Auto de Fernando Alonso (escudería Renault )- Foto diario “El País” , España
En un reportaje del diario ‘El País’ de España sobre las carreras de Fórmula Uno y en especial sobre el famoso corredor Fernando Alonso de la escudería Renault, se podía leer lo siguiente:... “¿Pero, qué hace eso ahí?, se pregunta un invitado al box de Renault, un jueves cualquiera, cuando ve una serpiente de plástico, pero de apariencia real, colocada sobre el capó del coche de Fernando Alonso. "Es el amuleto de los mecánicos de Fernando", cuenta Tarik Al Said, un ingeniero argelino que trabaja en el departamento comercial de la escudería. "Lo colocan ahí porque creen que les da suerte. No les va nada mal, ¿no?”
Aún, en pleno siglo XXI, en un evento de tan alta tecnología, los mecánicos buscan “un refuerzo” en forma de amuleto que les traiga buena suerte. Todas las culturas usan ciertos objetos con supuestos grandes poderes mágicos. Esos talismanes o amuletos se supone que sirven para proteger a los individuos contra las
potentes fuerzas del mal que amenazan con dañarlos. Muchos expertos en historia del arte han sugerido que todos los ornamentos que actualmente se usan, especialmente aquellos que llevan las mujeres, fueron originariamente pensados como amuletos.
La palabra Amuleto proviene del latín Amuletum, expresión coloquial para referirse al “ciclamen”, planta que protegía contra venenos. Allí se creó una asociación, deduciendo que si la planta protegía contra el veneno físico, también podría proteger contra los males o daños de origen desconocido. El amuleto, aún hoy en día, es considerado como escudo o coraza contra las influencias del mal. La tradición dice que debía ser usado en contacto con el cuerpo, tanto de protección como de incentivo para la buena suerte. La palabra Talismán es un sinónimo de Amuleto (Supuestamente proviene del árabe “tilasm”, también se dice que proviene del griego “telesm” o de otra palabra griega "talein" las que significan "ser iniciado a los misterios.") y se ha venido aplicando a cualquier objeto que traiga buena suerte o protección para el que lo posee.
Los talismanes o amuletos no son específicos de una sola cultura, éstos han estado presentes desde el comienzo de la civilización. Su origen primitivo debe estar conectado con eventos que le dieron una connotación circunstancial. La conocida “danza de la lluvia” practicada por muchas tribus americanas y africanas es un típico ejemplo de “connotación circunstancial”. Posiblemente en alguna época remota,
cuando ya la época de sequía se hacía inaguantable y estaba muy cerca la época en la cual debían comenzar las lluvias, los indios danzaban a sus dioses pidiendo que comenzara a llover de nuevo. Bastó que una sola vez, coincidencialmente, lloviese después de haber danzado para crear una relación “danza<>lluvia”. Además, en el transcurso del tiempo, como generalmente estas danzas se realizaban ya al final de la temporada de sequía, esas coincidencias deben haberse repetido varias veces hasta el punto de considerar a la danza como único causante de la lluvia.
Hoy en día vemos cómo muchos deportistas o artistas recurren a un amuleto o talismán específico que en algún momento, coincidencialmente, les proporcionó un primer triunfo. El uso de estos talismanes o amuletos tienen la ventaja de que aquellos que creen firmemente en ellos, tienen más confianza en sus habilidades y expectativas. La sugestión es el efecto más importante de los amuletos o talismanes.
Son muchos los que se aprovechan del efecto psicológico que producen los amuletos o talismanes y hacen de ello una actividad comercial engañosa. Se dé un rabino judío que ofrece preparar talismanes para cada persona según sus necesidades y su oferta incluye talismanes para los siguientes propósitos: tener éxito profesional, tener buena salud, proteger los soldados en combate, tener éxito en los negocios, ganar un juicio, encontrar su alma gemela, lograr un matrimonio, recuperar un amor perdido, tener fertilidad, etc. Para crear el talismán el rabino sigue un procedimiento que consiste en lo siguiente: llenar una solicitud explicando el problema para el cual se requiere el talismán, escribir el nombre del solicitante y el nombre de su madre, dar la aprobación para escribir o dibujar el talismán para el
propósito específico y por parte de la persona solicitante, luego el rabino después de tomar un baño de leche de cabra (supuestamente) se encierra en una habitación para meditar sobre la forma en la cual redactará y dibujará el pergamino que servirá como talismán, luego procede a dibujar o escribir sobre un pergamino con una pluma de ave como se hacía primitivamente y finalmente se enrolla el pergamino dentro de un tubo que sirve como talismán. Estamos en pleno siglo XXI pero podemos comúnmente observar en las puertas de muchos consultorios de médicos de origen judío o en muchos de sus negocios un pequeño tubito colocado en uno de los laterales sobre la puerta de entrada. ¡Por si acaso!
