Cameron, 2009), Alicia en el país de las maravillas (Tim Burton, 2010) y Toy Story 3 (Lee Unkrich, 2010) “evidencian un cambio en el consumo audiovisual” (García, 2011: 7); sin embargo, Izquierdo (2012b: 8) no está convencida de que esta tecnología no sea más que una ola pasajera, y, a pesar de los éxitos cosechados, realmente no suponga una reconversión real del sector. Ciertamente, la proyección de películas de 2D en 3D se ha producido con éxito (y calidad) dispar (Prieto, 2013) ya que el alto precio de las entradas o la posibilidad de ver películas 3D en casa no parecen ayudar a la implantación definitiva de esa tecnología. Asimismo, el hecho de que los estudios diesen al exhibidor la opción de estrenar en 2D o en 3D significaba que su único objetivo era generar ingresos y no incentivaba a los exhibidores a convertirse al 3D (Belton, 2012b: 191).
Abundamos en ello con la inclusión del gráfico 4.1, que muestra el crecimiento del número de pantallas de cine digital en 3D en el mundo entre los años 2007 y 2014. Así queda reflejado que la penetración en el número de pantallas digitales en 3D experimenta una progresión creciente con un salto especialmente significativo del año 2008 al 2009 (crecimiento del 254%) y del 2009 al 2010 (crecimiento del 149%). Años en los que se dan los éxitos de taquilla mencionados (Avatar y Toy Story,3 entre otros). Sin embargo, a partir del año 2012, a pesar de que el crecimiento continua, éste ya no
94 Existen televisiones que replican el sistema 3D y permiten al usuario ver películas en casa en dicho
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es tan espectacular, si bien aún continúa en los doble dígitos (62% en 2011, 26% en 2012, 17% en 2013 y 22% en 2014).
GRAFICO 4.1