Código del proyecto: BFF2003‐04830
2.2.1. Condiciones de acceso del equipo investigador al centro
El primer contacto con el I.E.S. Jardines tuvo lugar durante el curso 2002/03, momento en el que una de las investigadoras del equipo participó como ponente en un curso de formación docente impartido en el mismo centro. Desde entonces, la relación de los investigadores con el instituto ha sido continua y no se ha centrado únicamente en la realización del trabajo de campo que presentamos en esta tesis doctoral. Por ejemplo, la coordinadora del equipo investigador en este centro educativo en concreto7, a instancias del propio equipo directivo, impartió durante tres cursos escolares, de 2003/04 a 2005/06, un curso de árabe estándar dirigido a un grupo de profesores de éste y otro centro ubicado en la misma localidad. Estos cursos, de treinta horas cada uno, tuvieron siempre como objetivo fundamental poner en contacto al profesorado con la realidad plurilingüe del centro y, especialmente, con los alumnos árabo‐parlantes (para profundizar más sobre las características e implicaciones de esta actividad, véase Mijares, 2007a).
Desde que tuviera lugar ese primer contacto, el equipo directivo se mostró siempre dispuesto a colaborar en la investigación y a recibir los resultados que la misma pudiera reportar al centro. La actitud colaboradora de sus responsables contribuyó a crear un clima de confianza que facilitó la presencia de tres miembros del equipo investigador en el instituto durante el curso 2004/05. No obstante, cabría matizar que la aceptación de nuestra presencia dentro de las clases, por parte de algunos profesores, no fue siempre la misma y que, incluso, en algunos casos, ésta fue rechazada. De esta manera, no nos resultó posible realizar la recogida de información en un mismo grupo y en diferentes asignaturas, tal y como se decidió a la hora de diseñar la estrategia de recogida de datos en los cuatro centros que componían la investigación. En el caso del I.E.S. Jardines, que aquí nos ocupa, obtuvimos información de diferentes grupos y de diferentes asignaturas (Ciencias Sociales, Matemáticas y Lengua), circunstancia que hemos tenido en cuenta a la hora de hacer uso de los datos producidos a través de esta investigación. Asimismo, algunos profesores no nos permitieron realizar grabaciones dentro del aula mediante el uso de cámara de vídeo para registrar interacciones escolares, por lo que, en estos casos, sólo disponemos de grabaciones en formato de audio y sus correspondientes transcripciones. 7 Cada centro fue coordinado por un miembro del equipo de investigación diferente; en el caso del I.E.S. Jardines, se trató de Laura Mijares.
En relación con mi primer contacto con el I.E.S. Jardines, cabe señalar que éste tuvo lugar a comienzos del curso 2004/05. La coordinadora de la investigación en este centro facilitó tanto mi acceso como el de otro compañero del equipo8, presentándonos al Director y a los profesores de las asignaturas que nos disponíamos a observar.
A la hora de centrar los objetivos de observación en este instituto en particular, mantuvimos los criterios previamente establecidos por los miembros del equipo de investigación presentes desde el inicio del proyecto, quienes tomaron la decisión de seleccionar de forma prioritaria el curso de 2º de la E.S.O. La importancia de este curso, en el que los estudiantes tienen 13 años (en caso de repetir curso pueden llegar hasta los 15 años), radica en que éstos deben tomar decisiones que van a determinar su trayectoria escolar. Concretamente, deben decidir si apuestan por un itinerario “académico”, con el objetivo de continuar estudiando el Bachillerato (grado que no es obligatorio), o bien un itinerario más “vocacional”, es decir, encaminado hacia el desempeño de profesiones “técnicas” que no requieren titulaciones de grado superior. Por ello, pensamos que centrar la atención en este curso, en el que comienzan a seleccionarse asignaturas que marcarán futuros itinerarios, nos permitiría comprobar si el acceso al sistema educativo era realmente igualitario o si, por el contrario, las medidas implementadas para atender la diversidad en las clases podían incumplir el principio de “igualdad de oportunidades”, restringiendo las posibilidades de continuar con la educación superior a aquéllos que presentan dificultades y que son derivados a programas compensatorios (Martín Rojo y Mijares, 2007a).
