3.3. Técnicas de recolección de la información
3.3.1. El análisis documental y su capacidad de sintetizar información
Dentro de las alternativas para la gestión de la información, el análisis documental representa un modo de investigación cuyo objetivo es seleccionar, evaluar y sintetizar el contenido de los documentos, con base en el análisis de sus significados. Es así que, a través de la revisión de los documentos seleccionados, será posible determinar cuáles son las estructuras conceptuales consideradas en materia de la comunicación para el desarrollo, dentro de programas y políticas públicas de comunicación a nivel local y regional.
Por su parte, Vickery (1970: 154) afirma que el análisis documental, así como las diversas técnicas de recuperación, ha sido diseñado para ampliar la información científica en el campo estudiado; conocer áreas específicas de un texto y recabar la mayor cantidad de información disponible sobre un tema en particular. En efecto, el análisis documental va más allá de la recuperación de información pues sus propósitos están dirigidos a facilitar el
66 conocimiento y aprendizaje del investigador, usadas como sus herramientas en la toma de medidas y acciones (Peña y Pirela, 2007: 59).
Tal como se ha planteado, el análisis documental es el primer punto en el esquema de triangulación metodológica. El mismo ha sido desarrollado a partir de la recolección de información proveniente de fuentes secundarias, así como de los documentos primarios que sustentan el objeto de estudio. Entre ellos constan:
• “Planificación estratégica de intervención territorial con un enfoque de Comunicación Participativa y para el Desarrollo en el MAGAP” (MAGAP, 2016), un plan estratégico de comunicación con enfoque de Comunicación Participativa y para el Desarrollo, elaborado por la Dirección Nacional de Comunicación Social del Ministerio de Agricultura, Ganadería Acuacultura y Pesca, implementado entre noviembre de 2016 y abril de 2017 con el objetivo de empoderar a los beneficiarios rurales mediante la participación y diálogo directo.
• “Declaración Final del Foro Regional Comunicación para la Agricultura Familiar y el Desarrollo Rural Sostenible”, realizado en Quito en noviembre de 2016. La organización del Foro estuvo a cargo del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la Reunión Especializada en Agricultura Familiar del Mercosur (REAF), junto al apoyo de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC). Este evento se realizó con el objetivo de propiciar el intercambio de experiencias sobre comunicación rural en la región y, a partir de ellas, establecer prioridades a ser atendidas desde políticas públicas que fomenten el desarrollo sostenible, mediante servicios de comunicación rural.
• “Comunicación para el desarrollo rural. Directrices para la planificación y la formulación de proyectos”, publicada por la FAO en la que se destaca la
67 importancia de la comunicación en iniciativas de desarrollo y cómo incorporar la comunicación para el desarrollo en proyectos de comunicación como alternativa para el desarrollo rural.
Estamos pues ante un corpus de documentos primarios de carácter institucional. Como nos recuerda Callejo, de acuerdo a su naturaleza y origen, los documentos pueden ser personales, cuando han sido escritos por una persona con el propósito de reflejar situaciones íntimas y documentos institucionales, generados expresamente para su acceso público y que “requieren la mediación de una organización que suele ser la encargada de lo que se denomina edición” (2009: 221).
Al tomar en cuenta la naturaleza institucional de los documentos que forman parte de la muestra del presente estudio, se pueden identificar las características que nos llevan a aseverar que los textos analizados reúnen factores operativos, que orientan a los receptores a seguir una línea de trabajo definida a partir de los objetivos y acciones trazados al inicio de los documentos y, además, factores teórico-literarios, que sustentan la necesidad de implementar un enfoque participativo y de comunicación para el desarrollo dentro de los procesos y programas de comunicación impulsados desde la institución del aparato estatal en cuestión.
La revisión y análisis de estas fuentes permitirá comprender las experiencias de intervención de la comunicación para el desarrollo desde distintos puntos de enunciación: el de la institución gubernamental, la organización internacional especializada en la materia y el de un espacio que recopila los principales aportes y recomendaciones de los países de la región sobre cómo promover proyectos e iniciativas de comunicación para el desarrollo rural. Pues tal como lo plantea Van Dijk, parte del trabajo en un análisis de documentos exige ir más allá de la información recopilada y esto se consigue mediante un detalle y revisión minuciosa de los contenidos de estos modelos que
[…] pueden ser (hipotéticos) modelos de hablantes o escritores y entonces respondemos de las “intenciones” del hablante o escritor. O pueden ser los modelos del receptor y entonces respondemos
68 de cómo un texto está siendo comprendido por un oyente o lector particular en un contexto específico (1996: 10).
Para referirse a los documentos, Callejo los describe como una unidad material de comunicación, almacenada en formatos diversos, físicos o virtuales, que tienden a simplificar el trabajo del investigador quien, por lo general y en casos de análisis de expresiones y manifestaciones verbales, se ve obligado a reconstruir los espacios histórico- sociales en los que se originan los puntos de enunciación del emisor, a partir de sus declaraciones y expresiones. En este sentido, “[…] puede definirse al documento como unidad material de información preexistente, en la que se encuentran rastros de la sociedad” (2009: 215).
Al ser considerado una unidad de comunicación, el texto está constituido por los elementos clave que integran los procesos comunicativos: emisor; receptor; un canal representado por el formato que lo contiene y, de manera especial, integra aportes de quienes lo han emitido así como de quienes reciben aquel mensaje, dando lugar a una interacción o relación social.
Como parte del tratamiento documental se procederá a la aplicación de técnicas que den paso a un análisis de la documentación recopilada para poder controlarla y utilizarla. En esto consiste la fase de recuperación de la información. Es decir, el análisis documental encuentra su sentido en la recuperación de información que solo puede ser posible a través de un riguroso proceso de análisis (Peña y Pirela, 2007: 58).
El tratamiento documental es un sistema donde se describe y representa un documento en forma artificial. Se ocupa de los metadatos y la metainformación, pero no se remite directamente al autor; posibilita la recuperación documental pero la metainformación disponible no es decisiva, se rige por normas e indica el contenido para su posterior recuperación (Dulzaides y Molina, 2004).
Con base en el aporte de Callejo, el análisis documental puede ser preparatorio, cuando da paso a la investigación, o constitutivo, pues propone un corpus o muestra de documentos a ser estudiados y del que se obtendrá el resultado e interno, representado en cuadernos de campo y observación participante (2009: 216). A partir de esta clasificación,
69 se ha determinado que el análisis documental constitutivo será la técnica ideal a ser aplicada en la presente investigación, puesto que el producto final de la misma será el análisis sociológico del discurso.
Entendiendo al análisis documental como una forma sintética de organizar y presentar las fuentes de información originales, también constituye un proceso que involucra la mentalidad de los individuos. Van Dijk (1996) afirma que en el análisis documental toman terreno los discursos y sus significados, así como el conocimiento y la parte subjetiva tanto de los sujetos que analizan los documentos como de aquellos que obtienen el análisis como resultado final, sin dejar de lado el factor ideológico y subjetivo de quienes construyen los discursos
sino que además es necesario ahondar en las motivaciones e inclinaciones de los autores de las informaciones, sus formas de percibir la realidad, sus inclinaciones afectivas, ideológicas, cognitivas y con ellas se desprende información implícita que también afecta al contenido informativo de cualquier documento, y que puede resultar de interés en el momento de consultar alguna fuente documental (Peña y Pirela, 2007).