Código del proyecto: BFF2003‐04830
2.3 ETNOGRAFÍA ESCOLAR CRÍTICA Y TÉCNICAS DE RECOGIDA DE INFORMACIÓN EMPLEADAS EN LA INVESTIGACIÓN
2.3.6. Análisis de documentos normativos y reguladores de la diversidad cultural en los centros educativos
Por último, como parte fundamental de nuestra estrategia de recogida de información, hemos realizado también un análisis de documentación normativo‐reguladora. La importancia de la misma reside en su incidencia en la estructuración y dotación de sentido de las prácticas sociales que pueden ser observadas en un escenario particular, en este caso, la institución escolar, en un momento histórico específico. De esta manera, el papel que juegan los diferentes actores sociales (docentes, estudiantes, directivos, orientadores, personal administrativo, etc.) responde a convenciones sociales, asentadas a través de la historia, al tiempo que van siendo actualizadas por la misma. A su vez, estos documentos normativo‐ reguladores16 imponen un orden social que facilita que tengan lugar un cierto tipo de prácticas más que otras, pero permitiendo que éstas sean matizadas, modificadas o, incluso, resistidas o negadas por los agentes sociales. 16 Para ver un listado completo del material documental que forma parte del corpus de esta tesis véase Anexo I.
En este sentido, una de las características más reconocibles, por ejemplo, de los Programas de Educación Compensatoria es que algunos estudiantes, en asignaturas concretas, salen del aula de referencia para acudir a otras en las que forman grupos reducidos. La función oficial de este tipo de práctica no es otra que la de facilitar el trabajo docente, con el añadido de ofrecer a los estudiantes que así lo necesiten una atención individualizada. Sin embargo, si atendemos a algunas consecuencias “no buscadas” de este tipo de intervención, podríamos decir que el balance de la misma no es necesariamente justo. Las dificultades de aprendizaje de los estudiantes que participan en estos programas se vuelven, por ejemplo, formalmente visibles, no sólo para los docentes, sino también para el resto de compañeros. De esa demarcación institucionalmente legitimada emergen las condiciones de posibilidad para que se produzca la estigmatización del alumno en virtud de este tipo de diferencias. Asimismo, conviene recordar aquí que la separación de los estudiantes, responde a una manera de entender la educación que se corresponde también con ciertos modelos de sociedad y proyectos ciudadanos que no son inocentes, sobre los que hablaremos al final del Capítulo 4.
El análisis de textos legislativos, informes, normativas y documentación institucional, −como veremos en los capítulos 4 y 5−, nos permitirá comprender cómo el tratamiento de la diversidad en el I.E.S. Jardines está configurado, previamente, por discursos que se encuentran presentes en y se ejercen desde instancias que van más allá de los docentes y del propio centro escolar en el que se encuentran, y que condicionan, entre otras cuestiones, el significado de la “diversidad”, la “integración” y la “inclusión”. Por un lado, revisaremos algunos principios rectores supra‐nacionales, presentes en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en informes europeos, como el Eurydice, elaborado por la red europea de información en educación. Por otro, en el plano nacional, revisaremos el marco normativo estatal en relación con la evolución de la ley de inmigración y de las medidas de atención a la diversidad cultural planteadas en las distintas leyes de educación puestas en marcha desde la democracia por el Ministerio de Educación y, de forma más concreta, por la Comunidad de Madrid (CM). Haremos referencia también a los Planes de Integración de la CM y, finalmente, analizaremos documentación organizativa del centro educativo en el que hemos realizado nuestra investigación. 2.4. DECISIONES TÉCNICAS Y PROCEDIMENTALES Es importante señalar que antes de comenzar el trabajo de campo en el I.E.S. Jardines tomamos una serie de decisiones que determinaron la recogida de información posterior. Para
comenzar, había que decidir qué escenarios serían relevantes para nuestra investigación: ¿interacciones en el aula?, ¿interacciones fuera de ella?, ¿ambas?, ¿actividades extraescolares? Si bien consideramos que todos aquellos escenarios eran relevantes, decidimos centrarnos en las interacciones dentro de las aulas entendiéndolas como un espacio privilegiado para la materialización de los objetivos que se propone la escuela como institución a partir del desarrollo de prácticas sociales intencionadas, planificadas y en el que se persiguen objetivos determinados que es preciso analizar. El resto de escenarios también fueron observados, pero sólo de forma complementaria. En cuanto al tipo de registro, decidimos grabar las interacciones en el aula con grabadora digital en el caso de que no se hubiera obtenido permiso para grabar en vídeo y, las entrevistas, con grabadora analógica o digital según la disponibilidad de los equipos.
Dentro del aula colocamos la grabadora sobre la mesa del profesor y los dos micrófonos correspondientes a las dos salidas de audio en mesas sin ocupar que se hallaran cerca de los estudiantes. Debido a la limitada longitud de los cables, los micrófonos se situaron siempre cerca de las primeras filas, lo cual impidió recoger intervenciones que fueran periféricas a la acción central de la clase, generalmente liderada por la intervención del docente. A pesar de ello, en la medida de nuestras posibilidades, dejamos constancia de dichas intervenciones en nuestro cuaderno de campo. La posición del investigador dentro del aula respondió al siguiente criterio: no resultar demasiado visibles para los estudiantes. De este modo, nos colocamos al final de la clase, desde donde podíamos observar y ser partícipes de la interacción sin intervenir apenas en las dinámicas normales del aula. Tanto la disposición de los aparatos de grabación como la posición del investigador, fueron indicadas siempre en el croquis de aula como elemento que se debe tener en cuenta a la hora de interpretar las transcripciones. De esta forma, no perdemos de vista la dificultad de captar algunas de las intervenciones de los estudiantes cuando éstas estaban dirigidas a algún compañero en lugar del docente.