En relación con los criterios de elección de las clases que íbamos a observar, podemos señalar que los tres investigadores a cargo del trabajo de campo en este centro nos guiamos tanto por un criterio de disponibilidad por parte de los profesores, como por intereses relacionados con el desarrollo de nuestras tesis doctorales. De esta forma, se observaron clases de Lengua y Literatura Castellana durante el curso 2003/04 y de Matemáticas y Ciencias Sociales durante el curso 2004/059. En el Anexo I presentamos de forma detallada una relación de las sesiones en las que hemos recogido información, así como de otro tipo de información obtenida a lo largo de esta investigación y que también forma parte del corpus de datos generado en este instituto. 8 Miguel Pérez‐Milans se encargó de las grabaciones de la asignatura de Matemáticas. 9 Lengua y Literatura Castellana, curso 2003/04: observaciones realizadas por Laura Mijares Molina. Matemáticas, curso 2004/05: observaciones realizadas por Miguel Pérez‐Milans. Ciencias Sociales, curso 2004/05: observaciones realizadas por Irina Rasskin Gutman.
2.2.2. La mirada condicionada: los interrogantes que guiaron nuestro trabajo de campo
El proceso de recogida y de análisis de la información generada a lo largo de esta tesis doctoral estuvo guiado, en todo momento, por las preguntas de investigación que especificamos a continuación en este apartado. Nuestra mirada, al comienzo de la misma, se dirigía hacia la indagación de cuestiones generales, como cuál era la situación de los estudiantes de origen inmigrante en el I.E.S. Jardines, qué tipo de programas de atención a la diversidad cultural se habían puesto en marcha y, en caso de existir conflictos identitarios, de qué manera y quiénes lo gestionaban. Con el paso del tiempo, gracias a la práctica adquirida a través de la observación y la escucha, así como la confianza generada cada vez con un número mayor de miembros de este centro escolar, fuimos especificando las preguntas de investigación, procurando siempre que, tanto nuestros objetivos como nuestros intereses se correspondieran con las características concretas del centro.
Los fenómenos identitarios que fuimos observando nos condujeron hacia el estudio de los procesos de alterización, es decir, de las prácticas discursivo‐interaccionales de diferenciación, a través de las cuales los participantes en una interacción concreta negocian las fronteras entre el “nosotros” y el “vosotros”. De esta manera, fuimos observando que, dentro del aula, los marcos de pertenencia étnico‐nacionales constituían, en numerosas ocasiones, una pieza clave para comprender no sólo las prácticas de identificación y alterización sino, también, para dar cuenta de los procesos sociales de inclusión y exclusión a los que estas prácticas daban lugar. A partir de ese momento, centramos nuestra atención en observar cómo los actores sociales estudiados conformaban interaccional y discursivamente la imagen del “otro”. De este modo, concretamos las preguntas generales de investigación antes mencionadas a partir de los siguientes interrogantes: ¿a través de qué recursos y estrategias discursivas se va construyendo la imagen del “otro”?, ¿en función de qué elementos se utilizan unos u otros recursos y se construye una imagen determinada del “otro”?, ¿existen distintos tipos o clases de “otros”?, ¿sobresalen o se enfatizan las mismas dimensiones identitarias −color de la piel, acento, país de origen− en diferentes situaciones posibles dentro de la dinámica del aula?, ¿qué recursos utilizan los agentes sociales para marcar diferencias, para producir efectos de alterización?, ¿todas las diferencias marcadas desembocan en situaciones de desigualdad y exclusión?, ¿cuáles son los procesos histórico‐materiales e institucionales a través de los cuales estas prácticas cobran sentido?
Como ya adelantamos en apartados anteriores, el planteamiento de este tipo de preguntas nos exigía una mirada atenta a las prácticas y los procesos situados, por lo que, para