Pergamino Judío Ank (Símbolo Egipcio de Inmortalidad)
Entre las múltiples supersticiones que han perdurado hasta nuestros días y que fue resucitada con mayor fuerza por el movimiento de la “nueva era” (new age) se encuentra el del poder atribuido a las piedras, preciosas o no, a las cuales se les quieren asignar múltiples propiedades, que muchas veces se mezclan con la astrología, agregándole un carácter ‘auspicioso’ al combinar una piedra específica con el mes de nacimiento o signo zodiacal.
Es muy cierto que los minerales y las piedras tienen efectos piezo-eléctricos, tal es el caso de la piedra de Galena (un sulfuro metamórfico de plomo) que sirve para sintonizar ondas de radio. Los cristales de Zirconio usados en la ‘aguja’ de los antiguos tocadiscos de acetato y los cristales usados en los primeros micrófonos también fueron usados por sus propiedades piezo-eléctricas (cambiar una acción mecánica en impulsos eléctricos). También hay piedras que emiten energía radioactiva, tanto así que esto fue lo que permitió a los esposos Curie, descubrir los rayos X cuando se les veló una placa fotográfica que había estado cerca de una piedra conocida como Pecblenda.
Lo absurdo es partir de esas verdades irrefutables y cambiarlas en medias verdades o falacias, introduciendo elementos distorsionantes para llegar a conclusiones tales como que una ‘piedra verde de jade’ cura una enfermedad específica o que el cristal de Cuarzo Rosado atrae la buena fortuna. Sin duda que el origen de estas supersticiones viene de la antigüedad cuando todo aquello escaso y codiciado era considerado como fortuna. De hecho, el mito se inicia cuando una persona de cualquier grupo social encuentra en su camino o en sus actividades una piedra “rara” distinta de las demás, lo que la hace valiosa y es por supuesto una buena fortuna el haberla encontrado. No son las piedras comunes que están en todas partes a las cuales se atribuyen efectos especiales, eran sólo las piedras raras o escasas a las que se les atribuían efectos especiales. En el libro The Book of Sacred Stones 18
En una tabla sobre las propiedades mágicas de las piedras he podido leer que se le atribuye a una piedra determinada un porcentaje matemático (40%) de eficiencia contra la caída de rayos. Alguien podría considerar el uso de esa piedra como una ‘protección’ para que ‘no lo parta un rayo’, pero 40% de protección es (El libro de las piedras sagradas) se hace un recuento de las falacias y hechos relativos a las piedras. Muchos de los defensores de las propiedades mágicas de las piedras dicen que éstas aumentan en función de la pureza de la misma (a mayor pureza, mayor precio; a mayor precio, mayor fortuna...¡para el que la vende!).
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“The book of Sacred Stones” Fact and Fallacy in the Crystal World. Por Barbara G. Walker .Harper & Row Publishers. San Francisco - 1989
menos que la mitad, así que tendría un 60% de probabilidades de que sí le caiga un rayo encima. Pero lo risible es que las posibilidades matemáticas reales, en base a estudios y experiencia, de que a una persona le caiga un rayo es infinitesimal19 menos del 0,0000002 por ciento y por ello habrá una gran cantidad de personas a quienes, usando esa piedra, no les caerá ningún rayo. Yo creo que se puede engañar varias veces a una persona o engañar alguna vez a muchas personas, lo que no tiene sentido es que se engañe muchas veces a muchas personas.
En otro libro se puede leer: ...”AMATISTA: Es regeneradora superior de energía, se le atribuye el poder de evitar la embriaguez y consolar el dolor. Proporciona alivio en los momentos de angustia, equilibra el cuerpo cuando hay alteraciones del sueño. Afinidad con los signos: Aries, Cáncer, Leo, Virgo, Capricornio, Acuario, Piscis y Libra. ...” y otra ” ÁGATA: Atrae la buena suerte en asuntos relacionados con el amor y las pasiones. De gran poder vibratorio, equilibra y favorece la introspección. Recomendable para meditar. Tiene afinidad con los signos: Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Libra, Virgo, Piscis y Escorpión....”
En estos dos ejemplos, podemos observar una ‘curiosa’ afinidad de cada una de las piedras con ocho signos Zodiacales (de doce) es decir son afines con un 66% de ellos. Pero atribuir esas propiedades a los ejemplos anteriores es algo inofensivo, el problema está en ejemplos como éste... “HEMATITE:
Yo, como muchos, he llegado a la conclusión de que, si bien es cierto que muchas de las propiedades que se atribuyen a las piedras son pura fantasía, éstas se convierten en elementos catalizadores para la intencionalidad de ciertos procesos psíquicos. Los catalizadores, son elementos químicos que aunque usados en cantidades mínimas, al ser agregados a determinada mezcla aceleran su reacción.