En el caso de las sesiones de grupos de discusión y sesiones de tutoría, utilizamos una grabadora de vídeo, colocada en uno de los laterales para conseguir enfocar a todos los participantes. Esto, sin embargo, no siempre fue posible, de tal forma que tratábamos de dirigir la cámara hacia aquél que estuviera participando. Cuando las circunstancias tampoco permitían esto último, fijábamos la cámara resignando a una parte de los participantes que, o bien quedaban fuera de foco en los grupos grandes, o bien de espaldas a la cámara en los grupos dispuestos en círculo. Para asegurarnos de que no hubiera problemas de sonido a la
hora de transcribir la interacción durante las sesiones de grupo de discusión empleamos, al mismo tiempo, una grabadora digital. En todos los casos en los que se utilizó grabación de imagen se dispuso de autorización del director del centro y de los padres de los menores que participaron en el estudio. 2.4.1. Criterios de archivo y transcripción Por último, describiremos los criterios de archivo y transcripción que adoptamos todos los miembros del equipo investigador para poder trabajar con la información recogida. Para ello, se distribuyeron protocolos entre los investigadores, con la finalidad de que el corpus total del proyecto fuera homogéneo. Las grabaciones, inicialmente, fueron digitalizadas, archivadas y etiquetadas con el número de cinta, del soporte utilizado (digital, vídeo o analógico), la inicial identificatoria del centro, la fecha de la grabación y la sigla de la asignatura a la que correspondía la misma −la entrevista, el grupo de discusión o la tutoría, en cada caso−. De esta forma, “4d_J261104S” equivaldría a la cinta número cuatro, grabación en formato digital, en el I.E.S. Jardines, realizada el 26/11/04, durante la asignatura de Ciencias Sociales17.
En cuanto a la transcripción de los datos digitalizados, seguimos las convenciones propuestas por Gallardo (1998) presentadas en el Anexo IV. El tipo de transcripción que hemos realizado contempla detalles conversacionales como, por ejemplo, los solapamientos entre dos o más turnos de palabra, tono de voz (susurro, énfasis), entonación (ascendente, descendente, suspenso), alargamientos vocálicos y consonánticos, reinicios o reformulaciones, pausas y silencios, entre otros. Sin embargo, dado que las entrevistas y los grupos de discusión cumplían un papel complementario, los criterios de transcripción que seguimos fueron menos detallados que en el caso de las interacciones de aula.
Idealmente, la transcripción debía ser realizada por el mismo investigador/a que hubiera realizado la grabación; no obstante, esto no siempre fue posible. En el caso de las grabaciones correspondientes a las clases de Ciencias Sociales del I.E.S. Jardines a las que haremos referencia en esta investigación, ambas tareas (grabación y transcripción) han sido llevadas a cabo por la autora de esta tesis doctoral. 17 Para facilitar la lectura, a lo largo de esta tesis sólo mencionaremos la fecha de toma de datos, ya que todos los fragmentos que exponemos pertenecen a la clase de Ciencias Sociales; sin embargo, como ya hemos adelantado, en el Anexo I reflejamos el corpus completo generado en el I.E.S. Jardines, en el que empleamos la etiqueta completa.
Para llevar a cabo las transcripciones hicimos uso del programa informático TRANSANA
2.12, diseñado por el Wisconsin Center for Education Research, un programa desarrollado
específicamente para la transcripción y análisis de datos de audio o vídeo en investigación cualitativa. Dicho programa permite la visualización simultánea de cuatro ventanas: línea temporal y sonido, procesador de texto, imagen (útil cuando la grabación ha sido realizada con vídeo) y archivador (señala la posición del archivo en uso). El programa dispone también de otras ventajas, como, por ejemplo, teclas de acceso rápido para la introducción de símbolos, como los correspondientes a la entonación ascendente ↑ o la descendente ↓, o la introducción de marcadores de sonido que, colocados al finalizar el turno de habla de cada participante, permite la sincronización y visualización conjunta sonido‐transcripción, ya que el texto transcrito queda destacado mediante subrayado por el propio programa. En la última fase del trabajo de campo, hicimos uso de otro programa informático más sencillo, EXPRESS SCRIBE 4.17, para la transcripción de entrevistas, ya que éstas sólo requerían salida de audio y acceso a un procesador de texto para realizar la transcripción.
La decisión de realizar transcripciones detalladas en el caso de las interacciones de aula responde a un intento de perder la menor cantidad de información posible. De este modo, hemos tenido en cuenta que gran parte de la información que, a primera vista, parece irrelevante, como el solapamiento de turnos o las pausas, solamente cobra relevancia tras revisarla detenidamente numerosas veces y/o al observarla en conjunto con otras grabaciones transcritas. Como señala Wortham (1996), al no poder predecir con antelación cuándo aparecerán claves contextualizadoras (contextualization cues) (Gumperz, 1992) que nos ayuden a realizar nuestro análisis, resulta no sólo pertinente, sino necesario tener acceso a todas las transcripciones de la forma más detallada posible.
2.5 DAR SENTIDO A LA INFORMACIÓN RECOGIDA: CRITERIOS PARA EL ANÁLISIS
En esta tesis doctoral hemos analizado la información generada a partir de la estrategia metodológica y las técnicas descritas en los apartados anteriores, partiendo de una perspectiva crítica del análisis del discurso (Fairclough, 1992; Chouliaraki y Fairclough, 1999; Wodak y Meyer, 2001; Martín Rojo, 2001; 2010), que incluye el análisis de los encuentros “cara a cara” (Goffman, 1894; 1981; Sacks, Schegloff y Jefferson, 1974, entre otros) que dieron forma al “giro interaccional”, a través del cual se busca “revelar las maneras en las que los