Circulación. Activa la circulación de la sangre y estimula la absorción de oxígeno. Está indicada para las enfermedades de la sangre y el sistema digestivo, así como las del corazón. Es un amuleto protector de las brujas y el mal de ojo. Afín con los signos: Escorpión, Acuario y Virgo...” Si una persona en lugar de acudir al médico para sus problemas cardíacos cree que la piedra curará sus males, está perdida.
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desde 1959 hasta 1994 la NOAA (National Ocean & Atmospheric Administration de USA, reportó 2.239 casos fatales debidos a caída de rayos, es decir en un período de 35 años se produjo una media de 64 casos por año
Las personas que ‘confían ciegamente’ en que un determinado amuleto les dará protección, tienen más ventajas que aquellas que no los usan. Parece una contradicción o paradoja, ya que sabemos que sus propiedades desde el punto de vista físico son inexistentes por lo que no tiene sentido su uso, pero por otra parte aquellos que ciegamente confían en estos tienen muchas veces resultados contradictorios. Posiblemente sea algo parecido al efecto placebo en la medicina.
Una de las principales armas contra los ataques psíquicos es el incremento de la auto-confianza y si ésta se logra con el uso de un amuleto, ¡bienvenido sea!. Es la mente como mecanismo del espíritu, la que juega un papel importante en la lucha psíquica. Cuando vemos a una persona caminar sobre carbones ardientes sin sufrir daño alguno nos damos cuenta de que hay “algo” que evitó sus quemaduras. Los pies de esas personas no son diferentes de los nuestros, hechos de carne y hueso, pero una sublimación de su auto-estima en un estado alterado de conciencia obra lo que para muchos es “un milagro”.
Amuleto Chino (para larga vida)
Son muchos los jugadores profesionales que no se desprenden de un amuleto, que según ellos, les da mucha suerte. Lo interesante es que cuando pierden, no es culpa del amuleto, sino de otras cosas. Aunque la cantidad de veces ganadas sea inferior a las perdidas, siempre seguirán considerando su amuleto como de buena suerte. Esto es válido para una cantidad de actitudes mentales que se agrupan dentro de una categoría conocida como “disonancia cognoscitiva” en cuyo caso la persona “se niega” a aceptar algo que es evidente, como el caso del daño causado por el cigarrillo y el alcohol. En esos eventos los afectados tratan de darse auto-excusas o simplemente ignorar el hecho. El fumador piensa que “eso le ocurre a
los demás” pero no a él y llega incluso a buscar ejemplos vivientes que pudiesen demostrar lo contrario, todo a fin de no aceptar la realidad. Esta “disonancia cognoscitiva” tiene lamentablemente su máxima expresión en aquellos procesos conocidos como “lavado de cerebro” o el fanatismo puro, contra los cuales es muy poco lo que podemos hacer, ya que ante la negación de la realidad que sea diferente a la de ellos, no caben argumentos ni razonamientos, ni aún las más claras evidencias.
Pero la enseñanza que obtenemos de nuestras investigaciones sobre amuletos y talismanes es, que a pesar de no poderse comprobar científicamente su eficacia, surten efecto a nivel mental y pueden considerarse como una defensa contra ataques psíquicos. Por supuesto que siempre y cuando el que los use esté firmemente convencido de su utilidad. En este caso la ignorancia representa una ventaja. La ventaja desaparece cuando la persona que usa un amuleto o talismán emprende acciones temerarias y riesgosas pensando que la magia de su amuleto le protegerá en cualquier caso.
“Maneki-neko”. El gato de la suerte para los japoneses
En las Filipinas, los combatientes en deportes extremos llegan a desafiar literalmente la muerte confiados en sus amuletos. Estos generalmente son de piedra natural y muy pequeños (Haring Bakal) lo cual permite insertarlos bajo la piel (subcutáneo) así ninguna otra persona podrá tocarlos.
Existen también algunas protecciones o “contras” que actúan independientemente del objeto y son los llamados “amuletos o talismanes cargados”.
Estos pueden variar desde una simple medalla religiosa que sea “bendecida” por un sacerdote puro (no necesariamente católico) y que éste tenga la posibilidad de hacerlo en un estado alterado de conciencia (trance). Aquellos objetos, medallas o escapularios bendecidos “al voleo” por un sacerdote de cualquier religión mediante un rápido gesto de sus manos no tienen absolutamente ningún valor. Son escasas las personas con esos poderes que crean un nexo entre el objeto, la persona que lo usa y aquella que lo consagra o bendice. En esos casos no se trata de creer o no en ello y no es un problema de sugestión sino de manejo de energías incomprensible para muchos.
En experimentos de laboratorio se ha comprobado fehacientemente la capacidad de alterar la estructura molecular (no atómica) de muchos materiales. Tengo videos donde un maestro de Chi-Kung, más avanzado que yo, cambia el índice de acidez (PH) de una sustancia mientras un aparato electrónico (medidor de PH) registra en pantalla su cambio. Nosotros, aunque menos avanzados, hemos cambiado delante de un grupo de personas y siguiendo un método científico (manteniendo una botella de muestra como “control”) las propiedades y sabor de otra botella igual de un vino muy puro usado por los judíos (Manischewitz)
Nuestra Biblia Cristiana narra un interesante episodio de transformación estructural de materia. En el evangelio según S. Juan20
20
S.Juan 2, 1,11
se narra un episodio durante unas Bodas en Canaan, donde en un momento llegó a faltar el vino: … “Y como llegó a faltar el vino, la madre de Jesús le dice a este ‘no tienen vino’ y luego a los sirvientes ‘haced lo que él os diga’ …Había allí seis tinajas de piedra dispuestas para
las purificaciones de los judíos, con capacidad cada una de dos o tres medidas… Díseles Jesús ‘llenad estas tinajas de agua’ y las llenaron hasta arriba, entonces les manda ‘sacad ahora y llevadlo al mayordomo’ así lo hicieron. Cuando el mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber él de donde procedía…llama al esposo y le dice ‘todos sirven al principio el vino bueno; y cuando la gente ya está bebida, el más flojo. Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora’.
Así que concluyendo, los talismanes o amuletos pueden obrar por sugestión y refuerzo de la auto-estima o por estar “cargados” por personas muy especiales. En el segundo de los casos es donde se producen más fraudes y engaños.
Símbolos de Doble Felicidad y de Buena Fortuna usados por los chinos.
Con el perdón de mis amigos sacerdotes católicos (yo fui educado en un colegio católico), tengo que decirles (y reconocerlo yo también) que junto a los Budistas, somos los católicos los que más usamos amuletos o talismanes, y no me refiero a los que la gente compra atribuyéndoles propiedades mágicas, sino a aquellos promocionados por la misma Iglesia. Vale decir: medallas, escapularios, rosarios, cruces, imágenes de santos etc. La mayoría de los sacerdotes parecen haber olvidado aquel pasaje Bíblico donde Jesús de Nazareth expulsó a los mercaderes del templo.
Escapulario Medallas
Hay que darle crédito al Islam porque taxativamente prohíbe la reproducción de imágenes sagradas, y no aceptan ningún símbolo o color. Ellos creen que la adoración a símbolos u objetos materiales va en contra del monoteísmo. Mucha gente piensa que la estrella y la luna creciente simboliza el Islam, pero esto no es cierto, eran simplemente, el símbolo del Imperio Otomano. En el Islam ha habido muchos hombres santos, pero no son venerados ni se les fabrican imágenes.
Nuestra medallas, crucifijos y escapularios son sin duda nuestros “amuletos” con el uso de ellos la gente se siente “protegida”, más segura y hasta con más confianza en sí misma. Los toreros en España y otros países Latinoamericanos no salen al ruedo a lidiar un toro sin un escapulario bajo su traje. ¿No es esto lo mismo que un amuleto?
Los amuletos siempre están ligados a ciertos rituales, que supuestamente les confieren más poder, o que permiten obtener la máxima protección de estos. Muchos de estos rituales forman parte de la puesta en escena de un show destinado a que los compradores perciban un carácter más genuino en sus amuletos y les den más valor (pagando un precio mayor).
¿Qué pasa si me agacho y recojo del suelo una piedra común y se la doy a la persona que me acompaña, diciéndole que esta será su talismán o amuleto? Seguramente no me creerá y es muy posible que se burle de mí. Esa acción que yo hice de recoger la piedra común también la podría hacer la otra persona que me acompañaba y en general cualquier persona en cualquier lugar. Eso le resta “valor agregado” al amuleto. Los amuletos o talismanes deben ser algo relativamente “escaso” o “fuera de lo común”, un cristal de cuarzo que no es tan común pasa entonces a ser un candidato a talismán o amuleto. No todos lo consiguen ni lo tienen.
Ante la limitación de conseguir objetos o piedras raras para darles carácter de amuletos, se recurre entonces al ritual, mediante el cual un objeto común y corriente pasa a ser “diferente”. El negocio para los vendedores dedicados a la “industria esotérica” es el de diferenciar su producto, dándole cierta originalidad. El empaque puede ser una forma de lograrlo, generalmente un empaque con imágenes a colores que se relacionen con las supuestas propiedades del amuleto consigue ese efecto, también se le agregan leyendas o textos que proclaman las propiedades mágicas. Pero más efectivo, para motivar el comprador, es presenciar en vivo algún ritual que agregue características mágicas. Ese ritual tiene que tener muchos componentes poco usuales o combinados en forma poco usual. Tuve la ocasión de